De María José Llergo y otras verdades flamencas Análisis, Ficciones

Se nos revuelve la peineta para visibilizar ese flamenco joven, legítimo y actual que no deja de florecer en los rincones donde no acostumbran a alumbrar vuestras farolas. El flamenco de las protagonistas: las mujeres andaluzas/gitanas. Sí, es tristísimo que ni en nuestro propio arte veáis que existimos.

María José Llergo en un fotograma del videoclip 'Niña de las dunas'./ Cortijo Films

María José Llergo en un fotograma del videoclip ‘Niña de las dunas’./ Cortijo Films

Federico García Lorca distinguía entre duende árabe, duende judío, duende gitano… pero le parecía que, aunque no supiera nadie definirlos en su completa esencia, la raíz de todos ellos se encontraba “donde manan los soníos negros”. Curiosamente, al Canelita lo presentaron en ‘El sol, la sal, el son’ de Canal Sur (2011) haciendo referencia a que su cante encierra los sonidos negros de su raza, lo que crea una especie de equilibrio: en 2005 (con 15 años) Canelita le había cantado al poeta en ‘Mi recuerdo a Lorca’. Con esta sencilla casualidad a mí se me ilumina un caminito del entendimiento.

Donde no hay verdad, no hay duende. No es lo mismo defender en el flamenco la pureza que el purismo: la pureza es social, y se tiene dentro o no. No se puede comprar en El Corte Inglés.

A Federico le hubieran enamorado estos versos recientes:

La Luna se hizo cuchillo y en su pecho se clavó,

manchando de rojo sangre su vestío de algodón;

con ella se la llevó, la hizo su compañera…

Algunos la llaman Venus pensando que es una estrella.

Los ha escrito la cordobesa María José Llergo (Pozoblanco, 1994) para su canción ‘Niña de las dunas’.

Escucha y estudia sin tregua a sus dos Niñas: la de los Peines y la de la Puebla. Le fascinan la voz de Lole y las letras de Manuel. Lleva en el corazón a Alba Molina y a García Lorca, al que se siente conectada innatamente. Tiene también un poquito de Amy: debilidad por el R’N’B, el soul y el jazz (sin olvidar la historia y el significado cultural y social de cada expresión artística).

Recuerda con peso los estragos causados por la Guerra Civil en su pueblo y desde ese dolor versiona ‘Canción de soldados’ para el documental ‘El largo silencio’ de Sabino Antolí, que podremos ver a lo largo de 2018.

 

Cuando muere un general lo llevan sobre un armón;

al que se mata en la mina lo entierra el mismo carbón.

Combina su chándal con el mantón negro de Manila de su abuela María y los oros de su familia, como cuenta en la maravillosa entrevista que Aïda Camprubí le hizo para Vice.

Nos regala tesoros como el adelanto de su ‘Nana del Mediterráneo’ o lo curioso de ‘Modinha’.

Dicen que Federico tenía el don de predecir el futuro en sueños y de viajar en el tiempo a través de ellos, y yo creo que a ella la vio en alguno. Así como parece que el ‘Romance de la Luna’ lo hubiera escrito sabiendo que Camarón iba a trabajar de niño con su padre gitano en la fragua de Cádiz, una luz muy parecida a la de María José Llergo le tuvo que encandilar cuando escribía versos como Vestida con mantos negros piensa que el mundo es chiquito y el corazón es inmenso”.

Mi amiga María se emocionó mucho al descubrir que esta chica es del pueblo de su abuela y que se preocupa por nombrar lo terrible que fue allí la guerra.

Como andaluza lleva el flamenco en su identidad. Hay que echarle bien el ojo a lo que siga trayendo si se pretende tratar con propiedad el tema del flamenco joven, que está repleto de mujeres muy distintas:

Gata Cattana

Otra cordobesa soñada por Federico. La Ana me recuerda mucho a una historia que te cuentan cuando visitas la casa de él en Granada: que tenía un huequito para hablar con las mujeres del servicio y se asomaba horas a preguntarles por sus vidas, sus palabras, su cultura, su historia… y de esa verdad se inspiraba.

Nos toca seguirle a ella el camino que abrió, sin tristezas y con fuerza. Me parece un crimen hablar sobre revolución del flamenco sin mencionar su ‘Yerma‘:

 

Nosotros venimos de Yerma, de Bernarda Alba,

con los saquitos de tierra a la espalda;

nuestros abuelos no saben leer, nosotros empeñaos en contarla

pa to el que no sepa leer, que pueda bailar.

La historia se escribe con sangre, yo estaba pensando escribirla

de la Mezquita a la Alhambra, de la frontera de Al-Ándalus…

Aunque todas sus letras tienen un mensaje importante (y feminismo andaluz por bandera), su otra aportación más grande al tema que nos ocupa es De la tierra’, donde primero suena la voz del Cigala por tangos y luego su amigo Juancho Marqués regala poesía, mientras ella flamenquea y nos transmite esta idea empoderante:

Pueblo errante sabe que ná dura, por eso sabe de pintura también: dejarlo escrito en la pared pa quien venga después […] Pueblo libre sabe de cultura y eso no está pagao en petrodólares

Hay que decir que Juancho, por su parte, ha hecho uno de los homenajes más bonitos (con humildad y sentimiento) a la poesía flamenca en el comienzo de la letra de su canción Química:

No lo dudaría como Antonio Flores, siete vidas para destruir despacio. Paso por tu calle y se me encienden los faroles porque te quise como Manuel a la Lole… Amor mío, al alba en tu balcón las flores lloran por verme, que lo sé yo, y me jode.

Además, deja a su público muchos mensajes contra el machismo sin invadir el espacio nuestro. Resulta que se puede ayudar como hombre feminista sin pensar que eres incorregible o la voz que tiene que explicar las cosas. Gracias por pedir perdón por tus posibles letras o actitudes machistas anteriores y por deconstruirte sin pretender justificarlas. Que los demás vean que no es tan complicado aportar sin el ego de por medio.

Toda esta esencia está presente en los poemarios de ambos: ‘La escala de Mohs’ de ella y ‘Espacios’ de él, donde a la Gata le dedica ‘Manhattan’.


Aitana de los Reyes

Gitana de Cádiz (1996). Estudia Psicología y es bailaora desde que se subió a un escenario con 4 años. Hija de una cantaora y un guitarrista.

Desde chica se coreografía sus bailes. Con 13 años estuvo en un espectáculo flamenco en Suiza, a los 17 años hizo un anuncio publicitario en Japón, con 18 en Francia, con 19 en Portugal y Alemania, a los 20 en Colombia… y sigue bailando. Fue MISS FLAMENCA 2013 y participó de pequeña en el programa ‘Mi primer Olé de Canal Sur.


Aurora Fernández Losada

Esta gitana nos regaló el pasado noviembre en el Primer Congreso de Feminismo Romaní Europeo una rapsoda flamenca, recitando con coreografía a Papusza, la poetisa gitana. Es un pilar fundamental de la Asociación de Gitanas Feministas por la Diversidad. A través de ella podéis también comprender en qué nos perjudican programas como ‘Palabra de gitano’, aunque parezcan inofensivos.


Samara Losada

Fascina antes de saber que es hija de Amador de Los Chorbos pero, cuando en el Congreso de Feminismo Romaní nos cantaron los dos juntos su himno por los derechos del Pueblo Gitano, se superó: “Pueblo gitano, ponerse en pie, todos unidos pidamos justicia… Que no nos tengan igual que ayer”.

Su carisma en el escenario y su voz dulce y potente enamoran. ¡Es más que la Beyoncé!


Soleá Morente

Hija de gitana, sangre de Granada, padre que miraba el Sacromonte con el corazón de Federico y la risa de Leonard Cohen… Así de original ha salido la Soleá.

Su pasión por las letras es evidente: estudió Filología Hispánica. Y de su espíritu libre nacen cosas tan maravillosas como el detalle de cantar “una tórtola canta en un almendro y en su cante decía: no tengo dueño”, en lugar del tradicional “viva mi dueño”. En su último trabajo, ‘Olelorelei’, canta cosas tan bonitas como este fandango.


Rocío Segura

Hablando de Cohen… Esta cantaora almeriense le ha homenajeado también muy a su manera flamenca particular en muchas ocasiones: es protagonista en el Homenaje a la pasión flamenca de Leonard (Flamencohen).


Noelia Heredia

Esta gitana que llevaba el área LGTB de Gitanas Feministas no se queda en cantaora, es percusionista también. Ella lucha contra una triple discriminación histórica: mujer, gitana y lesbiana.


María José Pérez


Cantaora de Almería y logopeda. Profesora en Flamenco Heeren (escuela de cante, baile y guitarra). Lámpara Minera 2015. Acaba de presentar su nuevo trabajo: ‘Trazos’.


Esmeralda Rancapino

Cualquiera diría que una voz así nació en 2006… ¡Toma flamenco joven! Y gitana del Puerto de Santa María de Cádiz.


Natalia la Favi

Esta joven de sangre almeriense es diferente a cualquier concepto que tengamos, pero pura y respetuosa, de corazón. Combina su andalucismo con todo lo que ha vivido y aprendido en San Francisco, y de ahí sólo pueden manar soníos tan especiales como el suyo.


Marina García

Esta muchacha de Jerez de la Frontera canta como los ángeles incluso en los vídeos que le graban de fiesta, a la improvisación. Con ‘Mi deseo’ está sonando en todos los barrios, trayendo la alegría.


El Coleta

No es mujer, ni gitano, ni andaluz… Pero es que el flamenco también es quinqui. Eran Los Chichos los que iban al centro penitenciario a cantarle a Juan José Moreno Cuenca y fue el Jeros quien confió en su rehabilitación. Eran Los Chunguitos los que describían la vida de gente como El Jaro en ‘Vagando por ahí’. Fue El Pirri quien murió como en ‘Sorpresa‘ de Lorca. Fue Joaquín Carmona quien cantó preciosidades para la BSO de El Pico 2 de Eloy de la Iglesia y del que no sabemos hoy nada más allá de su muerte por la heroína. Fue Tina de Las Grecas la que se negó a ser compadecida por José María Íñigo cuando vivía en la calle. Es Manuel Fernández Jiménez (informaos sobre su desgraciada muerte bajo custodia policial) el preso gitano que podía haber aparecido en El Pico 2 con Jose Luis Manzano o en Los Jóvenes del Barrio: estas cosas siguen ocurriendo, y esa parte de la historia española la aprendemos escuchando a El Coleta. Que además, homenajea a Las Grecas como nadie. Que sea menos valorado en los medios por su aportación a lo flamenco tiene otra raíz: entra en juego el rechazo sistemático al lumpen. “Estoy Despegando como Enrique Morente, buscándome las Habichuelas como Pepe”.


Hay muchos otros nombres con los que quedarse: María Terremoto, Blanca Almendrita, Felipa Moreno, Mari Peña, Luisa Muñoz, Encarna Anillo, María Ángeles Martínez, Sarayma… todas muy diversas, y más que os iremos enseñando en Peineta Revuelta (así como podéis contarnos a nosotras sobre otras).

El caso es que el flamenco está muy vivo y nunca ha necesitado a nadie de fuera que lo salve. Es para todas y todos, pero no hay que olvidarse de las que son su historia viva. De las de dentro, que existen. De otra forma, no es el flamenco lo que te gusta: es la payificación de nuestra supervivencia. “Ahórrate los aires de entendío cuando hables de mi cultura”.

Para terminar con palabras de Federico, como empezamos: una tradición viva obra en estas mujeres y ejecutan el mandado fielmente, como si escucharan las viejas voces imperiosas que patinan por su sangre.

El cante bueno duele.

De María José Llergo y otras verdades flamencas
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Noelia Cortés

En la Edad Media me habrían quemado por gitana, por puta, por kinki, por bruja y por rara

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