No pidas perdón por tu inteligencia Participa

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Iris Simón

 

“Se te va a pasar el arroz”: frase que escuchan con frecuencia las mujeres de más de 30 años que no tienen hijos. Y es peor todavía si no están casadas. Aprovechando la Semana Internacional de Cine de Valladolid decidí ir a ver algunas de las películas que me ofrecían. Una amiga me habló de Singled (Out), un documental sobre 5 mujeres de 4 países diferentes, que tenían algo en común: todas pasaban de los 30 y estaban solteras. La película aborda los estigmas a los que se enfrentan y cómo se sienten presionadas por la sociedad al no tener marido.

Aparte de ser una película muy interesante por este tema, toca otros como el ascenso de la mujer a puestos de trabajo antes reservados a hombres, el alto grado de educación que alcanzan las mujeres y las relaciones sociales que construyen respecto a esta nueva configuración. La película retrata muy bien este aspecto en Shu, una empresaria china de 34 años. Gran parte de sus estudios los realizó en Francia. En documental hay un momento en el que cuenta cómo, cuando estaba a punto de empezar el doctorado, su madre la llamó para decirle que ya era suficiente con el máster, que si seguía estudiando ningún hombre querría casarse con ella.

Más adelante, el documental enlaza este hecho con la nueva realidad: los hombres históricamente han buscado mujeres que pudiesen controlar, que estuviesen en casa ocupándose del hogar y los niños mientras ellos trabajaban y ascendían en su trabajo. Miraban debajo suyo para encontrar a esas mujeres. Ahora las mujeres ya no están en ese espacio inferior. También se nos habla de la otra parte: muchas mujeres, al haber alcanzado logros profesionales, ya no sienten la necesidad imperiosa de buscar un hombre, se bastan con ellas mismas. Según los expertos, antes las mujeres miraban hacia arriba para encontrar a alguien, pero ahora, cuando miran por encima suyo, ya no ven a nadie. Es decir, las mujeres buscan hombres que todavía no existen, mientras que los hombres buscan mujeres que han dejado de existir. El documental hacía notar además que la sociedad da por supuesto que una mujer está soltera no porque quiera, sino porque nadie la ha elegido. Vamos, que la mujer es un objeto que solo puede estar con alguien si  la elige un hombre, el sujeto.

Retomando lo que decía la madre de Shu, es cierto que los hombres ven peligrar su posición de poder cuando una mujer es igual o superior a él en el trabajo. Si su jefa es una mujer, no la toman tan en serio. Y si esa mujer que ocupa un puesto alto es su pareja, se sienten amenazados. Es algo tan cotidiano que incluso series como The Big Bang Theory hizo un capítulo sobre ello: cuando Bernadette consiguió su doctorado, todos los amigos de Howard (su marido), se burlaron de él con afirmaciones como que sus hijos llevarían el apellido de Bernadette y no el suyo. Que su mujer estuviese en una posición superior a la suya hacía que él se sintiera incómodo.

Ya no solo es que se ejerza presión sobre la mujer de 30 años que no está casada, es que también se señala a las que quieren alcanzar el mayor grado de educación que puedan, o a las que simplemente quieren mostrar su inteligencia. Yo misma, con 20 años, he sentido muchas veces cómo se me calla cuando ven que tengo razón en una discusión con un chico. He tenido que aguantar que algunos novios me dijeran que daba miedo porque no se me podía someter, que a veces era difícil estar conmigo porque no doy la razón. Así parece que nos quieren algunos. Calladas y sin mostrar lo que pensamos. Por suerte, las mujeres de mi alrededor no. Mi madre siempre se ríe cuando corto con un novio porque dice que nadie es suficiente para mí. Ella me anima a ser exigente, a no quedarme con cualquiera por comodidad. Dice que si no estoy ahora con quien realmente quiero o con quien me valore, cuándo voy a estarlo.

Quiero que este mundo cambie de una vez. No quiero volver a oír a ninguna madre diciéndole a su hija que no muestre lo que vale, que no muestre su inteligencia porque tiene que conseguir a un hombre; que si se sienten amenazados, si sienten amenazado su poder, no estarán contigo. Pues que no lo estén. No quiero estar con alguien que no valora que su mujer sea inteligente, que su mujer se preocupe por lo que pasa a su alrededor y quiera saber más sobre las materias que le interesan. No quiero estar con alguien que solo está conmigo para que sea sumisa y me quede relegada a puestos bajos en el trabajo por tener que cuidar la casa mientras él asciende.

Nunca pidas perdón por tu inteligencia. No pidas perdón por tomar tus propias decisiones. No pidas perdón por querer ascender en el trabajo que te gusta. No pidas perdón por no querer ser madre. Nunca pidas perdón por ser una mujer empoderada.

No pidas perdón por tu inteligencia
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