Sufre y no serás bella: probando consejos de revistas femeninas Cuerpos

Haga un Detox. Juegue con los estampados. Vea porno. Coma Gojiberry. Siguiendo las instruciones de las revistas, una a una, con el pantalón ahorcando el bajo vientre y sin respirar. ¿Y si, por 30 días, usted hiciese absolutamente todo lo que las revistas femeninas sugieren? Vanessa Mathias, una joven brasilera de la ciudad de São Paulo, resolvió probar y compartir en las redes sociales su peregrinación hacia el cielo incierto de la supuesta belleza.

“Estaba bebiendo con unas amigas en un bar y conversando que debíamos hacer ejercicio. Cuidarnos más. Vestir mejor. Ser más disciplinadas. Hasta que una mencionó: ‘o sea, ser una supermujer, tipo las de la portada de la revista Claudia‘. Como una apuesta, decidí que iría a hacer durante 30 días exactamente lo que las revistas mandasen para saber si eso me convertirá en una supermujer. Compré todas las revistas del mes. Ahora las abro y allí escojo lo que voy a hacer durante el día”.

Vannessa Mathias, paulistana de corazón, trabaja como investigadora de mercados y asegura que lo que hace “¡no tiene nada que ver con ser escritora!”. Sin embargo, en sus tiempos libres invierte letras y sudor en el blog de viajes Chicken or Pasta?. La idea de Proyecto Claudia – surgida como una broma entre amigas – se convirtió en un experimento que ya interesa a casi cinco mil seguidores en la red social blanca y azul.

A continuación compartimos, con traducción propia, algunos de los desafíos que Matthias se autoimpuso en su propio reality show de la belleza imposible y las reflexiones que nos trasladó en una entrevista para Pikara Magazine.

“Flaca para toda la vida”

Reza a Nuestra Sra. de Pantalones de Cuero Apretados.

Si un genio de la lámpara, un duende o nuestra santa favorita te propusiese:
“Usted será delgada para siempre. Comerá toda pizza de dulce de leche del mundo y mantendrá el talle del pantalón en 36”, ¿acepta? Bien, entonces deberá hacer un sacrificio para demostrar su devoción: permitir que lleve conmigo un dedo. Un dedo cualquiera. Puede ser del pie o de la mano. Tipo aquel al lado de meñique del pie, que ni hace falta.

Usted preferiría:

1- Ser flaca para siempre: tengo un dedo que ni uso.
2- Estoy bien de la forma que soy y deja mis deditos en paz.

¡¡¡¡¡¡No vale mentir!!!!!Facebook Proyecto Claudia

En tono socarrón -o no tanto- los resultados de las encuestas muestran 201 votos a la ideología mutiladora y 176 voluntades que están felices de contar con un total de 20 dedos.

Por su parte, Vanessa reafirma que en Brasil las revistas siguen la tendencia mundial de las publicaciones mal llamadas “femeninas” y, por tanto, no presentan ningún imaginario sobre mujeres activistas o que participen en la política del país. De hecho, las revistas continúan estereotipando a las mujeres: “Quisimos leer sobre soluciones de desarrollo económico que minimicen las emisiones de carbono, pero este tipo de notas no va a merecer nunca una portada como la de los nuevos esmaltes de tonos azul, ¿no es verdad?”.

Vea mucho porno

Comience a asistir porno y tenga el mejor sexo de su vida –decía la nota de portada. Encuentro la promesa muy osada ¿Mejorar mi vida sexual? Me vendría OK. ¿Pero tener el mejor sexo de la vida? No entiendo exactamente cómo funciona la promesa. ¿Los supermaestros del sexo tienen como un radar para saber cuáles mujeres ven porno cuando llegan a la fiesta? ¿O usted tendría que ser explícita y colocar en el CV ‘hola, mi nombre es Vanessa, hablo tres lenguas, nivel avanzado de Microsoft Excel y veo porno’? Voy a internet, ávida por aventurarme en ese infinito pozo de la perversión humana. Me zambullo en el amplio repertorio y en el contenido distribuido gratuitamente, gentilmente patrocinado por sitios que aumentan el tamaño de los miembros con sólo pestañear y conectan al usuario con esposas aburridas “AHORA”.

(…)

No consigo enfocarme en el film. Estoy absolutamente hipnotizada por las uñas de cuatro centímetros de porcelana de la actriz. Con strass azul. En forma de flores. Admiro el profesionalismo de los actores. Ellos consiguen “performar”. Yo no lo conseguiría. Siento que no voy a conseguir dormir hoy y que tendré enormes pesadillas con uñas-asesinas-de-cuatro-centímetros-con-strass-azul.

Los sites de pornografía no apuestan en el amplo nicho mercadológico femenino. El concepto de penetración es 79% unilateral (después pensemos de dónde determinados jóvenes aprenden eso… ¡Bingo!) Terminan, invariablemente, con una máscara facial de proteína natural para las actrices. Convengamos: no conocí una sola mujer que guste de esa técnica. Sin puritanismo, pero La Roche Posay nocturno ya es lo suficientemente pegajosa. Y por lo menos sale fácilmente con agua.Porno

Mi empeño cinéfilo acaba descubriendo a Erika Lust, una directora sueca. Escenas lindas, banda sonora indie chula. Hago download de todos los videos. Xconfessions, Volumen 2: recomendada. Los sueños de uñas son rápidamente substituidos por galanes con máscaras de conejos, al ritmo de We Have Band.

Pronto. Ahora es sólo aguardar el mejor sexo de mi vida. Tengo fé en las revistas.

Lifting

Pensé que 30 días de dermocosméticos caros tendrían efecto en mi cutis, haciéndolo brillar como el de una dinamarquesa de 18 años. De esas cuyo rostro vio el sol dos veces en la vida.

El dilema de los 35. Es la hora de adherir o no a las drogas inyectables. Botox y relleno. Dicen que cuando comienzas, no paras más. Gran parte de mi personalidad es cautivade la autoaceptación. Honrar, con elogios, cada marca de expresión y potencial arruga adquirida en 35 años de sonrisas y risas.

Pero hay otra parte de mí. Aquella que prefiere ser una gata. Vamos a mirar con cautela las indicaciones de la sección Buena Forma:

-Usted tiene mas de 30.
“Ok”- Marco.
-Mira en el espejo y tiene una línea de títere en su cara.
“OK, no la había visto. Pero ok, parece verdad”. Tildo.
– No tiene alergia al ácido hialuronico.
“¿Querida revista, cómo diablos voy a saber si nunca tomé una tacita siquiera de ácido hialuronico?”

Con apenas 2500 dólares puedo hacer desaparecer las marcas de la vida. Unos 500 dólares, calculo, para desaparecer los dos meses llorando por una relación que acabó. Más otros 500 dólares por aquella semana de rabia sobre otro tipejo que nunca prosperó.

Imagen compartida en el Facebook de Vanessa para hablar de cirugía estética

Imagen compartida en el Facebook de Vanessa para hablar de cirugía estética

“El famoso camino sin vuelta de las drogas inyectables. Hablando de eso: estoy vendiendo el televisor de la sala de mi madre, si alguien quiere”, describe Vanessa con zozobra.

La autora de Proyecto Claudia revela, aun antes de terminar su experimento, que es absolutamente inviable conciliar las prácticas que ofrecen estas revistas. Sin embargo se anima a reflexionar que por lo menos ofrecen la posibilidad de quebrar “pequeñas rutinas” y así salir de la zona de confort.

Desde aquí nos preguntamos si en un país en el que mueren casi un millón de mujeres por abortos mal practicados, fracturar la rutina y salir del confort del sofá no significará sumar a la crítica de la violencia simbólica la expresión de disgusto que derive en una manifestación, una política pública, una nueva ley de medios de comunicación que desmonopolice los mensajes y proponga contenidos igualitarios. Damos vuelta a la página, cerramos revista e invitamos a imaginar que más allá de cualquier receta o fórmula para el placer y la vida obediente. Las mejores opciones para volar con nuestras fantasías florecerán en nuestra propia cabeza.

Sufre y no serás bella: probando consejos de revistas femeninas
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Licenciada en Comunicación Social (UBA), ciberfeminista (@DominemoslasTIC) y azafata en aterrizajes forzosos (@petalosoy)

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    2. Silvia Lommi

      Ahhhhh que tengo 57 años y soy una sobreviviente a los concejos de belleza, a las mascaras de pepino, a la depilación casera con un emplastro de azúcar y no se que, los broncedos con coca cola y sapolan ferrini, la toca para alisar el cabello (especie de tortura realizada con un rulero grande alrededor del cual se estiraban los pelos hasta desfigurarnos el rostro) y tantas otras ceremonias, ritos y penitencias realizados. Vivi para contarlo!! PD: El porno era escaso y de difícil acceso,

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