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“Se dice poeta” Ficciones, Portadoras de sueños

Antologías que excluyen a mujeres. La presentación de una autora en un acto público como “la poeta más guapa de la ciudad”. El uso de “poetisa” en vez de “poeta”. Son algunas de las realidades que narran las poetas entrevistadas en el documental de Sofía Castañón.

Sofía Castañón es la autora del documental ‘Se dice poeta. Una mirada de género al panorama poético contemporáneo‘. Dicho trabajo incluye el punto de vista sobre la creación, la difusión, la crítica y la recepción de la poesía de 21 poetas, nacidas entre 1974 y 1990.

El machismo en la literatura empieza con la perversión del lenguaje, auténtico motor de la discriminación, y continúa concretándose cuando se decide quiénes están en las listas de libros recomendados, en los jurados, en las reseñas o críticas literarias, en la literatura en definitiva.

Basta con echar un vistazo a los suplementos culturales para comprobar cómo el número de reseñas realizadas a las obras escritas por mujeres no sólo es mucho menor, es que a menudo resultan inexistentes, en un momento en que la producción literaria realizada por mujeres es altísima. Todo un ejemplo de invisibilidad crónica y enfermiza.

¿Poetisa o poeta? Si alguna vez has sentido un pinchazo en el estómago al oír la palabra poetisa, te interesa uno de los vídeos que componen el documental. Las autoras que participan en él prefieren que se las llame poetas. Aunque sobre todo preferirían que esto no hiciera falta puntualizarlo.

Los vídeos incluyen testimonios muy clarificadores, como el de Miriam Reyes, que explica cómo fue testigo de la presentación en un acto público de una autora como “la poeta más guapa de la ciudad”. Un hombre que se dedique a la poesía nunca tiene que enfrentarse a esta situación.

Sofía Castañón afirma que la pregunta que quiere plantear, más importante que cualquier afirmación implícita o explícita, es si la poesía puede ayudar a superar la discriminación tomando en cuenta que se expresa mediante el lenguaje.

 

El 5 de agosto será el preestreno de ‘Se dice poeta’ en la Filmoteca Rafael Azcona (Logroño) dentro del ‘Agosto Clandestino. Poetas en La Rioja’.

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Foto: Carles Mercader

Sofía Castañón: (Xixón, 1983), filóloga, trabaja como realizadora en la productora Señor Paraguas. Ha publicado los poemarios ‘Animales interiores’ (Premio Asturias Joven 2006), ‘Últimas cartas a Kansas’ (Premio Pablo García Baena 2007), ‘La noche así’ (2012), ‘La otra hija’ (2013) y ‘Prohibido silbar’ (2014) y los cuadernos ‘La sombra de Peter Pan’ (2009) y ‘Culpa de Pavlov’ (Premio Jóvenes Creadores del Ayto. de Madrid). Es autora también de los poemarios en asturiano ‘Tiempu de render’ (Premio Nené Losada 2009) y ‘Destruimientu del xardín’ (2012). Ha sido becaria de creación del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes en el año 2009-2010. Es una de las poetas Voz + Joven 2010 de La Casa Encendida.

“Se dice poeta”
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En mi DNI debería poner: poeta, animalista, bloguera y vegana.

    Comentarios recientes

    1. Marisa

      No sé qué pensar. Siempre me ha producido gran desesperación ver como amigas mías se hacen llamar doctor en luglar de doctora, como si el masculino fuera más digno, más importante. Ahora, el hecho de que mujeres prefieran que se las llame poetas, me desconcierta.

      1. CHIRIRIR

        Pues desesperate más porque ya he oído a varias mujeres médicos decir que ellas son “MEDICOS” y no “Medicas”, y que no las llamaras asi. Y no son gente de la derecha o antifeminista ni mucho menos. El tema del lenguaje, al feminismo,se le ha ido de las manos.

      2. Eva Witt

        Marisa, es que “poeta” es la “persona” que escribe poesía. El diccionario no pone que sea el “hombre” que escribe poesía. Entonces, ¿qué pasa? ¿Que las mujeres no somos personas y por eso necesitamos otra palabra que defina a las que escriben poesïa?

    2. Sara

      Marisa, igual que no decimos “cibernautisa” ni “astronautisa” tampoco deberíamos decir “poetisa”. Se trata de sustantivos invariables de origen griego.

      1. David

        Pues entonces tampoco habría que decir “presidenta”. Proviene de un sustantivo de la 3ª declinación. Invariable.

    3. Olga

      Por favor, informad de cuándo el documental llega a Madrid. Es muy difícil visionar esos documentales.

      1. Ignatius Onnegan

        ¿Entonces no podemos llamar “alcaldesa” a la mujer que preside un Ayuntamiento, por ejemplo? Y por cierto, “poetisa” es un sustantivo de origen latino…

    4. Pingback: "Se dice poeta"

    5. Iñigo Alonso

      “El machismo en la literatura empieza con la perversión del lenguaje, auténtico motor de la discriminación, y continúa concretándose cuando se decide quiénes están en las listas de libros recomendados, en los jurados, en las reseñas o críticas literarias, en la literatura en definitiva.”

      Sería revelador realizar un estudio publicando obras de hombres y mujeres con seudónimos aleatorios (no solo masculinos y femeninos, incluyendo también nombres africanos, asiáticos…) y poner cifras a esta discriminación. De otra manera resulta muy fácil (y falaz) el argumento de la calidad literaria desigual.

    6. Poeto guapísimo

      Recuerdo un reciente editorial radiofónico de Julia Otero respecto a la elección de Pedro Sánchez, en el que lo definía como “doctor en económicas, nacido en Madrid hace 42 años, casado, padre de dos hijas pequeñas, políglota y, en palabras de Esperanza Aguirre, “guapísimo””. Al evocar las palabras de Esperanza Aguirre hace propias tales palabras, evidentemente. El hombre que se dedique a la poesía seguramente sería objeto de similar comentario – “el poeta más guapo de la ciudad” – si así se lo pareciese a Esperanza Aguirre o a Boris Izaguirre. Así que estimadas mujeres, poetas y poetisas, comenzad a preocuparos por cosas realmente importantes. Y abrid los ojos al sexismo que nace de vuestras propias filas…

    7. djuna

      Estimado poeto guapísimo:

      Usted sabe tan bien como yo que esto no es así, que para que surja un comentario en un medio resaltando la belleza de un hombre, ha habido mil hablando de la de mujeres de todo tipo: escritoras, abogadas, deportistas… Por muy buena que seas, no pasas el control de calidad si no eres guapa, y el comentario de la belleza, si lo eres, siempre está ahí. No sé ciegue, y empiece a ver entrevistas o reportajes a unos y otras. Si bien creo que la tiranía de la belleza está empezando a llegar a los hombres ahora, no creo que tenga comparación con la de las mujeres: vosotros estáis en la prehistoria de esa discriminación y ya os estáis quejando como si diéramos los únicos

      1. Diagnóstico equivocado

        Pues no sé tan bien como usted porque me reafirmo en lo dicho. Cuando el hombre es guapo y quien lo presenta reconoce su guapura, no se ahorra los adjetivos. Y no, se puede ser normal y pasar el control de calidad. No veo que entre nuestras literatas de reconocido prestigio la belleza sea el denominador común. No era guapa Gloria Fuertes. No era guapa Martín Gaite. No era guapa Ana María Matute. No lo es Almudena Grandes. No lo es Maruja Torres. La belleza tiraniza a quien cree que no tiene nada más que ofrecer. En cualquier caso, no es la belleza de los hombres lo que atrae a las mujeres y por eso dicha tiranía nunca llegará a las cotas femeninas. Hombres y mujeres no somos iguales (uy, lo que he dicho…) y, por tanto, comparar cuántas veces se habla de la belleza de una mujer o de un hombre es una comparación inútil.

        1. Djuna again

          “En cualquier caso, no es la belleza de los hombres lo que atrae a las mujeres y por eso dicha tiranía nunca llegará a las cotas femeninas” – En todo caso, parece que sí reconoces que el hecho de que la belleza ES una tiranía en la mujeres y de que esta tiranía es así por el deseo de los hombres, porque es lo que atrae a los hombres. No sé yo si es muy coherente con tu argumentación de que la belleza -o la falta de ella- no limita a la mujer en muchos aspectos. Quizás el ejemplo de una escritora o una intelectual no sea el más apropiado para explicar esto, porque suelen moverse en círculos más progresistas en primer lugar, y porque no son profesionales de los que su imagen sea una parte importante en su carrera, en segundo. De todas maneras, aquí no se está debatiendo que tu vida será miserable si eres fea, o que estés condenada al ostracismo más absoluto si tienes talento pero no eres agraciada. Lo que viene al caso es la obsesión de la mayoría de los medios por resaltar el aspecto físico de la mujer, venga al caso o no, que es algo que se hace raramente con los hombres. y de esto, hay pruebas miles.

          1. Christian Grey las vuelve locas

            La belleza es una tiranía para las mujeres que no se aceptan a sí mismas, que no reconocen sus limitaciones. Punto pelota. ¿Esta tiranía es así por el deseo de los hombres? Lo que tú comprendas… Esa tiranía es así por el deseo de la naturaleza, más bien. Se han hecho numerosos experimentos con bebés – para anular el efecto socializador – y siempre se ha concluído lo mismo: Los bebés prefieren personas guapas que feas. ¿La belleza limita a la mujer en muchos aspectos? Toma, y al hombre. Está también demostrado que hombres y mujeres guapos ganan más dinero que hombres y mujeres normales en las mismas profesiones. Pero la sola existencia de hombres y mujeres normalillos en las más altas cotas de cualquier campo demuestra que la belleza no es un atributo imprescindible. Desde luego, es una ayuda, igual que lo es la simpatía, el liderazgo o la inteligencia. En cualquier caso, los medios trabajan fundamentalmente con la imagen. Y la imagen que vende mejor es la que viene acompañada de maciza. Las marcas están para hacer dinero y se adaptan a lo que atrae al cliente. ¿Y por qué no hay tanto macizo? Porque los hombres se fijan en las mujeres bellas y las mujeres… se fijan también en mujeres bellas. El macizo aporta poco a la marca a no ser que venga acompañado de estatus. Observa los suplementos femeninos, que subliman lo que las mujeres realmente quieren (compara sus tiradas con las de esta revista, por ejemplo): “los diez culos más deseados del verano”. ¿Son culos de hombres? No. Son culos de mujeres. Las mujeres quieren saber qué culo tener para poder atraer a los mejores hombres. Y como lo que atrae a las mujeres de los hombres no es la belleza, sino el estatus, el hombre es tiranizado por todo aquello que marque estatus. Cualquier hombre sabe que es mucho más efectivo a la hora de atraer a las mujeres tener un buen coche que unos buenos pectorales.

    8. KP

      Estoy totalmente de acuerdo con la columnista y siempre defenderé la poesía femenina. Aprovecho para traer a colación las palabras del insigne vate austral: “Me gustas cuando callas, porque estás como ausente…”

    9. Ignatius Onnegan

      ¿Entonces no podemos llamar “alcaldesa” a la mujer que preside un Ayuntamiento, por ejemplo? Y por cierto, “poetisa” es un sustantivo de origen latino…

      1. Aborta un machirulo

        #Ignorantius Onnegan, FYI
        El sustantivo poeta (del latín poēta, y este del griego ποιητής [poietés]) es de género común, la diferenciación de género la marca el artículo u otros determinantes: el poeta / la poeta.
        El DRAE consigna la voz poeta con la abreviatura com. (“nombre común en cuanto al género”), que aparece por primera vez en la vigésima segunda edición (2001) del DRAE. En todas las ediciones anteriores, la voz poeta aparecía como sustantivo masculino, para el femenino había la entrada separada poetisa. La RAE sigue manteniendo esta doble entrada (poeta y poetisa), pero modifica el género de poeta (ahora bajo la abreviatura com.) sólo a partir de la edición de 2001. Por tanto, la voz poeta es de género común: el poeta / la poeta (‘persona que compone obras poéticas’, ‘persona dotada de gracia o sensibilidad poética’).
        FUENTE:http://www.hispanoteca.eu/Foro-preguntas/ARCHIVO-Foro/Poeta%20y%20poetisa.htm

        1. Aborta una hembrista

          Si el DRAE sigue manteniendo la doble entrada puedo entonces llamar a cualquier poeta que sea mujer poetisa, ¿no es así? Pues así lo haré. Espero ansioso que el diccionario incorpore también el término “poetastra”, dado que de momento solo existe esta palabra en su acepción masculina y es natural que existan malas poetisas… Conclusión: Por corrección, cambien el nombre del corto y del artículo. Lo correcto sería decir “TAMBIÉN se dice poeta”.

            1. Por fin dormiré tranquilo

              Elvira, qué gran noticia para los luchadores por la igualdad. No quepo en mí de gozo.

            2. Otras quizás no duerman bien

              Elvira, movido por la curiosidad consulto algunos avances de la nueva edición del insigne DRAE y compruebo conmovido que, entre las novedades, se encuentran palabras como canalillo y culamen, palabras que intuyo no son muy del gusto del feminismo píkaro… Pero agárrate… ¿Sabes qué nueva palabra contemplará (y esto sí que va a picar)? ¡Pepero! (y pepera, digo yo…)

    10. Silvia

      ¡Hola!
      No he leído todos los comentarios, pero echando un ojo muy por encima… Por favor, no os quedéis con el título y opinéis desde ahí. Aunque este tipo de documentales no suelen tener una distribución fácil, aprovechad para verlo si tenéis la oportunidad, porque la reflexión que tanto Sofía Castañón como las personas entrevistadas lanzan en esta hora y media va mucho más allá de la dicotomía poeta/poetisa. Merece mucho, mucho la pena.

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