Un despertar sexual preciosista Crítica, Ficciones

‘La Vida de Adèle’ plantea una relectura corpórea de la novela gráfica de Julie Maroh

La vida de Adele

La libre adaptación de la novela gráfica ‘Azul es un color cálido’ de Julie Maroh sacude mentes desde su planteamiento radicalmente físico y plástico. Más allá de la absurda polémica de cuánto, cómo y por qué unas escenas de sexo lésbico explícitas -como si el cine, en general, y el español en particular, no pecasen de minutos de largometraje recreándose en el placer carnal- hay una historia sobre un despertar sexual que llega a conmocionar sin emocionar.

Las tres horas de película salpican fluidos corporales, restos de salsa boloñesa en la cara y moqueo desde un juego de primeros y primerísimos primeros planos. Mientras que la gama cromática del azul hila visualmente la novela gráfica de Maroh, en la adaptación de Kechiche la carne y el sexo son los conductores de una narración pausada del despertar sexual de una adolescente. Impacta desde lo esencial de la imagen dejando en un segundo plano la implicación sentimental.

No habría que quedarse tanto con la intensa historia amorosa, que a fin de cuentas, presenta una visión del mitificado amor romántico; deberíamos quedarnos con la revolucionaria afirmación de la identidad sexual en la adolescencia

El título resulta muy intencionado: no habría que quedarse tanto con la intensa historia amorosa, que a fin de cuentas, presenta una visión del mitificado amor romántico, algo criticable también al cómic -más incluso que a su adaptación cinematográfica-. Deberíamos quedarnos con la revolucionaria afirmación de la identidad sexual en la adolescencia. Inevitable la confrontación de nuevo: en la novela gráfica conocemos la calidez desgarradora del azul y en la obra cinematográfica minutos de encuentros explícitos y poco edulcorados… Y no resultaría exagerado afirmar que, tratándose de una relación lésbica, es algo inédito en la historia del séptimo arte. Las críticas sobre posturas sexuales más o menos forzadas deben contextualizarse en el género de la película. No es un documental, se trata de una manera distinta de narrar la pasión y su entendimiento radica en el bagaje personal. Precisamente, de los cinco planos que tienen una atmósfera realmente evocadora, impacta el final del primer encuentro sexual por su carga de sensualidad. El enfado de la autora de la novela es comprensible si se analiza el planteamiento: en el cómic, el sexo -explícito a su vez- se hace de rogar y destila sentimentalismo, en la obra de Kechiche hay prácticamente un frame del primer beso al contacto genital.

La falta de sentimentalismo en pos de lo corpóreo reconduce a la emoción que esperaba encontrar y en la libertad del director para reescribir la novela gráfica. Las dos amantes no tienen mucho en común, bastante menos que en el cómic, y Kechiche quiere que constatemos que la complicidad de la pareja nace de los cuerpos. La importancia de la imagen, de la carne y de los fluidos sobre la palabra devuelven a la película a la fuente de la que bebe, porque es la esencia de todo cómic. Y resulta indudablemente lícito, Emma es pintora. Metafórica y literalmente, el lienzo de Adèle siempre estará en la galería de Emma. Hay una desgarradora ruptura de la protagonista adolescente y adulta al igual que la hay entre la película y el cómic original. Son necesarias las tres horas de planos introspectivos para darse cuenta de que la evolución de Adèle es lo que veníamos a ver, y aunque realice una elipsis desde los 15 a los 18, recrearse en lo visual lleva a esa conmoción de la búsqueda, el encuentro y la pérdida de una misma. Llevar los pasos por una calle que no conocemos. Así es la vida. La de Adèle y la nuestra.

La vida de AdeleFICHA

Título: La Vida de Adèle – capítulos 1&2.
Fecha de estreno: 25 de octubre de 2013.
Guión: Abdel Kechiche, Ghalya Lacroix. Basada en la novela gráfica de Julie Maroh.
Dirección: Abdel Kechiche.
Producción: Wild Bunch / Quat’sous Films / France 2 Cinema / Scope Pictures / Vértigo Films / RTBF / Canal + / CNC.
Duración: 180 minutos.
Género: Drama.

 

 

 

Un despertar sexual preciosista
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Periodista. Tributo al Estado como asesora de comunicación realizando cobertura informativa para instituciones y empresas privadas. Fuera de horario laboral escribo sobre cultura, género y teoría queer. http://www.gepuntovilarinho.com/

    Comentarios recientes

    1. Lesbiana indignada

      A mí esta película me parece simplemente una fantasía pornográfica que nos quieren vender disfrazada de historia de amor profunda y trascendental. Algunas escenitas son PURA PORNOGRAFÍA, que no me vengan con historias de que están justificadas determinadas posturas que acaban siendo casi ridículas de puro explícitas. Me crispa mucho que en todas las críticas que leo (escritas por tíos heteros en el 90%) digan que estas escenitas están totalmente justificadas por el guión y son necesarias para entender la evolución de los personajes. Y unas narices. No hace falta recrearse así en el sexo para presentar la atracción física o la pasión. Esto es puro morbo gratuito. Y no me creo que no las hayan visto con una sonrisita babosa en el cine. Lo siento pero es que me chirría mucho la supuesta necesidad de hacerlas tan realistas… ¿de verdad están justificadas estas escenas? Tiendo a pensar que obedecen más a la apetencia de un director hetero masculino que quiere despertar el morbo de un público hetero masculino…
      Evidentemente estoy de acuerdo con mostrar escenas sexuales en las películas que traten sobre historias de amor y/o pasión, pero de verdad, llegar al punto de la escena de las “tijeras”, además de incomodar, irrita, y mucho, porque más bien parece el sueño de un pajillero que una escena justificable para la evolución de los personajes. Lo siento, es lo que siento y tengo que expresarlo así, me violentó mucho porque me sacó completamente del resto de la película. Por eso, todas las demás razones que me den: que si son escenas necesarias, bellas, poéticas, etc., me parecen cuentos chinos que no ven más allá: puro reclamo morboso para despertar polémica y atraer audiencia.
      Conste que no estoy hablando en ningún momento de ocultar, enmascarar ni obviar las escenas de sexo, pero sí de no darles un tratamiento tan descaradamente pornográfico que, sigo pensando, obedecen a una clara intención de suscitar morbo y llenar las salas.
      La prueba es la siguiente: en la peli Adele también se acuesta con un chico, y esa experiencia sexual también influye en su evolución y búsqueda de identidad. Bien, ¿entonces por qué en esta ocasión no hay escenas explícitas? Los que defendéis que las escenas de sexo lésbico están justificadas para entender al personaje, por favor respondedme por qué se obvian (o no se hacen tan evidentes) las escenas de sexo hetero.
      Julie Maroh, la creadora de la novela gráfica “El azul es un color cálido” en la que está basada La vida de Adèle, ha criticado duramente el enfoque sexual que se le ha dado a la película en unas declaraciones a THR. “Esto es lo que le faltó al rodaje: lesbianas”, ha dicho, en referencia a las actrices y su clara orientación sexual. “Ellas son totalmente heterosexuales, a menos que se demuestre lo contrario”, explicó Maroh, que al parecer no ha sido capaz de encontrar en sus interpretaciones a los personajes que ella creó. La autora considera, además, que las escenas sexuales son irreales. En concreto las ha descrito como “un escaparate brutal y quirúrgico, exuberante y frío de supuesto sexo entre lesbianas, que se convirtió en pornografía”. En su opinión, los homosexuales que vieron estas escenas “se reían” porque “no eran convincentes y las encontraron ridículas”. “Y los pocos que no se estaban riendo eran los hombres, demasiado ocupados saboreando la encarnación de sus fantasías en la pantalla”. En resumen, Maroh cree que la adaptación de la novela se ha convertido en un proyecto vouyerístico, más centrado en reflejar las fantasías masculinas sobre el sexo lésbico que en hacer un retrato realista del lesbianismo.
      Me indigna mucho esa insistencia del director (y de muchas críticas) en la supuesta necesidad de hacer las escenas sexuales tan realistas y explícitas… Creo que en absoluto están justificadas (las posturas son ridículas, la duración exagerada, los planos frontales y la cámara fija buscan el voyeurismo más que el intimismo entre ambas) y obedecen más a la apetencia de un director hetero masculino que quiere buscar gratuitamente el morbo de un público hetero masculino, y de paso llenar las salas con un recurso tan burdo y fácil como el de exponer sexo lésbico en pantalla grande. Creo que a eso se refiere la autora, y de ahí sus duras críticas, que entiendo y comparto totalmente.
      El sexo en el cómic ocupa sólo dos páginas y está tratado de una manera explícita pero artística y sensible, en la película es todo lo contrario. No es cuestión de mojigatería, no tengo nada en contra del porno ni del sexo explícito, pero que le llamen a las cosas por su nombre: estas escenas revelan una mirada absolutamente masculina y hetero, ¡es como un vídeo del Youporn! Y otra prueba más: ¿qué me decís de las fotos promocionales? Salen ellas dos en blanco y negro, en sugerentes posturas pseudoeróticas, tumbadas en una cama, medio desnudas, una sentada sobre la otra pintándole los labios… ¿eso tampoco está al servicio de fines comerciales y del morbo? ¿Qué sentido hay si no de promocionar la película con esas fotos? Vendernos la supuesta historia de amor así no está justificado en absoluto, pero sí alimentar fantasías y llevar a la gente al cine.
      Por otra parte, la cuestión no es tanto que las lesbianas no follemos así, que podemos hacerlo perfectamente, es que nadie folla así LA PRIMERA VEZ. Cuando ambas están teniendo su primera relación sexual no hay asombro ni timidez por parte de Adèle (la cual, recordemos, viene de solamente una experiencia sexual y con un chico), ni ningún tipo de guía o experiencia por parte de Emma. De hecho, se pasa de un tímido beso de la anterior escena a un polvazo espectacular, sin término medio, con posturas nada primerizas, y eso es lo que lo hace irreal y algo irritante también, porque cada frame me recordaba que la escena estaba rodada desde la mirada de un director hombre heterosexual.

    2. Silvia

      Yo soy mujer y lesbiana y comparto plenamente la opinión de la autora del cómic, y la opinión del comentario anterior. Si hay algo que me produjo la película es indignación. Me sentí verdaderamente ofendida al ver esas escenas, ya que todo en ella denota irrealidad, artificialidad y voyerismo al estilo más burdo. Y me parece increíble que haya personas que no sean capaces de verlo, quizá es que son demasiado inocentes o incluso cortas de miras: seguro que un director hetero rodando escenas de sexo lésbico lo hace para aumentar la convivencia y el respeto entre todos y no para despertar el morbo más facilón, claro que sí, este es un mundo de unicornios donde mana leche y miel.
      Las opiniones de la autora del cómic obedecen a la lógica y a la indignación más justificada. A mí también me habría jodido muchísimo que se hubieran cagado de esa manera en mi creación, vulgarizándola de esta manera para ofrecer puro sexo gratuito.
      Lo que me da verdadera pena es ver en lo que han desvirtuado el amor lésbico, en puro sexo, con lo que nos ha costado la lucha por la libertad lésbica y ahora lo ensucian con esta mierda de escenas medio pornos… Que hubieran también explicitado también cuando tuvo sexo con el chico, el sexo hetero, pero no eso no le interesaba al director, solo quería producir morbo.
      Y lo segundo: una chica de la edad de Adele, y sin haber tenido sexo nunca, te aseguro que no actúa como una profesional… y no me refiero a una prostituta, pero a una persona con mucha experiencia sexual sí, con unas posturas que ni de coña las hace nadie su primera vez con una chica (o un chico) y ese detalle al director se le paso por alto, debía haber sido más prudente en las escenas sexuales… tenían que haber sido escenas más tímidas, más torpes… ese sexo tan profesional demuestra una vez más que lo que buscaba era el puro morbo de mostrar a dos tías follando.

    3. Silvia

      Sólo quiero añadir que si he adoptado esta postura tan beligerante con respecto a esta película es precisamente por lo descarado y ofensivo que me resulta su intención comercial. Todo a nuestro alrededor nos obliga a ser militantes porque el descaro con el que se promocionan ciertas cosas resulta indignante y repulsivo. Precisamente creo que el director se vio obligado a incluir esos 10 minutos de sexo lésbico explícito porque si no nadie iría a ver una película de 3 horas, tan lenta, tan densa y tan poco comercial en todos los demás sentidos.
      Todas las manifestaciones artísticas hoy en día están impregnadas y transmiten ideología, del tipo que sea, o al menos intención. Yo en esta película veo más una intención turbia y morbosa que las tan cacareadas “belleza”, “realismo”, “pasión” y “humanidad”, términos que veo repetidos en todas las críticas. Si el director quería hacerme ver la pasión que lo hubiera hecho de una manera más sutil, ahí se demuestra el talento y el genio, no recurriendo a lo más fácil.

    4. Tere

      Yo al ver la película me quedé con la impresión de que esas escenas tan explícitas desvirtúan o desprestigian aquello que considero importante o poseedor de cierta profundidad. Creo que “La vida de Adèle” convierte el sexo en pornografía. Algo que es digno se banaliza y se convierte en mierda. Es indignante que el sexo lésbico haya quedado sólo en puro voyerismo y morbo despreciable de la mano de un director heterosexual sin ningún pudor.

    5. Manuela Leôn

      D’abord, respeto todos los comentarios pero me parece ver en ellos cierto moralismo,mogigateria, conservadurismo sutil, etc…., hablo desde el lesbianismo, claro. No me parece porno, ni sensible, evidentemente, que se puede esperar de un camaraman hetero! eso, sexo explîcito, pero lo que me parece mâs importante en el film es el mensaje de la incomunicaciôn entre estratos sociales diferentes de las protagonistas, la dependencia entre las miembros de una pareja, los celos, el planteamiento de vida. En Parîs os puedo asegurar que los cines estaban llenos de jôvenes y jôvenas no precisamente morbosos, sino curiosos y orgullosos de que el lesbianismo en el cine se hubiera normalizado, sin mâs….

    6. Francisco

      Yo no comparto vuestra opinión. Lo primero, llamadme raro, pero creo que el sexo es parte de la vida y no hay que negarlo ni taparlo, sino todo lo contrario. Hablar de él, mostrarlo con naturaldiad y disfrutarlo. Yo vengo de una sociedad, la española, que a pesar de haberse abierto mucho en los últimos años, sigue conservando el poso y la moralina católica que costará mucho quitar, si es que algún día lo conseguimos.

      Soy gay, me veo obligado a decirlo para que no se me tache de hombre heterosexual baboso y así se deslegitime mi opinión, dado que, por lo que he leído en algunos comentarios, todos los tíos heteros son unos babosos despreciables que se arrastran al cine a masturbarse mientras ven a Ádele disfrutar… No estoy de acuerdo con esta generalización. Es cierto que los hombres heterosexuales son la clase social más patriarcal de todas (porque precisamente son los poderosos en la escala social) pero habrá de todo como en botica. También hay muchísimos tíos homosexuales hiper-machistas (lo cual me produce arcadas) y mujeres lesbianas sin ningún tipo de cultura reinvidicativa ni afán de lucha. Y es que en la sociedad, es muy fácil dejarse arrastras por la ideología actual: el capitalismo consumista que inunda toda la realidad.

      Bueno sólo quería decir que creo que el sexo juega un papel importante. Está justificado en tanto en cuanto la película cuenta la historia de una relación de pareja. También creo que se ajusta al desgaste de la propia relación: al principio es muy pasional y luego se va apagando.

      A mí personalmente esas escenas me aportaron información sobre cómo se practica el sexo, me ayudaron a entender la conexión entre ambos personajes…

      Estoy de acuerdo con Manuela en que de la lectura de muchos de esos comentarios se desprende una moralina conservadora que no sé como a día de hoy tanta gente tiene.

      De verdad creo que hablar de sexo y mostrar sexo no nos precariza ni hace que perdamos la intensidad del discurso. Creo que precisamente sois vosotros los que estaís obsesionado con el sexo dado que, de una película de 3 horas y miles de matices, es lo único en lo que os habéis fijado.

    7. Julia

      Yo me pregunto, y os pregunto: en una gran historia de amor clásica como por ejemplo, pongamos por caso “Los puentes de Madison” o “Casablanca”, ¿habría “necesidad” de mostrar una escena de 10 minutos con Ingrid Bergman a cuatro patas y Humphrey Bogart jadeante encima para “entender” su pasión y su amor? No, ¿verdad? ¿A que no sería necesario ni estaría justificado y nos indignaríamos si nos obligaran a creer lo contrario? ¿Entonces por qué en esta película es así?

    8. Isa

      La película no me ha enseñado nada; sólo sexo. Las escenas de sexo son largúísimas, demasiado explícitas y no aportan nada, salvo dejar claro que entre ellas la carnalidad les une mucho (¿cuantos orgasmos son necesarios para hacernos entender que se desean y se aman?); pero no es necesario tantos minutos que rozan lo porno, rozan pero no es porno, que quede claro. He leído por ahí a críticos consagrados decir que no, que son preciosas, que son las mejores escenas de cama que se han rodado, blablabla. Indignante. Son pornografía pura y dura y creo que no hay necesidad de que cada una dure 15 minutos porque acaba siendo incómodo. A veces lo sugerido es mucho mas intenso que lo mostrado y me parece que Kechiche se recrea en exceso con la morbidez de sus protagonistas retozando… El monotema de la película era la obsesión de la protagonista por su pareja. Nada más. Por la buena puntuación me había esperado una película con más fondo, más argumentos, no este monotema sexual. Provocación y nada nuevo. Supongo que éxito asegurado, mucho ruido, nada de nueces, insulsez (reconozcamos que la protagonista es una chica aburrida y de lo más vulgar), pero eso sí provocación y sexo, que es lo único que entienden los culturetas modernos… Qué pena.

    9. Helena

      El sexo no es malo pero se convierte en algo repugnante, indignante, asqueroso y en puro morbo gratuito cuando lo venden así y lo han hecho así justo para recrearse de manera injustificada. Somos muchas las lesbianas que estamos indignadas con este tema porque de verdad no soportamos que hayan reducido el sexo entre dos mujeres a un descarado espectáculo voyerista que los críticos se empeñan (y muchas también os empeñáis) en calificar de “bello”, “realista”, “artístico”, etc. Es pornografía pura y dura, lo vemos clarísimo, y que traten de venderlo disfrazado de otra cosa y justificarlo de todas las maneras posibles es lo que nos indigna. Por eso me parece muy acertado el comentario de Julia sobre la supuesta “necesidad” de incluir este tipo de escenas sexuales en películas de amor o pasión.

    10. iker

      Joder sois mas puritanas que ratzinger z y sucesor francisco. Luego asi estais de amargadas… yo bien agusto me pajeé con la peli…

    11. Isa

      Bueno, no tengo nada más que añadir, creo que con el comentario anterior (el del tal iker) queda demostrada mi teoría… No será el único ni el último que se pajee a gusto viendo esta película, que se supone que no está hecha para eso.

    12. Mónica

      Me uno a la indignación generalizada. Las escenas sexuales me parecen un juicio apriorístico sobre cómo supone un hombre heterosexual que follan dos lesbianas, y además recreándose en lo que sólo es su propia fantasía. Un asco.

    13. G.

      Creo que estas escenas causan tanta indignación porque en ellas el director está lejos de ser ingenuo o esteta al haberlas rodado, sino morboso. Ni las lesbianas practicamos tan frecuentemente las tijeras (de hecho es una postura poco común y que está más presente en las fantasías heteros que en nuestras prácticas reales) ni desde luego tampoco follamos así la primera vez, como dos actrices porno que ya lo supieran hacer todo. No seamos inocentes, por favor: nuestra indignación radica en el hecho de que la mirada de este director es bastante hipócrita, porque nos quiere vender unas escenas sexuales supuestamente filmadas con realismo, belleza y sensibilidad cuando lo que vemos es pura recreación pornográfica con fines comerciales. El sexo lésbico vende, y eso el director lo sabía y por eso lo ha explotado, por eso todas las justificaciones de estas escenas nos parecen cuentos y engaños bastante perversos. De ahí nuestra indignación. Aunque quizá es difícil de comprender por el colectivo ajeno a las lesbianas… es como si hubieran cogido algo importante o valioso para nosotras y lo hubieran pervertido y convertido en algo barato y ofensivo, algo que sirviera para que el público se excitara y se regodeara vulgarmente. Nuestra indignación viene de que se haya manipulado y ninguneado el sexo lésbico por parte de un director heterosexual, y en esto tengo que darle la razón a la autora del cómic: ¿tanto habría costado contar con la opinión de alguna lesbiana durante el rodaje?

    14. Mara

      Las lesbianas (y las mujeres en general) han sido durante mucho tiempo (y todavía lo siguen siendo, desgraciadamente, y películas como ésta son la prueba) simples objetos invisibles y subordinados al placer masculino. Es decir, que sólo han existido visualmente para poner cachondo al hombre heterosexual. Nuestra liberación ha llevado mucho tiempo para que ahora vengan de nuevo con esos mismos principios ofensivos y ninguneantes. Sí, hace falta ser lesbiana para comprenderlo. No es “tener un carnet de lesbiana” ni “alma pura de lesbiana”, no, sino haber vivido la humillación, la represión y el silencio que el colectivo ha sufrido durante siglos (los gays también, pero qué sorpresa, en ellos el hombre heterosexual no encuentra motivo para regodearse). La marginación, la ofensa y el ninguneo al colectivo lésbico sigue estando a la orden del día, en detalles tan cotidianos como películas o cualquier otra manifestación audiovisual y en mil cosas más, porque el heteropatriarcado y el heterocentrismo/heteronormativismo sigue haciendo muchísimo daño, incluso a niveles muy sutiles, y su gran triunfo es hacer pensar que quien lo ve exagera, es una histérica o está desfasada porque “estas cosas ya no pasan”.
      Por todo ello esas escenas sexuales me han ofendido, indignado y humillado como mujer y como lesbiana.

    15. Rafa

      Estoy de acuerdo con Mara.
      Yo sólo puedo decir que, en general, el sexo me parece un recurso barato a la hora de contar historias. Además de incómodo (y ahí, quizás, entra mi parte más pudorosa). Si las escenas de cama de las pelis convencionales me parecen casi siempre tópicas e innecesarias, las películas que basan su argumento en momentos de alcoba directamente me inspiran rechazo. (Y aquí, lo aseguro, no entra mi parte más pudorosa). El sexo forma parte de la vida real y del amor, claro, pero no es imprescindible mostrarlo. Es como si por hacer una película sobre gente que come (Tomates Verdes Fritos, El banquete de bodas) hubiese que meter escenas de gente que caga. Forman parte de lo mismo, pero no van forzosamente juntas.
      Por si esto fuera poco, lanzo una pregunta al aire. ¿Tendríamos los mismos miramientos con La vida de Adele si la hubiese dirigido un español? Un Médem, un Vicente Aranda o cualquiera de los pajilleros que nutren la Academia… Está claro que películas como esta alimentan el mito erótico masculino del sexo lésbico. No me parece casual que la haya dirigido un tío. Es más: creo que forma parte de una corriente pseudoprogresista que confunde tías en pelotas con apertura de mente. Y no me lo trago: una tía semidesnuda en una peli de autor está tan desnuda como una tía semidesnuda en una peli de Pajares. De hecho, la actitud del cine de Pajares me parece más honesta. El día que nos pongan pollas en la pantalla con la misma naturalidad que tías en tetas, podremos empezar a considerar que hay ecuanimidad.
      Por eso, lo que me escama de todo esto (aparte de que me es imposible simpatizar con un señor que ha hecho que sus actrices se sientan poco menos que abusadas…) es que el director (un hombre heterosexual que conoce todo y sabe todo sobre las lesbianas porque el también lo es, claro…) ha reducido una historia compleja sobre el amor, la amistad, la intimidad… en una escena de sexo de 10 min, hecha desde el punto de vista de un observador masculino y heterosexual (qué sorpresa) que reduce a las lesbianas y a las mujeres en general en objetos hipersexualizados cuyas prácticas sexuales son y deben ser aquellas que despiertan los deseos de este público en particular. Como siempre, se reduce a las mujeres (lesbianas o no) a lo mismo. Objetos. Objetos con los que vender, comerciar, excitar… objetos masturbatorios y poco más.
      El asunto de la cosificación de la mujer es tan preocupante que ni siquiera cuando se quiere criticar se está permitido darle a vuelta.
      Y por otra parte, creo creo que en este punto al que hemos llegado se ha devaluado tanto la intimidad que a quienes vemos en esas escenas una verdadera violación de la intimidad de dos mujeres se nos acusa de estrechos de mente, fanáticos, mojigatos o cualquier otra cosa.

    16. alicia

      yo no comparto la opinión de la mayoría de los comentarios, obviamente hay un director hombre heterosexual detras de las imágenes, por tanto no es descabellado pensar una justificación morbosa de “voy a rodar mis fantasías sexuales…”; pero si vamos mas allá de eso, ¡que problema hay en que el sexo sea explícito? primero, a quienes dicen que en las películas heteros no se ve les digo “lucía y el sexo”, “soñadores”; “son de mar”; y un largo etc de películas intimistas donde la sexualidad es explícitamente rodada y, segundo y mas importante, el sexo es una faceta indisoluble de toda relación humana, y, si en una pelicula, pretendemos (con mayor o menor acierto) expresar el desarrollo humano de una persona, igual que rodamos sin pudor las conversaciones íntimas, no entiendo por qué no las conversaciones entre los cuerpos… estoy un poco harta de escuchar que el sexo lésbico tiene algo trascendental propio de la esencia femenina… si es heterosexista plantear que el sexo lésbico se reduce a la “tijerita” igual o mas heterosexista es plantear que las lesbianas solo se miman, se dan besitos y se comprenden con sutilidad y romanticismo… eso no es mas que el residuo del discurso de que la como SUJETO asexual, que no puede ser un SUJETO (ojo, no OBJETO) SEXUAL en si mismo, y disfrutar, gozar, elegir, narrar, descubrir, experimentar su (y con su) cuerpo… si hablamos de una chica de 15 años descubriendo y experimentando sus emociones, no entiendo por qué no plantear la parte fisica de ese descubrimiento.

    17. alicia

      “igual o mas heterosexista es plantear que las lesbianas solo se miman, se dan besitos y se comprenden con sutilidad y romanticismo… eso no es mas que el residuo del discurso de la MUJER como SUJETO asexual, que no puede ser un SUJETO (ojo, no OBJETO) SEXUAL en si mismo, y disfrutar, gozar, elegir, narrar, descubrir, experimentar su (y con su) cuerpo… si hablamos de una chica de 15 años descubriendo y experimentando sus emociones, no entiendo por qué no plantear la parte fisica de ese descubrimiento.” es que no se que ha pasado, que el teclado se ha comido la palabra MUJER en el post anterior… un saludo!!

    18. alicia

      Añado que si yo, siendo bollera, hubiera hecho una película similar, hubiera rodado, aun que de forma muy muy distinta, largas escenas sexuales, descubriendo los cuerpos, jugando, conociéndose, dialogando, mierandose en el cuerpo ajeno, tocándose, realizando prácticas, discutiendo sobre ellas, preguntándose sobre ellas, deseando, plasmando ese deseo, experimentando con lugares, situaciones, objetos, sentimientos… y no con la intención de excitar al público, sino para darle al sexo el protagonismo que creo que se merece en la vida de una persona y sus relaciones.

    19. Ainara

      Exhibicionismo puro y duro. Igual se podía haber hecho una película digna y valiosa sin tanto sexo, no era necesario y me molesta que traten de convencerme de lo contrario, porque al fin y al cabo es una intimidad muy grande la que se está mostrando, la de dos chicas desnudas practicando sexo, así que estoy de acuerdo con los comentarios anteriores, parece que se rodó para despertar morbo o excitación en el público. El director me parece un salido.
      Hay una película también de temática LGTB que se llama Tomboy y que es mil veces mejor que esta basura pornográfica de La vida de Adèle, ¿por qué no habláis tanto de ella? Tomboy es mucho más honesta, realista y sincera y no necesita recrearse en ningún morbo gratuito con fines comerciales para luego venderse como si fuera arte.

    20. Raquel

      Pues sinceramente, para que se hagan películas lésbicas como ésta prefiero que no se haga ninguna… Mucho decir que visibilizan y normalizan pero parece que nadie ve que en realidad estamos en lo de siempre: las relaciones entre mujeres se convierten en objetos de morbo masculino y en escenitas degradantes de tetas y coños antes que en cualquier otra cosa, y eso es más un retroceso que un avance.

    21. Val

      ¿Por qué se supone que es un amor “tan grande” y “tan especial” como se empeñan en afirmar todos los críticos o fanáticos/as de esta película? Si fuera una pareja heterosexual no se habría dado tanto bombo ni la historia llamaría tanto la atención, yo no veo que sea “la mayor historia de amor de todos los tiempos” como he leído por ahí, por favor, qué exageración. Es una relación amorosa como otra cualquiera, con su principio y su final, bastante normalita y sin nada por lo que destaque especialmente (quitando, claro, que son dos mujeres y si queremos que esa característica sea destacable, que no debería serlo ya que las parejas del mismo sexo deberían ser iguales a todos los niveles que las heteros).
      A mí me pareció una película excesivamente larga y sin chicha, quitando que son lesbianas la trama se queda en un drama amoroso bastante mediocre. Si no fuera por el interés que suscita una relación entre mujeres -no hablo (sólo) del morboso-, se quedaría en bastante menos de lo que le han querido atribuir.
      Y las escenas sexuales tampoco me gustaron nada, ni la explotación que se les ha dado.

    22. maria

      yo creo que el director de la película lo q quería era provocar y hacer algo nuevo, por eso la repercusión que tuvo esta película con sus escenas de sexo! en fin lo logro… aunq si le quita un poco del romanticismo y lo hace mas cruda, yo creo por un lado que esta bueno que se muestren así es por fuera de lo comun! a mi me sorprendió la verdad que las actrices se animasen hacer semejantes escenas y por otro lado si me pareció un poco a una peli porno. y a la gente por favor q no hable de explotación o morbo que bien habrán mirado una peli porno y se habrán hecho una pajilla jajaa al que no le guste que no la mire! y FIN

    23. Emma

      ¡Cómo me alegro de que “La gran belleza” ganara a esa basura pornográfica de “La vida de Adèle” en los Globos de Oro! Se ha impuesto el sentido común, y los críticos han visto que no tiene ni un gramo de la inteligencia, ritmo, buen hacer y originalidad que desprenden “La gran belleza”, “La caza” o muchas más buenas películas merecedoras de premio. Esta sólo ha dado que hablar por poner a dos tías follando y decir que es la mayor prueba de pasión y amor jamás vista en el cine. Estoy más que harta de que nadie parezca verlo y de que se quiera defenderla a toda costa cuando no hay razones para hacerlo. Sólo ha tenido renombre por sus vergonzosas escenas de sexo, y además no es ni siquiera una buena película, sólo un reclamo facilón para captar audiencia echando mano del recurso más antiguo que existe, además de una historia muy, muy floja y absurdamente sobrevalorada. Ojalá que tampoco se lleve el Goya.
      Gracias que tampoco la han presentado a los Oscars. Y ni de coña nominan al Oscar a la Exochopoulos (o como se llame), sería un despropósito más. Y aunque lo cometieran, no tendría nada que hacer contra Cate Blanchett. Que aprenda a actuar esa niñata, que “actuar bien” no es poner cara constante de asombro o de orgasmo, que es lo único que hace en tres horas.

    24. Jav

      Muy interesantes comentarios. Brevemente: dudo muchísimo que esos hombres babosos y pajilleros fueran a ver una película como esta. Al cine que fui yo en Madrid en la sesión de tarde vi salir a mogollón de mujeres adultas y casi abuelas de la proyección de dicha película y en la sesión de noche seríamos 15 personas la mayoría mujeres. Yo fui solo (soy hombre y hetero) y no a pajearme. Me interesaba la película, no el sexo. Nunca entendí el tópico de que la fantasía sexual por antonomasia de un hombre sea ver a dos tías follando. Me “puso” más el polvo con el chico que las escenas sexuales de Adele y Emma. Que por cierto al tío se le ve el pene. Comentais sobre todo la escena más larga (es probable que no sean necesario los 10 minutos que dura) pero no citais la que más me chirrió: la escena hacia el final de la película cuando quedan tras mucho tiempo en un cafe y Adele intenta excitar con relativo éxito a Emma. Eso resulta menos creíble que las escenas de cama (aun dandoos la razón en que en un primer encuentro sexual ese desparpajo es pura ficción). Me dirijo a las lesbianas de los comentarios: ¿no os indignó más esta escena que la otra?, en mi opinión la escena del café si es más vouyerística que la de cama ya que uno tiene la tensión o el desconcierto de que están “tocándose” en público y gimiendo rodeado de gente en las mesas del café; ésto si es una fantasía masculina en el sentido de que el hombre proyecta en la mujer a un ser que no puede reprimir sus instintos más primarios.
      Dejando de lado el sexo. Qué me decís de la reacción de sus amigas cuando intuyen que tiene “algo” con Emma?? y por qué son más tolerantes con el amigo gay de Adele pero a ella no le toleran que pueda tener relaciones con una chica?? esto me pareció interesante.

      El tema es la libertad sexual o la ausencia de ella. Primero mantiene una relación normativa con el sexo opuesto; no le satisface y rompe con el chico. Luego besa a una de sus amigas, descubre que le gusta pero su amiga, que no está dispuesta a romper los convenconalismos sociales, se desentiende de lo ocurrido. Todas estas frustraciones provocan una crisis en Adele. Durante esa crisis conoce a Emma, hay entendimiento y atracción física. Empiezan una relación. Esa relación funciona en privado pero no en público, de nuevo los condicionamientos sociales marcados por diferencias culturales, de clase, etc. Ese choque entre lo público y lo privado provoca un paulatino distanciamiento. Adele, que quiere gozar de la vida tiene un encuentro sexual con un compañero de trabajo. Emma se entera y surgen los celos y entiende que le ha fallado. Qué quería Adele, disfrutar de la vida o tener una relación estable??? Adele es promiscua o más bien da rienda suelta a su libertad sexual???, ¿cómo conciliar una relación no normativa con la familia-amistades-conocidos??? creo que la película plantea preguntas interesantes.

      P.D: no hagais mucho caso al tal “Iker”, yo no me creo su intervención más allá de la pura provocación.

    25. Emma

      Jav, lo siento pero yo sí creo que muchos tíos han visto la peli sólo buscando las escenas porno, es más, esas escenas ya aparecen insertadas desgraciadamente en muchas páginas porno de internet o incluso el vídeo entero de 10 minutos se puede encontrar fácilmente si se quiere ver porno lésbico. A eso nos referimos con que hará las delicias de muchos pajilleros, aunque puede que no fuera tu caso. Como decían en otro comentario, es triste vernos reducidas en esas escenas a lo de siempre: meros objetos sexuales para el placer masculino, y más triste aún es que un director de cine, sabiéndolo, se haya aprovechado de ello para sacarle partido, y encima luego lo niegue y diga que no, que su película va más allá del porno y que era necesario mostrar tijeras y todo tipo de posturas para justificar la pasión. A mí me indigna mucho este argumento. Y también el de muchos críticos que intentan justificarlo y defenderlo. Yo veo puro y gratuito morbo, en lo demás la historia no destaca por nada, no cuenta nada especial. Si sustituimos a una de las chicas por un chico, la película habría pasado completamente desapercibida.

    26. Alejandra

      ¿Por qué se supone que la interpretación que hace Adéle “Echopolvos” es tan “increíble” y luego se quiere defender que no es una historia de amor entre dos mujeres sino una historia de amor universal? Es contradictorio, porque hay muchas películas de amor con interpretaciones que no tienen por qué ser increíbles, y se supone que la de esta chica sólo lo es por hacer de lesbiana… ¿no se supone que es una historia de amor como las heterosexuales? Os contradecís los que la defendéis. Yo no veo que esta película fomente la igualdad, más bien todo lo contrario: hace las relaciones entre mujeres objetos de morbo. Precisamente se ha hablado tanto de ella por ser dos mujeres, probad a cambiar a una de ellas por un chico a ver con qué os quedáis… pues con una historia de lo más normal y corriente, nada de amor extraordinario. Han puesto a dos chicas para dar morbo y punto. Y para ver el ascenso y degradación de una pareja me quedo antes con películas como “Blue valentine” o “Revolutionary Road”, que son mucho más profundas y las interpretaciones de sus protagonistas muchísimo más ricas en matices.

    27. Laura

      Me parece muy bien que esta película (que a mí no me ha parecido para tanto, sino más bien mediocre y aburrida, y que ha tenido que echar mano del sexo para dar que hablar y ganar audiencia) a algunos os haya parecido la octava maravilla del mundo (será que habéis visto poco cine, no sé), ¿pero qué problema tenéis en llamar a las cosas por su nombre y admitir que las escenas sexuales son pornográficas? No pasa nada pero lo son. El problema y el cinismo vienen cuando se trata de negra la evidencia y de venderla como otra cosa.

    28. Justice

      Denigrante el uso (más bien abuso) que se hace del sexo lésbico en esta película, con el fin de dar que hablar… pero está visto que en este mundo lo único que hace falta son palmeros a tu alrededor que te digan que lo que haces está bien… qué pena.

    29. Jav

      Emma,

      yo dudo muchísimo que “los tíos” hayan ido a ver una película francesa de 3 horas sobre la vida de una chica “para ver follar a dos pavas”. No veo a alguien adicto al youporn pagando 7 euros para ver “La vida de Adele”. Dices:

      “Si sustituimos a una de las chicas por un chico, la película habría pasado completamente desapercibida.”

      Nadie lo sabe, la película es la que es. Os empeñais algunas en los comentarios en obviar que la película trata la relación entre dos mujeres. Esa es la historia!. También nos podríamos plantear que el Tadzio de “Muerte en Venecia” de Mann pudo haber sido una chica y la historia tendría una lectura completamente diferente. O que la escena de la mantequilla en “El último Tango en París” en vez de interpretarla Brando y Schneider podían haberla hecho Brando y Peter O’Toole y la película era otra. Asumamos que “La vida de Adele” va sobre una relación entre dos mujeres y no pretendamos que la historia podía ser entre chico y chica porque entonces nos vamos a perder en discusiones infinitas.
      Yo insisto en destacar que la película muestra algo que nadie ha comentado; mientras las relaciones entre hombres se van normalizando, las relaciones lésbicas suponen todavía un tabú incluso para las propias mujeres. Hay mayor tolerancia a una relación gay que a una relación lésbica y eso en la película se ve. Me sorprende que sólo hableis de las escenas de sexo.

      En los casi 30 comentarios se puede decir que la inmensa mayoría consideran un truño la película. Asi pues no entiendo lo que dice Laura: “a algunos os haya parecido la octava maravilla del mundo (será que habeis visto poco cine, no sé)”.
      Quién aqui ha dicho que la película es una obra maestra??? nadie. Y estoy absolutamente convencido de que alguien que haya visto poco cine (y por tanto el poco que ha visto seguramente es cine de Hollywood) esta película le aburre soberanamente.

      Es absurdo y simplón decir que la película se ha hecho para dar morbo. No veo el morbo por ningún lado salvo en la escena que comenté del café con el toqueteo bajo la mesa; esa escena sobra por morbosa. Es muy curioso que yo, hombre heterosexual, me quede más con lo que no son escenas de sexo al revés que algunas de vosotras, lesbianas, que reducís la película a la escena de las tijeras.

    30. Una que pasaba por aquí

      Descarado, ofensivo, indignante…Es curioso que las propias lesbianas seais tan críticas con esta película. No entiendo qué hay de malo en incluir escenas de sexo explícito, sean de dos mujeres, dos hombres, hombre y mujer… El sexo hace mucho tiempo que ya no es tabú, aunque algunxs se empeñen en que lo siga siendo. La película refleja perfectamente el tipo de relación entre ellas, dos personas que no tienen nada que ver y a la que les une principalmente la pasión, de ahí que se incluyan más escenas sexuales “de lo habitual” (en vuestras mentes). El hilo conductor no es el sexo, es la explosión de sentimientos que surge en Adele, cómo gestiona los mismos y en qué medida éstos afectan a su transición hacia una madurez emocional. Independientemente de mi condición lésbica, esas escenas que tanto os indignan a mi me han parecido preciosas, tanto por la plasticidad de los cuerpos, como por la duración de las mismas, el sentimiento que desprenden, etc… Otra cosa es que muchas de vosotras no practiquéis esas posturas y os parezcan bochornosas o impropias de “una buena lesbiana”. Es más, casi deberíamos estar agradecidas de que al fin alguien se atreva a incluir escenas tan explícitas, a ver si de una vez por todas la gente deja de preguntarse “¿cómo follarán dos lesbianas si no tienen pene?” y así de paso ya se van acostumbrando a ver sexo entre mujeres. Como decían en un programa e televisión “El sexo es sucio si no te lavas”.
      Por otra parte, sin considerar tampoco la película una obra maestra, ni mucho menos, me ha gustado el realismo con el que han tratado la historia, pero la duración de la película para mi es excesiva, quizás con unos minutos menos hubiese quedado más compacta.
      Y finalizando, cuando la fui a ver al cine no había hombres, éramos todas mujeres y la mayoría de 50 para arriba. Según me han dicho amigos mios, el hombre del siglo XXI no queda con sus amigos para ir a pajearse al cine, eso era más de posguerra…

    31. Delatte

      Las propias lesbianas somos tan críticas con esta película precisamente porque nos vemos reducidas a una fantasía absurda de un hombre heterosexual, posturas ridículas y una actitud como de “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo”. Teniendo una historia tan maravillosa como la que tenía, con un temazo a desarrollar, un punto de partida estupendo en la obra original para trabajarlo y unas actrices entregadas y convincentes para darle vida, Kechiche ha malgastado sus 180 minutos de película en tijeras cunnilingus. A “La Vida de Adèle” le falta verdad y le sobran erecciones.
      En su cómic, Julie Maroh quiere dar visibilidad a las dificultades con las que se encuentra un adolescente durante el proceso de aceptación de su diversidad sexual, además de presentar una historia de amor excelente, bien cuidada, respetuosa, estética. Pero la prioridad de Abdellatif Kechiche ha sido ejercer de dictador. Él quería sostener la lupa como un voyeur dándose el lujo de exigir todas sus fantasías desde el lugar más privilegiado. No nos extrañe pues que Maroh haya denominado a esta película “pornografía para mentes masculinas”.

    32. psmith

      Vamos, no nos hagamos los suecos. Cuando una película se estrena, el principal reclamo es necesariamente el director, los actores, la calidad de la misma o la recaudación obtenida en otros países. Nada de eso concurre en el caso de esta película, puesto que todos sabemos muy bien cuál ha sido el reclamo: la temática lésbica y las escenas de sexo, y así lo han aireado en todos los periódicos, artículos y críticas. Afirmar que la importancia o el éxito de “La vida de Adèle” se debe a otros motivos es cuando menos de hipócritas.

    33. Delatte

      Conste que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado, como por ejemplo sucede en el cómic. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica. Podía haber sido una escena de sexo rodada con respeto, buen gusto, erotismo y sensibilidad y no quedarse en el puro morbo de un director tiránico que parece regodearse en las tijeras y el cunnilingus mientras filma para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como otra cosa. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual y obsesivo.
      Por ejemplo, una película como Nymphomaniac es bastante más honesta que ésta en cuanto a propósitos y objetivos, ya que no miente al presentarse a sí misma: “FORGET LOVE” es su frase de presentación y en ningún momento reniega de sus escenas pornográficas o de sexo explícito. Pero Kechiche hace todo lo contrario, muy hipócritamente: rueda escenas claramente pornográficas y de bastante mal gusto y nos las quiere hacer tragar no sólo como necesarias sino como demostración de la pasión más auténtica. Pues por eso yo no paso, lo siento mucho, no quiero que se me tome por idiota. Lo que ha rodado este hombre es porno, se ha recreado en él y en las actrices y ha querido hacerlo así para llenar más salas, crear más audiencia y alimentar más morbo (sobre todo el masculino).
      Si has leído el cómic (que te recomiendo para que veas por ti misma la diferencia), comprobarás que las escenas de sexo no tienen nada que ver. Son explícitas, sí, pero no se recrean injustificadamente ni ofrecen morbo gratuito no resultan tópicas o insultantes. Son naturales, sugerentes y estéticas. En la película no veo más que tetas bamboleantes y posturas ridículas propias de un vídeo de Youporn.

    34. Advenedizo

      A los 15 minutos estaba asistiendo a una escena de porno lésbico muy bien rodada. Aquí fue cuando los elogios exagerados de los críticos se volvieron ridículas… Esta no es una peli de lobby ni adoctrinadora, ni siquiera profunda. Esta sólo es una peli con porno lésbico para críticos cuarentones heterosexuales.
      Por eso ganó Cannes.

    35. Laperra

      A mí no me gustó nada de nada. Prefiero la novela gráfica.

      Me gusta que se normalice, a través de la cultura, otras identidades sexuales, pero se le ha dado demasiado protagonismo al sexo y las escenas rozan el ideario pornográfico masculino. Si la hubiera rodado una mujer lesbiana, evidentemente, hubiera sido completamente distinta. No es lo mismo la visión heterosexual que la homosexual. Por eso la novela gráfica resulta más creíble: la autora, como homosexual, sabe como tratar la cuestión atendiendo a su experiencia.

      Aparte: la película es previsible. Yo sabía, antes de verla, que era un producto radicalmente opuesto al cómic; sabía que, mientras la visionaba, la protagonista, que es bisexual – no lesbiana -, acabaría liándose con un hombre. Todo tan previsible, como en la vida real (sobre el despertar sexual que nos confunde los primeros años), en la que muchas mujeres que no saben lo que quieren acaban, o por miedo, o porque se cansaron de probar, con el sexo opuesto.

      Un saludo,

      Laperra

    36. Ada

      Ejemplo perfecto de cómo convertir en MIERDA un fantástico material original, en este caso el cómic. Este payaso de Kechiche se ha cagado en él.

    37. Paula

      Soy lesbiana y ver esta película me ha producido un profundo asco y rechazo de ver cómo un cabrón morboso nos reduce tristemente a lo mismo de siempre: meros objetos de morbo. Aquí no hay ninguna profundidad, ningún guion brillante, ninguna trama ni problemática trascendente…. nada más que 15 minutos de sexo salvaje para dar morbo y ganarse a la crítica masculina, y vender una película que no es más que pornografía fácil y gratuita disfrazada de la historia de amor más increíble jamás contada. De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Esta peli no ofrece nada más que el morbo de la homosexualidad femenina y, sobre todo, las imágenes explícitas que lo corroboran. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo realista hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes. Qué asco y qué pena.

    38. S. Inda

      Yo no soy lesbiana, fui al cine y salí asqueada. ¡Qué se habrá creído el mamarracho del director! ¡Con qué derecho se atreve a utilizar a las mujeres para alimentar una fantasía que nutre las pelis porno de toda la vida! El cuadro del tipo que se excita viendo sexo entre mujeres es tan viejo como el mundo.
      Lo siento por las lesbianas. Para una vez que se hace algo que hable de ellas, resulta una vez más una apropiación machista de su elección personal.

    39. Karma

      Estoy de acuerdo con anteriores comentarios que tachan esta película de machista y morbosa, pero yo voy más allá. Además de ser aburridísima, interminable, deshilvanada y absurda, tiene la desfachatez de frivolizar hasta extremos increíbles con las relaciones homosexuales entre mujeres. Toda ella me parece una predecible y tópica fantasía masculina, y lo que me extraña es que no se haya denunciado desde un medio feminista como éste.
      Sobre ella se ha discutido mucho sobre que si no es pornográfica, que si las escenas sexuales son gratuitas o no, que la historia original fue escrita por una mujer lesbiana y un hombre heterosexual se ha encargado de degradarla (cosa en la que estoy de acuerdo), que si en realidad está mostrando la realidad de cualquier relación, no sólo homosexual, blablablá. Pues que nadie se lleve a engaño, puesto que como suele decirse, “la respuesta más obvia es siempre la correcta”: la película puede parecer pornográfica y tener escenas gratuitamente morbosas, pero ES realmente una película pornográfica y gratuitamente morbosa.

    40. Espanto

      Estoy en general de acuerdo en todo lo que plantean las lesbianas indignadas con esta película y también me rebelo contra la hipocresía y la imbecilidad de los críticos y festivales correspondientes. El sexo en el cine me parece un tema de lo más interesante porque, como bien planteas, muchas veces actúa como un reclamo morboso en si mismo que se desconecta del relato en el que está inserto. Desde luego la película que nos ocupa es un ejemplo claro de este efecto, y entiendo por ello la ira que ha provocado.

      La cuestión es: ¿es lícito mostrar sexo actuado en un relato? Yo pienso que sí, claro. Pero también es cierto que el carácter claramente perturbador de la visión de personas, aunque sea fingido, practicando sexo muchas veces no complementa la narración sino que ejerce como elemento distorsionante. Y, por supuesto, en “La vida de Adele” esto está llevado al extremo porque realmente las actrices están representando su sexo de una forma tan expícita que cuesta trabajo decantarse por si es sexo fingido o real. Para un espectador masculino heterosexual este momento claramente se desconecta del relato porque la excitación de ver esta fantasía es lo único que importa en ese momento. Y es normal que sea así. Lo lamentable es que el director y los críticos alabadores sean tan cínicos e hipócritas para hacer pasar este elemento determinante de la película como un hermoso complemento y no como un reclamo morboso, y por ende, comercial.

      Si quiero ver sexo, veo porno. Pero no me vendas cine con algo demasiado parecido al porno porque somos todos mayores y me estás tomando por tonto.

    41. Lara Croft

      Puedo darle cierta relatividad a esta película porque yo, que me identifico como heterosexual, no tengo una necesidad personal (más allá de la humana), de que se visibilize una historia lésbica y se muestre la discriminación a través del cine. PERO COMPRENDO perfectamente que algunas mujeres lesbianas sientan rabia al ver que la primera persona que expone y que dirige esta temática es un hombre heterosexual. Con el historial y el presente que siguen viviendo las personas con sexualidad no normativa, es muy absurdo que no se aproveche una película así para mostrar con profundidad la historia vista desde personas QUE LO HAN VIVIDO y sienten la necesidad de contarlo y reivindicar. En nuestra cultura, el lesbianismo se usa para la excitación masculina y no está visibilizado como una opción vital positiva y completa, y eso a mí también me da asco y rabia. En este sentido me sentí molesta en solidaridad, porque “La vida de Ad’ele” se queda en eso, en un ejercicio de excitación masturbatoria para hombres, un insulto a las lesbianas en particular y a la inteligencia del público en general.
      ES LÍCITO mostrar sexo en una película, por supuesto que sí, pero que me muestren honradamente las reglas desde el principio y no de una manera tan manipuladora y comercial. Dudo que si la película prescindiera de las escenas explícitamente sexuales entre las dos protagonistas (guapísimas, por cierto, y siempre depiladas y listas para el momento, por cierto también…) hubiese tenido la más mínima repercusión (o sí, vete a saber, de pelis malas está el cine lleno). ¿Y por qué? Porque esta es una película totalmente plana, y además larga y tediosa que evita en todo momento el conflicto.
      Lo que se presenta como un drama respecto al propio conflicto de la sexualidad en la adolescencia acaba siendo una historia mediocre con los mismo registros del manido amor romántico, de hecho, bastante afectada por una visión patriarcal y pequeñoburguesa.
      Adéle es un personaje altamente ostiable,que no lucha por lo que quiere sino que directamente se deja llevar, la caga en innumerables ocasiones y después llora y espera que las cosas se solucionen solas. Una adolescente de clase media a la que nos quieren presentar más culta que el mundo que la rodea cuando no es en absoluto espabilada ni mucho más lista que sus padres, que comen spaguettis mirando la tele y sin hablar entre ellos.
      Emma, una egocéntrica de campeonato representando el rol masculino de la pareja (cada vez más exagerado). El peor rol que puede representar un hombre: paternalista, dominante y que se considera muy superior intelectualmente a su joven novia. Hasta el punto de llamarla puta por acostarse con otro (¡y eso que antes de empezar con Adele, es ella la que tiene pareja!). Todo ello enmarcado en su mundo de pequeña burguesa con unos padres que comen ostras y le permiten ser la nini de la casa para centrarse en su arte.
      Se evitan TODOS los conflictos que se presentan en la película: el conflicto de Emma con su pareja hasta que se enrolla con Adele, el conflicto de Adele con los compañeros homófobos de su clase, el conflicto de Adele con sus padres al salir del armario, el conflicto de Adele con el entorno laboral y su homosexualidad… para ir a lo fácil: pongámoslas a follar durante 15 minutos para que a nadie el quepa duda de la pasión que las une.
      Esta no es una película sobre la homosexualidad, es un culebrón absurdo que ha utilizado el sexo lésbico como principal reclamo. Que nadie tenga valor para admitir una evidencia de tal calibre es lo tremendo, y por eso no debe resultar tan raro que a muchos y muchas (heterosexuales u homosexuales, aunque comprendo perfectamente que a las lesbianas les indigne más) nos parezca hipócrita.

    42. Contra La vida de Adèle

      ¿Por qué estamos en contra de esta película? Aquí enumeramos las razones:
      – Fomenta tópicos machistas y morbo gratuito.
      – Vulgariza impunemente la maravillosa obra original, ‪#‎Elazuleselcolormascalido‬, de ‪#‎JulieMaroh‬, y la sexualiza convirtiéndola en basura.
      – Reduce la imagen de las lesbianas a mera pornografía para hombres y la relación entre ellas a una frívola fantasía machista.
      – Cosifica y explota a las actrices, ‪#‎LeaSeydoux‬ y ‪#‎AdeleExarchopoulos‬, para hacer de ellas simples objetos masturbatorios.
      – Ningunea todos los temas profundos del cómic original, así como su buen gusto y sensibilidad, sacrificando su importancia para centrarse únicamente en la explicitud de unas larguísimas escenas sexuales totalmente innecesarias para la trama.
      – Intenta convencer al espectador de que estas escenas son imprescindibles para entender la vida de la protagonista, y en cambio no se regodea ni la décima parte con las escenas de cama heterosexuales (también supuestamente importantes para entender la vida de la protagonista y su evolución).
      – Convierte la visibilización y normalización lésbica en puro morbo para voyeurs y pajilleros.
      – ‪#‎AbdelatifKechiche‬ demuestra una total falta de respeto hacia la idea original concebida por la autora.
      – Es una película mediocre premiada y alabada injustamente sólo por su reclamo sexual, sin el cual la historia no destaca por nada y habría pasado completamente desapercibida.
      – Es ofensiva para las lesbianas, utilizadas una vez más para lo mismo de siempre: la consecución del placer masculino.
      – Toma por idiota al espectador queriendo venderle una supuesta gran historia de amor que no es más que vulgar pornografía.
      – Desaprovecha un fantástico material original y lo que podía haber sido una valiosa y memorable obra de referencia queda reducida al reclamo fácil y comercial.
      – Todo lo anterior se corrobora también con las eróticas fotos promocionales y la sexualizada campaña de publicidad.

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