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Nuria Ruiz de Viñaspre, poesía y espejo de la condición humana Ficciones

Este mes, en Portadoras de Sueños, Marta Navarro nos recomienda la poesía de Nuria Ruiz de Viñaspre, que se ocupa de temas como el trato inhumano con los animales.

Nuria Ruiz de ViñaspreTENGO flotando en mis ovarios
semillas de peces renacidos.

Nuria Ruiz de Viñaspre

No es fácil hablar de la poesía de Nuria Ruiz de Viñaspre, pero sí es fácil engancharse a sus libros, sobre todo después de leer El pez místico, donde los poemas se convierten en jeroglíficos líquidos que nos hacen dudar si somos los que leemos y miramos al pez o los que aleteamos contra la pecera cotidiana, observados por un libro que nos despierta la capacidad de dudar e interrogar que hemos perdido.

Tablas de carnicero indaga en la hipocresía de nuestra sociedad en el trato con los animales. Versos para una sociedad deshumanizada y fría, como la tabla de carnicero que, muda y en silencio, sigue su ritual de despiece.

Con Tablas de carnicero tengo que medir las palabras y desterrar los adjetivos para no acumularlos uno tras otro. Es un libro que me fascina y con el que personalmente entablo una férrea empatía. Tablas de carnicero indaga en la hipocresía de nuestra sociedad en el trato con los animales. Se percibe el dolor nauseabundo de los mataderos, pero también la voz y la luz del gran Pitágoras y su aversión por el consumo de carne. Versos para una sociedad deshumanizada y fría, como la tabla de carnicero que, muda y en silencio, sigue su ritual de despiece. El poema, como un cuchillo hambriento, se enfrenta a los ojos del animal a punto de ser descuartizado. Un libro que, si fuera publicado en inglés, tendría como lector a Paul McCartney, quien nos dice que, si los mataderos fueran de cristal, todos seríamos vegetarianos.

En Órbita Cementerio, se pueden encontrar algunas de las joyas de la corona de la poesía de Nuria Ruiz de Viñaspre. Poesía que hay que leer despacio, sin prisa, sin música de fondo, entre otras cosas, porque los poemas de Órbita Cementerio tienen ya una banda sonora incorporada que hay que escuchar atentamente. Hay un galope de caballos cruzando el libro, rozando el óxido de las palabras, el frío de los metalizados verbos que nos avisan que “llevamos un fratricida en el brazo izquierdo/una bestia diestra al que le han arrancado el asta más siniestra,/un asexuado lobo cercado por la corriente del desafecto”.

No lo dudéis: si os encontráis en las librerías a un pez místico interrogando a las tablas de carnicero por soñar con una órbita cementerio, entrad a por ellos. Mientras tanto, aquí tenéis algunos poemas de Nuria Ruiz de Viñaspre.

El pez místico’. Olifante Ediciones, Zaragoza, 2009

SOY un pensador
soy un pensador sin sesos
un pez-puta sin sexo
un pez-combate
una arruga sin mapa
un atlántico necio
una lavadora exaltada
un pez con traje limpio
un estrecho de mar en el barro
soy al fin el endoesqueleto de un lucio
una carpa sin techo que canta al hueso
un descerebrado que ha perdido el olor

HOY me levanté con el propósito
de redescubrir este cuerpo mío que tanto omito
y he visto en el fregadero de mi casa
allí, entre cuchillos con restos de comida,
flotar las alas de mi ser antiguo conjugado

‘Tablas de carnicero’, editorial Luces de Gálibo, 2010

¿por qué razón habrá el caballo
de parecernos siempre desnudo
y no el ganado vacuno?

M. A. Ortega

no la toquéis más
no despellejéis la costumbre de su traje
su cuerpo es hoy el tesoro
que exprime la mano más cobarde
esta res que yace a vuestro lado
lleva su futuro despedazado
en alguna pradera o calle bombardeada
soltad sus pequeños trozos de carne
saltando por los aires
soltadlos

 

la sospecha de su muerte
ni crece ni decrece
la espera asfixia la propia ambigüedad
del camino confuso de su boca
su estómago reposa en el eje de una báscula
y ahora toda ella es esfera acuosa de silencio
es hora de contar la desesperanza
de romper el hielo para diluir la espera
de disolver otras redes de tortura
ayer su cabeza predecía su huida
pero ahora yace acomodada e inédita
en esta balanza de imaginería antigua

si los mataderos fueran transparentes,
acabaríamos todos siendo vegetarianos

Paul McCartney

aquella vaca tenía la fuerza
de un gran barco encallado
en el océano enfermo de una vitrina
y ahora
ahora se extingue sola
suspendida dentro de ese cristal en equilibrio
pobre vaca ciega

‘Órbita Cementerio’, editorial Luces de Gálibo, 2011

el corazón transparente del caballo
Clara Janés

hoy he visto tu caballo
negro húmedo desnudo
insultantemente joven

pómulo salvaje lanzado hacia adelante
aire desbocado galopante

todo baba y todo agua y crin mojada

todo viento oscuro viento
todo noche y todo huella y grupa y lomo
todo nuca

todo nunca todo siempre
todo tuyo
todo eternamente tuyo

todo hoy

al caballo MAS

la civilización desemboca
en la degradación de la especie

Ch. Richet

prefiero dormir agrietada a la intemperie
que en una aquilatada fosa con un acero a cuestas
prefiero la mosca-cebo en el sedal
antes que el arañazo feroz de tus ojos en mi
espalda
—soledad maciza que abate como hielo rojo—

prefiero el óxido de la metralla en vena
al disparo anónimo en este asfalto
prefiero tu madera carcomida
a la armadura de mi cuerpo
—tus astillas destruyendo las paredes
de mi carne—

prefiero esa carne mía putrefacta
a mi venidera carne putrefacta
prefiero los gatos fermentados
las ballenas encalladas casi agrias
los caballos malhablados con sus crines desbocadas
prefiero los sin tierra y sin latido
con su azufre suplicando cicatrices

prefiero la maraña que le sigue a tu indolente sexo
siendo muralla enmarañada en mi cerebro oblicuo
prefiero lo vil lo más indigno la miseria
lo prefiero para no defraudar ni espíritu ni sexo
ni latido
y tener la certeza casi diaria de que el bienestar
no existe

Bibliografía

Nuria Ruiz de Viñaspre ( La Rioja, 1969) trabaja como editora de textos en el Grupo Anaya. Ha publicado El mar de los suicidas (Madrid, Huerga y Fierro, 1999), Desvaríos subterráneos ( Devenir, 2001), El campo de tus sueños rojos (Mañana es Arte, 2003), Ahora que el amor se me instala (Salamanca, Celya, 2004), La geometría del vientre (Poesía Eres Tú, 2008), El pez místico (Olifante, 2009), Tablas de carnicero (Luces de Gálibo, 2010) y Órbita Cementerio (Luces de Gálibo, 2011).

En 2004, obtuvo el XX Premio de Poesía Ciudad de Tudela.

Nuria Ruiz de Viñaspre, poesía y espejo de la condición humana
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En mi DNI debería poner: poeta, animalista, bloguera y vegana.

    Comentarios recientes

    1. Marian

      Qué versos más buenos, duros, descarnados, me transmiten muchas y diversas sensaciones… Enhorabuena

    Los comentarios están cerrados

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