“Yo quería sexo, pero no así” Cuerpos, Lectura Fácil

Adaptación del reportaje de June Fernández “Yo quería sexo, pero no así” a los criterios de lectura fácil (LF) por Lectura Fácil Euskadi Irakurketa Erraza. Recomendamos su lectura en un ordenador por su mejor adaptabilidad.

Blanca tuvo su primera relación sexual con 17 años.
Fue con un compañero de clase, en una fiesta de fin de curso.
Su primera vez no fue como ella quería
porque en el último momento, ella le dijo que parara.
Pero él no paró, sino que la forzó a tener sexo.

En aquel momento, no se dio cuenta
de que aquello había sido una violación.
No lo reconoció de esa manera,
porque se piensa que una violación es otra cosa:
se asocia con la agresión en la calle y de un desconocido.
Los demás casos, se ven como un riesgo que tiene el salir a ligar,
se culpa a la víctima de provocarlo, etc…

Agresiones de personas conocidas
Un estudio del Gobierno vasco sobre agresiones sexuales
que se denunciaron en Euskadi en 2009 dice que:

    • La mayoría se produjeron de noche.
    • La mitad se produjeron en un domicilio.
    • La mayoría de víctimas y agresores tenían entre 26 y 35 años.
    • Más de la mitad usaron la fuerza física, pero solo el 9% arma blanca.
    • En gran parte de los casos víctima y agresión se conocían de antes.

Esto solo es una muestra de lo que se denuncia,
no de todo lo que ocurre.
Cuando los agresores son la pareja, ex pareja, familiares, cuidadores,…
la víctima no denuncia porque piensa que no la van a creer.
Con personas conocidas, la coacción (que te obliguen a hacer algo)
es más difícil de ver,
y la mujer termina accediendo,
por presión o chantaje.

Culpa, vergüenza y miedo a denunciar
Muchas veces, incluso la mujer no lo considera violencia
porque creen que finalmente aceptaron o que lo buscaron.
La sociedad en general, suele aceptar más eso que preguntarse
porqué el hombre no acepta la negativa a la primera.
La que siente la culpa y la vergüenza es la mujer.
Echarse atrás en el último momento antes de tener relaciones
parece que no es un derecho de la mujer.
Por eso, Blanca no denunció aquella agresión y hasta 9 años después
no pudo reconocer que había sido una mujer violada.

En la asociación Adavas en Castilla León asesoran a mujeres
víctimas de violencia y también han hecho estudios.
Primero, tienen que convencer a las mujeres
de que no han sido las culpables de lo sucedido.
Después, tienen miedo a denunciar.
Se sienten juzgadas por la sociedad y también por el fiscal,
la juez, la médico a la hora de contar y argumentar la agresión.

  • Los principales motivos por los que se descarta la denuncia son:
  • El miedo a que no las crean.
  • La dificultad de conseguir prueba si no es un acto violento.
  • Sentir que tienen que exponer su sexualidad.
  • El desgaste y la exposición de un proceso largo.

El acompañamiento
Por eso, es muy importante el acompañamiento, que la víctima cuente con apoyo de profesionales desde el inicio. Denunciar puede ayudar a superar un trauma del pasado a la víctima, sentirse acompañada y protegida, servir de protección a otras víctimas y toma de conciencia por parte del agresor.
Los datos de Adavas en 2010 y 2011 dicen que:

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