Cuando el ciberespacio era bollosfera En red, Entrevista

La primera antología sobre blogs en España se publicó hace diez años con un nexo en común: recogía espacios digitales en los que se narraban vivencias de sus autoras, abiertamente lesbianas.

Ilustración: Susanna Martín

Ilustración: Susanna Martín

Entre los años 2003 y 2006 se vivió en España una gran efervescencia de los blogs como contenedores en los que, con mayor o menor grado de anonimato, se difundían historias personales de lesbianas que ayudaban a trasladar a un escenario más real los capítulos de The L Word que circulaban por la red. Era la explosión de un fenómeno que llegó a llamarse bollosfera.

Fueron los años en los que, en paralelo a esta bollosfera, se gestó un caldo de cultivo que daría lugar a la aprobación del matrimonio igualitario en el 2005, y un momento en el que la periodista Nuria Rita Sebastián recopiló publicaciones de estos blogs para editarlos en un libro, el que sería la primera antología sobre bitácoras editado en España, y con impronta bollera.

¿De otro planeta? Miradas cotidianas sobre el universo blog se encargó de preservar esas historias que, en muchos casos, se perdieron con la caída de los repositorios de bitácoras como ya.com o chueca.com, o bien desaparecieron paulatinamente ante la aparición de nuevos espacios de encuentro digital como las redes sociales. Tras esa década de explosión de la bollosfera, de 34 autoras recopiladas, nueve han sobrevivido a la era de la inmediatez y los 140 caracteres. Hablamos con tres de ellas aún en activo: Carol Blenk, Hester Pryne y Paola Vaggio.

¿Por qué abristeis un blog en el que hablabais abiertamente de vuestra sexualidad?

Carol Blenk: Lo cierto es que comencé con un blog profesional y con mi nombre real, pero poco a poco el tono se fue volviendo más personal, incluso confesional, así que decidí abrir un segundo blog y dar rienda suelta a todos mis pensamientos sin tapujos. Así llevo ya doce años y espero seguir unos cuantos más.

Hester Pryne: Comencé a escribir por curiosidad, ya que en aquella época había muy pocos blogs en España. Al comenzar a publicar y ser leída me di cuenta de que estábamos en los inicios de una red de mujeres lesbianas que por primera vez teníamos una plataforma en la que nos sentíamos con total libertad para expresarnos, para estar fuera del armario. Mi blog, La letra escarlata, supuso el comienzo de mi carrera literaria escribiendo con mi verdadero nombre, Gloria Fortún.

Paola Vaggio: Lo abrí en 2003 cuando decidí ser lesbiana, algo que sentía de un modo natural y fuerte, y escribir sobre ello supuso un subidón para mi autoestima. Ocurrió en un momento duro, cuando mi madre estaba enferma, pero pude vivir esa etapa con ilusión porque estaba compartiendo que comenzaba a ser yo misma. Mi blog fue mi altavoz público, y sin pensar demasiado empecé escribiendo sobre una vecina que me gustaba cuando tenía doce años. Lo hice de memoria, como aquellas tablas de multiplicar que te aprendías.

El libro ha sido el primero en recoger experiencias blogueras, y llama la atención que por primera vez la que pega fuerte es la temática lésbica. ¿Sentís que habéis sentado un referente?

Carol Blenk: Es el libro que me habría encantado tener de adolescente, cuando los referentes eran mucho más inaccesibles y lejanos. Siempre he querido creer que la antología le dio a muchas chicas algo a lo que aferrarse, un puñado de historias cercanas a sus vidas. Al igual que escribió Patricia Highsmith en el epílogo de su novela Carol, “me alegra pensar que le dio a varios miles de personas solitarias y asustadas algo en que apoyarse”.

Paola Vaggio: La antología es una hermosa recopilación de momentos de vida de distintas mujeres lesbianas. Si la hubiera leído con 16 años probablemente me hubiese ahorrado un montón de novios…

¿Qué pasó con la bollosfera?

Carol Blenk: Pienso que los blogs fueron en cierto modo una de las primeras apps para ligar y conocer a otras mujeres. Tenían mucho encanto porque suponían la oportunidad de descubrir a otras personas leyendo a través de sus experiencias. Creo que la bollosfera se la comió primero Facebook y después Twitter. Antes saltábamos de blog en blog clicando en los enlaces y no nos daba pereza leer esas publicaciones interminables, pero a día de hoy todo el mundo desea contenidos breves. De todas maneras pienso que son experiencias compatibles que podrían convivir en paralelo.

Hester Pryne: Creo que se la comieron las redes sociales. También creo que hay más mujeres fuera del armario y menos necesidad de ese mundo en el que contarse a una misma. Las nuevas generaciones visualizan los blogs como algo empresarial y su yo se expresa mediante Facebook, Instagram, Tumblr…

Paola Vaggio: Se la comió Facebook, porque un blog requiere tiempo y estamos en un momento de brevedad y “me gusta” relámpago. Es más rápido publicar un estado de dos líneas con una foto que escribir una entrada que tal vez no vaya a leer nadie. Lo cierto es que ya no comparto mis publicaciones en Facebook, he comprobado que consigo más visitas si lo hago, pero por otro lado considero que rompo la esencia de Qué mala soy dofisicándote, que siempre ha sido un lugar silencioso y de madrugada.

¿Cómo okupan las lesbianas el ciberespacio? ¿Cómo nos ha cambiado el entorno online la vida offline?

Carol Blenk: Hay iniciativas interesantes como la propia Pikara Magazine, Hay una lesbiana en mi sopa, InOutRadio, MíraLes, Lesbicanarias, Revista Oveja Rosa… Su labor de difusión e integración es impagable. Pienso además que no hay límites entre lo digital y el mundo físico, porque compartimos nuestros desayunos en Instagram o retuiteamos una noticia que comparte un amigo en Twitter. Lo cotidiano está completamente impregnado del mundo online.

Hester Pryne: La visibilidad sigue siendo nuestra asignatura pendiente como colectivo. En la época de edición del libro, gracias a los blogs conocimos gente; es una función que apps y redes sociales están retomando para ayudarnos a sentirnos parte de una comunidad.

Paola Vaggio: La brecha digital existe, aunque creo que somos una amalgama de cafés, likes, paseos en bicicleta y fotos en Instagram. Antes, conocer a alguien en internet era una cosa rara, ahora lo raro es que haya ocurrido en un bar.

Dentro de la antología destacan los relatos autobiográficos, especialmente en cuestiones de desarmarización y visibilización. ¿En qué ha cambiado vuestra situación como personas sexualmente diversas en los últimos diez años?

Carol Blenk: Hemos vivido avances muy positivos como la ley de matrimonio o cuestiones relacionadas con menores transexuales, pero mi esperanza es ver reflejada a toda la sociedad al completo, no solo la parte heterosexual; en libros de texto o dibujos animados. Creo firmemente que todo comienza en los cimientos, en la educación de los niños.

Hester Pryne: Estoy casada con una mujer y somos madres. Vivimos totalmente fuera del armario y estamos en un país en el que hay igualdad, aunque a nivel social aún haya lucha por hacer. Por otro lado, al no encontrarnos tan en los márgenes como antes, se ha perdido el activismo creativo y cañero.

Paola Vaggio: Sigue siendo complicado salir del armario en según qué situaciones, además es algo que hacemos constantemente en distintos círculos. Los avances logrados ayudan a actuar con mayor naturalidad aunque los comentarios al respecto siguen siendo tópicos.

Con el paso de diez años a cuestas de su lomo, la antología recuerda que no todo lo que se almacena en internet es eterno. Fue una publicación que permitió, en una época no tan lejana sin teléfonos inteligentes, llevarse esos relatos consigo más allá de la lectura pausada que permite un ordenador de mesa. Nuria Rita Sebastián, orgullosa editora, apunta que estas confesiones y relatos de cotidianidad “son fruto de aquella ingenuidad en la que desconocíamos todo lo que significaba exponerse así en la red”. “Aunque el hecho de abrir un blog fuera un exhibicionismo en sí mismo, nuestra intención era explicar nuestra realidad con sus logros y sus miserias, y por ello en la bollosfera eran casi tan importantes los comentarios como los propios blogs”, anota a pie de una página que no será borrada por el cese de pago de un servidor.

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Periodista. Tributo al Estado como asesora de comunicación realizando cobertura informativa para instituciones y empresas privadas. Fuera de horario laboral escribo sobre cultura, género y teoría queer. http://www.gepuntovilarinho.com/

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