¿’La Vie en rose’… y en azul? Ficciones, Opinión

El proyecto ‘Un cuento propio’, de Pandora Mirabilia, aporta historias y canciones dirigidas a peques, comunidad educativa y familias, para dinamitar los estereotipos de género que impone el mundo adulto a niñas y a niños.

Marta Monasterio Martín. Socia de la cooperativa Pandora Mirabilia- Género y Comunicación

Un niño en tutú./ Marta Monasterio

Un niño en tutú./ Marta Monasterio

Mateo, 5 años. En cuestión de dos semanas ha decidido que ya no va a ponerse una camiseta morada con un corazón de lentejuelas (su camiseta favorita junto a otra de Spiderman) porque “dicen unas niñas de sexto que los corazones son de chica”. Que ya no le gusta Sky (su personaje favorito de Patrulla Canina -es chica, color chicle de fresa y puede volar) porque “es rosa”. Que ya no va a llevar al cole sus botas de agua fucsias de flores, porque su amiguita de clase pregona que “con flores pareces una niña”.

Es normal, dirán muchas, el niño quiere encajar y muestra una gran capacidad de adaptación a su entorno, que está dividido en niñas y niños, en rosa y azul. Matizo. Es un universo que desde el mundo adulto les imponemos en rosa o azul. No es una cuestión sólo de colores, sino de todas las habilidades, capacidades, características y roles asociados a esos dos colores. Dibujitos, películas, juguetes, ropa, expresiones hechas, deportes, merchandising¡Hasta los cepillos de dientes o los Huevos Kinder están sexuados! Pero sólo dos sexos, dos, y muy delimitados, no vayamos a confundirles.

Miro a Mateo y pienso: a la fuerza ahorcan. La socialización de género en estado puro, para que no te desvíes ni un poquito. ¿O es que alguien todavía cree que si un niño elige un bañador de Spiderman y no de Hello Kitty es porque la carga genética que supuestamente dicta su entrepierna le hace tener un gusto más propenso a la acción y los colores fuertes que al mundo cursi y fantasía de los lacitos y corazones? Que se lo pregunten a Mateo, que según con quién vayamos a la playa, cada día elige un atuendo u otro. Consuela, al menos, que le gusten los dos modelitos.

Vera, 7 años. Hoy no ha podido jugar en el patio “porque las niñas no pueden jugar a exploradores”. Su amiga Carlota, un rato después: “¿Por qué todas las cosas importantes las han hecho los hombres?” Acabáramos. ¡Hasta aquí hemos llegado! Que el mundo es hostil, ya lo sabemos. Que el sexismo sigue haciendo sangre y llega a los rincones que creíamos liberados, también. Pues hagamos algo.

En estas estábamos cuando, desde Pandora Mirabilia, nos lanzamos en la aventura de crear Un cuento propio, un disco de relatos y música infantiles que rescatan la vida de mujeres que nuestra cultura se ha encargado de invisibilizar. Cantantes, biólogas, fotógrafas, cineastas, poetas, activistas, matemáticas, cuidadoras… Y así hasta catorce, porque hemos sacado ya dos discos que han tenido una increíble acogida entre peques, familias, profesorado y comunidad educativa.

Ahora estamos enfrascadas en un nuevo volumen, Un cuento propio 3. Con nuevas historias, nuevas canciones y el mismo objetivo: contar relatos entretenidos, divertidos, apasionantes, misteriosos, de aventuras… Y a la vez, ampliar referentes femeninos y masculinos, ofrecer personajes deseables, no estereotipados, no normativos. No nos interesan las princesas ni los superhéroes, tampoco heroínas o superwomen. Mostramos personajes cotidianos que sienten, disfrutan y padecen, que tejen su vida en relación. Referentes, al fin y al cabo, en los que poder proyectarse e imaginar mundos en los que la censura no existe, tampoco la autocensura.

Trabajamos con la certeza de que, si bien no podemos proteger a niñas y niños de una socialización de género binaria y agresiva, sí podemos darles herramientas para cuestionarla y podemos, sobre todo, abrirles a mundos para que se proyecten como personas libres. Hoy Mateo se va a la cama con un pijama heredado de su vecina Carolina. Es de rayitas, rosa, muy, muy, muy rosa. En la intimidad, el rosa, las flores, corazones y tutús siguen teniendo un hueco. Y eso no es poco.

Para poder sacar adelante este proyecto hemos puesto en marcha una campaña de microfinanciación en la plataforma Goteo.

Como aperitivo, dejamos la las historias y canciones de la primera edición de ‘Un cuento propio’, de libre acceso. Pasen, escuchen, sueñen y bailen.

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Comentarios recientes

  1. Clari

    Es genial! Vamos a educar generaciones críticas para decostruir las categorías, estas siempre oprimen.

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