Provoca, provoca y en tu culo explota (o cómo vender la obviedad como provocación) En red, Opinión

Cristina Carro recrea una hipotética reunión de los creativos que diseñaron el anuncio viral del Salón Erótico de Barcelona y se pregunta: ¿qué tiene de rompedor un mensaje que complacerá a su público objetivo, los hombres progres?

Cristina Carro

No hacía ni dos semanas que había cogido en la biblioteca Porno feminista: políticas de producir placer. Como todos los temas en los que no estoy absolutamente segura de cuál es mi postura, este de las relaciones entre el feminismo y el porno me interesa sobremanera ya que poco más conozco que algunos nombres como Erika Lust y algún título como Cinco historias para ellas. Pero, como decía, no hacía ni dos semanas que había cogido este libro y había empezado a reflexionar sobre el particular cuando la red se incendió de aplausos de intelectuales (¿vale llamar intelectual a un político?) al vídeo promocional del Salón Erótico de Barcelona.

Como a mí estos políticos (a los que antes he llamado, sin querer, intelectuales) me solían caer muy bien antes de que sus egos desmedidos y las campañas de marketing pergeñadas para ellos (¿y por ellos?) se comieran a las personas meramente televisivas que un día fueron, me puse a ver el vídeo. Y, la verdad, lo que me encontré me dejó bastante tibia. Al margen de las asociaciones entre porno y feminismo (que, ya les aviso a modo de antispoiler, no voy a valorar en este artículo porque aún no he investigado y repensado el tema lo suficiente) lo que me pareció increíble era el nivel de topicazos del vídeo en cuestión. ¿En serio a dos personas formadas como estos dos políticos les parece rompedor un vídeo de mensaje tan simplón y complaciente? Porque si hay algo que es este vídeo, además de muy efectivo y visualmente potente, es complaciente con el público al que va dirigido. Totalmente complaciente.

Me imagino al equipo de creativos que lo escribió: la mayoría hombres (porque en la creatividad, tan asociada a los progres, siguen siendo una increíblemente triste mayoría), todos vestidos bastante modernetes, cuidadosamente despeinados y barbados, pensando cómo vender el Salón Erótico, es decir, en el fondo, cómo vender porno.

– Yo estoy harto de tener que verlo a escondidas – dice uno.

– Ya, las tías siempre te dan el coñazo con eso, qué plastas – dice otro.

La única tía que hay en la sala no dice nada porque se ha acostumbrado a dar su opinión solo cuando se la preguntan. No por una cuestión de sumisión o falta de identidad, sino como una medida económica: jamás la escuchan cuando dice algo a no ser que se lo hayan preguntado. Y normalmente todas las preguntas empiezan con el preámbulo de “Oye, tú que eres mujer…” Así que para qué gastar saliva.

– Eh, tío, ¿qué podemos hacer para que el porno no suene a algo chungo que hay que hacer a escondidas? – pregunta un tercero.

Ante la pregunta se ponen meditabundos y uno de ellos, al mirar alrededor, repara en la chica, en la creativa. Y se da cuenta.

– ¡Hostias!, ¿y si ponemos de prota a una chica?

La creativa traga saliva, resignada: si ella no estuviera en la sala al chico que acaba de hablar ni se le habría ocurrido la idea de que, en el mundo en general, hay mujeres. Menos mal que ella está ahí para recordarles eso. No para ser escuchada o para participar en las decisiones creativas importantes, no, sino para recordarle a los creativos que las mujeres también compran, que son público potencial, y para responder a sus preguntas de “Oye, tú que eres mujer…”

– Buah, qué buena idea, tú – celebra otro.

Y se chocan las manos en plan rapero. Porque otra cosa que suele distinguir a los grupos de creativos, además del hecho de ser hombres en su mayoría, es adoptar los usos y costumbres de niños de quince años pero luego tener las mismas ideas que sus abuelos.

Y ahí es cuando hacen una lista con sus actrices porno favoritas para elegir a la que finalmente será la protagonista. Y mientras confeccionan la lista, soltarán unas cuantas bromitas a cuenta del casting que le harían a todas esas cachondas. Como, total, en esa sala son casi todo tíos y la única tía que hay no puede protestar porque si no la llamarían coñazo, pues las bromitas sexistas son superenrolladas.

– Vale, ¿quién va a ir a un Salón Erótico? Es decir, ¿quién va a ver porno sin esconderse por ello?

– Pues la gente de izquierdas, ¿no?

– Los hombres de izquierdas – apunta tímidamente la creativa.

– Qué coñazo esta tía – protesta uno – “gente”, “hombres” es lo mismo. Pero sí, vale, los hombres de la izquierda. ¿Cuáles son los atributos de los hombres de la izquierda?

– Ser modernos, enrollados, progres…

– Vale, el mensaje debe ser algo así: “No voy al Salón Erótico porque sea un salido asqueroso, sino porque soy un tipo moderno”, ¿no? – dice uno que, como habla un poco menos que los demás, tiene más tiempo para pensar (en el grupo todos comentan que es gay).

– O quizá – argumenta la chica – “si no vas al Salón Erótico es porque eres un hipócrita”.

– Ya lo tengo – dice uno de ellos – “¡Ve al Salón Erótico si no quieres ser un hipócrita!” Y con una realización audiovisual de la hostia.

Madonna, reina de la provocación fácilmente digerible

Madonna, reina de la provocación fácilmente digerible

Y ahí hay un montón de choques de mano y felicitaciones tan ruidosas que hacen que el tímido “pero si eso es prácticamente lo mismo que acabo de decir yo” de la chica no se oiga en absoluto.

– Es genial, podemos ponernos a trabajar en esa idea. Es genial… Joder, qué enrollados somos, seguro que al ver este vídeo hasta a la estrecha de mi novia le apetece ir al Salón Erótico.

– ¿Y para qué quieres llevarte a tu novia a un sitio así? – pregunta otro.

Y, por supuesto, ante la pregunta, hay más risas, más choques de mano y más compadreo.

Así, más o menos, es como yo me imagino la sesión creativa que dio lugar al vídeo de marras. Porque digo yo, es obvio que un anuncio sobre un Salón Erótico no está dirigido a gente de derechas, ni a colectivos provida, ni a católicos ultrapracticantes, ni a padres de familia numerosa… Un anuncio del Salón Erótico está dirigido, lo primero, a hombres, y lo segundo, a hombres de sesgo progresista. Con lo cual, ¿qué tiene de provocador, novedoso o útil, criticar a la derecha o a la Iglesia cuando el público es la izquierda?

Y si aún fuera criticar con cierta enjundia, podría tener algún mérito, pero la crítica es tan facilona que da un poco de risa. A mí, como persona de izquierdas, me parece lo opuesto a provocador, me parece tan complaciente que me mosquea un poco, algo así como: “¿De verdad infravaloráis mi inteligencia hasta el punto de pensar que con un peloteo tan descarado (“¡eh, eres de izquierdas, eres super transgre, cómo molas!”) me vais a encandilar?”

Claro que, ahora que lo pienso, yo no soy el público potencial de ese anuncio. Soy mujer. Así que, con mi voz que apenas se escucha – acallada por la mayoría masculina de políticos enrollados y progres anónimos, mucho más importante que yo – me siento como esa chica sola en la sala de creativos de la que les hablaba antes.

Menos mal que existe Pikara Magazine y me lo deja decir bien alto.

“MACHOS DE LA IZQUIERDA: EL ANUNCIO QUE OS HA ENCANTADO NO ES PROVOCADOR, ES COMPLACIENTE HASTA DECIR BASTA. SI QUERÉIS IR AL SALÓN ERÓTICO SIN QUE OS MIREN MAL, BUSCAOS OTRA EXCUSA”.

Mientras, y fiel a mi costumbre de no hablar de un tema hasta que no tenga un postura clara, meditada y confrontada, sigo leyendo ‘Porno Feminista’, así podré hacerme una idea de si el vídeo del Salón Erótico, además de complaciente, efectista y facilón, es un atentado contra el feminismo o todo lo contrario.

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Comentarios recientes

  1. Ni

    Emakumea naiz, feminista naiz, spota gustuko dut. Probokatzailea, konplazientea…. bakoitzaren arabera. Ez naiz macho de la izquierda, eta bai gustuko dut dioena. Erotismoa, pornoa, sexu desira balioan jartzen dituela iruditzen zait, hipokresia agerian utziz. Ez nituen kreatiboen komentarioak entzun, eta ez dut frogarik. Eta nire desio eta gustuak nireak dira eta ez beste inorenak. Zuk ere iritzi artikulu honekin besteon inteligentzia infrabaloratu duzula iruditzen zait. Dena dela eskerrik asko zure iritziagatik.

    1. Cristina Carro

      Por favor, traducid para mí y para los que no sabemos vasco, ese comentario, En un medio como este, estoy ansiosa por escuchar opiniones y, más, si no están de acuerdo. Vale, no sé si más, pero casi casi…:)

      1. O

        Lo traduzco: Soy mujer, soy feminista y me ha gustado el spot. Provocador, complaciente… Dependiendo de quien lo vea. No soy un macho de izquierdas, y si me gusta lo que dice. Creo que pone en valor el erotismo, el porno y el deseo sexual, reflejando la hipocresia que existe en torno a ello. No escuche los comentarios de l@s creativ@s, no tengo pruebas. Mis deseos y gustos son mios y no son de nadie más. Creo que tu tambien infravaloras la inteligencia de los otros, nuestra inteligencia, con este artículo. De todas formas gracias por tu opinión.

  2. Yuca

    Decir que está enfocado a “hombres de izquierda” no me parece cierto. La mayoría de tíos que van a ese salón son adictos al porno, machistas y tirando a homófobos, racistas y conservadores. Vamos, el ciudadano medio, que ahora te vota a ciudadanos, ahora se abstiene porque es domingo y se va a la playa.

    1. Cristina Carro

      Jo, esa gente sí que lo encontrará provocador, entonces. Pero, al menos, lo hará con cierta coherencia teniendo en cuenta su ideología, ¿no? Lo que de verdad me asombró y me arrastró (porque el verbo es arrastrar, de verdad) a escribir el artículo, es la triste y peligrosa cantidad de HOMBRES DE IZQUIERDA que lo han calificado de transgresor y provocativo. Me dio como un poco de rabia. O incluso miedo. O las dos cosas a la vez. No sé

    2. Anita

      Precisamente, porque la gente carca, de derechas y tradicionalista ya va a este salón, la publicidad intenta atraer al público potencial, que son los hombres de izquierdas que no iban precisamente por estar asociado a esos públicos de derechas. Creo que el análisis del artículo es bueno y que el anuncio genera la sensación entre los hombres de izquierdas de que ellos al menos no serán hipócritas si van, pero no propone ningún tipo de reflexión sobre el porno tal y como es hoy (machista en general) ni sobre la situación de la prostitución (apricots, que organiza el salón, es una cadena de prostíbulos). Creo que el mensaje es en efecto facilón y busca que los hombres de izquierdas desproblematicen su relación con las mujeres en lo relativo al porno y a la prostitución… Y eso no me parece un avance. Les permite ponerse al mismo nivel que a los carcas de los que se querían alejar, dejàndose llevar y disfrutando sus privilegios sin pararse a pensar sobre ellos, pero pareciendo que son rompedores e innovadores por ello.

  3. Max Power

    No creo que esté dirigido a un público de izquierda. De hecho me imagino a Risto flipando con el anuncio ya que es un poco su estilo, mucha forma poco contenido, buscando epatar. No creo que este enfocado a un segmento ideologico determinado sino que está dirigido a personas con un pensamiento crítico muy “light” para crear un discurso sobre un fenómeno que no han tenido tiempo o ganas de formarse una idea. Simplemente han dado a las masas lo que quieren, formulas vacias sobre lo políticamente correcto sin entrar en temas o particularizaciones que los espectsdores puedan sentir como conflictivo, como la homosexualidad.

  4. Laura

    Pues me encanta el vídeo. Y me parece que la descripción de la sesión creativa que imaginas no tiene mucho sentido. Me parece que ningunea el criterio Amarna Miller, por ejemplo, como si ella no hubiese aportado nada, ni opinado siquiera. Yo no sé en que ambientes os movéis, pero en un país en el que va a volver a gobernar el PP, ese vídeo no es sólo marketing (¿o es que ese es el discurso mayoritario?), ese vídeo hará pensar a personas. Que no es la leche en vinagre, bueno, haced vuestras propuestas. No sé, yo pondría la energía en criticar otras cosas. A mí el vídeo me ha invitado a ir al salón del porno y me ha parecido emocionante.

  5. Shalala

    Pues a mi me lleva apeteciendo varios años ir al Salón Erótico (a mi más que Erótico creo que debería llamarse Del Sexo, que es más amplio), y no creo que sea algo solo para hombres heterocis. Hay zona swinger, charlas, desfiles de moda, shows de distinto tipo. Sí que reconozco que es algo MAYORITARIAMENTE para ellos, pero creo que debe dejar de ser así, y que eso pasa porque nosotras vayamos. Porque está claro que pensando que es algo malo y asqueroso a lo que jamás iríamos, nunca vamos a ser público objetivo.
    Y no, no creo que la opción sea dar la espalda, creo que deberíamos invadir el Salón Erótico y conseguir que las partes que más nos gusten sean las más visitadas y si hay algo que no nos gusta criticarlo con conocimiento de causa.
    Me gusta el Sexo, me gusta algún Porno y me encanta que las mentes más abiertas se junten y tengan un espacio para dar rienda suelta a su placer, que el mundo swinger se extienda y creo que con más orgías todos seríamos más felices.
    El año que viene, cuando por fin vaya al Salón (este año me pilló fuera de España) espero contar mi visita allí, a ver si me la publica píkara

  6. Pingback: “Patria” el nuevo anuncio del Salón Erótico de Barcelona, ¿Rompedor o complaciente? | El Jardín de Pirrakas

  7. Carlos

    Soy hombre y ni me interesa el porno ni los ‘salones eróticos’ como productos de consumo capitalista que son, orientados generalmente a un público masculino en el que se cosifican a personas (generalmente mujeres, pero también hombres en el caso del porno gay para tíos, y en cualquier caso siguiendo indénticos patrones hetero/homo patriarcales). En cualquier caso, recuerdo ver el vídeo en su día, no sorprenderme en absoluto ni resultarme trasngresor y levantar la ceja pensando ‘que coñio tiene que ver esta retahila de lugares comunes y obviedades con la promoción comercial de un salón erótico’. Total, que no le dediqué al asunto más de 5 minutos y lo olvidé completamente, aunque obviamente algo me chirriaba pero pasé de perder el tiempo elaborando un argumento. Ha sido al leer este artículo, que comparto al 100%, cuando he visto plasmado el razonamiento al que habría llegado de haberle dedicado un poco más de tiempo a darle unas vueltas.

  8. David

    Soy un hombre heterosexual blanco de clase obrera y de tendencia conservadora y de derechas, auqnue muy abierto de mente y con muchas experiencias “progres” en mi vida pasada.

    Desde hace un buen tiempo me considero algo asi como enemigo declarado de las feministas, a las que llamo feminazis incluso aunque en el fondo me guste en algunas cosas la Alemania Nazi….

    La cuestion es que me he descubierto absolutamente en sintonia con una parte del feminismo con el que me identifico y estoy de acuerdo incluso mas de lo que jamas he estado con ninguna corriente politica.

    Este articulo es un ejemplo perfecto de eso.

    Tienes una mente clara, hacen falta mas mentes asi.

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