Desmontando a Dalas Review Participa

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Néstor Hernández

Una ardilla podría cruzar España saltando de machista en machista. Es más, me apostaría lo que fuese a que esa ardilla también sería machista. Y es que no estamos hablando de un problema único y exclusivo del ambiente familiar o escolar, sino de un problema como sociedad que no se ha solucionado ni tan siquiera en los países más avanzados. Ahí sigue estando la idea de que en los países nórdicos se ha logrado alcanzar la tan ansiada paridad entre hombres y mujeres, cuando en realidad no es así.

Pero antes de meternos de lleno, empecemos por lo básico (por favor, os pido que os quedéis hasta el final, porque esto va a estar interesante).

¿Qué es la violencia de género?

La violencia de género es aquella que “como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre estas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”. […] “Comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad”.

No, no lo digo yo. Lo dice el artículo 1.1 de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (página 3).

Candidato a cuñado del año: Dalas Review

Son muchas las personas que difunden como parte de su discurso las tonterías que vamos a ver a continuación (seguro que se os ocurren decenas de ejemplos), pero lo que me ha llevado a escribir este artículo ha sido este vídeo.

 

El título es ya de por sí muy sugerente: “Las mujeres son superiores a los hombres”. Por si no tenéis ganas de verlo, os lo resumo rápidamente (aunque después lo destriparé un poco más). Básicamente lo que dice es que desde que se aprobó la ley de la que os he hablado antes, vivimos en una sociedad hembrista (sí, habéis leído bien) en la que las mujeres, si quieren, pueden destrozarle la vida a su exnovio denunciándolo. Es más, a juzgar por lo que dice, parece que la mayoría de las mujeres que presentan una denuncia por violencia de género lo hacen precisamente para eso, de forma que los hombres se quedan con la vida destrozada sin amigos, sin casa… y en ocasiones se suicidan.

Desmontando falacias

1) Feminazis

Dalas Review tiene numerosos vídeos en cuyo título aparece la palabra “feminazi” (uno de ellos es: ‘Una zorra bipolar que folla con su perro y es feminazi’). Siempre, en estos vídeos, explica que al decir “feminazi” se refiere a personas hembristas o feministas radicales.

Bien, Dalas, si quieres referirte a gente que es hembrista, puedes usar esa misma palabra, ‘hembrista’, que para eso se ha inventado (aunque no está reconocida por la RAE), y no hace falta que recurras a un término tan sumamente machista como “feminazi”, popularizado por el ultraderechista republicano estadounidense Rush Limbaugh en la década de los 90 para referirse a las mujeres que abortaban.

Lo de feminismo radical tampoco lo acabaré de entender nunca. Feminismo es sinónimo de igualdad. ¿Entonces qué eres: igualitari@ y radical a la vez? Si eres radical te posicionas a favor de un género u otro, por lo que no puedes ser feminista. En fin, continuemos…

2) Desde que se aprobó la ley de VG, no se publican los datos de hombres asesinados

Hacia el minuto 10:17 del vídeo, Dalas dice que no nos quedemos en lo que él nos dice, que busquemos por vuestra cuenta, pero que lo hagamos en fuentes oficiales y sin dejarnos llevar por “mierdas sensacionalistas”. Creo que esto es lo único de todo el vídeo a lo que he hecho caso.

Sin embargo, Dalas, que presume de informarse muy bien antes de hablar, deja en la descripción del vídeo un enlace a esta imagen (supongo que no la considerará una mierda sensacionalista):

 

Cifras oficiales de varones muertos a manos de sus parejas

 

 

Pues he estado buscando en la página del CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) y, ¡oh, qué sorpresa!, he encontrado esto otro:

Cifras recientes de hombres muertos a mano de sus parejas

 

¿Que no os lo creéis? Pues mirad la página 96 de este informe del CGPJ del año 2013. Parece ser que sí que se siguen contando los casos.

Pero entonces, ¿cómo hemos pasado de tener 40 hombres asesinados cada año antes del 2007 a una media de tan solo 6? Muy fácil, en esa imagen sensacionalista se incluye también en el total a los hombres que se suicidaban después de matar a su mujer o exmujer y a los que eran la actual pareja de la mujer asesinada, los cuales también resultaban víctimas del agresor.

Bien, ahora comparemos estos números con los de las mujeres asesinadas cada año en nuestro país (el gráfico es de eldiario.es, y está hecho con datos del Ministerio de Interior y del CGPJ que podéis comprobar aquí y aquí).

 

Datos de la evolución

Viendo estos gráficos, cabe preguntarnos: ¿cuál es el verdadero problema en España? Y es que estamos hart@s de ver cómo se equipara la violencia del hombre hacia la mujer con la ejercida por la mujer hacia el hombre, queriendo establecer una equivalencia entre dos asuntos con magnitudes totalmente distintas. La violencia machista supone un problema; la hembrista, no.

No obstante, seguimos viendo artículos como estos en medios de amplia difusión como El Confidencial o RTVE.

“Nadie habla de los 30 hombres que murieron a manos de sus mujeres”

El maltrato a hombres, una violencia invisible

 

3) Ya, pero, ¿y las denuncias falsas?

En el vídeo, Dalas Review nos quiere convencer de que la mayoría de las mujeres denuncian para joder la vida a su exnovio, y centra la atención en casos tan ridículos y puntuales como el de un hombre que fue condenado por tirarse un pedo delante de su mujer.

Evidentemente, la sentencia del juez o la jueza es una desfachatez, al igual que lo es querer hacernos pensar que esto es lo más común.

Dalas también muestra en su vídeo una imagen con fuente del CGPJ en la que se ve que el 80% de las denuncias por violencia de género resultan en sentencias absolutorias, es decir, no se condena al demandado, en este caso el presunto maltratador.

Sin embargo, y por más que he buscado ese gráfico en todos los informes del CGPJ, no lo he encontrado, por lo que me atrevería a decir que está manipulado.

Pero no os preocupéis, porque traigo la segunda sorpresa del día: sí he encontrado uno que muestra todo lo contrario (página 21 de este informe de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer).

 

Sentencias penales por violencia machista

En él se ve claramente que el 80% de los hombres acusados son finalmente condenados por violencia de género.

¿Y eso quiere decir que el 20% restante son denuncias falsas? Pues no. Que no se condene al acusado de maltratador no quiere decir que sea una denuncia falsa, sino simplemente eso, que no ha sido condenado por los motivos que el juez o la jueza hayan creído convenientes.

¿Entonces, cuál es el porcentaje de denuncias falsas? Tomemos los datos de 2015: según el CGPJ, hubo 129.193 denuncias por casos de violencia de género (lo podéis ver en la página 1 de este informe). Si nos vamos a las Memorias de la FGE de 2015, podemos ver que dice lo siguiente (página 352 de este informe): En 22 de estos casos el Fiscal consideró que la denuncia podía ser falsa. Si dividimos ese número, el 22, entre el número total de denuncias, llegamos a la conclusión de que en 2015 solo un 0,017% de las denuncias por violencia de género fueron falsas.

Datos de denuncias de violencia sobre la mujer

4) Muchos hombres se quedan con la vida destrozada

Este es mi ‘argumento’ favorito de todo el vídeo. Hacia el minuto 12:55, Dalas insinúa lo siguiente: “Un 77% de los suicidios son de hombres, que terminan con la vida destrozada. Para comprobar esto solo tenéis que salir a la calle y abrir un poquito los ojos: ¿cuántos hombres sintecho os vais a encontrar? ¿Y cuántas mujeres?”

Gran argumento. De los creadores de “yo no soy ni machista ni feminista” llega “los hombres sintecho están así por culpa de una denuncia falsa de sus exmujeres”. No había escuchado un argumento tan bueno desde que Belén Esteban dijo eso de “¡yo por mi hija, ma-to!”

Conclusión

Venga, que ya queda poco. Al final del vídeo (minuto 17:47), nuestro amigo Dalas dice lo siguiente: “Lo peor es que hombres que aún no han sufrido esta clase de discriminación siguen defendiendo a las mujeres en plan caballero de la blanca armadura”.

Hola Dalas, me llamo Néstor y tengo 16 años. Sintiéndolo mucho, no, no soy ningún caballero de la blanca armadura, pero sí te diré otra cosa: soy feminista.

Soy feminista porque intento cambiar la sociedad patriarcal en la medida de mis posibilidades. Sí, querido amigo Dalas, porque para tu sorpresa vivimos en una sociedad patriarcal en la que el hombre es el género dominante, por eso a lo largo de nuestra infancia todas y todos adquirimos unos valores machistas aunque no lo queramos. La única forma de erradicar esas ideas más propias del Hombre de Atapuerca es sabiendo que las tienes, que las llevas contigo. Solo puedes corregir el fallo si eres consciente de que lo tienes.

Por eso os animo a tod@s a que tratéis de eliminar vuestros fallos y gritéis con la voz bien alta y clara: ¡soy feminista! Porque la sociedad no va a cambiar sola.

 

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Desmontando a Dalas Review
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Comentarios recientes

  1. Margarita

    estor: Quiero hacerte 2 comentarios sobre el artículo.
    1- Tuve el privilegio de vivir unos meses en una tribu matriarcal, donde era como ver nuestra sociedad reflejada en 1 espejo. La violencia física de género era inexistente, pero a los varones se les consideraba inferiores a los animales de granja. No sólo no tenían ni voz ni voto, sino q eran prescindibles en todos los sentidos. Hasta el punto d q cuando una madre te indicaba su número de hijos sólo te decía el de las niñas q había tenido. Para una mujer como yo, recién salida d 1 reación de pareja muy conflictiva (donde llegué a ser amenazada con 1 arma), aquello era el paraíso: la primera semana me reía a carcajadas; la segunda (según iba conociendo la situación real) sólo sonreía; a partir d la tercera semana empecé a horrorizarme.
    Comencé a comparar y a hacer valoraciones entre su sociedad y la nuestra. Llegué a la conclusión d q si ponía en 1 balanza su mentalidad (donde se ignora a los varones, pero nunca se utiliza la fuerza ni se les intenta perjudicar ex-profeso) y la nuestra, la balanza estaba equilibrada en cuanto a falta de empatía y “soberbia de sexo”. Por eso nunca podré ser hembrista (al igual q no podré soportar el machismo).
    Me ha impresionado tu artículo, en especial cuando le haces ver a este Dalas q se ha dejado llevar x los paradigmas q la sociedad nos inculca y q no es nada realista en sus afirmaciones.
    Tendría q vivir 1 experiencia como la expuesta para q pudiese “mirar en el espejo”, ver su mano derecha siendo la izquierda y reflexionar desde una postura ecuánime. Así se daría cuenta d q enarbola 1 bandera mientras q defiende con sus gritos todo lo contrario.

    2 – Llevo casi 30 años studiando el trastorno psicopático. Puedo afirmar q expresiones tales como “violencia de género” o “agresión machista” son un eufemismo. Frases inventadas para no causar alarma social, ya q para la mente de la mayoría d las personas conocer la psicopatía y sus consecuencias sería aterrador. Prefieren hacer creer a la sociedad q “esos casos” son puntuales y específicos, siéndo ésto una gran mentira.
    Los q perpetran violencia d género son psicópatas “disfuncionales” o “no adaptados”. Parte de esa población psicópata q ocupan ese mínimo del 3% de la sociedad (porcentaje muy discutible), prácticamente todos varones.
    Siempre lucho xq no se utilice la palabra “psicópata” como sinónimo de demente (nada más lejos de la realidad) o violento (algo q también se aleja mucho d lo q son, al menos en lo q entendemos como violencia y q sólo incluye la violencia menos importante: la física) (Si, has leído bien, la menos importante: si matan y se dejan coger les meten en la carcel y “sólo” han robado 1 vida, pero si son de los q no matan físicamente, destruyen y “matan” a cientos de personas)
    Igualmente siempre elevo mi voz cuando escucho “violencia de género” x la manipuación a la q nos somete tal expresión.
    A lo q voy: No hay violencia de género. Hay psicópatas y punto.
    Si la sociedad no stá preparada para scucharlo, q no lo scuche. Así caerá antes en sus garras gracias a su ingenuidad e incultura. Pero yo me veo obligada a decirlo alto y claro. Es la única manera de hacer abrir los ojos y obligar a psiquatras, eruditos en el tema y legisladores a hacer 1 studio en profundidad para erradicar (o al menos tener bajo control) a estos seres.
    Si t apetece leer más sobre el tema, te doy ste enlace, y si quieres más información o símplemente t apetece hablar sobre el tema, mi casa es tu casa y mi correo electrónico el tuyo ; )

    https://mega.nz/#!KkVEkJJK!QFSBgFsBfD6fq9DxTaeqPNQWufDBKVF5grtd8P_dY_o

    Reitero mi enhorabuena x tu artículo. Un fuerte beso, guapísimo.

    1. Diana

      Y ¿De donde es esa sociedad feminista de la que hablas?, si se puede saber-

  2. susi

    Pues habría entonces que contar a las mujeres que se suicidan porque no pueden más con su situación de violencia? Yo conozco dos casos. Los dos en un periodo de menos de un año. Porque o se cuenta todo o no se cuenta!

  3. Alba

    Muy bueno el trabajo desmontando el video, un matiz: El feminismo radical sí que existe y no es ninguna contradicción, radical viene de raiz, la corriente del feminismo radical es una corriente feminista que sostiene que la raíz de la desigualdad social en todas las sociedades hasta ahora existentes ha sido el patriarcado (https://es.wikipedia.org/wiki/Feminismo_radical).
    De hecho lo que no existe es el hembrismo:
    http://feminismo.about.com/od/conceptos/fl/Hembrismo-y-feminazismo-dos-conceptos-del-machismo.htm
    https://vrdelafuente.wordpress.com/2011/11/03/el-hembrismo/

    1. Néstor

      ¡Hola, Alba!
      Te agradezco que seas crítica con el artículo y corrijas los fallos que he tenido. Es el primer artículo que escribo, así que de los errores se aprende.
      En cuanto a lo del feminismo radical, ya me lo comentó alguien antes que tú en Twitter, así que intenté corregirlo publicando este tuit: https://twitter.com/NestorHdezRock/status/724606046946385920

      Con respecto a lo del hembrismo, yo mismo, releyendo el artículo después de publicarlo, me di cuenta de que me había colado bastante al llamar a los casos de mujeres que asesinas a sus maridos “violencia hembrista”. Es evidente que esos asesinatos no son consecuencia de un pensamiento “hembrista”, puesto que es inexistente en nuestra sociedad, como bien comentabas en el comentario arriba escrito. Disculpa por los dos errores, pero me servirá para no volver a cometerlos en la posterioridad.

      No obstante, también me ha sorprendido la existencia de tribus matriarcales como comenta Marga en el primer comentario, ya que nunca antes había oído hablar de algo así. Aun sabiendo esto, sigo manteniendo que el hembrismo o matriarcado NO existe en nuestra sociedad, ya que estas son pequeñas tribus al borde de esa sociedad machista en la que vivimos; dudo mucho que alguna vez en mi vida conozca a una persona hembrista.

      Espero que este comentario sirva un poco para enmendar los errores del artículo.
      ¡Un saludo!

  4. Monique Witting

    Magnífico artículo y muy bien documentado. Artículos como estos son muy necesarios.

  5. arid4

    Yo vivía feliz en mi ignorancia hasta que una amiga mía de 17 años, que sufre acoso silencioso en clase por parte de un señor de más de 50 años, me vino hablando de las “feminazis´´ que acosaban a éste youtuber. Así que, deseosa de descubrirlo por mí misma, busqué sus vídeos. El primer vídeo que he visto ha sido uno que trata de responder respuestas sobre sexualidad junto a una chica que parece su pareja. Lo primero que me ha llamado la atención ha sido como ella, al decir el saludo, ha recibido unas palabras tipo: ”muy bien, ya lo haces sin rechistar’, junto a una perruna caricia en la barbilla. Vamos a ver…. el primer consejo era informarse bien sobre si la pareja sexual en cuestión tiene alguna ETS, porque ” lo del condón es terrible, una vez lo pruebes sín no volverás a hacerlo con”. Estoy completamente a favor de usar los anticonceptivos que cada uno considere necesario, pero disuadir de esta manera de utilizar el preservativo a jóvenes sin experiencia sexual me parece bastante descerebrado. Otros de sus vídeos como ”entervista con la feminzazi ” y el que en este post podemos ver, demuestra que el pensamiento de éste chico no está precisamente en consonancia con el drama que viven muchas mujeres aún hoy en nuestra sociedad y con las incomodidades que sufrimos prácticamente todas las mujeres, desde acoso manifiesto hasta actitudes completamente inconscientes y normalizadas. Me parece curioso la superioridad moral con la que éste chico expone sus argumentos, que se basan casi por completo en falacias como la apelación a las emociones. ” los hombres de hoy en día pagamos las injusticias medievales, y las mujeres que nunca han sido víctimas las denuncian”. ” los hombres tenemos una clara desventaja en derechos…”
    Sinceramente, considero de menor importancia el hecho de que este individuo falsee datos que el temario de su contenido en general en sí. Considero peligroso que sus vídeos, dirigidos a un público de entre… qué podría decir? 13 y 17 años? mayormente femenino, fomenten un pensamiento tan retrógrado y clasista. Lo peligroso es que el público que lo ve no tiene aún un criterio formado, no suele ser un rango de edad en el que uno o una tiene una opinión marcda sobre un tema, y toman prestadas las ideas de este individuo como totalmente legítimas. En fin, como mujer feminista que me considero que intenta luchar día a día por despojarse de los mecanismos inconscientes y sexistas que se le han inculcado y por formarse unos principios, me da rabia que aún hoy en día en nuesetra sociedad haya personas de mi generación tan poco concienciadas, pero peor aún me parece que inculquen esas ideologías a jóvenes, sobre todo mujeres, que de esta forma no podrán recorrer el camino para ser un poco más independientes, más críticas, más libres.

    1. Néstor

      Estoy totalmente de acuerdo contigo, arid4. De hecho, fue un amigo mío de 16 años el que me contó lo del vídeo, diciéndome que lo viera porque este tío se informa muy bien de todo y tal, tal… Como bien dices, es una edad en la que mucha gente todavía no tiene una opinión formada y vídeos como este pueden hacer mucho daño.
      En cuanto a lo de centrarse más en algunos de los comentarios que dice o en otros, el vídeo -que dura 20 minutos- está plagado de falacias y tonterías, así que desmontarlo entero podría llevar a escribir un libro entero. Yo intenté desmentir los “argumentos” que se pueden desmontar claramente recurriendo a distintas fuentes oficiales, pero los aspectos que tú señalas también son muy interesantes. Es más, te animo a que mandes un artículo a Pikara; seguro que te lo publicarían. 🙂
      Un saludo.

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