Carta abierta a Femen: descolonicemos el feminismo En red, Opinión

La imagen de dos activistas francesas en Rabat, en la tumba del héroe de la descolonización, enarbolando un lema de inspiración estadounidense, fija en la opinión pública marroquí la idea de que las reivindicaciones LGTBI son una amenaza ligada a las potencias coloniales. Ni una sola palabra sobre los colectivos locales, cuyo trabajo se ha visto comprometido por una acción arrogante y etnocéntrica.

Brigitte Vasallo y Gerard Casas

Acción de dos activistas francesas de FEMEN en Rabat./ Yassine Toumi

Acción de dos activistas francesas de FEMEN en Rabat./ Yassine Toumi

“Vengo de hablar con mis colegas de Rabat y están muy agobiadas, tristes e indignadas… La gente del colectivo está decepcionada: estaban avanzando y haciendo cosas a su ritmo en estos dos años, y zasca… Sabíamos que esto podía pasar, pero no de este modo o a causa de esto… Es tan duro, es tan injusto…” Así acababa el viernes pasado un activista cercano a Aswat, el mayor colectivo marroquí por los derechos de las personas LGTBI, su narración de lo sucedido en la última semana. Una semana de represiones que culminó con una acción de Femen en Rabat que ha venido a complicar extremadamente sus luchas en el país.

Con declaraciones como “Decís que tenéis la vida que os gusta. ¿Ser la quinta esposa en un harén?”, Femen desprecia a las musulmanas que plantan cara al mismísimo Estado Islámico, sin financiación opaca y sin ‘photocall’ de lujo

Desde ese agobio compartido os escribimos esta carta. Con la rabia, la tristeza, la indignación, el desaliento y la impotencia que nos invade cada vez que emprendéis acciones racistas en nombre del feminismo y de los derechos LGTBI. La escribimos con la rabia y la tristeza pero vamos a intentar, en honor a ese mismo feminismo, abrir con vosotras un espacio de diálogo, para explicar por qué rechazamos la acción en Rabat, y por qué vuestra forma de relacionaros con las mujeres, las feministas y l*s activistas en Marruecos y el mundo árabo-musulmán pertenece a una época que necesitamos urgentemente dejar atrás.

 El contexto de las luchas LGTBI en Marruecos: Aswat como ejemplo

El artículo 489 de la Constitución marroquí sanciona “los actos licenciosos o contra natura con un individuo del mismo sexo” con penas de tres meses hasta seis años de prisión y multas de 120 a 1200 dírhams. Este mismo artículo, sin embargo, no surge de una tradición histórica propia de Marruecos sino que constituye una de las herencias de la colonización francesa, que cambió radicalmente la percepción existente en el país sobre prácticas sexuales no heteronormativas ampliamente recogidas en la literatura, las historias populares y los cotilleos de barrio, y les asignó una categoría permanente (y europea): LGTBI. El rechazo a esta categoría y, ahora ya sí, a unas prácticas que se han resemantizado nacen tanto del heterocentrismo reinante en todo el planeta como de resistencia a la colonización. Y esta cuestión, en referencia a la acción del pasado 2 de junio, es de una extrema importancia.

En los últimos dos años el colectivo Aswat, (lo tomamos como ejemplo no solo por su importancia sino por conocerlo de cerca) surgido a partir de una revista virtual que llevaba funcionando desde 2012, se ha consolidado y ha llevado a cabo numerosas campañas y acciones en defensa de los derechos LGBTI en Marruecos. En 2013 y 2014 lanzaron varios vídeos de protesta en contra de la ley 489, crearon KAYNIN, una mini serie web que pretende mostrar y denunciar casos de homofobia, y salieron a la calle a repartir mano en mano una carta que el colectivo había escrito conjuntamente para compartir la discriminación que sufren y exigir su hueco como ciudadanos y ciudadanas en la sociedad marroquí. Este año, como parte de la campaña del día internacional contra la homofobia y la transfobia, Aswat ha emitido un manifiesto, firmado por activistas y figuras públicas diversas, en el que formalmente se exige la abolición del artículo 489 de la constitución. Aswat ha recibido cientos de fotografías de personas de todo el mundo en muestra de apoyo y solidaridad, en las que, por primera vez, también se incluye un gran número de personas marroquíes a cara descubierta. Personalidades del mundo del arte y la cultura como el escritor Abdelah Taia y la cantante OUM también han manifestado públicamente su apoyo al trabajo de Aswat.

Desde el terreno, los colectivos conocen mejor que nadie sus objetivos, sus luchas, sus dinámicas, sus horizontes y sus riesgos. Si desconocemos sus luchas no es porque no existan, es porque somos ignorantes, sin más.

La acción en Rabat como imagen estática del colonialismo europeo

Marruecos tiene infinidad de lugares perfectamente reconocibles e icónicos en los que llevar a cabo una acción de protesta. La elección de eso que la prensa está denominando ‘Torre Hassan’ es posiblemente la peor de todas, porque ese lugar es, precisamente, donde está ubicado el mausoleo del rey Mohamed V, que es, a ojos de la opinión pública marroquí, el héroe nacional de la independencia respecto a Francia. Es el rey que fue expulsado del país por los colonos, que luchó por la descolonización y que regresó al país para negociar los términos de la independencia. Mohamed V es un icono de la identidad nacional marroquí frente a la ocupación.

En ese lugar con tanta carga colonial, se presentan dos activistas francesas, es decir, súbditas de la metrópolis colonizante. Y llevan inscrito un lema, por si fuese poco, que dice: ‘In Gay we trust’ haciendo un juego de palabras absolutamente desafortunado con el emblema ‘In God we trust’ que aparece en los dólares, la moneda de Estados Unidos, la otra gran potencia colonial responsable, os lo recordamos, de la guerra civil en Iraq y aliada de Israel y de Arabia Saudí, país que está imponiendo en el resto del mundo árabo-musulmán el wahabismo, una de las miradas más retrógradas y fascistas del islam. La alianza Estados Unidos-Arabia Saudí-Israel es uno de los grandes problemas de las comunidades LGTBI del mundo árabo-musulmán. Con todas esas piedras habéis topado.

Dos activistas francesas en la tumba del héroe de la descolonización enarbolando un lema de inspiración estadounidense, es un resumen perfecto de toda la iconografía colonial. Es una imagen estática que fija en las retinas de la opinión pública marroquí, activistas y personas LGTBI incluidas, la idea de que las reivindicaciones LGTBI son una amenaza ligada a esas mismas potencias coloniales que les joden la existencia a diario. Es generar una unión indisoluble de conceptos que va a ser muy difícil deconstruir. Y que no la vais a deconstruir vosotras: con eso tendrán que lidiar en los próximos años esas personas a las que decís apoyar.

Si queríais un lugar de alto poder simbólico para los movimientos civiles marroquíes, deberíais haber ido al Parlamento, a la Avenida Mohamed V o a Bab el Had, donde los movimientos locales realizan sus acciones. La ventaja de la Torre Hassan es que es un lugar mucho más tranquilo. Vuestra lideresa, Inna Shevchenko, acaba de explicar que lo escogisteis porque allí iba a edificarse la mayor mezquita del mundo musulmán. Parece una broma: ese proyecto fue abandonado en el siglo XII, y sus restos destruidos por un terremoto en el siglo XVIII. Ahí no hay mezquita, sino símbolos de la independencia marroquí. Y mucha calma (como se ve en el vídeo) para hacer una acción de poco riesgo y dejar el marrón detrás vuestro.

El lujo de la ignorancia

Cuando hay vidas en juego, y no son precisamente las vuestras, (ellas mismas cuentan que les permitieron fumar en comisaría) no podemos permitirnos el lujo de la ignorancia. Bastaban un par de llamadas para que cualquier persona vinculada a los derechos civiles o a la historia de Marruecos os avisase de que aquel era el peor lugar y esa la peor consigna. Bastaba buscar el lugar en Wikipedia para conocer su simbología, tan sencillo era.

Pero la cuestión va más allá: una acción de este tipo solo puede salir desde el terreno mismo y estar articulada con los y las activistas sobre el terreno. Y ni tan solo con una persona o con un pequeño grupo: la decisión era demasiado importante como para tener poco consenso. Cabe la posibilidad (y agradecemos a Ángeles Ramírez el habernos señalado el punto) de que esa articulación haya existido y debáis mantenerla en secreto por motivos de seguridad. Estupendo. Nada de la entrevista con la lideresa deja entrever una articulación. Ni una sola palabra sobre los movimientos civiles marroquís. Ni una sola palabra sobre las luchas o las reivindicaciones locales. Nada. “Femen exige a Marruecos abolir sus leyes homófobas”. ¿Y sabemos qué le piden las ciudadanas y ciudadanos marroquíes a Marruecos? ¿Sabemos cuáles son las prioridades de los movimientos civiles y LGTBI?

Realizar una acción de este tipo sin contar con el apoyo de las activistas del terreno es subalternizarlas, invisibilizarlas, en una actitud evangelizadora: Femen ha ido a Marruecos a explicar a l*s pobres indígenas qué es la libertad

Aunque hubiese habido algún tipo de contacto con asociaciones locales, lo importante de las acciones es el mensaje que envían, y la imposibilidad de visibilizar la (dudosa) articulación le quita validez a la acción. Porque el mensaje que queda es un mensaje racista (ya no digamos clasista). Y ni siquiera nos sorprende, de ahí que os demos poco margen de duda. Vuestro historial de acciones en el mundo árabo-musulmán, y valgan un par de ejemplos por si nos falla la memoria a corto plazo, juegan en vuestra contra.

En navidad de 2013 amenazasteis con una acción en la iglesia de la Natividad de Belén. Ante las protestas de los y las habitantes de la ciudad, la respuesta de la lideresa Inna Shevchenko fue contundente: “Respetamos nuestra guerra desnuda contra la opresión, y si hay culturas que no saben coexistir con esa idea, significa que son anti-humanistas y no merecen nuestro respeto“. No nos queda claro si “esas culturas” hacían referencia a la israelí o a la palestina pues, como sabemos la mayoría, Belén es una ciudad palestina estrangulada económicamente por la ocupación israelí. Sus habitantes dependen del turismo religioso para resistir unas condiciones de vida infrahumanas. Sus protestas no tenían que ver con la coexistencia con vosotras y vuestra desnudez, ni con la anti-humanidad de la muy castigada y muy digna población palestina (“We teach life, sir” ¿recordáis el spoken word de Rafeef Ziadah?), sino con su supervivencia bajo la ocupación israelí. La respuesta de la Shevchenko sí es un ejemplo clarísimo de la deshumanización de las identidades subalternas. Del desprecio absoluto por el dolor de los y las demás.

(Las acciones de Femen Israel en el interior de sinagogas o en el Muro de las Lamentaciones, dicho sea de paso, se están haciendo de rogar. De momento, planos generales de Jerusalén, y mucha petición de acabar con la discriminación de las mujeres, pero ninguna dirigida a la discriminación que sufren las también mujeres palestinas por parte del Estado de Israel).

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‘Soy una musulmana orgullosa. No necesito ser “liberada”. No me agrada ser utilizada para reforzar el imperialismo occidental. ¡No me representáis’./ Muslim Women Against Femen

En marzo de 2013, la activista de Femen tunecina (esta vez sí, local) Amina Tyler realizó una acción de torso desnudo en las redes. El apoyo que recibió de las activistas de Femen de todo el mundo fue la llamada Topless Yihad que llevó a la propia Tyler a abandonar el grupo por islamófobo. Infinidad de mujeres musulmanas de todo el mundo reaccionaron exigiendo a Femen que dejasen su misión de salvamento no solicitada (mientras otras mujeres musulmanas, como la abogada tunecina Bochra Belhaj Hmida, organizaban la defensa de la Tyler ante los tribunales).

La respuesta de la Shevchenko volvió a ser espectacular, y en una carta reproducida en los medios les preguntaba, por ejemplo: “Decís que tenéis la vida que os gusta. ¿Ser la quinta esposa en un harén o, como máximo, la favorita, eso es?” Nos sangran los ojos al leer estar frase y pensar en todas las luchas que llevan a cabo las mujeres musulmanas. Se nos desgarra el cuerpo entero al pensar, sin ir más lejos, en las guerrilleras de Rojava, musulmanas también, que han plantado cara al mismísimo Estado Islámico, sin financiación opaca y sin photocall de lujo. ¡Un poco de respeto por las compañeras que han puesto su vida en la lucha, y un poco menos de arrogancia y de ignorancia! Si de lo que queréis hablar es de poligamia, hablemos: para empezar, el número máximo de esposas permitido es 4 esposas, en ningún caso de 5 (eso también hasta Wikipedia lo sabe) y si actualmente la poligamia es una práctica residual en buena parte del mundo árabo-musulmán, y si ha sido eliminada de muchos códigos de familia, es gracias a las luchas de esas mujeres que menospreciáis, no a la arrogancia desinformada de una lideresa de tómbola europea. La poligamia obligatoria es una de las grandes batallas de las mujeres musulmanas, feministas o no. Y en cuanto a la poligamia decidida, voluntaria, no estaría de más que abriésemos líneas de diálogo para escuchar sus estrategias, nosotras que estamos empantanadas en los hilos mortíferos del amor romántico y sus violencias, que se cobran la vida de tantas de nosotras cada año, cada día.

El mensaje que lanza esta acción vuelve a recordar estrepitosamente a las asociaciones pro-vida negándonos el derecho a abortar “por nuestro bien”. Realizar una acción de este tipo sin contar con un amplio (¡amplio!) apoyo de las activistas del terreno es subalternizarlas, invisibilizarlas, usurparles el lugar de enunciación, no reconocerles la agencia para decidir sobre sus cuerpos y sus circunstancias. Y está siendo, como lamentablemente ha sucedido, poner en peligro su trabajo, su integridad y sus vidas. No solo es de una estupidez desmesurada, de un egoísmo e inconsciencia aterradores, sino que el mensaje es profundamente machista, racista y colonial.

Colonialismo, patriarcado, etnocentrismo

La desgracia de no conocer la historia o de ignorar sus enseñanzas es que se repiten los mismos errores durante siglos y siglos. Esta acción de Femen es típica no solo de un feminismo autoreferencial, blanco, anticuado y casposo, sino que pertenece, directamente, al siglo XV. Un feminismo que no se alimenta en las luchas de liberación sino que se ahoga en los lodazales de la opresión, directamente heredero de la evangelización y las misiones, de las grandes empresas conquistadoras que llamaban a llevar “el bien” a las poblaciones “sin civilizar”. La idea de evangelización fue cambiando de nombre a través de los siglos, pero conservó sus fondos: de “evangelizar” pasamos a “civilizar”, a imponer nuestras democracias a base de bombas y nuestra paz a base de guerras. Femen ha ido a Marruecos a explicar a l*s pobres indígenas qué es la libertad. De tanto creer que estáis inventado la rueda, estáis rodando sobre ideas que remontan a cinco siglos y que jamás en cinco siglos nos llevaron a buen puerto. No tenemos tiempo para seguir repitiendo, infinitamente, los mismos errores.

Y las feministas hegemónicas, las blancas, las que surgimos de la historia colonial, no podemos seguir justificando a Femen con argumentos también paternalistas: que si son jóvenes, que si ya aprenderán…

El colonialismo es el proyecto de destrucción masiva de un puñado de hombres blancos, cis y heterosexuales orgullosos de serlo, que se creen dueños del mundo y ejercen como tales. Que imponen sus ideas y sus cuerpos, que se erigen como dueños y señores de una verdad única, de una forma de vida única, de un único futuro posible que pasa por ellos y el ejercicio de su privilegio en detrimento de las vidas, los pensamientos, la integridad y los futuros posibles del resto de existencias. Desgraciadamente, no están solos, y de ahí les viene su poder. Esos amos del mundo tienen una miríada de sirvientes deseos*s de ser sus iguales, mendigantes por unas migas de poder y una sonrisa aprobatoria.

Cuando no nos articulamos ampliamente, cuando ignoramos los privilegios que se nos señalan, cuando oprimimos, obcecadas como estamos en la propia opresión y sin entender, ni escuchar, a quién ya ha explicado y demostrado que se puede ser sujeto oprimido y sujeto opresor simultáneamente, cuando el sistema sexo-género nos impide ver el bosque de ejes de la diferencia que nos atraviesan, cuando solo nos interesa lo que nos duele personalmente, lejos de ser radicales nos convertimos en las buenas esposas que le hacen, serviles, la cama al patriarcado, esperando los aplausos de un amo que se regocija con nosotras y aprovecha nuestra ignorancia para lanzar ataques feroces a través de nuestros cuerpos serranos.

En el documental Ucrania no es un burdel, de la cineasta Kitty Green, aparece Victor Svyatski, el hombre que os fundó, hablando de vosotras en estos términos: “Estas chicas son débiles, no tienen un carácter muy fuerte. Por el contrario, son sumisas, sin garra, impuntuales y otras muchas cosas que les impide ser activistas políticas. Son cualidades que es necesario enseñarles”. Decís haberos librado del hombre machistas que os fundó. Ahora es tiempo de libraros de las mujeres racistas que os lideran. No podéis seguir ignorando las quejas de las personas a las que decís apoyar. No podéis seguir hablando de libertad sin respetar la libertad de las luchas sobre el terreno, particulares, situadas, diversas, interseccionales, articuladas. ¿Cuántas cartas harán falta para que respetéis la libertad de todas para decidir sobre nuestros cuerpos, nuestras estrategias, nuestros modos? ¿Tanto más importantes son vuestras acciones que nuestras vidas? ¿Tanto más vuestra fama que nuestro futuro colectivo?

Y las y los demás, las feministas hegemónicas, las blancas, las que surgimos de la historia colonial, no podemos seguir justificando a Femen con argumentos también paternalistas: que si son jóvenes (como si la empatía tuviese edad, como si tod*s l*s jóvenes fuesen idiotas), que si son ignorantes, que si ya aprenderán. Que si sus acciones directas tienen atractivo para las chavalas jóvenes… Jóvenes y blancas, añadimos, del mismo modo que el machismo, nos dicen algunos hombres, es una mierda pero es tan divertido…

No podemos esperar a que os iluminéis cuando todo el conocimiento está ya a vuestro alcance. Cuando lo hemos hablado, debatido y escrito centenares de veces. Cuando en el resto del mundo se están articulando prácticas infinitamente más interesantes que nuestras tetas y nuestros vuelos chárter. No podemos seguir siendo complacientes con acciones que alimentan el racismo y el colonialismo, que legitiman la idea de que podemos ir por el mundo con nuestras cremas solares y nuestro privilegio de pasaporte europeo a liarla parda para luego volver a nuestros sofás. “Después de mí, el diluvio”, como cuenta la leyenda que afirmó Luis XV, otro gran déspota. ¡Basta ya de sembrar tempestades!

El feminismo racista es machismo disfrazado

Por todo esto, por las fracturas que generáis, porque vuestro lugar de enunciación remite al nuestro, y por el asco, la rabia, la tristeza que nos provoca ese lugar compartido, porque formamos parte del entramado colonial y racista, y no podemos ni queremos girar la cara y evitar posicionarnos, os mandamos esta carta. No por vosotras, ni siquiera por las y los compañeros marroquíes que se bastan y se sobran para frenaros, sino por tod*s l*s que creemos que el feminismo es una mirada transversal y transformadora.

No caeremos en la trampa de decir que lo vuestro, de feminismo, tiene poco. No somos expendedor*s de carnets de feminista®. ¿Os nombráis feministas? Sea. Pero no pactaremos sobre un feminismo que ignora, sistemáticamente, los propios privilegios. Un feminismo que, con su ignorancia y etnocentrismo, está renunciando a alianzas, nos está apartando de de movimientos de los que tenemos mucho que aprender, de los que necesitamos aprender mucho. Porque no es suficiente con indignarnos y nombrarnos decoloniales e interseccionales. Porque nos sentimos, mal que nos pese, responsables también de vuestras acciones, y necesitamos urgentemente hacer resistencia activa desde nuestros entornos hegemónicos a esa gran máquina de opresión que es el feminismo colonial. El feminismo machista que tan bien representáis.

 

 

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Carta abierta a Femen: descolonicemos el feminismo
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Comentarios recientes

  1. Bombardear sí, femen no

    La amiga de Santiago Alba Rico que quiere bombardear países en nombre de su libertad. ¿Alguien me explica que descolonialismo es ese?. Y por favor, ¿alguien la nombro representante de los feminismos negros, musulmanes…entonces por qué ejerce como tal? Eso de reconocer el privilegio os estar sirviendo para hablar en nombre de, como si no fuerais parte de, además apoyando a quién apoya que se maten a sus familias para “liberarnos”. ¿Qué anticolonialismo e ese, a quién apoyáis de verdad, a estado islamico financiado por EU, GB?

    1. M. Laure

      Brigitte es miembro de Red Musulmanas, un movimiento de mujeres que operan desde la sororidad. No creo que necesite ningún sello de garantía feminista para saber de lo que esta hablando.

      1. Maria

        Y entonces ¿porqué ese sello de garantía si se le exige a Femen?

        1. Bombardear sí, femen no

          No entiendo, Siria era un país Laico donde convivían varias religiones y podías pasear sin velo tranquilamente, y Alba Rico (fuente de Vasallo) dijo que había que bombardearlo para salvarl@s de Al-Assad, ahora esta el estado islámico y el burka obligatorio (y se sabe que esos rebeldes e integristas religiosos están financiados por potencias extrajeras). Pero FEMEN es el problema. El problema de que en Marruecos país colonialista ( Sahara) no se acepte a la homosexualidad es de unas mujeres equivocadas o no ( a mí no me gustan) ….y no del propio gobierno y hay que conducirlas y decirles que son “unas provocativas libidinosas”, me parece muy fácil poner el punto de culpa el femen, además de hablar como representante de, con pedrigrí de. Eso de ir a enseñar las tetas es colonialismo, eso de bombardea es ayudar. Me explican?

          Rebeldes apoyados por alba rico https://www.youtube.com/watch?v=mXBIA7H2zxA&feature=youtu.be

          http://www.diario-octubre.com/author/tamersarkisfernandez/

  2. Jose Iglesias

    Creo que la liberación femenina o masculina vendrá de los colectivos locales, pero eso no quiere decir que no haya lugar para brigadistas internacionales que pueden realizar provocaciones que los locales no pueden. Y lo de sentrise orgullosa de ser muslmana es muy respetable, tanto como disentir con las religioens organizadas y pensar que estar orgulloso de creer en lo sobrenatural es estar orgulloso de ser una escalava (según mucha de la traduición libertaria)

    1. M. Laure

      ese mismo se ha operado desde el patriarcado cuando los varones se han visto en el derecho de decidir sobre nosotras y nuestros cuerpos sin contar con nosotras.

      Como brigadistas no me imagino haciendo una campaña internacional sin contar con la voz de la gente local. “Todo por el pueblo pero sin el pueblo”, y al colectivo LGTBI que le den, que si las cosas se ponen feas ya vendrá la embajada a rescatarte…
      Hay que ser mas responsable en las acciones que se hacen, aunque he llegado a la conclusión de que puede ser algo intencionado y que no es baladí ni las formas, ni el lugar.

    2. Pulli

      “Pero eso no quiere decir que no haya lugar para brigadistas internacionales que pueden realizar provocaciones que los locales no pueden”. La gran cuestión y que aquí ha sido ignorada, como bien plantea el artículo, es si esas acciones favorecen o perjudican a la causa en el lugar donde se realizan. Y en este caso parece que ni se lo han pensado directamente.

      Gran artículo.

  3. A. Ramirez

    Muchas gracias a las dos por el artículo, que nos ayuda a pensar y discutir.
    Condeno la incursión de Femen en Rabat porque como dicen las propias asociaciones de derechos de LGTB, les han hecho flaco favor al movimiento en Marruecos. Al día siguiente, dos chicos que estaban haciendo turismo en el mismo lugar, haciéndose fotos, fueron detenidos por la policía, que escarbó en sus móviles hasta que halló algunos mensajes afectuosos que les llevó a acusarles de homosexualidad. Hoy ha sido el juicio, pendiente aún de sentencia, en Rabat. Fueron acusados de complicidad con Femen. Es decir, su acción ha sido, como bien decís, nefasta para las propias personas homosexuales, que han visto crecer la represión y la violencia contra ellas. Por ello han recibido críticas de este colectivo. Como el movimiento feminista marroquí no tiene la menor relación con el movimiento LGTBI, no se ha pronunciado en este sentido. Pero las mayores críticas a Femen han venido de los islamistas del PJD o simplemente, personas que se sitúan en contra de que los homosexuales tengan derechos: la mayoría de marroquíes. Estando de acuerdo con buena parte de vuestra argumentación, me preocupa que vuestro argumento comparta la base con aquellos que le niegan la ciudadanía a las personas con sexualidades no normativas.

    Paso a comentar cinco puntos de vuestro artículo.

    1. Forzáis enormemente vuestro discurso para mostrar una racionalidad exclusivamente colonial en las Femen. En primer lugar, respecto a la simbología del lugar donde se realizó el acto, que decís que es un símbolo de la lucha contra la ocupación. Os olvidáis de que ahí no solo está enterrado Mohamed V, sino Hassan II, su hijo, que no se ha caracterizado precisamente por el respeto de los derechos humanos, y aquí se incluyen los LGTBI. No me parece que exista ese reconocimiento de esa figura ni que el lugar tenga ese peso simbólico que le dais para reforzar vuestro argumento. Además, asumís que Femen hizo toda esa reflexión antes de llevarlo a cabo ahí, poniendo un sentido estratégico que es evidente que no tienen. Proponéis otros lugares para ir, diciendo que es en esos otros, como el Parlamento, en Bab el Had o en la avenida Mohamed V es donde se manifiesta la gente. Sí, es el manifestódromo. Tanto, que no se legaliza ninguna manifestación fuera de esos lugares, fácilmente controlables y donde la policía puede reprimir a conciencia. Es decir, lo obvio si haces una manifestación ilegal es hacerla fuera de los sitios limitados a tal fin. Dudo mucho que haya habido otro tipo de reflexión ahí.
    2. Decir que la penalización de la homosexualidad que hacen los franceses en la colonia “cambió radicalmente la percepción existente en el país sobre prácticas sexuales no heteronormativas ampliamente recogidas en la literatura, las historias populares y los cotilleos de barrio” – es tener una imagen idílica de la permisividad en este país con respecto a la homosexualidad, lo cual os acerca bastante a las representaciones orientalistas. La homosexualidad en Marruecos ha estado penalizada socialmente en muchos momentos. La interpretación dominante del islam aquí, la compartida por la mayor parte de la gente, también la condena. Vuestro argumento me recuerda al que dice que la desigualdad entre hombres y mujeres fue un producto de la colonización. No porque no piense que la colonización no sea trágica, sino porque invisibiliza la dominación en los lugares colonizados.
    3. Es difícil saber a qué responde la situación marroquí con respecto a tremenda intolerancia a la sexualidad que comparte la mayor parte de la población en este momento: en las duchas de los gimnasios no pueden desnudarse los hombres, a riesgo de ser abroncados por otros; incluso en los hammams tradicionales, hay muchas mujeres que comienzan a llevar pantalones hasta las rodillas; se venden prendas para ponerse debajo de la chilaba, de modo que sea evidente que se lleva una vestimenta encima de otra; las ropas son cada vez más largas. Pero decir que eso se debe al wahabismo es ir muy lejos por vuestra parte. Arriesgáis una explicación que no está en absoluto contrastada, a la vez que le negáis a Marruecos la capacidad de generar sus propios procesos sociales. Ojalá el único problema para las cuestiones sexuales fuera el eje Arabia Saudí-Estados Unidos-Israel. En Marruecos las elites que sostienen un discurso menos proclive a la permisividad de la sexualidad- por concretar, hablemos de los movimientos islamistas- son absolutamente anti-saudíes y anti-imperialistas. En vuestro artículo estáis negando la existencia de procesos sociales en Marruecos, que existen, tienen autonomía e idiosincrasia propia y que no se han formado necesariamente por la acción del wahabismo. No negaré que la vuestra es una explicación que puede escucharse de boca de algunas personas que pertenecen a élites laicas y que de este modo, buscan una explicación externa a un proceso complicado que no aprueban. En Marruecos también hay oposición, minoritaria, a este rechazo del cuerpo y de la sexualidad.
    4. Convertís, y creo que reducís, una estrategia arrogante y políticamente individualista de las Femen en un hecho colonial. Ese precisamente es el argumento que usan aquí las islamistas para penalizar las relaciones sexuales no heteronormativas y las heterosexuales producidas fuera del matrimonio: que es algo que viene de fuera y parte de la colonización. La prohibición de las relaciones homosexuales, como las heterosexuales, se legitima políticamente desde un discurso nacionalista, anti-imperialista y religioso, que deja poco sitio para la disidencia social.
    5. Sobre la poligamia: habláis de una poligamia voluntaria y así de entrada, no tengo nada en contra de que pueda ser en algunos contextos una decisión tomada libremente. Pero no os equivoquéis, la poligamia en Marruecos –que es menos residual que hace unos años- es un enorme acto de violencia contra las mujeres marroquíes. Las mujeres a las que les toca, lo aceptan por el argumento patriarcal y religioso y porque no tienen otro remedio por falta de medios de vida. Y por cierto, no ha sido eliminada de muchos códigos de familia, solo del tunecino. Incluso ahora tiene una legitimidad social que antes no tenía.

    En fin, espero que podamos seguir discutiendo. Gracias por el artículo y por poner estas cuestiones en primera página.

    1. M. Laure

      Creo que aun cuando puedan equivocarse, todo pueblo tiene derecho a su propio proceso sin injerencias exteriores, que además, llegan por la fuerza y silenciando a las voces que ya existen en el país.

      No me imagino encabezando una manifestación para defender la identidad negra, ocupando un puesto de liderazgo que no me puede pertenecer.

      Ayudar es ir de la mano cuando se solicita ayuda.

      En Marruecos queda mucho por hacer, pero sin duda es su pueblo quien tiene la batuta para el cambio.

  4. Azul

    Pues si, hay lugares donde pueden ir y hacer cosas que las otras no pueden, precisamente porque tienen privilegios, pero y luego? se van y dejan a todas con ese estigma? todo el trabajo, todo lo que se avanza, se va. Como dicen en mi país: No me ayudes comadre…Suficiente tenemos con vivir la violencia cotidiana que azotan nuestros territorios, como para ahora tener que lidiar con la violencia que acarrea que se nos asocie con estos “performance”, es cierto, necesitamos alianzas, pero alianzas inteligentes, que nos respeten, las diferencia sexuales no son universales, no hay una “universalidad” de la subordinación y la opresión.

  5. CARLOS GULÍAS

    Sabéis las compañeras de Pikara que femen es una organización de falsa bandera. Son falsas feministas. Estaban presentes jaleando a los fascistas que cometieron la masacre de Odessa del 2 de mayo del 2014 en donde quemaron vivas a más de 100 compañeros y compañeras comunistas, sindicalistas y varios anarquistas griegos que estaban en la Casa de los Sindicatos. APOYARON EL GOLPE DE ESTADO QUE LLEVÓ AL PODER A CRIMINALES Y OLIGARCAS QUE ESTÁN ENSANGRENTANDO UCRANIA

  6. Pingback: Carta Aberta a Femen: Descolonicemos o Feminismo | abordaxe

  7. Pauner

    Muy bien, Carlos Gulías. En efecto, el grupo Femen es una mentira y sus activistas unas actrices de tres al cuarto. Nada que ver con las mujeres u hombres que intentan luchar por un mundo mejor. FEMEN=MERCENARIOS

  8. Khira

    La lucha de la liberación de la mujer no entiende de fronteras, por desgracia el colonialismo europeo tampoco. Hay mucho que aprender de los feminismos que se plantean des de otras prespectivas culturales. Hay un debate muy interesante que se está empezando a abrir sobre las revoluciones de mujeres que se están gestando en distintas partes del mundo.

    Uno de los ejemplos mas importantes podemos encontrarlo, como menciona el artículo, en la lucha de las guerrilleras kurdas de Rojava, donde las mujeres se han levantado en pie de guerra contra un fascismo yahadista (que lo medios occidentales disfrazan de islamismo), y combaten la opresión de la religión, del patriarcado y del estado-nación. Toda la teoria que van elaborando, donde muestran la necesidad de la liberación de la mujer para poder liberar la sociedad, identificando el capitalismo y la estructura de estado con el patriarcado, puede abrir debates que lleven a un mejor y comprensión de las luchas de las mujeres mas allá de nuestro territorio, pero también nos ayuda a comprender mejor cuales son los problemas de las sociedades en que vivimos y como en otras partes del mundo existen modelos viables de organización social que pueden dar solución a algunas problemáticas sociales locales. (+ info https://rojavaazadimadrid.files.wordpress.com/2015/04/v0-2-liberando-la-vida.pdf)

    También me parece interesante remarcar la llamada que hacen a liberarse de las lideres racistas de las cupulas de organizaciones feministas occidentales. El racismo sigue enraizado en buena parte de la cutura occidental, y es importante que el movimiento feminista cierre sus filas ante este. El nuevo régimen instaurado en Ukrania no parece un buen aliado del antiracismo, menos viendo sus enormes afinidades con la extrema derecha del territorio, y tras el apoyo de ciertos grupos supuestamente feministas a partidos ultranacionalistas durante las revueltas de Maidan, seria interesante preguntarse quién y porqué está liderando esas organizaciones, y si estan el dia de mañana estarán a nuestro lado o en frente nuestro

  9. Marta

    Me ha gustado mucho el artículo, muchas gracias. De todas maneras, no me ha gustado que te erijas en portavoz de “las y los demás, las feministas hegemónicas, las blancas, las que surgimos de la historia colonial”. Yo nunca he seguido mucho la historia de Femen porque no me ha interesado. Entiendo que los medios de comunicación les prestan atención por su estrategia, fundamentalmente basada en utilizar sus cuerpos desnudos (sus tetas, vaya) para expresar sus mensajes. Y aunque comparto tus críticas por el episodio de Marruecos (lo demás no puedo juzgarlos porque no conozco a femen), creo que es mejor que hables por ti, o por las organizaciones que representas en este escrito y que se suman a tu voz. Pero no creo que nadie pueda hablar por “las feministas blancas, etc”. Que el feminismo es muy diverso y que hay muchas maneras distintas de entenderlo y explicarlo, todo el mundo lo dice, pero en mi opinión no todas las feministas lo practican (y con eso no estoy justificando a femen, solo digo que lo adecuado para mí sería que las critiques en tu nombre y en el nombre de las personas que representes en este atículo). En mi opinión, hay incluso quien lo entiende bien y quién lo entiende mal, quién lo explica bien y quién lo explica mal. Gracias

  10. Callejera

    Brigite, me encanta tu versión poliamorosa, salut! Aprendo un montón contigo. Lástima que en mi opinión faltan más “intelectuales organicas” como tu en Barcelona. Es decir, intelectuales cercanas a luchas. Lo que hay es un montón de academicas o un montón de activistas, salut! Y lo que pasa es que hay sobrecarga de “voces autorizadas” en los feminismos para hablar de estos temas y ultimamente tu te estás metiendo en terreno que no conoces mucho (texto sobre lesbofeminismo) y la verdad saliste de la academia para lo de poliamor, pero para otros temitas, te falta ir a la calle hermosa que te está quedando corta la cosa (aunque como siempre eres muy humilde y por ello confio en tu capacidad autocrítica)… pero el problema no es solamente tuyo, qué aparezcan otras voces porfes, traductoras de las luchas en las calles, las que estan con nosotras sabemos reconocer! muak hermosa, viva el poliamor!:)

  11. riot

    Emm.. encontrasteis artículos de 2012 pero no encontrasteis los artículos en los que sólo 1 semana después de la acción el ministro de salud hablaba de cambiar las leyes. Y a pesar de que se consiguió poner en focos internacionales los arrestos a gays en Marruecos, al parecer, va en contra de la lucha. Ajá.

    http://www.le360.ma/fr/politique/le-ministere-de-la-sante-recommande-la-decriminalisation-de-lhomosexualite-42331

    Algo como la prisión de 3 años por la orientación sexual en una sociedad que la mayoría está de acuerdo con esa ley, tiene la suficiente urgencia como para esperar a que la sociedad marroquí cambie. Marruecos necesitaba el foco internacional para comenzar a hacer cambios.

    Lo que sí es contraproducente contra la islamofobia es tildar todo de islamofobia. Lo que sí me parece contraproducente para el feminismo es que se le haga tanto caso a alguien que está haciendo carrera en el feminismo a base de construir un ego de criticar de forma muy dura cualquier feminismo que no sea el suyo. Sí, hablo de ti Brigitte.

    1. riot

      – Tampoco entiendo las alabanzas a Hassan II, teniendo en cuenta que fue un genocida y quien invadió el Sahara….

      1. Araceli

        En ningún momento ha hablado de Hassan II, sino de Mohamed V, del que, por cierto, tampoco dice nada bueno ni malo a título personal, sino que se limita a señalar que es un símbolo en Marruecos de la liberación ante el colonialismo. Vamos, un dato histórico. Y por lo que he estado leyendo en los comentarios, no es el único dato mal interpretado- o mal entendido-.
        Gracias por tu artículo Brigitte. El no-derecho y la no-legitimidad de fijarles las agendas y el modus operandi a movimientos que se valen y se bastan por sí solos- y en el que poco nulo derecho tenemos a ‘mangonear’- es algo que parecemos no entender…

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