Yo no he sufrido violencia de género, pero… Participa

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Carol Galais.

No podría contar las veces que llegué a las manos con mis compañeros de clase –siempre niños, y eso que eran minoría- en EGB, que fueron unas cuantas. Éramos así de salvajes. En 1º de EGB un niño me clavó un lápiz en el ojo y aún llevo el tatuaje de la mina en el lagrimal. En 8º de EGB, un tipo sentado detrás de mí casi me arranca la cabeza porque tiré accidentalmente su reloj de pulsera (posado sobre la mesa) al suelo. En 2º de BUP un compañero de clase me levantó por los aires y me tiró sobre unas sillas, a varios metros, por insinuar que era tonto… Curiosamente, no leí estas agresiones físicas como causadas por motivos de género; de hecho pensé que de alguna manera estos niños me veían como una igual si se atrevían a ponerme la mano encima. Igual sí, igual no, aún no lo sé decir. Pero con los años sí puedo recordar algunos episodios que se pueden contar que me pasaron por ser haber nacido mujer.
Cuando tenía 5 o 6 años un desconocido fue a cogerme –no se sabe con qué intención- mientras estaba jugando en la plaza. Mi doberman se soltó de la correa y se interpuso entre el extraño y yo, y la cosa ha quedado en anécdota familiar.
Cuando tenía 10 años y estaba jugando en un parque con una amiga, un hombre nos llamó desde un coche y nos enseñó la polla, empezó a tocarse, se levantó y nosotras salimos corriendo. El clásico exhibicionista de los ’80, vaya. No sé si se lo conté a mi madre siquiera. De alguna manera sentí que yo había hecho algo mal.
Entre los 12 y los 14 años, en el colegio dábamos una clase diferente de pretecnología, una para niñas (hacer macramé, tejer, hacer pulseras) y otra para niños (marquetería).
En el verano de mis 12 a mis 13 años, los niños de mi barrio se inventaron el juego “tocaculos2000” que os podéis imaginar de qué iba, y que duró varias semanas de acoso brutal por todo el barrio. La cosa se acabó de golpe cuando le pegué tal mordisco a uno de los niños en la espalda que le arranqué un cacho. Menos mal que mis padres no me castigaron cuando la madre del niño vino a pedir explicaciones a mi bar, pero tampoco se habló más del tema.
Cuando tenía 14, me apunté a unas clases particulares de física porque no se me daba bien. El profesor daba clase a dos niñas a la vez, comiéndose totalmente nuestro espacio vital, arrimándose, echando la zarpa en piernas, hombros… yo no paraba de fintarle y quitarle las manos de encima, pensando que era un pesado, no un cerdo. Al fin y al cabo yo siempre he sido muy arisca (de nuevo, la percepción de que la anormal es una, y no lo que la agrede). Un año después, otra niña que iba a clase con el mismo profesor le denunció por abusos. Recuerdo la sensación, como si me golpease un rayo: “así que era eso”. Me costaba verme a mí misma como un objeto de deseo sexual, y menos por parte de un adulto.
También con 14, un cura en la catequesis de confirmación me acusó de buscona por dar conversación a un chico en especial que, sí, me gustaba, vaya por Dios.
Con 17 años la profesora de latín nos dio un curso de autodefensa verbal en italiano sólo a las chicas, antes de ir de viaje de fin de curso a Italia. No lo necesité porque no me “entraron” verbalmente. Alguien prefirió frotarse bien frotado contra mi culo en un autobús romano y, por no liarla, como una Yamato Nadeshiko cualquiera, me escabullí y me bajé enseguida del vehículo.

Con 18 años, un tío me preguntó que cuánto cobraba en la calle Princesa, mientras estaba esperando a una amiga. Luego pensé que igual había sido por las medias de rejilla … de nuevo, la culpa.
El primer día de clase de la universidad (recién llegada a Barcelona, sola, sin amigos ni familia y con 18 primaveras recién cumplidas), a la salida del edificio había un tío esperándome. Era un tipo de mi edad con el que me había carteado un par de años después de un campamento de verano con 14, y con el que había cortado toda relación por baboso, precisamente. Yo no le dije dónde iba a estudiar –ni carrera, ni universidad, ni ciudad-, y no podía prever que él iba a estar esperándome allí. Me asusté cuando lo vi porque entendí que el tío había estado haciendo averiguaciones a mis espaldas. No me pareció romántico, me asusté de verdad. Eché a correr hacia el metro, él salió corriendo detrás de mí, le grité que me dejase en paz, dentro del vagón de metro al que se subió. Me bajé varias paradas más allá de mi residencia para que no me pudiera localizar. Aún me encontró en algunos foros, blogs y webs de cómic en años posteriores y siguió dando la brasa. Que levante la mano la chica que no haya tenido al menos un acosador en su vida. Que levante la mano aquella que no haya pensado que tal vez era un poco su culpa por no haber sido más tajante, por haber sido compasiva…
Poco después tuve un jefe que me hablaba siempre mirándome fijamente a las tetas y hacía comentarios habituales sobre mi ropa.
Con 21 años un compañero (sólo por 15 días) de trabajo, me hizo una demostración con un mejillón fresco de cómo sabía comerse un coño y lo que me estaba perdiendo si no le daba una oportunidad.
En uno de mis últimos cursos de doctorado, un compañero chico y yo le llevábamos la contraria al profesor, con el mismo argumento. El profesor se revolvió contra mí con muchísima furia y me dijo, apuntándome (sólo a mí), que yo no tenía ni PUTA idea y que me callase.
Con 22 años, un tipo desconocido que venía en dirección contraria me agarró el brazo por la calle, en el Raval. Me volteó, me bloqueó el paso y no paró de farfullar a mi oído hasta que me zafé de él y seguí mi camino.
Con 25, tras un concierto al que fui sola, el músico que acababa de tocar -y que yo no conocía de nada- me dijo que me quedara a tomar alguna cerveza con él. Yo le dije: “no, muchas gracias, es tarde”, y él me respondió “eres una estúpida”. No volví por allí.
Con 28 años llevé a juicio a un tipo que fue compañero de piso mío sólo durante 1 semana, que me levantó la mano y me amenazó de muerte al exigirle el alquiler del mes. El trato de la policía y del juez –proponiendo un biombo entre el tipo, que ni se presentó al juicio, y yo- me hicieron entender por fin que yo había sido una víctima. No es agradable. Es más llevadero vivir en la ignorancia y el estupor. Como si todos los pequeños actos miserables que le ocurren a una fueran aleatorios o sólo se explicasen por la estupidez de algunas personas con las que has tenido la mala suerte de topar.
¿He cobrado alguna vez menos que mis compañeros de trabajo? No lo sé, pero sí me ha ocurrido descubrir que mis antecesoras en un determinado puesto de trabajo habían sido todas mujeres. Porque el jefe interpretaba que las tareas asistenciales, sociales y administrativas las hacía mejor una mujer. Así, en un mismo entorno de trabajo, había chicos contratados sólo para investigar y chicas que en realidad eran –además de investigadoras- supersecretarias supercualificadas encubiertas. Claro, no es lo mismo que el jefe le hable a tus tetas, pero en fin, nos entendemos.
Hace tres meses, el ginecólogo me dijo que “ya sería hora” de que me quedase embarazada.
Esto son sólo unas cuantas anécdotas, que se pueden más o menos contar, de entre un millar. La mayoría de estas cosas no las interpreté como violencia cuando ocurrieron; porque nunca me sentí víctima ni presa hasta que el peso de la evidencia fue ya demasiado. Tal vez precisamente porque mis padres nunca me hicieron sentir menos capaz de nada por ser niña, cuando experimenté discriminación lo hice con desconcierto y he tenido que crecer y darme una buena hostia contra el techo de cristal antes de entender qué es el patriarcado. Así que la violencia hacia las mujeres es cosa del pasado o anecdótica… ajá… A los que estéis educando a vuestras hijas hablándoles mal de las “feminazis”: espero que no tengan una bonita colección de anécdotas de éstas cuando lleguen a los 35 años.

 

 

 

 

Yo no he sufrido violencia de género, pero…
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Comentarios recientes

  1. sara

    Me encanta el artículo. Violencias cotidianas que hay que visivilizar (dentro de la culpa de la que habla la autora, entra la vergüenza de compartir estas historias, algo que hay que superar). Ahora bien, el comentario de “como una joponesita cualquiera” se me escapa mucho y parece totalmente innecesario.

    1. carol

      Aquí la autora. El texto iba para una red cerrada de amantes de los cómics y he usado un código (un tópico) que conocen bien. Siento si ofende, no me refería a una persona real y si pudiera lo sustituirla por el nombre de un personaje concreto. De hecho el texto necesita un buen pulido, estoy viendo faltas gramaticales a saco…es lo que tiene haberlo escrito como al que le entra un apretón

      1. sara

        Al leerlo me dio esa sensación, de ser una referencia que se me escapaba. Gracias por la explicación :).

      2. Izm

        hola, a mi también lo de la japonesita me ha parecido no solo innecesario sino también ofensivo, como decir que las japonesas así en general somos pequeñas, débiles, víctimas y que tenemos la violencia internalizada y aceptada por venir del país de los manga de adolescentes desnudas? Te pido por favor que te plantees quitar esa expresión y sustituirla con algo que mantuviera tu mensaje quitandole el matiz racista, porque el resto del texto me ha gustado mucho.

      3. Gloria

        Me he sentido muy identificada con tu artículo.. Gracias por hacerme ver que a muchas nos han pasado estas cosas

  2. Olga

    Todo cierto, yo tengo 40 y tengo, por edad, mil doscientas anécdotas de esa índole más. Lo malo es que sólo ahora soy consciente del brutal sexismo en el que me he criado.

  3. Abertzale

    Te llamaron “estúpida” en un concierto!! Joder, y no llamaste a la policía? Estas cosas no se pueden tolerar tía, que te empiezan llamando estúpida y acaban lamiendo mejillones delante de tu cara!

    En fin, os creéis que los chicos no hemos tenido que afrontar ofensas, golpes, insultos, agresiones, amenazas, humillaciones y desprecios, tanto por parte de otros chicos como de chicas; pero sí, también sufrimos. Quieres que haga una lista? Te daría mil vueltas, maja. No existen los mundos yupis, el mundo real es mucho mas duro que tu patético testimonio. ¿Que es eso de echarse flores por sufridora cuando vuestras “hermanas” se enfrentan cada día a la muerte en Kobane o en Alepo?¿ Porque no vas una temporada a Arabia Saudi para ver lo que es verdadero machismo, y luego nos lo cuentas?. Para cobrar subvención e indemnizaciones cualquier excusa vale, a que si?

    1. Sara

      De este tipo de mensajes que recomiendan “vacaciones” tan interesantes, siempre extraigo el mensaje “deberías dar gracias de que os dejemos conducir, votar y llevar minifalda”.

    2. Nick

      Nada tiene que ver lo uno con lo otro. Los tíos crecemos entre peleas de patio de colegio y algunos lo vemos como algo normal, pero otros quedan traumatizados para siempre. Curiosamente, los que siempre perdían, los que tenían que esconderse o apartarse.
      Las chicas viven la agresión como algo marciano, como si perteneciera a otro siglo, que digo, a otra era. Y con miedo. Con un miedo permanente a que les pongan la mano encima, o debajo. Con un miedo cotidiano, continuo a que los dedos del agresor se cuelen bajo su ropa.
      Soy un hombre grande, enorme. No recuerdo haber tenido miedo ni un minuto de mi vida. Aunque haya gando unas peleas y haya perdido otras. He ido donde he querido y he hecho lo que me ha dado la gana.
      Hoy odio con toda mi alma la idea de que mi hija, que ya va a dejar de ser una niña, tenga que crecer con miedo para protegerse. Tenga que estar temerosa de desconocidos, de callejuelas, de rincones oscuros, no vaya a ser que…

      Así que, abertzale, efectivamente, los mundos de yupi no existen, hay sitios peores, a ti también te han roto la cara en el patio de la ikastola… pero tu no vives con miedo permanente cada vez que sales por la noche. Y ellas, si.

    3. Clara

      Claro que sí, y a un hombre que no pueda alimentar bien a sus hijos por pagar la hipoteca, ¿qué le recomiendas? ¿Que se calle la boca y vaya al África subsahariana a ver cómo miles de niños se mueren cada día por desnutrición? Claro que siempre va a haber gente que lo pase peor, pero intentar mejorar las cosas en la sociedad donde cada uno vive nunca viene mal.

      1. Abertzale

        Miedo permanente? Jajaja, tu con que mujeres te relacionas, chaval? Las mujeres fuertes plantan cara a la vida y afrontan las dificultades de ellas con orgullo y valor, y no se pasan el día llorando por los blogs, para que las tontitas y los pagafantas de turno les respondan con : ánimo wapisima, jijiji, tu lo vales, fuera el patriarcado, somos víctimas eternas.. No son mas que excusas para cobrar subvenciones y dárselas de importante, para que el Estado las proteja y les reserve una plaza de trabajadora improductiva en el obeso mundo de la administración. Lo que describe no es maltrato. El maltrato es otra cosa. Este victimismo ofende a las verdaderas víctimas, porque devalúa el valor de ellas al equipararse.

        1. Nick

          bueno, vale, pensaba que eras un tipo normal. Ya veo lo que eres. Te espera una vida muy dura. Que la sufras.

          1. Abertzale

            Que es lo normal, entonces, pensar que las mujeres viven con un miedo permanente? En Euskal Herria, al menos, las mujeres “normales” no salen a la calle con miedo, pues carecen de motivos para ello (salvo excepciones que confirman la norma). Gracias por preocuparte por mi vida, Nick, pero ya me basto yo solo para afrontar las dificultades de ella, por lo visto carezco de ese “miedo permanente” del que hablas y que, según tú, es lo “normal” 😉

        2. Euskal herritarra

          Que en Euskal Herria las mujeres qué? mira, txabal, soy mujer, soy euskaldun, soy de Euskal Herria y no solo he tenido que soportar el 90% de las situaciones que se relatan en ese artículo, sino que puedo añadir 2 más:
          – Una con 13 años, cuando un guardia civil casi me da de ostias al decirle que yo era de HB. Me dijo que me tenían que poner una bomba en el coño, me agarró del cuello y si no fuera porque se vio intimidado por un tío qeu había allí, me hubiera matado.
          – Dos, con más de 30, cuando me detuvieron y me torturaron de forma específica, con torturas única y exclusivamente dedicadas a las mujeres.
          La violencia machista está en todas partes y tus comentarios son una prueba evidente.

          1. Abertzale

            Horrekin zer esan nahi dezu, pikoloen jarrera hori Euskal Herriko gizartearen eredu dela? Euskal Herriko neska guztik komisaldegitik pasatu dirala emakumeak izateagatik? Torturatua izan zarela diozu, baina ez zara torturatua izan emakumea izateagatik. Mutilla izan bazina mutillei egokitutako torturak jasoko zenitun eta agian ipurtzulotik makil bat sartuko zizuten nire lagun bati moduan (mutilla, noski). Porzierto, ni mutilla naiz ta jaso ditut ostiak zipaioen eskutik. Hori ez da genero kontua, txabala

    4. Maca

      Abertzale, tú eres el claro ejemplo de que el machismo está más vivo que nunca. Es más, tu comentario es lo más ilustrativo que he visto en mucho tiempo: “No tengo nada que aportar, así que insulto, agredo y por último te invito a que te vayas para que veas que el hecho de que yo, que soy muy guay, me permita tratarte como una mierdecilla, no es nada comparado con lo que sucede en otras partes del mundo. Así que tienes que estarme agradecida por permitirte vivir con cierta dignidad. De nada. Abertzale.”
      Claro, que lo mismo tú eres el del concierto.

      1. Abertzale

        Gracias por la calificación, pero te equivocas. Yo trato a hombres y mujeres por IGUAL. Si un artículo público me parece patético así se lo haré saber, sin que su condición de género influya en mi decisión. Esa es la igualdad, amiga, para lo bueno y para lo malo. Yo también he recibido críticas de mis artículos, opiniones e ideas; y no por ello me los tomo como “agresiones” e “insultos” ni me siento como una “mierdecilla”. Hazte mirar esa autoestima ; )

        1. Ly

          Si trataras a hombres y mujeres por igual no usarías la palabra pagafantas.Qué te crees que una mujer tiene que dar sexo a cambio de amabilidad.

          La mentira tiene las alas muy cortas.

        2. mischorradas

          Si crees que tratas a hombres y mujeres por igual, es que indudablemente no lo haces. Me considero feminista y siempre tengo miedo de hacer algo machista, además de que estoy 100% seguro que de manera inconsciente no trato a todos por igual. Indudablemente, tu afirmación demuestra una ignorancia magna sobre tu estado en cuestión de igualdad.

    5. Anonimazo

      No te enfades, que ella simplemente hace lo mismo que el resto de su tribu urbana. Busca “ALMOST raped” en google. Situaciones malas y violentas hemos tenido todos, pero algunas mujeres tienen muy buena memoria selectiva y tendencia a la dramatización. Ahora que el feminismo le ha enseñado a reinterpretar la realidad conforme a sus paranoicos términos ya puede ver peligros, machismo y violadores en todas las esquinas, como las demás. 🙂

      Por cierto, a la autora le vendría bien estudiar un poco sobre cómo funcionan las sectas, igual se le abrían los ojos.

    6. Itxaso

      Siguiendo tu premisa, Abertzale, (que yo tb lo soy), supongo que no tendrás la poca vergüenza de decir que vives en un país oprimido, no? Porque si te parece que en EH se vive opresión, vete a Palestina para saber qué es la opresión. Sé marika y vete a África o a Rusia a vivir! Te parece estúpido el argumento, verdad? Pues es lo mismo que tú haces. Si algún día EH se independiza, espero que sea libre, libre de machorros ignorantes, machistas y poco empáticos como tú.

      1. Abertzale

        No creo que Euskal Herria, como pueblo, viva oprimida. Sufre otras muchas cosas, entre ellas la degeneración moral y el feminismo radical así como la división territorial o la infiltración de culturas y gentes extranjeras, pero no creo que sufra opresión, como pueblo. En todo caso, la sufre la izquierda abertzale por la cuenta que le trae. Yo también deseo a una Euskal Herria libre con mujeres libres y orgullosas, y libre también de feminazis y su propaganda acosadora en casi todos los ámbitos de la sociedad.

        1. mischorradas

          Te iba a insultar, pero creo que no sería productivo porque no serviría para nada más que para quedarme bien ancho. Es increíble que todavía exista gente q

          1. mischorradas

            [ya me puse nervioso al leer tantas tonterías] … que todavía exista gente que tenga esas ideas anticuadas y se quede anclado en el pasado y en el conservadurismo.

    7. Thorin

      No podía faltar el obsesionado que se recorre artículos feministas provocando porque su vida es tan triste que no tiene otra cosa mejor que hacer.
      Anda chaval, sal un rato a la calle y habla con alguna mujer, que se nota que poco las escuchas para andar diciendo esas tonterías de ellas y de las vascas en concreto.

    8. mischorradas

      Si tu argumento contra el feminismo es que en otros sitios está peor, que sepas que tienes muy pocas aspiraciones éticas. Si tu argumento además es que “también se ha abusado de los chicos en el recreo”, ignorando la inmensa mayoría de cosas que son el resto de los hechos, entonces no vale tu opinión por ser errónea.
      ¿Y hablas del mundo real? Tú sí que estás fuera de la realidad criticando una de las cosas más reales de este mundo, que es la lucha por los derechos, la igualdad y la transformación social. Ah! ¿Qué a ti eso no te importa? Pues nada, nada, sigue con tu mundo personal. Si todo el mundo fuera como tú estaríamos todavía en las cavernas.

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  5. estomesuena

    Recuerdo la sensación, como si me golpease un rayo: “así que era eso” …

    1. Abertzale

      Intentas compararme las dificultades económicas REALES de una familia con que te llamen “estúpida”, se coman un mejillón delante de ti, te miren los senos, den una opinión sobre tu ropa o que el ginecólogo te diga: “se te está pasando el arroz”? Vamos a ser serios, por una vez, e?

      1. Clara

        Obviamente, no lo comparo, la cuestión es que si dejamos de luchar por pensar que no tenemos derecho ya que hay gente que lo pasa peor, poco vamos a cambiar.
        Y qué quieres que te diga, a mí como mujer me parece humillante que un hombre menosprecie mi inteligencia simplemente por el hecho de rechazarlo (además, educadamente), ni soportar las insinuaciones sexuales de alguien en quien obviamente no estoy interesada (sobre todo si se supone que comparto con esa persona una relación profesional), ni mucho menos me diga qué tengo que hacer y en qué momento con MI CUERPO.

      2. mischorradas

        Creo que no ha intentado comparar eso que tú afirmas que trata de comparar.

        Por otro lado, creo que tu misoginia y resentimiento hacia las mujeres has de mirártelo. Seguro que nadie te hace caso porque eres un tipo igual de repugnante por dentro y por fuera. Y no tengo nada en contra de los feos porque yo también lo soy, pero de los feos por dentro como tú sí.

  6. Fredy

    Es cierto que estas situaciones de acoso se dan bastante más en mujeres que en hombres. El error es que haciendo ver que es algo que ocurre exclusivamente en las mujeres invisibilizais una parte de la realidad. Por ejemplo, cuando se hablan de las muertes por violencia de genero solo se dan las cifras de mujeres asesinadas, los hombres se excluyen de esa lista. Será que algo hemos hecho para merecernos la muerte, os suena a algunas esto, ¿no? Pues la relacion es mas o menos de 1 hombre por cada cinco mujeres. Y el ejemplo que pones de acoso cuando eras niña…ahora resulta que la pederastia se practica solo con mujeres. Con esto no quiero restar importancia a tu testimonio, solo quiero sacar a la luz un cierto sesgo en el tratamiento de la información. Imagínate por un momento que todos aquellos niños que han sido violados o acosados durante su infancia fuesen diciendo por ahí que fue por el hecho de ser hombre, no sera en todo caso por el hecho de ser niñ@. Al final todo esto es una cuestion de abuso de poder. Los que abusan de su poder (en este caso fisico) hacia todo aquel que se encuentra en una situación de indefensión respecto a susodicho.

    1. Anonimazo

      Hay menos casos de acoso de mujeres a hombres porque la sociedad mete al hombre en el papel de entrar a la mujer si quiere iniciar una relación, y la mujer sólo ha de elegir. Si lo hace bien y el tipo le cae bien a la chica, es un flirteo o ligue, si no, acoso. Hasta las feministas reconocen que cuando se apuntan a una web de citas se “aprovechan” de su condición de chicas y que no tienen que hacer nada.

  7. Tania Gálvez San José

    Como cualquier ser humano he vivido todo tipo de violencias, algunas más sutiles, otras más agresivas y con todo tipo de autores, de ambos sexos. Las mujeres (y los hombres) recibimos violencia también de algunas mujeres. Esa violencia hay que empezar a visibilizarla, desde la violencia ejercida por nuestras madres a la de las matronas en nuestros partos. No valen sororidades ni excusas corporativistas posibles para perpetuarlas y silenciarlas con la excusa de que visibilizarlas es misoginia (ver post “50 sombras de Grey” como película sobre el abuso (alo)materno* y los círculos viciosos de la violencia”: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/03/50-sombras-de-grey-como-pelicula-sobre_3.html ). Obviamente, en el patriarcado, la forma de ejercer la violencia de hombres y mujeres es diferente, al igual que son diferentes los roles y los ámbitos de poder. Es la hora de abrir un poco la mente y destapar esta caja de Pandora.

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  9. natalia

    Notable, las mujeres sufrimos silenciosamente violencia en la vida cotidiana, yo hace rato me aburri…. partiendo más fuerte desde que un tipo en bicicleta me agarro un pecho, y yo andando de uniforme, muy niña, me sentí violada.
    apoyo todas tus palabras

  10. carol

    Suenan a poca cosa, pero para mí la gracia estaba en recoger algunas pequeñas infamias que le pueden pasar a cualquiera del montón independiente de si he vivido episodios más graves… que no soy ni Emma Stone ni una protagonista de los miserables. Es más, en mi vulgaridad yo también tenía un discurso chusco sobre la igualdad ya “casi” conseguida y sobre que la mejor manera de defenderla o expandirla era hacer como si ya fuéramos iguales, así que en la vida me he quejado cero de mi condición, me repateaban las compañeras que insistían en ponerle a todo una -a… lo típico. Todo fue más o menos bien hasta salir al ámbito laboral; es decir, hasta toparme con las barreras que generaciones anteriores de feministas no han podido romper. Donde el cuñadismo campa por sus respetos en lo laboral y también en las instituciones. Empecé a ver patrones, a ver la relación con el “niña, no vayas sola por la calle a esas horas”. Lo que me ha hecho listar algunas de estas viñetas, por encima del piropo callejero y por debajo del moratón en el ojo, son precisamente las reacciones furibundas contra el 8 de marzo en las redes sociales, por parte de trolls como el de arriba. Me he dado cuenta -en mi vulgaridad, en mi alienación- de que el machismo está tomando otras formas. Es como el racismo, que ya no es contra colores de piel, sino contra “culturas”, sobre “los efectos de la inmigración en la economía”. Pues eso, el nuevo machismo ahora es contra las feministas. Define los términos como le conviene, tooodo el mundo (o nadie, según beneficie) es objeto de violencia de género, y niega la mayor: estamos como queremos. ¿Las estadísticas? hechas por funcionarias paniaguadas, supongo

    1. Abertzale

      No es que suenen a poca cosa, es que son poca cosa. Y algunas de ellas, trolleadas descaradas como lo del doberman. Tu caso me recuerda al del matriculado en filosofía que descubre a Marx y comienza a responsabilizar al capitalismo de todos los males del mundo, o la de la persona con cierta desorientación existencial que encuentra, en la religión, la respuesta a todo y la salvación de su alma, solo que has elegido la doctrina mas emocional e irracional que existe en estos momentos.

      1. LWittgenstein

        Tú sí vives en ”los mundos de Yupi” donde el acoso constante no existe y es poca cosa. Sentirte perseguido y agredido físicamente todos los días debe ser poca cosa para el que vive anestesiado la mayor parte de su vida.
        Pero dejando de lado tu oligofrenia en cuanto a feminismo y desigualdades se refiere -porque tu racismo sobre ”oh, cómo manchan los extranjeros mi precioso y puro país” era la guind-ill-a del pastel- no sé cómo no se te ha gangrenado la lengua al decir ”filosofía”. Es que ya, por caso cercanísimo a mí, puedo AFIRMAR SIN TEMOR A EQUIVOCARME que vives de sucios tópicos. Ningún recién matriculado en filosofía descubre a Marx y lo toma como dogma único, es que ya ahí has patinado, encima devalúas una disciplina donde lo primero que te enseñan es a desmontar falacias, a tener mirada CRÍTICA -lo que excluye esa basurilla dogmática del capitalismo- y a que hay tantas opciones como corrientes y sub-opciones -los del voto desigual de Rousseau son súper marxistas-. En filosofía tenemos una especialidad llamada Ética, algo que por lo que veo desconoces 100%, no somos marxistas excepto las excepciones pertinentes -Marx se estudia en Sociología-. Y que tú llames a la persecución de una igualdad en derechos ”doctrina emocional e irracional” y, para más inri, justo detrás de la palabra ”religión”, demuestra que te hace falta un paseo por la biblioteca de tu pueblo y leer alguna obra exotérica para oligofrénicos como tú sobre CULTURA GENERAL, que no me voy a ir a lo más específico del universo.

        1. Abertzale

          Yo a Marx lo tengo bastante leído, y también a Lenin, a Trotsky, a Rosa Luxemburgo… hasta me he tragado a 68istas como Herbert Marcuse. El marxismo crea un sistema de interpretación de la realidad, una filosofía, y ejecuta su crítica desde esa óptica, la del materialismo histórico (fuerzas y relaciones productivas, lucha de clases…), y se deja en el baúl de los recuerdos infinidad de variantes y factores que sirven a la historia humana de forma determinante, sobre todo las que conciernen a la parte irracional/espiritual, la no tangible, del ser humano (ley natural, sentimiento tribal, identificación según la proximidad biológica y cultural, las tradiciones heredadas y su importancia en la configuración del psique….). En consecuencia, no hace una crítica completa de las cosas y se vuelve un dogma de fe. Igual que el feminismo. Solo que el feminismo, a diferencia del marxismo, no se basa en una base racional y lógica, sino que en falacias cubiertas de una alcatifa de emociones y sentimientos de lo mas pedante. Y, porque? Te preguntaras. La respuesta es: la mente femenina, en términos generales, responde mejor a estímulos emocionales que ha racionales, porque esa es su condición biológica (sin ser mejor ni peor que otras condiciones). Por otro lado, no hay nada de fanático en afirmar que uno de los problemas principales de EH como comunidad étnica es la inmigración masiva que lleva sufriendo desde comienzos del s.XX en varias oleadas, y no hay nada de religioso en pretender una ordenación del estado que sea responsable con sus subditos y con su supervivencia, y que priorice los intereses de los nativos frente a los extranjeros, y eso responde a la primera norma de cualquier comunidad humana: la necesidad de defenderse ante el invasor.Y es el mismo criterio por la que una madre dará, instintivamente, la vida por sus hijos, pero no por los hijos de otros.

          1. Ly

            Nahhhh.
            Y después de esta escoria de mensaje todavía tiene la vergüenza de decir que trata a las mujeres como a los hombres.¡Claro que sí,campeón!

            Hacía tiempo que no veía un ridículo así.

          2. Eve

            “Solo que el feminismo, a diferencia del marxismo, no se basa en una base racional y lógica, sino que en falacias cubiertas de una alcatifa de emociones y sentimientos de lo mas pedante. Y, porque? Te preguntaras. La respuesta es: la mente femenina, en términos generales, responde mejor a estímulos emocionales que ha racionales, porque esa es su condición biológica (sin ser mejor ni peor que otras condiciones)” Claro, las mujeres estaban (estamos) muy locas por desear tener los mismos derechos que los hombres, maldita panda de sentimentales victimistas. Ay, dios, tu ironía debe ser tan sutil que por eso no la pillo. O eres un troll (me inclino por lo segundo). En cualquier caso, tú a tu ritmo. Y que tu voto probablemente valga más que el mío… gracias ley d’hont.

  11. Marijallen

    El artículo es muy bueno. Tengo la misma edad que tú y, desgraciadamente, las mismas anécdotas, como todas. Creo que es importante darles visibilidad a estos micromachismos cotidianos que, por no considerarse graves de forma aislada, permanecen en la sombra ayudando a su normalización. Que el hecho de no haber sufrido una violación, un acoso sexual en el trabajo o una paliza de nuestra pareja no quiere decir que no suframos la violencia machista, o que esta no exista en nuestro entorno. Lo hace, y en el de todas. De todas formas, me uno al comentario de sara, por favor elimina o reescribe lo de “japonesita cualquiera” porque suena ofensivo. Ya has explicado de dónde viene, pero, al menos fuera del contexto del cómic del que hablas, es despectivo. Un saludo.

  12. María

    Estupendo artículo. Y siguiendo la antigua máxima de los foros, «Don`t feed the troll».

  13. Isa

    No deja de sorprenderme la cantidad de axpirantes a machos alfa que pululan por estos foros. Yo creo que les pone darse por aludidos y saltar como movidos por un resorte.” Tontopollas” que necesitan pseudónimos rocambolescos para potenciar su hombría y que no hacen sino confirmar su poco seso, y darnos la razón. Ya podían utilizar su tiempo en elebarse a nuestra altura en lugar de seguir comportandose como los reptiles que son. El que se pica, ajos come. Si tienen que defenderse es porque se habrán visto retratados. Como les fastidia que los hayamos echado a patadas del Olimpo.

    1. pekora meganazi

      Qué bien que las subvenciones del gobierno vasco nos permiten quejarnos de las decenas de microagresiones que sufrimos a diario por ser mujeres. Los machinazis que se vayan a protestar al instituto del hombre. Oh wait…

      1. WTF?

        Perdone usted sr. meganazi (te define a la perfección), microagresiones dices? Ah claro que por ser hombres tienen ese derecho sobre las mujeres, perdone, debido a que (como ha dicho anteriormente el ilustre “Abertzale”) nuestra mente responde mejor a estimulos emocionales que racionales…ajam. Los machinazis si que tienen el instituto del hombre, se llama estado patriarcal, el más común en nuestra sociedad, con decirte que no es necesario ni un establecimiento público ni nada, que a pleno pie de calle puedes acceder a él.

        1. Abertzale

          El Estado Patriarcal WTF? Eso solo existe en tu limitada imaginación, guapa. España es un Estado fallido y títere de la internacional Usurera afincada en Wall Street y Londres. España será patriarcal o feminazi según los intereses estratégicos de sus amos. Punto final

  14. bitch

    A mi me mi jefe me hizo lo mismo pero me hizo callar ocn la expresión “CÁLLATE PUTA BECARIA” en una reunión de trabajo. Le dije que se había pasado. Y un profesor titular le sacó la cara diciendo “todos hemos sido becarios alguna vez” pero lo de puta claro me lo tuve que comer…

  15. Pedro

    Existe un caso de violencia del lenguaje en el que nadie repara, una violencia de estética y dirección.

    Dolcce y Gabanna dicen que es una locura que los gays sean padres. En los medios lo toman como anécdota, ponen unas quejas de Elton John, y alguno más. Les han jodido la noticia en gran parte porque D&G son gays y entonces no pueden tacharlos de homólogos. Si lo mismo lo hubiera dicho por ejemplo Bruce Willis, las redes sociales, las revistas internacionales, los telediarios habrían gritado que Bruce Willis es un racista y homófobo, lo hubieran hilado con los nazis, hubieran intentado echarle a las fauces de los grupos de gays y lesbiana.

    Existe una violencia de género de las mujeres hacia los hombres igual de brutal que su contrario. Pero los telediarios la ocultan, ninguna noticia, porque esto les pondría de inmediato como atacantes hacia la mujer. Como muestra un boton:

    http://m.forocoches.com/foro/showthread.php?t=4206061

    Toda violencia es repugnante. La ocultación de una parte de la verdad, también.

  16. Posty

    Volvemos al clásico combate entre neo-machistas que subvierten el mensaje feminista y le dan la vuelta denunciando medias verdades ^^

    El problema de fondo es que denuncian medias verdades, y eso es peligroso, porque muchas veces tengo la impresión de que el feminismo está dejando pasar la oportunidad de hacerse con esas denuncias (total, no rompen con su credo de ninguna manera) y no lo hace porque implicaría empatizar con gente que puede ser machista, o que de alguna manera sufre “del otro lado de la barrera”.

    Eso es solo darle un oxígeno a los neo-machistas que no deberían tener. Una lástima.

    Tarde o temprano habría que plantearse si se puede conseguir cambiar a alguien llamándolo constantemente un verdugo y un asesino. Para esa dicotomía solo vale el cuchillo y la eliminación física del oponente. Y hoygan, si se explicita así yo me apunto a matar hombres.

  17. Pingback: #bateríadelinks: Domenico, Stefano, endohomofobia y cuotas invisibles | Borjalona

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