De hombres y feminismos En red, Opinión

¿Estamos el movimiento de hombres por la igualdad dentro del feminismo o más bien en el margen? ¿Debemos visibilizarnos en el espacio público o reservar el protagonismo a las feministas? ¿Hay que destinar fondos públicos a trabajar sobre nuevas masculinidades?

Josetxu Riviere Aranda (Red de Hombres por la Igualdad)

Manifestación del Foro de Hombres por la Igualdad

Manifestación del Foro de Hombres por la Igualdad

Este artículo ha sido publicado originalmente en la revista Galde Nº 5

Quiero abordar brevemente algunos aspectos de la relación -llena de debates y retos-entre los Grupos de Hombres por la Igualdad (en adelante GHxI)y el movimiento feminista o feminismos, y del papel de aquéllos en la lucha por la igualdad.1

La red de GHxI empieza a bosquejarse a mediados de los años 90. Hoy en el Estado español existen al menos dos agrupaciones que coordinan a los hombres por la igualdad, una es la Red de Hombres por Igualdad, en la que se funciona a nivel individual y colectivo, y otra es AHIGE que recoge un conjunto de grupos que funcionan coordinadamente. Existen también personas y grupos al margen o creando redes propias como en Euskadi, donde Gizon Sare recoge las aportaciones de varios grupos de hombres vascos. Se han realizado varios encuentros a nivel estatal para debatir y generar una agenda común.

La relación entre el feminismo y los Grupos de Hombres por la Igualdad

El lugar que ocupan los GHxI respecto de los feminismos es un debate interesante, presente tanto dentro de ellos como en las corrientes feministas. El debate no está en cómo nos nombramos los GHxI: feministas, igualitarios, anti sexistas… La cuestión es si nuestras ideas, nuestro “terreno” ideológico, es el feminismo o no. ¿Estamos dentro del feminismo o más bien en el margen? ¿Nos consideran las organizaciones feministas como “parte de“?¿Tenemos que configurar un espacio propio y fronterizo con aquéllas, estableciendo alianzas puntuales?

Creo que son los feminismos el lugar donde moverse, aprender, crear ideas y alianzas para los GHxI, aunque considerarnos parte de ellos se me antoja excesivo y prematuro, necesitamos mucho debate y práctica todavía. Me parece innecesario y poco conveniente crear un espacio diferenciado donde elaborar discursos y prácticas sobre las masculinidades y la igualdad, un espacio propio en masculino, como si lo nuestro fuera diferente del ideario feminista sólo por ser hombres y dirigirnos a los hombres. Así, puesto que hemos de reconocer la importancia de los discursos feministas y su relación directa con las teorías sobre la masculinidad, ya que fueron los primeros en ponerla en cuestión desde la acción política, en mi opinión es mejor que la revisión y deconstrucción de la masculinidad, independientemente del “cuerpo” e identidad de quien la realice, genere un discurso compartido e integrado en las ideas feministas.

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Espacio público

Desde que los GHxI comenzaron a organizar actos públicos se debate sobre su presencia en un espacio que había sido ocupado exclusivamente por organizaciones feministas. El primer ámbito del debate es interno: no se tiene claro el cómo y el cuándo. Por un lado, estas iniciativas en lo público visibilizan que la igualdad también nos incumbe y que es responsabilidad de los hombres dar pasos para alcanzarla; por otro, generan referentes a la hora de representar las masculinidades. Además, suelen tener bastante eco en los medios de comunicación, lo que responde a la novedad pero también a que se suele otorgar un espacio mayor a los hombres en los medios de comunicación. El problema se plantea cuando su repercusión “tapa” acciones feministas. Es importante remarcar lo positivo de estas acciones ya que se da publicidad y espacio a una movilización a favor de la igualdad, pero esto hay que combinarlo con que no contribuyan a la invisibilidad de iniciativas feministas. Este debate ha originado cierta retirada en las apariciones públicas de los GHxI. Esta contención es contradictoria con la necesidad de visibilizar que la igualdad también es tarea de los hombres y el esfuerzo debe ser del conjunto de la sociedad.

Considero que es necesario participar en la agenda feminista, en la lucha por el aborto o el 25 de noviembre, pero es importante tener también agenda propia. De hecho los GHxI han establecido algunas fechas donde dirigirse al colectivo masculino para denunciar nuestros privilegios y fomentar el cambio hacia la equidad2. También puede ser interesante que se abran algunas plataformas feministas a la participación de grupos de hombres o de hombres a nivel particular, y que vayamos construyendo algunos espacios comunes de reflexión y acción.3

Políticas públicas

La crisis y los recortes han reforzado el cuestionamiento de las políticas públicas dirigidas a hombres. La utilidad de estas es cuestionada por quienes afirman que sus destinatarios son quienes se benefician de la desigualdad, los hombres, y que la igualdad se conseguirá exclusivamente con el empoderamiento de las mujeres.

Es importante subrayar que cuando se trata de acciones a favor de la igualdad, definirlas como “para hombres” es peyorativo y se corre el peligro de mirar exclusivamente a los “cuerpos” de quienes nos dirigimos en lugar de a la utilidad de las medidas. En mi opinión el conjunto de actividades, campañas y acciones que buscan favorecer la igualdad deben estar medidas por el mismo patrón de utilidad: ¿nos acercan a la igualdad? ¿promueven el cambio social? ¿son útiles para las personas?… y después medir si cumplen sus objetivos y evaluar su resultados.

Si no existen políticas y presupuestos públicos para fomentar la igualdad que estén dirigidos a los hombres, ¿cómo lo hacemos? ¿cómo cambiamos el sujeto de la masculinidad si no trabajamos con él?

Algunos retos

No son pocos. Señalo algunos, como el de mantener un equilibrio discursivo entre la necesaria pérdida de privilegios de muchos hombres y señalar los problemas que el sexismo genera en ellos. Incidiendo exclusivamente en lo primero se corre el riesgo de homogeneizar en exceso a un colectivo masculino que también está atravesado por diferentes formas de acceder al poder; si se acentúa sólo lo segundo puede parecer que situamos en el mismo plano las consecuencias del sexismo para hombres y mujeres y esto no se corresponde con la realidad.

Es imprescindible seguir señalando las desigualdades, reclamando la equidad y la justicia. También lo es subrayar que el cambio se basa en alterar muchos de los valores sociales que fomentan la desigualdad, y en ese sentido pretendemos ser “mejores”, más justos. Así mismo hay que señalar aspectos de la masculinidad hegemónica que exigen comportamientos que tienen consecuencias graves para muchos hombres: accidentalidad, esperanza de vida, violencia. Sostener que los hombres “ganan” no es una valoración del éxito desde los valores mercantilistas, sino construir una forma de vida en base a otros baremos éticos. Digamos que pensamos que perdiendo(privilegios) ganamos (en valores).

También sería necesario evitar que aparezca con mucha fuerza en el discurso un solo modelo de masculinidad alternativa: heteros, públicamente sensibles, al cuidado de criaturas, alejados del modelo externo más “viril”… Sería un mal asunto en estos tiempos de debate sobre los géneros, sexos e identidades establecer un nuevo modelo rígido. No creo necesario que para poner en cuestión la masculinidad tengamos que escribir nuevas reglas, nuevos modelos. Tengo mis serias dudas de que sea necesario ningún modelo que se apellide masculino o femenino. Tampoco tengo claro cómo hacemos para construir nuestra manera de estar en mundo lo más libremente posible sin establecer algunos modelos positivos de referencia. Podríamos partir de remarcar la importancia de la diversidad para que todas y todos nos sintamos reconocidos y legitimados. Habrá que seguir pensando.

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Notas

1.En el artículo utilizaré “hombres” y “mujeres” por economía del lenguaje aunque soy consciente de que ese binomio no recoge la totalidad de identidades y en sus márgenes y entre ellas hay movimientos y debates.

2. Encuentro de San Boi, Noviembre 2013.

3. La campaña por los Buenos Tratos o la participación del Foro de hombres de Sevilla en el Agora feminista pueden ser buenos ejemplos.

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Comentarios recientes

  1. Laura

    Mi agradecimiento y enhorabuena a los hombres que participan en el feminismo. Dado que éste defiende la igualdad, estaría incompleto sin la participación y el apoyo de los hombres. Pero, como dices, es importante ceder el protagonismo a las mujeres, como parte de su necesaria emancipación y empoderamiento.
    Muy buen artículo!

  2. Carlos Roc,

    Lo mejor el parrafo final: No hai que definir un modelo alternativo de masculinidad, hai que romper la dualidad masculinidad-feminidad.

  3. AYN RANDiano2

    “De hecho los GHxI han establecido algunas fechas donde dirigirse al colectivo masculino para denunciar nuestros privilegios”

    ¿Es alguien tan amable de indicar cuáles son esos “privilegios”?.

    Examinemos la situación de los hombres en España:

    * 5 años menos de esperanza de vida que las mujeres.

    * 3 de cada 4 sin techo son hombres.

    * El 77% de los suicidios los cometen hombres.

    * El 90% de las custodias de hijos se dan a mujeres.

    * Instituciones exclusivas para mujeres.

    * Leyes que favorecen a las mujeres (LIVG 1/2004).

    ¿Dónde están los” privilegios masculinos”?. Yo no los veo por ninguna parte.

    1. UnMajete

      De hecho, todo eso que mencionas no es más que el síntoma de la desigualdad social —negativa hacia la mujer—. La idea reforzada de mujer como asistenta del hogar, encargada de la dependencia y de las tareas domésticas —habiendo perdido estas su condición de “trabajo serio” y no pudiendo ser equiparadas al trabajo asalariado—. Respecto a los suicidios es muy interesante: que exista un mayor número de suicidios masculinos es un síntoma inequívoco del secuestro de libertades de la mujer: un hombre puede suicidarse sin problema ya que perder su vida no supondrá demasiados problemas para su entorno; sin embargo, una mujer se lo piensa dos veces ya que el núcleo familiar depende más directamente de la misma como elemento que sustenta y ejerce los cuidados (no me gusta repetirme, pero el concepto de dependencia es una constante).

      Está claro que, en cuanto a las leyes, haces una distinción bastante poco analítica: es obvio que a priori pueda parece que la ley favorece a la mujer, sin embargo, no puedes comparar las estructuras sociales que competen a ambos géneros (lo siento por las demás sensibilidades, quiero expresarme rápido) y, por lo tanto, que haya unas acciones más estrictas hacia los hombres no puede compensar —ni de lejos— la situación de desigualdad tanto visible como estructural e interiorizada. En cuanto a las instituciones exclusivas para mujeres, también las hay para los hombres, no me parece un privilegio ni un síntoma de exclusión, pero me parece absurdo reprochar a la mujer que no cree espacios emancipados de lucha en la que el paternalismo masculino no esté presente.

      1. Abertzale

        Me parecen muy dogmáticas tus afirmaciones.
        Para empezar, la “idea reforzada de la mujer como asistenta del hogar…” es una idea que ha quedado atrás en las generaciones de nuestros abuelos. Actualmente son una minúscula minoría las personas que piensan que la mujer ha de estar vetada de la vida social y económica. Otra cosa son los gustos y los estilos de vida. Es comprensible que existan hombres que quieran a una mujer ama de casa como su pareja así como mujeres que prefieran dedicarse a las labores del hogar. Ya se entenderán entre ellos. Pero de ninguna manera existe una coacción implícita de la sociedad hacia las mujeres en ese aspecto. (Salvo que me hables de inmigrantes islamo-africanos, rumanos, subsaharianos, gitanos y otros colectivos. Pero eso es otro tema a debatir: el multiculturalismo y sus “bondades”)

        En cuanto a los suicidios, me parece muy retorcida tu punto de vista. Resulta que el culpable de la alta tasa de suicidios entre los varones se debe a los propios hombres, no? Partes de que no tienes ningún dato, ninguna estadística, ni una prueba de nada para afirmar semejante despropósito. Ni si quiera conoces las causas mayoritarias de los suicidios. Y si entre esas causas existiera la impotencia y la falta de comprensión de la sociedad frente a una situación de malos tratos recibidos por su pareja femenina? Si un hombre va denunciando que sufre malos tratos por parte de su pareja los policías se le ríen a la cara. Hecho constatado por un amigo. Y si entre esas causas se encuentra la impotencia frente a un reparto injusto de la custodia de los hijos? O una pensión imposible de pagar a su ex-mujer por una situación laboral deplorable? En esos casos el culpable es el hombre o la sociedad patriarcal?

        Las mujeres tenéis un rol biológico queráis o no, de la misma manera que los hombres tenemos el nuestro. Os toca dar la vida y por instinto tendéis a protegerla y cuidarla. No veo ninguna imposición mas allá del biológico. A mi también me gustaría tener alas para volar pero la naturaleza me ha impuesto mi condición de hombre y no me queda otra. El ser hombre no supone mayor privilegio que las mujeres, supone una serie de ventajas y desventajas tanto biológicas como sociales, de la misma manera que las mujeres.

        La lucha feminista entiendo que se ha desvirtuado de su camino. El objetivo original, primitivo e inicial siempre ha sido la igualdad socio-económica. Que ante las leyes no distingan de género, que las oportunidades laborales no distingan de género, que la participación en la vida pública no distinga de género. Que en una empresa no te paguen menos por ser mujer u hombre, sino que te paguen lo correspondiente a los resultados de tu trabajo.

        Mas allá de ello, estas pseudo-ideologías que consideran al hombre heterosexual y viril como enemigo a batir, que se inventa molinos de viento y una cosmovisión del mundo como si la raíz y la causa de todo fuese ese concepto abstracto llamado “heteropatriarcado”. Las causas maléficas que amenazan a los pueblos y las sociedades no distinguen de género. El gran capital no distingue de género y esclaviza tanto al hombre como a la mujer.

        Habéis creado un monstruo cuando podía haber sido algo mucho mas bonito. Yo no participaré de esto, y espero que la burbuja feminista en Euskal Herria se pinche en pos de un valor real a la mujer y la maternidad. Euskal Herria necesita hijos para sobrevivir, y necesita a mujeres que no pongan barreras artificiales a la hora de inter-actuar con los hombres. Sin hijos vascos Euskal Herria será una entidad multicultural donde la tradicional preponderancia de la mujer en la cultura vasca se perderá en pos de “culturas extranjeras machistas”

          1. David

            “Sin hijos vascos Euskal Herria será una entidad multicultural donde la tradicional preponderancia de la mujer en la cultura vasca se perderá en pos de “culturas extranjeras machistas”

            Esa es la esencia imperecedera e inmortal de la feminidad que un par de décadas de berborrea improductiva feminazi no borrarán jamás, dar hijos.

            No hay nada más “feminista” que tener hijos, los hijos cuidaran de su madre.

            Si la sociedad occidental no se reproduce, nuestro lugar lo ocuparan los musulmanes o los chinos, o los camerunenses o cualquier otro grupo humano que conserve el INSTINTO VITAL necesario para perpetuarse, reproducirse y sostener la llama hacia el futuro.

      2. daniel

        El hecho de que el drama terrible del suicidio se dé en una proporción 4:1 mayor en hombres que en mujeres en todas las franjas de edad y lo justifiques con que se trata de un “síntoma inequívoco del secuestro de libertades de la mujer” hace que eches a perder todo tu post. Te cito:
        “Respecto a los suicidios es muy interesante: que exista un mayor número de suicidios masculinos es un síntoma inequívoco del secuestro de libertades de la mujer: un hombre puede suicidarse sin problema ya que perder su vida no supondrá demasiados problemas para su entorno; sin embargo, una mujer se lo piensa dos veces ya que el núcleo familiar depende más directamente de la misma como elemento que sustenta y ejerce los cuidados”

  4. jfuronesg

    ¿Deben los hombres implicarse en la investigación contra el cáncer de ovario?

    Total, a ellos no les afecta.

  5. Abertzale

    Yo tampoco entiendo muy bien que es lo que suponen los “privilegios masculinos”. Miro a mi al-rededor y veo unas condiciones socio-laborales que no distinguen de género, veo que las mujeres deciden su futuro bajo la misma presión e influencia que el resto de los hombres y veo que existe una igualdad relativa en la vida pública. Donde se sitúan los privilegios masculinos? Porque se supone que lo tenemos mas fácil para prosperar en la vida? Yo diría que si en algunas cuestiones lo tenemos mas fácil en otras muchas cuestiones lo tenéis mas fácil vosotras.

  6. David

    Llamad a las cosas por su nombre, decid:

    Hombres homosexuales por la Igualdad
    Pagafantas con micropene por la Igualdad
    Cornudos sumisos por la Igualdad

    bochornoso lo de esos tios.
    “¿Hay que destinar fondos públicos a trabajar sobre nuevas masculinidades? ”

    NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO pagantas NOOOOOOOOOOOOOOO pagafantas

    Hay que destinar fondos publicos a la creación de empresas, a la investigación, a las becas para estudiantes, a infraestructuras, a comida para las familias enpobrecidas y ese tipo de cosas que los HOMBRES ENTENDEMOS QUE SON PRIORIDADES

    Dedicaros a recitar vuestros cuentos rosas rídiculos en sedes de asociaciones subvencionadas o en mercadillos solidarios de mierda

    1. Cockatoo

      Querido homófobo, te has equivocado de web, esto es Pikara Magazine y no Forocoches.
      De nada.

  7. Juanjo

    Soy un hombre (al menos biológicamente) que intento revisar cada día mis valores aprendidos de masculinidad dominante. Mis prácticas son fundamentalmente heteros, aunque (como muchos otros) algunos escarceos en otras direcciones. Me siento feminista (en clase, como profesor, así me lo decían mis alumn*s). Pero en mis prácticas muy a menudo caigo en el sexismo o en el machismo. Quiero decir con eso que no basta con las proclamaciones o los pronunciamientos. La deconstrucción de la masculinidad de cada uno de nosotros tenemos que hacerla desde el trabajo personal. Yo me impliqué en grupos de hombres hace ya más de 10 años por eso. Hace mucho tiempo que me asocié a AHIGE por muchas razones: porque priorizaban este trabajo personal sin el cual corremos el riesgo de caer en un nuevo tipo de dominio masculino; porque me metían en espacios mixtos (los “Encuentros de Fuente de Piedra” me marcaron a fuego) donde llegaba a tocar con las manos un mundo nuevo en el que mujeres y hombres y otr*s nos entendiéramos en el respeto y el amor. Porque la declaración de AHIGE sobre la perspectiva integral de género ( http://www.ahige.org/pdfs/AHIGE_perspectiva_integral_genero.pdf ) me parece hasta ahora la filosofía más adecuada para cambiar las relaciones entre los seres humanos…
    Coincido en la mayoría de las dudas y afirmaciones de Mikel, a quien conozco desde hace algún tiempo. Recientemente desde AHIGE hemos enviado una carta a las compañeras feministas porque nos consideramos parte del feminismo, entendiéndolo como un nuevo humanismo que abarca a todos los seres humanos y a nuestras relaciones con la Naturaleza. Igualmente somos parte de esos movimientos LGTBQ+ por la libertad y diversidad sexual. Porque efectivamente vamos hacia un mundo diverso en el que la libertad produzca una eclosión de diversidad.
    Pero yo iría más allá. Si reducimos el feminismo a una mera cuestión de identidades, lo estamos empequeñeciendo. Para mí, este proceso de transformación individual que está en la base y sin lo cual lo demás es pura ideología, debe llevarnos a cambiar TODAS las relaciones, sobre todo las de poder. Desmontar el poder desde dentro. Cuando los hombres que detentamos el poder (en diferentes grados, pero lo detentamos) nos vayamos bajando de él esto será una revolución de las de verdad, que cambiará la sociedad, la política, la economía…
    Pero para eso es necesario -vuelvo a insistir- ese trabajo personal. Trabajo vigilado de cerca por las compañeras mujeres feministas (que ya lo empezaron hace tiempo). Es necesario que ellas nos toquen la cresta de vez en cuando, cada vez que aflora el reyezuelo que habita en cada uno de nosotros. Por lo menos, que seamos consciente de ello.
    ¡Gracias, Josetxu! Los exabruptos que levanta tu artículo (como ese David sin argumentos) lo único que deben es estimularnos en nuestro camino.

  8. Juanjo

    Pido disculpas. En varios momentos en mi comentario he confundido a Josetxu con Mikel Otxotorena. Pero el fondo del artículo lo mantengo.

  9. Arauho

    Prefiero mucho mas la linea de pensamiento de los MRA’s, mucho mas enfocada a los hombres y que cuenta con personalidades como Warren Farrell ha escrito libros muy interesantes como The Myth of the Male Power asi como Paul Elam, creador del siio A Voice For Men

    Realmente el feminismo es un conjunto de ideologias que se dividen en olas. La prinera y la segunda, respetables y de la tercera solo ha emergido misandria, privilegios excesivos sobre la paternidad y la generalización de que todos los hombres somos acosadores y violadores

    Se supone que el feminismo lucha por la igualdad. Por que no hablan en contra de la circuncisión? A claro, por que no se busca la igualdad, simplemente el cambio de papeles

    Por eso prefiero al movimiento por los derehos de los hombres, que por cierto en unos dias se celebrará la Primera Conferencia Internacional por los Derehos de los Hombres, en Detroit, la ciudad que ha resurgido de la crisis. Como toda crisis, su solución requiere de soluciones creativas, ánimo y suerte

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