Lo romántico es político Cuerpos, Opinión

Para transformar o mejorar el mundo que habitamos hay que tratar políticamente el tema del amor, reflexionar sobre su dimensión subversiva cuando es colectivo, y su función como mecanismo de control de masas cuando se limita al mundo del romanticismo idealizado, heterocentrado y heterosexista.

 

ire-nilla

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Amamos patriarcalmente. Amamos democráticamente. Amamos como los capitalistas: con el ansia voraz de poseer al objeto de amor, con el ansia brutal del que colecciona piezas de caza. Nos conquistamos, nos endulzamos, nos fusionamos, nos separamos, nos destruimos mutuamente… nuestra forma de amar está impregnada de ideología, como cualquier fenómeno social y cultural.

El amor romántico que heredamos de la burguesía del siglo XIX está basado en los patrones del individualismo más atroz: que nos machaquen con la idea de que debemos unirnos de dos en dos no es casual. Bajo la filosofía del “sálvese quién pueda”, el romanticismo patriarcal se perpetúa en los cuentos que nos cuentan en diferentes soportes (cine, televisión, revistas, etc.).

A través de los cuentos que nos cuentan, asumimos los mitos, los estereotipos, los ritos y los roles de género tradicionales, y mientras consumimos ideología hegemónica, nos entretenemos y nos evadimos de una realidad que no nos gusta. Consumiendo estos productos románticos aprendemos a soñar con una utopía emocional posmoderna que nos promete la salvación eterna y la felicidad conyugal. Pero solo para mí y para ti, los demás que se busquen la vida.

Frente a las utopías religiosas o las utopías sociales y políticas, el amor romántico nos ofrece una solución individualizada, y nos mantiene distraídas soñando con finales felices.  El romanticismo sirve para que adoptemos un estilo de vida muy concreto, para que nos centremos en la búsqueda de pareja, para que nos reproduzcamos, para que sigamos con la tradición y para que todo siga como está.

El romanticismo patriarcal sirve para que todo siga como está. Unos disfrutando de sus privilegios de género, y las otras sometiéndose a los pequeños reyes absolutos que gobiernan en sus hogares. Sirve, también, para ayudarnos a aliviar un día horrible, para llevarnos a otros mundos más bonitos, para sufrir y ser felices con las historias idealizadas de otros, para olvidarnos de la realidad dura y gris de la cotidianidad. Sirve para que, sobre todo las mujeres, empleemos cantidades ingentes de recursos económicos, de tiempo y de energía, en encontrar a nuestra media naranja. Ante el fracaso, deseamos que todo cambie cuando encontremos al amor ideal que nos adore y nos acompañe en la dura batalla diaria de la vida.

Cada oveja rumiando su pena con su pareja.

Estamos rodeadas de afectos en nuestra vida, pero si no tenemos pareja decimos que “estamos solas”. Las que tienen pareja aseguran que la soledad que sienten en compañía es mucho peor. Muchas mujeres siguen creyendo que la pareja amorosa es la solución a su precariedad, a su vulnerabilidad, a sus problemas personales. Las industrias culturales y las inmobiliarias nos venden paraísos románticos para que busquemos pareja y nos encerremos en hogares felices, entornos de seguridad y aburrimiento que pueden llegar a convertirse en infiernos conyugales.
Las parejas de hoy en día siguen siendo profundamente desiguales, desequilibradas, jerárquicas, y casi todas practican la división de roles: heteros, lesbianas, bisexuales, gays… el amor es el reducto final en el que se ancla el patriarcado. El individualismo del romanticismo patriarcal nos sume en ensoñaciones románticas mientras nos quitan derechos y libertades… todavía una gran parte de la población permanece adormilada, protestando en sus casas, soñando con El Salvador o el Príncipe Azul.

Los medios de comunicación tradicionales jamás promueven el amor colectivo si no es para vendernos unas olimpiadas o un seguro de vida. Si todos nos quisiésemos mucho el sistema se tambalearía, pues está basado en la acumulación egoísta de bienes y recursos y no su gestión colectiva y solidaria. Por ello es que se prefiere que nos juntemos de dos en dos, no de veinte en veinte: es más fácil controlar a dos que a grupos de gente que se quiere.

El problema del amor romántico es que lo tratamos como si fuera un tema personal: si te enamoras y sufres, si pierdes al amado o amada, si no te llena tu relación, si eres infeliz, si te aburres, si aguantas desprecios y humillaciones por amor, es tu problema. Igual es que tienes mala suerte o que no eliges a los compañeros o compañeras adecuadas, te dicen.

Pero el problema no es individual, es colectivo: son muchas las personas que sufren porque sus expectativas no se adecúan a lo que habían soñado. O porque temen quedarse solas, porque  necesiten un marido o una esposa, o porque se decepcionan cuando comprueban que el romántico no es eterno, ni es perfecto, ni es la solución a todos nuestros problemas.

Lo personal es político, y nuestro romanticismo es patriarcal, aunque no queramos hablar de ello en los foros y asambleas.  También la gente de izquierdas y los feminismos seguimos anclados en viejos patrones de los que nos es muy difícil desprendernos. Elaboramos muchos discursos en torno a la libertad, la generosidad, la igualdad, los derechos, la autonomía… pero en la cama, en la casa, y en nuestra vida cotidiana no resulta tan fácil repartir igualitariamente las tareas domésticas, gestionar los celos, asumir separaciones, gestionar los miedos, comunicarse con sinceridad, expresar los sentimientos sin dejarse arrastrar por la ira o el dolor…

No nos enseñan a gestionar sentimientos en las escuelas, pero sí nos bombardean con patrones emocionales repetitivos y nos seducen para que imaginemos el amor a través de una pareja heterosexual de solo dos miembros con roles muy diferenciados, adultos y en edad reproductiva. Este modelo no solo es patriarcal, también es capitalista: Barbie y Ken, Angelina Jolie y Brad Pitt, Javier Bardem y Penélope Cruz, Letizia y Felipe… son parejas exitosas mitificadas por la prensa del corazón para que las tomemos como modelo a seguir. Es fácil entender, entonces, porqué damos más importancia a la búsqueda de nuestro paraíso romántico que a la de soluciones colectivas.

Para transformar o mejorar el mundo que habitamos hay que tratar políticamente el tema del amor, reflexionar sobre su dimensión subversiva cuando es colectivo, y su función como mecanismo de control de masas cuando se limita al mundo del romanticismo idealizado, heterocentrado y heterosexista.

Si me pongo romántica queer, me da por pensar que el amor de verdad podría destruir patriarcado y capitalismo juntos. Las redes de solidaridad podrían acabar con las desigualdades y las jerarquías, con el individualismo consumista y con los miedos colectivos a los “otros” (los raros, las marginadas, los inmigrantes, las presidarias, los transexuales, las prostitutas, los mendigos, las extranjeras). Para poder crear estas redes de amor tenemos que hablar mucho y trabajar mucho: queda todo el camino por hacer.

Tenemos que hablar de cómo podemos aprender a querernos mejor, a llevarnos bien, a crear relaciones bonitas, a extender el cariño hacia la gente y no centrarlo todo en una sola persona. Es hora de que empecemos a hablar de amor, de emociones y de sentimientos en   espacios en los que ha sido un tema ignorado o invisibilizado: en las universidades, en los congresos, en las asambleas de los movimientos sociales, las asociaciones vecinales, los sindicatos y los partidos políticos, en las calles y en los foros cibernéticos, las comunidades físicas y virtuales.
Hay que deconstruir y repensar el amor para poder crear relaciones más igualitarias y diversas.

Es necesario despatriarcalizar el amor, eliminar las jerarquías afectivas, desmitificar finales felices, volverlo a inventar, acabar con los estereotipos tradicionales, contarnos otras historias con otros modelos, construir relaciones diversas basadas en el buen trato, el cariño y la libertad.  Es necesario proponer otros “finales felices” y expandir el concepto de “amor”, hoy restringido para los que se organizan de dos en dos.

Ahora más que nunca, necesitamos ayudarnos, trabajar unidos por mejorar nuestras condiciones de vida y luchar por los derechos humanos para todos. Para acabar con la desigualdad, las fobias sociales, los odios y las soledades, necesitamos más generosidad, más comunicación, más trabajo en equipo, más redes de ayuda. Solo a través del amor colectivo es como podremos articular políticamente el cambio.

Confiando en la gente, interaccionando en las calles, tejiendo redes de solidaridad y cooperación, trabajando unidos para construir una sociedad más equitativa, igualitaria y  horizontal. Pensando y trabajando por el bien común, es más fácil aportar y recibir, es más fácil dejar de sentirse solo/a, es más fácil elegir pareja desde la libertad, y es más fácil diversificar afectos. Se trata, entonces, de dar más espacio al amor en nuestras vidas, de crear redes afectivas en las que podamos querernos bien, y mucho.

Que falta nos hace.

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Lo romántico es político
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Comentarios recientes

  1. Elena Marín

    Me ha parecido un artículo muy interesante y con mucha razón, aunque he echado de menos un lenguaje más inclusivo

  2. Daniel

    Me parece excelente este artículo. Bravo!! De hecho, soy un bicho raro al que le ha traído mucho sufrimiento “comprender” que sentía en esa línea y que no estaba hecho para la convivencia tal y como está planteada en nuestra sociedad. Un comentario: fíjate si será “peligrosa” una visión diferente que es inimaginable pensar en la posibilidad de vivir con el respaldo de la Ley en trío, por ejemplo. Pueden casarse Gays, Hombres, Mujeres o con perros es probable que lo aprueben. Pero resulta SUBVERSIVA la idea de pensar en la aceptación por parte de las “autoridades” (nunca mejor comprendido el término) de una unión marital múltiple. Qué tul??

  3. magiarile

    Podría incluirse en esta lógica también a las personas que deciden unirse de dos en dos? Estoy de acuerdo en esta lucha pero a veces me siento excluida. Pensé siempre en otras posibilidades y ahora estoy eligiendo esta. Tolero otras posibilidades igualmente válidas en los demás. Todo esto no puede incluirme a mí? No sé, me pregunto, no considero que mi manera de relacionarme ahora sea inferior a ninguna otra forma porque yo lucho contra el patriarcado también en mi relación. Gracias por escuchar.

  4. Anónima

    Hola!

    Muy de acuerdo con todo lo que expones. Pero hablas de amor centrándolo únicamente en el terreno de los afectos. La atracción física/sexual, ¿la consideras amor?, ¿qué relaciones de dependencia se generan entorno al sexo?.

    1. LaTomasa

      A mi me parece precisamente interesante la idea de separar el concepto de amor del concepto de sexo, no en el sentido de “sexo sin amor”, sino en el de dislocarlo, decalarlo, ver que puede no coincidir….. dentro del sistema amoroso impuesto en que vivimos, sexo y amor va junto y punto. En cierto sentido, no hay más amor que con el que compartes sexo (o al menos parece que es el amor más importante) y no hay más sexo que el que practicas con ese amor (al menos visiblemente), y eso es lo “ideal” que buscamos…(madre! viéndolo escrito me parece increíble!!!!! pero es así!!!) podemos actuar de mil formas, pero siempre “hasta que” (hasta la aparición de la media naranja, por supuesto, entonces ya es perfecto), y la realidad es que a muchísimas personas no nos cuadra ese esquema, y ya no por ideologías ni nada, sino por cómo surge la vida misma, aunque muchos deseos extra-medianaranjales sean directamente anulados por nosotras mismas, pienso que a todas fijo nos ha pasado (me gustan tres personas pero elijo elegir a una sola, mi pareja manifiesta deseos, amores externos y yo procuro que sean evitados….. deseo hacer esto con toda mi alma, pero ¿cómo va a vivir una pareja separada?, tranquilo, mi amor, que ya olvido mi sueño yo… ), ¿para qué? …. para mantener nuestro apestoso estatus, supongo. interesantísima me parece la idea de separar eso…. hay amor en la familia, descendencia, amigas y amigos… vecinas, conocidas, compañeras de cosas… ¿cómo que estamos solas? ¿hay que exclusivizarse a una persona sola para poder manejar una casa, formar una familia? ¿no hay más maneras de organizarse, que tenemos que pasar por este aro?……….. ¿qué miedo tenemos?……………….. y el sexo… pues a disfrutarlo.

    1. Anónima

      Sí, de acuerdo con lo que expones, pero mi pregunta va en otro sentido. Al margen del terreno de los afectos, hay relaciones que se establecen básicamente por atracción sexual, sin intención previa de exclusividad ni con proyectos afectivos ni de convivencia comunes ni de futuro y en cambio, se generan relaciones de dependencia puramente sexuales (por decirlo de alguna manera). Una relación que se iniciaría con el objetivo claro y “simple” de disfrute por ambas partes y que “degenera” en sentimientos de posesión y de dependencia por una o por ambas partes. No se encuadra dentro de los parámetros del ideal de amor romántico, pero las consecuencias son las mismas.
      En ese sentido, me planteo muchas veces que tal vez lo que no sabemos “gestionar” no son los sentimientos, si no nuestra sexualitat.

      1. LaTomasa

        Jolines, sí… estoy de acuerdo también… necesitamos, pienso, muchísimo aprendizaje sexual-emocional… ¿también quizá el juego sexual tenga como base los mismos parámetros que el matrimonio (digamos) monógamo hetero del que se habla? hm! También hay roles en el sexo, no?

    2. LPus

      Los nuevos mensajes de amor colectivo en los cuales se promulga por un futuro unido ante la adversidad de una sociedad y sistema en decadencia me parece correcto. Los nuevos mensajes de eliminar lo añejo para dar puerta a lo nuevo y reconstruir nuevas bases ideologicas me parece correcto. Los nuevos mensajes cuya finalidad es instruir a la gente a promover la solidaridad con el projimo siendo esta tu pareja, tus amigos o el cajero del super me parece correcto.
      Lo que no me parece correcto es el mensaje subliminal que veo a este tipo de monsergas de amor libre cuya intención lleva a un libre albedrío de sexo alocado para que unxs pocxs disfruten MUCHO(sex) en POCO tiempo y decir, así es la vida. No señorxs. la vida en pareja es dura, la monogamía que se nos ha metido con taladro en la cabeza bla bla bla es dura, el permanecer con tu compañerx a las buenas y a las maduras es duro, pero el mandarlo todo a la mier… para echarte unos cohetes con la/el primerx que pillas por el amor libre y tal me parece querer engañar al personal para que unxs puedan satisfacer sus deseos sexuales y que así haya más peces en el mar.
      Las nuevas tendencias de mezclar el amor cuando realmente se quiere decir sexo me dan bastante miedo, por no decir mucho. Así que mejor decir las cosas a la cara sin tener que andar con tantos rodeos de que sí amor, patriarcado, parejas, monogamias… empezar por llamarlo como se quiere, sexo desenfrenado, puro y duro.

      1. Dolors

        Menos mal… creía que era la única que pensaba asi. Gracias por explicarlo , opino igual.

  5. Anónima

    Comparto la opinión, el ser humano es capaz de dar amor, tanto individual como colectivamente. Eso es decisión de cada quien. Habremos personas que hemos considerado tener un compañero de vida, y aún así me excluyo de estereotipos arriba mencionados; en lo que no estoy de acuerdo es que quieran encontrar “su media naranja”; si cada uno de nosotros estamos perfectamente completos y no ocupamos necesariamente de alguien para ser felices.

  6. Pingback: Lo romántico es político | SEMINARIO DE INVESTIGACIONES FEMINISTAS

  7. pat

    Articulo muy interesante. Estoy completamente de acuerdo, lo que no sé es si el hombre está hecho para amar incondicionalmente y colectivamente. Habria que traspasar los muros del imaginario colectivo individualista para proyectarnos ante todos por igual…eso es algo que el egoismo propio e intrinseco del ser humano no deja que ocurra facilmente. Aunque, todo es entrenarse no?

  8. Yerbabuena

    Estoy de acuerdo con el artículo, sobre el amor romántico y la necesidad de despatriarcalizar y debatir abiertamente sobre el amor o las distintas formas de amar, para ello se necesita una comunidad / grupo de referencia, una tribu donde se pueda hablar abiertamente, con sinceridad y superando los miedos. Estamos inmersas en una época de cambios y hay que reflexionar porque de lo contrario nos dejamos llevar solo por el simple disfrute del sexo “libre”, y en el fondo pueden ser relaciones que responden a la sociedad de consumo en la que vivimos, lo “compro”, la/lo conquisto con el juego de la seducción, miradas profundas, mensajitos, piedritas, hojitas… (recuerdan lo que hicieron los conquistadores? ) y por supuesto la colonización exclusiva al otro/a que absorbe todo. No olvidemos que vivimos en una sociedad capitalista neoliberal, patriarcal y depredadora, lo uso para mi ego y luego lo tiro… ¿alguno de los dos termina enganchado en el amor idealizado? y la otra/o decide que “me desenamoro” ahora ¿y cómo se llama esta relación amorosa moderna?
    Si no hay transparencia e igualdad de trato y condiciones, es muy complejo, si no hay una buena comunicación es muy difícil. Muchos hombres en este campo se dejan llevar por su ego, ya los conocemos por su chulería y capacidad de manipulación, estoy harta de los neomachistas que todo lo manipulan y lo llevan a su interés, además tienen un pico de oro… se conceden el nuevo dialogo para supuestamente salir bien librados. Y las románticas e ilusas se lo creen y se la juegan todo por ese amor libertario… usualmente no tienen conciencia de género y son las que no les interesa aprender del feminismo. Yo no creo que en esto actuemos solo desde las emociones, me deje llevar… la racionalidad también está y debe estar presente en estas opciones, somos seres íntegros. Al final ¿Este cuál es el sentido que queremos dar al amor despatriarcalizado?
    Uff tanto que descodificar y repensar, mientras no tengamos conciencia de género y descodifiquemos todos los roles que tenemos interiorizados, no es fácil. Tendremos que ver primero dónde esta el poder en este tipo de relaciones… el poder sobre otras/os?
    Una cosa si estoy segura y es que depende del proyecto de vida que tengas para reconstruirte en esta época de cambios, yo necesito mi pozo de certezas para poder navegar en estos nuevos avatares.

    1. zavannah

      buena reflexión…inevitablemente lo que combatimos puede derivar en el otro extremo de eso mismo. una conducta liberadora que podría ser otra forma esclava

  9. rouss

    Ciertamente todo lo relacionado hoy en día con el AMOR está comercializado y por lo tanto atado al patriarcado al que vivimos. Pero siendo esperanzada pienso y opino que es esencial creer en el AMOR que otra persona puede aportar a tu vida, sea del sexo que sea, sin sentir miedo a abandonarte a tí mismo en esa aventura y aceptando que también se necesita del apoyo de alguien externo para combatir la realidad de una manera justa y adecuada. Claro que para eso debemos SER personas claras en nuestros objetivos en cuanto a la sociedad que queremos construir. El amor no es un camino de rosas, es un arduo estilo de vida que se sustenta del dar y recibir constantemente, nutriendo aquello que estamos construyendo, aunque no seamos capaces de verlo. Es creer en aquello que anhelamos, y si se encuentra a la persona adecuada es la manera más gratificante que tienes de comprobar que TODO ES POSIBLE.

  10. belita

    Un artículo EXCELENTE. Me ha dado qué pensar y reflexionar. Gracias, Coral, por tu trabajo, me ha ayudado no sólo a entenderme mejor sino a comprender a cómo funcionan los mecanismos mitificados del amor romántico. Sí, aún así, confieso que sigo de vez en cuando “atiborrándome” de historias románticas (ya con una mirada crítica, cierto, que antes no tenía en absoluto) como quien come bombones de chocolate.

  11. Tábata

    Muy buen el artículo, a veces pienso así y me ven como loca. Yo pienso que soy demasiado tonta en querer amarlo todo y me la paso ayudando a las personas, los animales, la naturaleza, los amigos. Siento que si todos nos amaramos (apartando el amor sexual o el sexo de pareja) y nos colaboramos dejaríamos muchos tabues de vivir con una sola pareja (aunque obviamente cueste hacerlo), el egoismo hacia el prójimo, el exceso de construcciones de viviendas unifamiliares, podríamos vivir mas en comunidad, en casas múltiples con amigos, padres, personas en situación de calle, animales, todos colaborando por un bien comùn: ser felices, hacer lo que nos gusta y colaborar mutuamente para resolver los problemas. Pero lamentándolo mucho estamos muy lejos de esto. Todos queremos tener carro propio, casas unifamiliares, tv, para cada quien, neveras, computadoras, teléfonos y miles de etcéteras que el capitalismo te va metiendo hasta la entrañas…. El planeta no dá, no resiste, queremos cosas INFINITAS y eso es imposible en un planeta CON LÍMITES. Seguiremos en la lucha

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  13. Alguna

    Para mi lo mas importante ahora mismo no es intentar hacer lo que dice el texto de p a pa porque cada una es diferente y vive la vida a su manera, sinó de ser conscientes y responsables de nuestros actos, y a partir de ahí que cada una construya su propio mundo sin destruir el de los demás. Por otro lado, para mi la vida es sentir con intensidad y por cada uno de mis amigas y amigos siento unas cosas diferentes aunque es diferente de la intensidad de cuando estas con alguien muy intensamente(indiferentemente del sexo) que tambien me gusta mucho y no quiero dejar de hacerlo en mi vida. Entiendo que son muchas cosas las que pueden convertir una relación muy intensa en una mierda pero en ese punto para mi cada una y uno ha de aprender a cortar las mierdas en su vida que tambien pueden surgir con amigas y amigos.

  14. Aúna

    Lo difundo y comparto con tu permiso, yo creo que has dado en el clavo, ni más ni menos. La sexualidad es un concepto amplio que abarca “todo lo que es placentero”. Dar de mamar es placentero, abrazar a una amiga es placentero, que te peinen es placentero, besar a quien te atrae “de esa manera que no sabes explicar ni falta que hace” es placentero, acariciarle la mano a una persona mayor que necesita cariño y apoyo es placentero, darle un besito a un niño es placentero, mirar a los ojos de quien estás enamorada es placentero, bañarse en el mar es placentero, y un larguísimo etcétera de placer sin fin que mientras sea natural y respetuoso, no está pervertido. Sexual es todo lo que nos da gusto, incluido saborear una rica magdalena de chocolate. La sexualidad es la vida, en ella se genera y renueva, y el control de la misma es el control de la vida. La represión de todos estos impulsos inocentes y buenos ha generado las perversiones. No es fácil desandar el camino, pero al menos ya tenemos ese camino delante y este artículo lo deja bien desbrozado. Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos….o eso espero….

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  16. roberto gutierrez

    lindo y bello tu articulo para reflexionar desde cualquier rincon de la tierra de este pinche sistema que nos atosiga y nos mutila como seres humanos. saludos desde mexico.

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  18. Vanessa

    Me ha parecido interesante tu artículo. Pero no lo comparto en absoluto. El amor es universal, se ama a todo y a todos, colectiva e individualmente. Lo considero un concepto matriarcal por naturaleza. Tenemos las mujeres la capacidad de parir, sufrir y criar sin esperar nada a cambio, repartir amor gratuitamente creando una cadena de cambio y armonía. La frustración degenera la calidad del amor

  19. ¿Cupido?

    Desde que el feminazismo actual no supo cómo seguir llenando sus agendas para justificar las subvenciones de las que vive, ha tenido que exagerar la discriminación que queda e inventarla donde no queda, viendo conjuras patriarcales en todo. Este feminazismo que ha usurpado al feminismo es el que menos apoyo popular tiene (en EEUU sólo un tercio de las mujeres se considera feminista) y artículos como éste son los responsables. “Es fanatismo radical, que busca privilegios para las mujeres a costa de los hombres y exagera su situación” Amy Friedman. “Perpetúan el mito del martirio femenino para asegurar su supervivencia: no da opiniones propias sino que dicta cómo debes pensar” Donna LaFromboise.

    El capitalismo actual se basa en influir en el ciudadano para volverlo un consumidor, para ello debe lograr generarle unas frustraciones que hagan vacía su vida, y para ello le aparta de todo cuanto le realiza: y como lo que más realiza al ser humano es amar y ser amado, carga contra el amor romántico sirviéndose del nazifeminismo y la psicología, entre otros. Para ocultar que trabajan para el sistema, estas feminazis culpan al capitalismo de retratar en el cine y la música el amor romántico, cuando ES LA INDUSTRIA LA QUE DA AL PUBLICO LO QUE PIDE: si hoy la gente devora películas como Crepúsculo eS por culpa del vacío que genera en ellos artículos como éste QUE LES EMPUJAN A CONFORMARSE CON RELACIONES DEL MONTON. Es justo al revés: “El discurso capitalista excluye al amor. Los enamorados se bastan a sí mismos y en esto se alejan del consumo; de ahí que el amor sea enemigo del capitalismo. En el amor, el otro no es una moneda de cambio sino que se revela como insustituible” JACQUES LACAN, psiquiatra.

    Especialista en tergiversarlo todo con medias verdades, sus razones no resisten el análisis de un intelectual serio, por eso son tan dogmáticas. Maquilladas de feministas, lo que pretenden es destruir la relación hombre-mujer llevadas por su radicalismo al creer que todo es sexista; por eso dicen que todos nacemos bisexuales y que la heterosexualidad es una imposición, abogando por las relaciones homosexuales que son un 2% de la población e ignorando que la existencia de 2 aparatos reproductores significan heterosexualidad y vida humana sobre la tierra. Sobre el amor dicen que enamorarse es una decisión, cuando ningún sentimiento depende de la voluntad, y que podemos ser felices con cualquiera, cuando las almas gemelas existen. En su cruzada contra el amor dicen que ni lo puede todo, ni es para siempre, lo que evidencia lo que dijo San Agustin: que no entiende el amor quien no lo siente. O no saben amar, o temen amar, o están muy frustradas estas feminazis porque “es posible y realizable una vida guiada por el amor romántico. ES FACTIBLE MANTENER DURANTE DECADAS EL ENAMORAMIENTO DE LOS PRIMEROS MESES FRENTE A LA TESIS HABITUAL DE QUE EL AMOR APASIONADO DECAE CON EL TIEMPO. HASTA AHORA LAS MANIFESTACIONES DE AMOR INTENSO A LARGO PLAZO SE ATRIBUIAN AL AUTOENGAÑO O AL DESEO DE QUEDAR BIEN” ART ARON, Universidad de Stony Brook. El amor es una necesidad natural, no ninguna conjura patriarcal, por eso “ESTO EXPLICA QUE EL AMOR SE FOCALICE EN UNA SOLA PERSONA MIENTRAS QUE LA ATRACCION SEXUAL PUEDE DISPERSARSE ENTRE VARIAS”

    Lo que el feminazismo pretende YA LO INTENTO HITLER: sólo que éste lo intentó sólo para militares mientras que el hembrismo de género lo pretende para la Humanidad. Soñando con soldados sin sentimientos ordenó a las enfermeras de una inclusa que no dieran afecto a los bebés huérfanos, creyendo que crecerían sin sentimientos: la naturaleza humana se reveló contra él y se murieron todos. Ahora las feminazis quieren repatir su veneno adoctrinando a los niños en los colegios, pero hay que recordar que NADIE SABE NADA DEL AMOR, por lo que NADIE TIENE LEGITIMIDAD PARA ADOCTRINAR A NADIE sean psicólogos, sexólogos o consejeros matrimoniales. La prueba de que pretenden llevar a la sociedad a una vida sin sentido es que mienten cuando dicen que no somos medias naranjas y que PUEDES SER IGUAL DE FELIZ SIN TENER PAREJA; para ello abogan por culpar al amor del mal uso que se hace de él por parte de ciertas personas en lugar de a las personas mismas y animan a las relaciones temporales, prescindibles y desechables como hijas de su tiempo: “LA TENDENCIA AL INDIVIDUALISMO HACE VER LAS RELACIONES FUERTES COMO UN PELIGRO PARA LOS VALORES DE LA AUTONOMIA PERSONAL. A ESTO SE UNE UNA IDEOLOGIA CONSUMISTA QUE PROVOCA LA MERCANTILIZACION DE AMBITOS DE VIDA. EL RESTO DE PERSONAS SE VEN COMO MERCANCIAS PARA SATISFACER ALGUNA NECESIDAD Y EL AMOR SE CONVIERTE EN UNA SUERTE DE CONSUMO MUTUO GUIADO POR LA RACIONALIDAD ECONOMISTA QUE INVADE LAS RELACIONES PERSONALES. LOS VINCULOS AFECTIVOS SE CONVIERTEN EN UNA HIPOTECA EN UNA SOCIEDAD MARCADA POR EL ETERNO PRESENTE Y EL USAR Y TIRAR DE LA SOCIEDAD DE CONSUMO” ZIGMUNT BAUMAN, pensador y filósofo.

    Queridos lectores, como feminista que lucha contra la injusticia, debo decir que las feminazis no saben lo que es el machismo de verdad: tampoco el amor. Una prima lleva más de 30 años casada con un alma gemela, no tienen hijos porque no les gustan los niños, están juntos las 24 horas Y ES LA MUJER MAS FELIZ DE LA TIERRA, porque sabe que hubiera sido muy difícil encontrar a un hombre tan perfecto para ella como él y tuvo la suerte de encontrarlo, luego SI HAY ALMAS GEMELAS, sólo hay que dedicar tiempo a buscar y no perderlo de cama en cama: EN TODOS ESTOS AÑOS, LA UNICA DISCUSION QUE HAN TENIDO FUE ELIGIENDO EL COLOR DE UNAS CORTINAS. Ni siquiera necesitan pedirse permiso para hacer el amor. Las feminazis dicen que estar juntos las 24 horas es “escalofriante”, pero no dicen lo mismo de estar 24 horas con sus adorados hijos: para que sea un placer hay que estar enamorado: “QUIERO ESTAR CON LA PERSONA QUE AMO. NO QUIERO SABER EL PRECIO QUE TENDRE QUE PAGAR, NI SI SERA BUENO O MALO PARA MI VIDA: LO UNICO QUE NECESITO ES ESTAR CON LA PERSONA QUE AMO” BERTOLD BRETCH, “La buena alma de Tse-Chuang” Ahora se afirma que la pareja debe tener su propia vida, sus aficciones y salidas, actividades, amigos, ajenos a la pareja; esto se hace para debilitar los matrimonios, pues para vivir como solteros no hacía falta haberse casado. “CUANDO MI LIBRO DIVORCE BUSTING SE PUBLICÓ, ME PREGUNTARON CUAL ERA LA PRIMERA CAUSA DE RUPTURAS HOY: LA RESPUESTA FUE OBVIA PARA MI. LAS PAREJAS NO PASAN SUFICIENTE TIEMPO JUNTAS. TODO ES MAS IMPORTANTE QUE SU SAGRADO TIEMPO JUNTOS, NIÑOS, TRABAJO, HOBBIES. NAUFRAGAN CUANDO EMPIEZAN A VIVIR VIDAS SEPARADAS” MICHELE WEINER-DAVIS. Si alguien cree que su marido y ella sufren dependencia emocional, lo siento por él, “Cuando existe un amor fuerte, la dependencia es su recompensa; pero tiene que ser una dependencia voluntaria, y cuanto más perfectamente voluntaria es, cuanto más exclusivamente cada uno lo debe todo al amor del otro y a nada más, mayor es la felicidad”. JOHN STUART MILL, filósofo.

    Para terminar, quisiera recordar que animando a los líos y no al amor fomentan la violencia de género: es más fácil saber si tu novio te va a maltratar si sales con él un año que si os vais a vivir juntos a las tres semanas: pero fomentan los líos porque las hace sentir sexualmente liberadas. También quisiera recordar un video “pedagógico” que preparó la consejera de sanidad de Cataluña: no llegó a emitirse porque contenía pedofilia y odio hacia la heterosexualidad. En él se veía a un menor que entra en el coche de un cincuentón, que lo lleva a su casa y le practica sexo anal. Luego el menor se cruza en la playa con dos chicas y ni las mira, pero se va con el primer chico que ve: tienen sexo anal y el placer se simboliza en una fantasía en la que ambos se deslizan por un tobogán con forma de pene. Al acabar el segundo chico hace del primero una bola de papel y lo tira a la papelera, que ya estaba llena de menores convertidos en objetos sexuales. Y esto era un video educacional para proyectarlo en los colegios. Por tanto viva la media naranja, el amor romántico y la capacidad humana de amar a alguien más que a su vida, porque el día que eso desaparezca habremos muerto. Afortunadamente, todos lo necesitamos por naturaleza y nunca desaparecerá.

  20. ingeniero

    Cuando nadie te quiere, es normal que estés en contra del amor romántico.

  21. Didi

    me gusta el artículo. Más amor en general deriva en más amor particular, me explico: si quisiéramos mas a los demás, nos pusiéramos en su lugar, tuviéramos más empatía, nos comportaríamos mejor y nos respetaríamos mas. Tanta mentira para conseguir nuestros ( y solo los nuestros) propósitos egoístas; consumir al otro como nos interesa y hasta que nos interesa, sin dar opción al otro, sin hacerlo participar pese a que lo utilizamos porque sin el, no nos podemos complacer. Se nos olvida que tratamos con personas, con sentimientos. Y si, nos agobiamos con la búsqueda de la pareja porque pensamos que es la única forma de ser feliz y cada vez es más difícil encontrar a alguien que no sea egocéntrico y piense solo en su propio placer así que: 1. Habrá que buscar otras formas de amor que nos hagan sentir igual de bien y 2. Empezar con no hacer a los demás lo que no querríamos para nosotros mismos.
    Saludos

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