Mi -nuestra- genealogía de la agresión sexual Crónica, Cuerpos

Leía un artículo sobre violencia sexual y de pronto me di cuenta de que había sido violada. Un gran depósito de agua cae sobre mi cabeza en cámara lenta. Se desatan sinapsis, hipervínculos, corrientes eléctricas de sangre fría. Algo se articula en mi mente, algo que había sido omitido.

Texto y collage: Lucía Egaña Rojas
pornologia

Mis silencios no me habían protegido. Tu silencio no te protegerá.

Audre Lorde

 

Las estructuras del riesgo

Me vi a los 23 años en un motel parejero de Santiago de Chile. Tenía novio, pero estaba demasiado aficionada a la autoridad de ese profesor que era mi amante.Creo recordar que nos pegamos un polvo triste o flojo. Mi cuerpo ovulaba y me sentía más inclinada al tribadismo que hacia la penetración. Tenía mucho sueño. Quedaban 2 condones, le dije que NO podríamos follar sin, y me dormí.

Desperté con el tipo corriéndose dentro mío y la sensación de que esto me costaría un embarazo. Un mes después estaba abortando en una clínica clandestina de un barrio periférico de Santiago. Durante años mantuve una relación tensa, esporádica y ambivalente con ese profesor que, aun sin saberlo, me había violado. Hasta el día de hoy él no sabe interpretar mi silencio. Del silencio no hay nada que sospechar.

Para resolver esa violencia, la de mi violación, tuve que recurrir a otra violencia estructural: un aborto ilegal en Chile. Tuve que pasarle el cuerpo a una persona que no conocía, en un lugar que no sabía dónde estaba, para que me inyectara algo que no sabía qué era y me sacara eso que no tenía nombre como consecuencia de un acontecimiento que yo no había provocado1.

Mi novio de aquel tiempo asumió la mitad del pago (500 euros en 2004), la compañía y los cuidados. Omití las verdaderas razones del embarazo y culpé a la mala fortuna. Me declaré parte del 1 por ciento de personas a las cuales se les rompe el condón. Dije que siempre había usado condones, cosa que, hasta un punto, era completamente cierta. Durante los cuatro años posteriores al aborto usé anticonceptivos y condones al mismo tiempo en cada penetración. Si el preservativo no era cien por ciento efectivo, debía aumentar el control de mi integridad a través de la hormonación sostenida.

Ahora me pregunto cómo pude haberme quedado callada, cómo pude yo invisibilizar una violación. Me doy cuenta de que llevo una vida asumiendo que dormir con alguien, desconocido o no, es un riesgo, como si se tratara de una pastilla rosa en una fiesta o una película sin reseñas. Un riesgo que se toma porque la vida está llena de ellos y no pasa nada, y ante la evidencia de agresiones sexuales y sexistas arraigadas como tumores en lo profundo de tu cuerpo y tu memoria, sientes vértigo y una sensación de propio desconocimiento, pero sigues viviendo y haciendo lo tuyo, incluido el feminismo.

Pedagogías de choque

Viví hasta los seis años en Alemania protegida por una fortaleza de sudakas exiliados por la dictadura de Pinochet. Nunca nadie me tocó un pelo. Fui una niña rabiosa y dulce a la vez. En 1985 viajamos a Chile. Se hablaba de “retorno”, a pesar de que yo pisaba por primera vez ese territorio que se me había descrito desde la nostalgia como lo más entrañable del universo, siendo que no era sino un enclave de neoliberalismo, represión y pobreza.

En esos días un primo comenzó a llevarme detrás de las puertas en las reuniones familiares. Él tenía catorce y yo, seis. Me besaba metiéndome la lengua profusamente, lo cual me resultaba asqueroso y perturbador, pero como existía la posibilidad de que se tratara de prácticas habituales en este nuevo contexto, no supe cómo reaccionar.

Migrar implica desorientación. Había llegado a un lugar en el que me violentaba ver a niños de mi edad pidiendo limosna en la calle, en el que me violentaba ser llamada “ahombrada”2 en la escuela, en el que me violentaba el miedo que las personas a mi alrededor sentían hacia la policía, ¿por qué no podían ser esos besos con lengua parte de esa cultura de mierda a la que me tenía que unir por fuerza para pagar una deuda histórica con raíces biográficas que, de momento, no reconocía?

Un día les comenté a mis padres que ese primo me daba besos con lengua. Me dijeron de inmediato que eso no estaba bien y que hablarían con su madre, mi tía. El pánico que sentí ante la posibilidad de hacer público lo incorrecto—en mi condición de niña alemanota, que no se enteraba de nada y en el contexto de mi ansia por ser aceptada en ese país al cual no deseaba integrarme—me llevaron a desmentir en menos de 24 horas mi acusación. Atribuí todo a mi subconsciente. “Soñé que él me daba besos, no hay nada de lo que hablar con su mamá.”

Así fue como aprendí a besar, escondida detrás de la puerta, obligándome a responder desde la sumisión como si se tratara de un trámite de aduana. Y digo aprendí porque con los años, y a pesar del desagrado inicial, fui asumiendo la experiencia como una eminentemente pedagógica.

Un año después, a los siete, en un mercadillo, un hombre al que nunca le vi el rostro me metió la mano debajo de la falda. Su mano, que debe haber sido del tamaño de mi cabeza, hizo un movimiento rápido y preciso frotándome desde el clítoris hacia el culo. Me quedé como piedra y no me atreví a decírselo a nadie hasta cinco años después. No debía haber ido a un mercadillo con minifalda, era mi culpa. De manera temprana y acelerada se depositó sobre mi subjetividad (y sobre mi cuerpo) la percepción tanta veces descrita de que la agresión es responsabilidad del agredido.

A los ocho años me gritaron por primera vez cosas en la calle. Que estaba buena. Tres obreros de una construcción, a pocos metros. Que estaba rica. Que era una mijita rica o algo así. No entendía cómo era posible que se fijaran en una niña. No me sentí guapa, pero percibí la marca que dejaba la minifalda en mi cuerpo y recordé que mi ropa podía volverme vulnerable.

A los ocho o nueve años, en la playa, el ligue de mi prima de dieciséis, sobrino de una amiga de mi mamá, se aficionó mucho por mí. Era un tipo medio cuico3, rubio, grande, de unos 19 años. Me compraba dulces y me buscaba, le gustaba pasear y charlar conmigo, y a mí me caía bien.

Una tarde en la que estábamos sentados en la playa me dio jugo en polvo. Lo vertió en mis manos y me pidió que chupara esa mezcla de azúcar y tinte artificial mientras él, que me tenía sentada en el hueco que quedaba entre sus piernas, metía una mano dentro de mi calzón y me incrustaba un par de dedos en el coño. No sentí dolor, sólo una insoportable incomodidad. Le dije varias veces que mi madre me estaba esperando, pero él no se inmutó. Mis manos estaban ocupadas con el polvo que debía chupar y no lograba comprender bien lo que estaba sucediendo. Solo sabía que debía evitar a toda costa volver a estar a solas con él. Mi prima estaba encantada con su ligue. No se lo dije a nadie, y con el tiempo el episodio fue perdiendo relevancia histórica.

Pequeña guarra

A los ocho años comencé a masturbarme. Usé la mano, velas, bolígrafos y zanahorias. Usé aparatos que creaba yo misma con calcetines, condones y bolsas de plástico. El manto de lo innombrable se extendió también sobre estas prácticas. Mis fantasías masturbatorias y los juegos a los que jugábamos con mis amigas se relacionaron desde un comienzo con la sujeción y violencia.
Recuerdo médicos que ataban a las muñecas para inyectarles cosas en las venas, proxenetas que explotaban mi cuerpo y lo vendían al mejor postor, tíos que a golpes me obligaban a hacerle una felación a su jefe. Jugaba a estas cosas a solas y acompañada, al tiempo que descubría el efecto narcótico de los orgasmos y me embriagaba con la adrenalina de la sumisión y lo prohibido.

Los referentes culturales dominantes le venían de perilla a estas aficiones. Me sobaba con una amiga en la oscuridad de la cama mientras nos comíamos una polla invisible obligadas por un hombre inmaterial, agresivo y armado hasta los dientes. En el entorno feminista en el que crecí, gestioné estos imaginarios con pudor. Formaban parte de aquello inconfesable, incomprensible e inexplicable.

Pero siendo niña siempre existe la posibilidad de alegar ignorancia. Una no sabe nada de ese mundo construido ya desde hace mucho y apenas siente el derecho a intentar calzar con él. El deseo propio está muy mediado por la capacidad o no de adaptarse a lo que se debe hacer. En un punto creo que es difícil distinguir la diferencia entre deseo y deber. Hay que vestirse, lavarse los dientes, comer. Limpia por fuera sucia por dentro, se puede sobrellevar.

El entorno feminista de mi madre, sus amigas lesbianas, resultaban por cierto estimulantes, pero no eran un muro que dejara fuera al patriarcado. Este último, con toda naturalidad, tenía más poder que cualquier espacio de seguridad feminista, permeando cualquier posibilidad de contención, y de esa forma se incrustaba en mi cuerpo, incluso en las imágenes de mi deseo.

Pactos con la normalidad

Las agresiones sexuales se sucedían como si pudieran dejar de resultarme perturbadoras. En la adolescencia fui carne de cañón de los tocaculos en la calle. Tantas veces ocurrió que muy pronto perdí la cuenta. Una amiga fue violada dentro de su cuarto por un tipo que entró por la ventana. Lo mío parecía, incluso a mí, una levedad que no merecía atención alguna.

Parecía ser que las tocadas de culo, de teta, las metidas de mano, los comentarios babosos en la calle, los manoseos por la policía, eran todas cosas que venían en el pack de ser mujer, que pertenecían al mundo de lo normal, como tantas otras cosas normales que incomodan o duelen. De ese modo, mientras crecía fui naturalizando la agresión, entendiendo que yo era apenas uno más de sus engranajes.

A los 14 años empecé a tener sexo, con lo cual mi universo de agresiones sexuales se amplió. En mi primer polvo fui una muñeca inflable. Aprendí a ejercitar la feminidad como nunca antes. Me hice experta, o al menos eso creí. Aprendí a distinguir entre las agresiones propias de una relación, las que han de ser toleradas, y las agresiones de la calle, que no están bien. Me acostumbré a que siempre me la quisieran meter sin condón, a que siempre me la quisieran meter, a dejarme meter, y hacer cosas que no deseaba.

Hecha un pivón a los 14 me aficioné por los hombres mayores. Me protegí con el mismo silencio con el cual pretendía resguardarme de las agresiones que me amenazaban. De un material bastante acomplejado construí un cuerpo deseable y desenvuelto. Perseguía la autogestión de mi placer, aunque fuese pagando un precio, haciendo transacciones y especulando en la bolsa del machismo.

Inadecuada

A los 15 años comencé a reaccionar. Cuando me tocaban el culo contestaba gritando un par de insultos. Esto no es fácil, porque cuando te pegan un agarrón sin previo aviso tu voz se introyecta, se convierte en vocecita, y cuando al fin se recupera y das con el tono y el insulto adecuados, no hay premio para el desacato del silencio.

Por el contrario, lo que recibes a cambio es bastante peor de lo que has echado. Le gritas “cabrón” y te responden: “Qué tanto fea culiá, qué te creís maraca concha tu madre”. Más rabia y más humillación mordiéndote el culo, comiéndote la cabeza y ahora, más encima, insultándote.

Si bien yo me sentía afortunada porque a mí no me había tocado que un hombre pobre me pusiera un cuchillo en el cuello o una pistola en la cabeza y me la metiera como poseído por un demonio hasta correrse dentro mío, en esos días mi cuerpo joven atraía la agresión en múltiples formatos. Como la que resulta de ir a un casting para modelos de dibujo donde te acaban tocando el coño y dejándote desnuda en medio de una habitación fría, porque “tu cuerpo no va bien”, “no sirve”. Como dormir con un amigo con el que no quieres follar que en medio de la noche te despierta eyaculando sobre tu cuerpo con un gemido apagado. Como hacer autostop en la carretera y como precio del aventón dejar que te metan mano.

También percibir que en la medida en que te vas apropiando de tu placer te vuelves cada vez más inadecuada: demasiado gritona, demasiado caliente, demasiado peluda, demasiado rápida, lenta, gorda, silenciosa o cualquier otra cosa excesiva. Que nunca en la posición precisa, deseada. El juego es poder encontrar en esa inadecuación el rastro de una misma, y pasarlo bien, o simularlo al menos.

Rabia sexual

A los 19 años trabajaba como profesora. A las 8:00 am un tipo me agarró el culo en la calle. Pasaba un policía y lo detuve. El policía lo coge, lo sitúa frente a mí y le dice: “La señorita dice que usted le tocó el trasero. Todos ustedes los de la Pintana son iguales”. Le exige pedirme perdón. El joven cabizbajo balbucea un “perdón” casi imperceptible. “Y usted, señorita, ¿lo perdona?” Digo que no, que una disculpa no me basta.

En la comisaría otro policía toma mi denuncia. Le cuento que este sujeto me tocó el culo. El policía pregunta: “¿Y qué más?” Veo en sus ojos lo que quiere decirme: “Es normal, pelotuda, ándate acostumbrando. Son siete millones de chilenas en las calles. Imagínate si todas denunciaran, colapsaría el sistema, los policías acabarían convertidos en perritos falderos, guardianes de culos.” Toma la denuncia de mala gana, como si fuera una alucinación mía, un comentario burgués, una exageración de clase.

Desde entonces me han vuelto a agarrar el culo tres veces en espacios públicos: en Chile, Bolivia y en Dinamarca (¡este verano!). En estas ocasiones he respondido con golpes, lo más fieros posibles, asumiendo que la respuesta violenta es lo único que me queda, y que al menos me sirve para soltar momentáneamente la rabia.

Sólo momentáneamente, porque la rabia regresa al repasar esta historia. Esta rabia que me da el recuento es también la rabia que me dan mis privilegios y es la rabia que me da saber que somos tantas que es imposible hacer recuentos. La verdad es que no sé qué hacer con la rabia ni tampoco sé medir sus consecuencias, cuando escucho y hablo de lo que ha sido silenciado y cuando tengo que insistir en su desnaturalización (empezando por la mía). Creo que al escribirla deja de ser mi problema. Y quiero hablar desde un lugar no victimizante, pero que al mismo tiempo no convierta la no-victimización en un lugar de silenciamiento.

——–

1 A pesar de la violencia estructural, simbólica y material de tener que abortar en esas condiciones de precaria ilegalidad, puedo decir que el aborto acabó siendo una buena experiencia. La autodeterminación fortalece, y decidir no ser madre fue una inyección de energía para lo que en su lugar deseaba hacer con mi vida. A partir del aborto tuve que hacer con mucha más determinación lo que quería, hacerme cargo de mí.

 

2 Marimacho.

 

3 Pijo.

 

Nota: Quiero agradecer a todas las personas que acompañaron e hicieron a veces suyo el proceso de escritura de este texto (y lo que significa), a todas las que lo leyeron, opinaron, aportaron correcciones y compartieron su propia experiencia conmigo. Quiero agradecer especialmente a Josefa, Sole, Pachi, Lolo, Arthur y Miriam.

 

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Comentarios recientes

  1. Anna

    Brutal ejercicio de honestidad con una misma y con los demás. Romper el silencio es tan difícil como transformador; como mujer en esta sociedad patriarcal, te agradezco enormemente la valentía. GRACIAS.

  2. Vega

    GRACIAS. Un ejercicio que deberíamos hacer y compartir todas nosotras. Un arma para todas. De veras, gracias.

  3. Delirium Tremenda

    Llevo un rato mirando el teclado para responder. Qué dolor. he estado a punto de poner. Que mierda, también ha sido una posibilidad. Qué sorpresa….esta ya no, hace ya algun tiempo que estos testimonios no me sorprenden. Que asco. Que miedo. Que bien que empecemos a hablar de esto. Que dificil saber qué mas hacer. Yo también he sido violada, como todas. No, ningun desconocido me asaltó en el portal ni en la calle y me folló. Como a tantas otras mujeres si les ha pasado. Pero si, he sido violada, varias veces en mi vida. El viejo guarrón que me cogía “en brazos” en el parque con 5 años, para yudarme a subir a un columpio, y me sobaba el chocho. El cerdo sudoroso que refrotó su micropene contra mi cuerpo en el autobus, durante los 10 minutos mas largos de mi vida, con 9 años. El compañero de clase que se puso encima de mi en la tienda de campaña durante una acampada del insti, y yo lloraba, sin saber muy bien por qué, pero él no paraba de moverse lascivamente…El tipo que me molaba del bar de los colegas, con el que queria enrollarme, pero que con un par de copas de mas me quede frita en su sofa y cuando me desperte me la estaba metiendo…sin previo aviso. El cabrón que me hostió, literalmente, en medio de la calle alegando que era la más guarra del barrio… Todas hemos vivido cosas asi. Y yo hasta hace muy poco, las había borrado de mi memoria, las había asumido como normales, como intinsecas a ser mujer, y en muchas pcasiones, como irresponsabilidades mias! Que dolor. Que mierda. Que asco. Está bien hablarlo, que lo veamos, es un paso….necesariamente ha de ser el primero de muchos otros, porque esto NO puede seguir pasando. Amor para todas! 🙂

  4. Alba

    Muchísimas gracias por tus palabras, por ser tan valiente, por darnos fuerzas a todas las demás para detectar y reconocer estas situaciones que todas hemos vivido y para que, cada vez más, tengamos la fuerza suficiente para afrontarlas y poner límites (sea como sea, con insultos, con codazos, pero límites claros). A seguir luchando!

  5. anazais

    ¿No le contaste nada a tu novio y le hiciste pagar la mitad?

    wuaaa …. eres mi idolo.

        1. Marisa

          Eres un idiota elmio, son tipos como tú los que perpetran y perpetúan estas vejaciones.

          1. LorenaF

            Elmio te has pasado, pero si que es verdad que fue abusivo el dejarle pagar la mitad por haber sido tan zorra. Luego nos quejamos porque nos standarizan en esas cosas, luego nos quejamos de que nos llamen zorras, pero tanto hombres como mujeres, somos unos cerdos…

          2. juannadie

            y la situación de quedarse embarazada del amante y hacerle pagar el aborto con excusas al “bueno” del novio. eso cómo se llama?? tampoco fue una víctima ese hombre??? q nombre ponemos a esa clase de violencia mentirosa y mezquina por parte de las feminas??? no denunció la violación pq eso le llevaba a hacer público su adulterio y fornicazión. y claro, en la balanza le pesaba menos la violación q la verguenza de su propio actuar. todos somos víctimas y verdugos. aquí no hay nadie inocente y el sistema explota por igual a hombres y mujeres. abandona los femin-ismo pq son un reduccion-ismo. viva el amor entre hombres y mujeres

        2. flo

          no dirias lo mismo si un tipo te agarrara del pene en plena calle sólo porqiue lo tienes

        3. claudia

          gracias lucia, un millón de gracias, creo que con eso entiendes, despertó el dolor y la rabia, las preguntas de por qué pasó, qué hice yo, la culpa, la autoculpa estúpida y machista, Estémos donde estemos el asunto es el mismo, somos ciudadanas de 2da clase, somos objetos con dueño y los portadores de penes nacen con el derecho de probar la mercancia antes de comprarla, probarla toda, sin importar si van a comprarla. Yo he gritado y los he mandado a la misma mierda inventando insultos que en sus vidas habian escuchado, desafiando su tan orgullosa hombría y asi se va un poco la rabia, pero bien solo queda cumplir con nuestra mision de madres, tias o hermanas mayores, hablarles a los y las pequeñ@s y enseñarles a respetar y ser respetad@s a no dejar por ningún motivo que otros u otras les hagan cosas que ellos no quieren y de las que no tienen conocimiento, a que no nos tengan miedo y que sepan en el fondo de sus almas y sus conciencias que sus padres estamos para defenderlos siempre y que en todo momento, lugar y situación pueden contar con nosotros. GRACIAS voy a compartir esto para que much@s lean.

          1. rodrigo

            ok entiendo muchas, muchas veces las situaciones se prestan a malas interpretaciones o a malos analisis, pero mi pregunta es? un paquete trae 3 condones, ok? ya habias usado 1, ok si es verdad sin tu consentimiento, por que te encontrabas dormida, fue la segunda ves que tuvo sexo contigo pero esa ves sin condon, ok violacion que no quisiste ir a denunciar, por que fuiste parte de esa farsa o mentira, ok se respeta es tu facinancion o tu fantacia, engañar a tu novio por que te facinaba ese don de mando de tu profesor, heeeeeey alto, osea se gustaba que te obligara, bueno ese ya es tu pedo, hacerle pagar al novio algo que no fue culpa de el si no solo tuya, ok tambien aceptable, pero mi pregunta central es, POR ESO SE JUSTIFICA EL ABORTO? por una irresposabilidad? tu estabas en ese lugar dormida empelotas desnuda ya con un coito previo y ahora el resultado de no aceptar tu responsabilidad y hacerle aceptar a esa persona su responsabilidad fue mejor recurrir a un aborto y quitarle la vida a un ser, quien si de verdad no tiene culpa, eso si esta para mentarte la madre. y no es machismo es realismo.

        4. Natalia

          elmio, mas bien eres un simio.
          De todo un texto que relata violencias que sufren tus hermanas, tu madre, que sufrió tu abuela cientos de veces y que seguro hoy siguen sufriendo tus hijas, vecinas y que mil veces tú has provocado, te quedas con lo del aborto pagado a medias. Y encima, lo haces equiparable, quedándote con lo que dentro de todo, es lo más nimio.
          Puerco mil veces!!! Es todo lo que puedo decirte.

  6. Maria

    Yo tambièn he sido violada, de muchas formas como todas ustedes. A los 7 anios cuando los amigos de mi hermano querìan jugar al papà y la mamà, encerràndonos a mi amiga y a mi en un carro, con un còmplice tapando las ventanas, yo logrè salir fingiendo que lloraba, pero nunca supe que le pasò a mi amiga, o cuando alguien que consideraba mi tio, me toco el culo y me dijo: “yo le dije a mi esposa que solo tendrìa un hijo, pero contigo tendrìa todos los que quieras”. O cuando mi novio, al que le dije que no me sentìa pronta para tener sexo y luego estando borracha lo tenìa encima mio follàndome, cuando me despertè le daba asco tenerme a su lado. Siempre me sentì muy feminista, pero algùn annio atràs teniendo sexo oral con mi profesor, llego dentro de mi boca, sabiendo que no querìa, me disgustè, pero segui en la habitaciòn, 5 min despuès ya no se hablaba del tema. No sè por què no hice nada. Violaciones a mis amigas, frotes, roces, agrasiones verbales… leyendo estas historias, estoy aterrorizada con tener hijas. Estoy buscando quedar embarazada, y deseo con el alma tener una hija, pero quiero yo que pase por esto??

  7. paloma negra

    Hay un poco de todas en esas palabras , se asume la ira la rabia los puños bien empuñados cuando te mira en la micro expectantes a cualquier abuso de un poder otorgado por su pene en esta sociedad enferma.
    Gracias

  8. María

    Qué triste saber que todas hemos pasado por cosas así. Yo en lo personal tengo 36 años y hasta ahora he tenido que sufrir agresiones sexuales verbales, persecuciones de tipos en la calle y no es que precisamente tenga un cuerpo escultural o la más sexi del barrio. Desde niña tuve algunas malas experiencias como la del jardinero que metió su mano en mis shorts cuando tenía 10 años, los incontables arrimones en el bus, las palabras vulgares de hombres en la calle o señas obscenas y lascivas. Sin embargo siempre me he sentido afortunada porque nunca sufrí algo más que eso; es decir nunca me violaron (penetraron sin consentimiento) como a muchas de mis amigas lo hicieron sus novios, familiares o amigos. Ahora estoy embarazada y me da terror pensar en que pueda tener una niña pues ya que se por todo lo que tendrá que pasar en su transitar de niña a adulta, principalmente porque en esta sociedad machista en la que vivo nada ha cambiado, es más, siento que la inseguridad para las niñas, jóvenes y adultas son aún mayores. Yo muchas veces me he sentido muy vulnerable y mi reacción ha sido tal cual como la de Lucía a sus 19 años, sólo que hasta ahora siento que es una obligación así pues sino cualquier cosa podría pasar. He respondido las agresiones sexuales con mayores vulgaridades y en su lugar he sido insultada doblemente. Recuerdo una vez que yo caminaba con mi uniforme de colegio por un parque y un grupo de muchachos (unos seis) pasaron corriendo a mi lado todos sobándome el culo… a mis 16. Estoy aterrada reviviendo eso y pensando que probablemente y lo más seguro mi hija tendrá que soportar lo mismo y quizás, por más fuerte que sea su carácter, tenga que tener una “protección divina” para que nunca pase a mayores traumas porque nuestras sociedades simplemente no cambian.

  9. Paula

    Leer este artículo por mera casualidad y acabar llorando; lloro de rabia, de temor, de recordarme a mi misma con 6 años siendo acosada por mi vecino diariamente. Permitir que se aprovechara de mi con cualquier excusa, que se escondiera mis juguetes debajo de sus calconcillos y me obligara a buscarlos, de inventarse un juego estúpido en la piscina en el que la finalidad fuera poder meterme lo dedos sin preocupación alguna, incluso que se desnudara delante mio y me propusiera hacerle una felación a cambio de un dulce. Yo no sabía como reaccionar, nadie te enseña a eso, te sientes cohibida y eres incapaz de articular palabra sobre ese tema con tus padres, y encima saber que ellos no sospechan nada te hace descartar la opción de que algun día puedan dar el primer paso y preguntarte qué esta pasando. Cree un mar de dudas sobre si realmente era necesario darle importancia o si simplemente era algo que por mala suerte me había tocado a mi y no me quedaba otra. Actualmente tengo 18 años, y me siento violada, y se que es algo que me va a acompañar toda la vida. Gracias por el artículo y por dejar desahogarme por primera vez.

    1. Laura

      Durante niña pensé que todo era un mal sueño, pero los olores que fui redescubriendo con la adolescencia delataban que de mal sueño nada. A los 16 años desperté cuando quería dormir y empecé a gritar. Mi novio de aquel entonces se lo tomó como macho alfa, el segundo como el primero elevado a la enésima potencia mas empezó a despreciarme. A mis 23 años llegaron las terapias, a saber lo que no quería para mí, y con ello a oídos de mi madre y mi hermano. ¡El puto violador había puesto mi nombre a su hija recién nacida! Gracias a mi madre toda la familia del desgraciado de mi vecino oyó mis gritos. ¡Me regocijo del estigma que le ha quedado al cabrón! Por lo menos ningún miembro de esa familia volverá a dejarle a solas con ninguna niña más.

      Con el tiempo fui descubriendo que el cura metía mano a mi madre, que a mi prima le dieron un mal viaje en tren y que a una de mis mejores amigas su padre, que fue seminarista, a la vez que le salía la palabra amor y bendecía hasta por las orejas, no dejaba su bragueta subida cuando de sus tres hijas se trataba.

      Os mando fuerza y decibelios para que podamos gritar cada vez más fuerte. Para que este mundo deje de ser tan hipócrita y nosotras podamos decidir el cómo, el cuándo y el con quién.

      Como dice una amiga mía: “Madre no hay más que una y a ti te encontré en la calle”.

      No tengo ni tuve las narices de contárselo a mi padre.

  10. LaTomasa

    Este podría ser otro comentario empático con la enumeración de las muchas agresiones machistas que yo también he sufrido a lo largo de mi vida. Muchísimas gracias por este artículo, pienso que destrozando el maldito tabú de hablar sobre estas cosas, y trabajando para eliminar ese sentimiento asqueroso de culpa que nos enseñan a tener, es probable que vuestras hijas se encuentren con un panorama muy diferente. Maldita sea, qué carallo!: sobadas en autobuses, etc. presión y fuerte chantaje relativo al sexo, agresiones verbales a tutti… una experiencia que en su día olvidé, cuando era niña… 4 chicos con violencia encima de mi quitándome una camiseta (que se abría por delante con una cremallera). Suerte que en esa época era más fuerte que esos chicos y no tenía doblegada en absoluto mi mala leche por presunciones de dulzura y sumisión. Pero tuve que patear, resistir, puñetear si es que existe la palabra, y hasta morder (cuando habían bloqueado mis brazos y piernas y no había otra opción). Muy angustioso. Lo peor fue cuando los profesores, al contárselo desorientada, horrorizada, me echaron la culpa a mi. Ese día “aprendí” lo que “es mi culpa”… lo que “pasa cuando superas ciertos límites”, lo que “hay que aguantar”… y así me ha ido después. Menos mal que un día recordé. Aunque mi experiencia no sea superespectacular… Me “fascina” cómo cuando lo cuento (a mujeres, incluso, sobre todo me fascina eso, a mi madre, incluso), tengo que defender mi punto de vista con muuuucho esfuerzo…….Está completamente metido en nuestras cabezas! Muchísimas gracias por este artículo. Ayuda mucho a la ardua tarea de desnormalizar cualquier tipo de violencia, por sutil que sea, contra nosotras, el hecho de que se presuma que tenemos que callarnos, aguantar, sonreir y quedarnos quietas y monas o de lo contrario ser tachadas de amargadas e histéricas…….. aunque nos estén metiendo un pene no deseado. Gracias

  11. Paz Rivera

    Hola chicas….me dan ganas de llorar con esto que leo. Pero más ganas me dan de escribir mi historia y contarla. Siempre me reí de la indignación que el sentido común patriarcal, hetero, genera en las personas al escuchar la verdad incómoda y evidente a sus ojos. la gente siente asco cuando uno no reproduce las conductas de silenciamiento, y yo estoy empezando a gritar que me violaron a los 17 años, estoy empezando a insultar a cada tipo que me dice cosas en la calle. Y cada vez que lo pongo en palabras tengo tanta satisfacción como bronca por las reacciones de la gente a mi alrededor. Quiero seguirlo gritando, y “dar asco” a las mentes machistas

  12. arturo del bosque

    Uno se pone a pensar en la multiplicidad de estas conductas, de estas patologías humanas y deshumanizantes, y tristemente hay mas, muchísimas mas aberraciones, tenemos a las mujeres convertidas en botín de guerra, las violaciones interraciales, violaciones De odio, de prejuicios, en mi país, en una guerra absurda y sin rumbo en contra del crimen organizado, se multiplican, con total impunidad, las violaciones, secuestros, femenicidios, desprecio absoluto por el genero, ademas se hace de la mujer, de su figura un elemento publicitario banal y absurdo, piernas, pechos, caderas, cual dialogo, cual intelecto, se ha fomentado la cultura del desprecio, se ha dado el caso de que de las diez primeras canciones del llamado hit parade en estados unidos, nueve son temas absolutamente agresivos en contra de la mujer, acá en México el duopolio televisivo enajena idiotiza y manipula a grandes masas con la excibicion obscena y hueca de mujeres que hacen gala de una incultura y falta de preparación imperdonable, estas conductas, creo, habrán de ser enfrentadas con la convicción de mujeres, de hombres, de grandes o pequeños colectivos que en el respeto, el amor y la fraternidad encuentren sus rutas y entrelacen proyectos, destino.

  13. Gis

    Uno de los grandes problemas es que en casa no nos enseñan desde niñas, lo que es un abuso, no nos enseñan a decir no, de sexo no se habla, no existe, y uno se da cuenta de la gran mentira cuando un tipo te mete la mano, y sin embargo…calla. Porque de sexo no se habla!!!! Ahora que tengo 3 hijas, hablo con ellas sobre la importancia de que todas las personas respeten su cuerpo, a no quedarse calladas. Un abrazo a todas y a todos los que somos sobrevivientes!

  14. l

    Es increíble que todas hayamos pasado por algo así, en mayor o menor medida. Como dicen arriba, hay que romper el tabú y acabar con esto. Lo único que no me cuadra de tu relato es el hecho que le hicieras pagar a tu novio la mitad del aborto. Entiendo que en ese momento estabas trasticada y dolida, pero hiciste pagar justo por pecador a alguien que no tenía la culpa. El aborto y lo que fuera que necesitaras en ese momento lo tendría que haber pagado el que te agredió. Tendrías que haberle puesto una denuncia, porque no se puede ser tan hijodeputa y quedarse tan ancho.

  15. tatianitat

    Excelente art’iculo compagnera! Es la historia de todas brillantemente contada.

  16. Martín Nierez

    Estoy inmovilizado por la indignación, la tristeza y la impotencia. Creo que lo mas duro del artículo es comprobar que no es una particularidad. Existen una mayoría silenciosa de mujeres que se adaptan perfectamente a la reseña despiadada de este artículo. Mujeres que han sido tocadas en su intimidad desde la mas temprana edad, trastocando la relación intima y profunda que cada uno debiera tener con su cuerpo. Gastar palabras en la pobre caricatura de los hombres es malgastar tiempo. Lo único claro para mí en estos momentos es que los hombres debemos despertar a otra masculinidad y tomar la iniciativa. Delinear nuevos horizontes para un mecanismo agotado y perverso, no ya solo de entenderse hombre sino de vivir el mundo. Gracias a la valentía de las mujeres que como Lucía , exponen crudamente y sin filtros el daño con el que tienen que vivir las mujeres aprehendido desde muy temprana edad y por lo tanto el daño a toda la humanidad.

  17. malkita

    no le creo, ¿que loco ah? será que me he hecho parte del lado oscuro de la fuerza?
    joder, que me suena a un ejercicio literario antes que documentario. bad girl trendy

    1. Ani

      Te creo que no le creas. Pienso que tal vez no te ha pasado y, está bien. Es bueno saber que hay quienes son libres de este tipo de tormentos.
      Pero quienes vemos retratada nuestra historia a través de este artículo sabemos que es cierto. Y peor aún, caemos en la cuenta de que siempre hemos callado inermes y avergonzadas un secreto a voces del que nos hemos vuelto partícipes de la manera más vil posible, atacando nuestra inocencia y nuestro afán por amar.
      Mis respetos y más profunda admiración por la autora. Removiste mis entrañas Lucía, muchas gracias!
      Saludos Malkita.

  18. Anto

    Reveladora historia que muestra el abuso que sufre una niña, hablando en representación de muchas. Aunque tarde, la protagonista toma conciencia de su vida y actúa. No se que edad tendrá la autora en éstos momentos, pero sin conocerla, la admiro y respeto, ojalá tuviera oportunidad de conocer -asi sea por internet- a tan valiente y generosa mujer que nos obsequia parte de su pasado intimo para hacernos reaccionar. Desde mi coraón, Gracias

  19. Araitz

    Joder, se me ha revuelto todo. Un montón de recuerdos me han venido a la cabeza. Se me ha acelerado el corazón, me he venido una imagen a la mente, e igual que a tí te pasó, ahora me pasa a mí: leyendo tu artículo me acordado de que yo también fui violada, otra vez más. Las dos primeras por mi novio 7años mayor que yo, cuando yo tenía unos 20. Cuando hablan de violaciones nunca se imaginan que pueda ser posible que tu novio te viole en tu propia cama. Y la tercera, por mi segundo novio: yo también me desperté cuando él se estaba corriendo dentro de mí. Habíamos vuelto de una juerga y me sentía demasiado borracha como para tener sexo. Al despertarme me enfadé, estuve llorando todo el día, el me pidió perdón que lo había hecho sin ser consciente de que pasaba de verdad… Y yo no entendía cómo pudo hacerlo, con lo buena persona que es… Decidí olvidarlo… Hasta hoy. Ahora mismo tengo un rebullón de palabras en mi cabeza! Me alegro de ya no seguir con él. Pero no me fio de que no vaya a volver a pasarme…

  20. Mjesús

    Una realidad silenciada y que en mayor o menor medida hemos soportado todas las mujeres, y lo peor, que sigue ocurriendo por el simple hecho de ser mujer. Es importante su visibilización para no normalizar lo que no puede ser normal. Entiendo que no se lo contaras a tu novio y que aceptaras su ayuda, yo habría hecho lo mismo. Besos y muchas gracias por compartirnos tu historia.

  21. helen

    directo, brutal, doloroso, sorprendente y conocido, como la vida misma… ¿cómo es posible que vivamos así, generación tras generación, y sigamos reproduciéndolo? tristerabia 🙁
    “corrientes eléctricas de sangre fría”… miauuu te beso

  22. serena

    Felicidades por el artículo, la honestidad y valor para publicarlo. Me provoca el análisis de mi vida y también padecí violaciones de mi intgridad y las asumí como normales, como algo cotidiano. Y no es así. Duele saber q la mayoría pasamos por eso. Basta a la violación de cualquier tipo contra las mujeres.

  23. Luis Andrés Miranda Mendoza

    Acabo de leer todo y tu experiencia me sorprende. Me pregunto a cuántas chicas que conozco les habrá pasado lo mismo que tú, a qué chicas humillé yo.La violencia se presenta de tantas formas. Quisiera pedirte perdón por el simple hecho de ser hombre, pero no sería justo. uno no puede hacer nada con las otras personas. Yo no puedo evitar que hombres o conocidos emborrachen a una chica y la violen… Me gustaría hacerlo. No le deseo a nadie tanto dolor. A ti te deseo lo mejor del mundo, ánimos y fortaleza, a todas en realidad. No duden en clavar un cuchillo en los infelices que las insultan y luego se ponen violentos si reclaman. Esos ya no tienen salvación. Ojalá que mueran. Cuídate.

    1. Kate

      Gracias por abrirnos los ojos a tantas y por llamarnos a gritar y a entender que si no lo deseamos es porque NO ESTÁ BIEN! Es fuerte para uno leer y darse cuenta que al hablar de violación, aunque no lo pensáramos en un principio, no estamos excluidas. Para tantas (incluyendome) la violación era un acto sexual (por decirlo físico) en contra de nuestra voluntad, pero tu artículo me ha hecho abrir los ojos de tantas maneras, que espero, el día de mañana tener la fortaleza y la valentía que tu has mostrado y golpear al bastardo que me toque el culo en la calle; gritarle unas palabrotas al desgraciado que me grite asquerosidades en la calle, y por sobre todo, denunciar al asqueroso que llegue a hacer cualquier cosa que me parezca impropia, sea conmigo o con cualquier mujer y/o niña que se encuentre cerca. No temo tener hijas el día de mañana, sólo temo el no enseñarles todo esto como para que puedan gritarlo a todo pulmón y a los cuatro vientos si algún día, la nefasta oportunidad se presenta. Gracias totales a ti, a tu artículo, a las mujeres que han entendido y a los hombres que se disculpan por ello, porque todos ustedes me hacen creer y tener fe en la humanidad nuevamente.

  24. Susanas

    Un gusto y una removida leerte. Muchas gracias por compartirlo, Lucía.

  25. ANA TORRES

    PARECE QUE MUCHAS DEMASIADAS HEMOS SIDO AGREDIDAS, YO DESDE EL VIENTRE ESCUCHABA COMO MI LLAMADO PADRE VIOLABA A MI MADRE. POR TANTO PUEDO PENSAR Q SOY PRODUCTO DE UNA VIOLACION, LUEGO A NACER EL, MISMO, MI HERMANO, EL MEDIO HERMANDO DE MI PA Y MI PRIMO ME TOCABAN CON EL UNICO QUE LO DISFRUTE ALGUNA VEZ FUE CON MI PRIMO CON LOS DEMAS SIMPLEMENTE PASO…. Y NUNCA NADIE LO SABIA NI SIQUEIRA YO O NO SE SUPONGO Q MAMA LO SUPO O OPRQUE ALOS 13 AÑOS ME PREGUNTO SI MI PADRE ALGUNA VEZ ME HABIA TOCADO?? NO CREO QUE SEA NECESARIO REVELAR ESTOS SECRETOS A MI LINAJE, CREO QUE ES NECESARIO SABER QUE ESAS AGRESIONES PASARON LAS DESECHO DE MI VIDA, CUTO MI CUERPO, CURO MI ALMA Y SOLO ABRO MI CORAZON PARA QUE NINGUNA DE ELLAS VUELVA A AFECTAR MI VIDA.

    1. Rstalin Montero

      Ana, yo entiendo que el espíritu y el sentido de este articulo es todo lo contrario. Quedarte callada solo se convierte en un paso para de invisibilización, aunque también entiendo que es difícil y doloroso abrir la “Caja de Pandora”. Liberarse plenamente de esas violaciones debe representar una oportunidad para evitar que violaciones similares o peores sigan ocurriendo en tu linaje. Recuerda que ese modelo de masculinidad violenta y agresora, es el modelo que esos que fueron tus violadores reproducirán en sus descendencias o en su defecto probablemente, sean quien apoyen o invisibilicen a cualquier otro macho de la familia que en su momento sea descubriendo en similar fechoría. QUE LA LIBERTAD EMPIECE POR VISIBILIZACIÓN Y QUE ELLA NOS EXIJA JUSTICIA Y TRANSFORMACIÓN.

  26. Ireri

    Lo leí mientras amamantaba a mi pequeña y, llorando, tuve que dejar de hacerlo. Cuidemos, informemos a nuestras niñas y también a nuestros niños. Abrazos.

  27. Laura

    Yo también fuí violada por mi pareja. A los 4 años manoseada por un amigo de la familia y nadie lo supo nunca, lo descubrí yo trabajando con una psicóloga porque, como dice la autora, muchas de estas agresiones las olvidas, por pura necesidad de seguir viviendo. Recuerdo agresiones en el transporte público, en la calle. Ser insultada como puta por exigir respeto. He escuchado comentarios denigrantes, he visto miradas lascivas. Estoy hasta las narices de tanto artículo hablando sobre el cuerpo de la mujer: que si a los hombres les gustan con caderas anchas, que si con mucho pecho, que si la moda es esto o aquello… que si tal famosa perderá su encanto con su embarazo, que si fulanita se paseó casi en cueros en no sé que premios, que si menganita está muy bien a los 50,.. bla, bla, bla…Que nos dejen en paz con nuestros cuerpos, coño! No quiero que más hombres me digan si estoy bien o estoy mal, no pido su opinión! a ver si se enteran de una vez, igual que yo no les doy la mía sobre sus cuerpos. Por favor, respeto!!!! A ver si los hombres aprenden a respetar, que con tanto decirles que son más que nosotras simplemente por tener pene, se creen con derecho de denigrarnos y utilizarnos. ¿Qué tipo de amor es ese? ¿Eso es lo que un hombre quiere? Y si, hay hombres que respetan, es verdad, pero hay muuuuuuchos que no. También les pediría a los hombres que nos ayudasen. ¿No quieren un mundo mejor para sus hijas, hermanas, madres y amigas? ¿Porqué no nos ayudan? ¿Por qué no se involucran en una lucha que debería ser también de ellos? Por favor, ayudadnos. Podemos hacerlo solas, es verdad, pero sería tan maravilloso sentir vuestro apoyo, vuestro respeto. Sería maravilloso que un hombre le dijese a otro. “Eso que has hecho está mal. No representas a mi género, no ser conocido como hombre por lo que tú haces”.
    Gracias por el artículo. Yo, como tú, llegó un día en que dije que no me iba a callar más. He sido violada, varias veces, como muchas otras mujeres. Y aún lloro.

    1. Ibai

      Tienes toda la razón Laura, como hombres tenemos el deber de que os respeten, y si alguna vez me encuentro en una situación como ésta intentaré que cambien de actitud. Ànimos a todas, no estáis solas.

    2. Saiyo

      Esos artìculos de revistas son orientados hacia las mujeres y muchos los escriben mujeres.

      A los hombres nos importa una raja si son flacas o la moda, estàs confundiendo el objetivo en ese punto. Las mujeres en mi experiencia son las mas preocupadas por el fìsico de la compañera. Lamento las malas experiencias pero no caigamos en caricaturas de gènero. Saludos.

  28. Analy

    Parece que no importa de donde vengas, los años que tengas, o la religión todas las mujeres pasan por acoso solo por el echo de ser mujeres
    mi madre me enseño que si no me gusta ni que me toquen el hombro decirlo en ese momento que no.
    el problema es que las mujeres latinoamericanas estamos acostumbradas desde pequeñas a callar eso debe cambiar no por usar ropa entallada o tacones nos debe a ser vulnerables a insultos o violaciones a nuestra persona debemos aprender desde pequeña a valorarnos y que frases como la de el hombre llega hasta donde la mujer quiere no son realmente ciertas.
    la situación, la enseñanza de querernos y respetarnos desde pequeños por igual nos ayuda mas.
    debemos tratarnos iguales hombres y mujeres y eso se ve desde casa.

  29. Oriol

    Bravo por el escrito, por el valor, y por hacernos reflexionar.
    Que esto suceda cada día en miles de sitios resulta repugnante, y como hombre me duele formar parte de éste género agresor en tantas ocasiones.
    Por otro lado, veo la psicoterapia necesaria y muy productiva para estos casos, como paliativo y autogestión de todo lo que tus experiencias te hayan podido provocar.
    Pero eso siempre es cosa tuya, muchos ánimos y gracias!

  30. Cata

    Doy colombiana, tengo 31, y nunca he rompido mi silencio. Me conecto con este escrito casi al 100%. Es muy triste saber que nunca he dicho nada a nadie, por miedo, vergüenza a ser señalada o discriminada. Que hoy mi esposo pueda verme con ojos diferentes y no sienta lo mismo sí llegase a saber mi triste realidad.
    Hoy después de leer este artículo veo con mas claridad el mundo y mi comportamiento frente al mundo, hombres y mujeres.
    Siento vergüenza de mi misma por no tener el coraje o valor de enfrentar la verdad.
    Gracias por cpartirlo, me siento mucho mejor ahora.

    1. Laura

      Cata, mira mi comentario “Laura 25/01/2014 at 12:32, respuesta a Paula 24/01/2014 at 17:43”. Ahora tengo 34 años, he aprendido a vivir con ello y a disfrutar de mi sexualidad. No fue nada fácil pero hay algo que siempre tengo en mente: aunque a veces no sepa muy bien lo que quiero, tengo muy claro lo que no quiero. Mis relaciones siempre fueron caóticas y me juntaba con quien no me hacía bien, como si de una maldición se tratara. Cuando empecé a rebelarme todo empezó a encajar. Mis amigas al saber del tema, me comentaron que entonces entendieron muchas maneras raras que tenía de comportarme. Hace diez años que estoy con un hombre que entendió mis demonios y lo respetó. Para mí fue muy importante respetarme a mi misma para que los demás luego supieran respetarme.

      Tú, y solamente tú, tienes la primera palabra, y la última.

  31. Pingback: Construcción del deseo y violencia sexual | porbocadebacante

  32. Elena A.

    Qué valiente eres al escribir y compartir esto… Todas las mujeres nos hemos visto en situaciones como las que cuentas, ninguna nos libramos, más fuertes o menos, pero agresiones sexuales las sufrimos las mujeres todos los días. Ya es hora de hablar cada una de nosotras, de alzar la voz y de decir BASTA. Cada vez que alguno nos toque el culo en el espacio público hostia limpia, cada vez que veamos que algún guarro se acerca a una niña hostia limpia, hay que visibilizarlo y contra-atacar.

  33. Elena A.

    Por cierto, la gente que después de leer este testimonio le está recriminando lo de que el novio le dejara dinero para el aborto, dais pena, mucha. A lo mejor el novio se lo dio porque quiso él, porque era su novio y quería ayudarla, no sabéis nada del caso en concreto porque no da más detalles, presuponer que ella es una malvada por hacerle pagar es de mente enferma. Que de todo lo que cuenta os quedéis con eso indica mucho qué tipo de personas sois: machistas.

  34. Lola W

    Sólo puedo decir que siento una gran admiración por ti: por tu valentía, tu resiliencia, tu militancia y tu honestidad.

  35. Elizabeth

    hola,
    yo también he sido violada desde pequeña. No me siento con ganas de relatar cada una de ellas. Han sido parecidas a las que ya han descrito. yo quiero hablar de las consecuencias de todas esas violaciones en mi vida actual. Aún sigo sintiendo que estoy siendo violada, a pesar de que amo a mi novio y siento placer con él. El recuerdo de esas violaciones, la culpabilidad, la vergüenza aún me persiguen. Me gusta recibir sus besos, sus abrazos, pero cuando llega el momento de la penetración, ya no me gusta tanto, a pesar de que una gran parte de mí lo desea. Lo que viví en mi infancia, me condujo a vivir maltrato por parte del padre de mis hijos. Mis hijos son frutos de violaciones, pero es gracias a que los tuve que sigo viva. Después de haber vivido dos años, en una casa de acogida para mujeres que han sufrido violencia machista, puedo decir que se sale, que se supera, qué con esfuerzo puedes llegar a tener una vida (normal) pero los recuerdos, las cicatrices y las consecuencias se quedan ahí.

  36. Maria José Diaz

    …pero que al mismo tiempo no convierta la no-victimización en un lugar de silenciamiento. – ME ENCANTO

    El articulo me parece valioso, haces un recorrido por todas las formas de violaciones en que se expresa todo el sistema patriarcal.
    Gracias

  37. Kamel Karabelli

    Brutal y desgarrador. Con vuestro permiso, lo comparto en mi muro de FB, para ayudar a hacer consciencia sobre lo que, como hombres, dificilmente nos paramos a pensar,acerca de lo que nuestras compañeras “tienen” que vivir y enfrentar. Gracias por ayudar a abrir los ojos.

  38. Fabio

    Mis respetos por tu valor y conciencia al publicar tu historia. Lo que yo puedo decir es que tanta violencia y brutalidad con la que el hombre actúa inicia por su educación. Si en todo hogar y escuela enseñaran a respetar la vida, la integridad y las voluntades, sería otra historia. Nos queda luchar por crear un sistema educativo que corrija estos defectos en la mentalidad humana. Borrar de una vez por todas cada rasgo patriarcal en la educación, pasando por la religión y la política. Debemos fomentar el amor, después de todo es lo único que nos queda.

    Ánimos que la lucha continúa.

    Salud y Anarquía.

  39. Paulo

    Increíble. Siendo hombre y en una sociedad patriarcal me dejaste sin palabras, me asombra la manera de describir y demostrar este tipo de sociedades. Siempre es bueno escuchar otras historias para obtener un cambio de perspectiva, y tú lo has hecho excelente. Me pongo de pies y te aplaudo completamente.

  40. MLL

    Me sumo a los comentarios. A mi tambien me han pasado cosas parecidas.

  41. Vicky

    Yo no sé si he tenido mucha suerte o tengo muy mala memoria.
    Recuerdo que tres veces en mi vida sufrí de acosos sexuales en la vía pública, nunca por ir vestida de “manera provocativa” de hecho todo lo contrario, y la que fue más “seria” fue apoyada completamente por pdi y carabineros. Nunca mis “amigos” se sobrepasaron conmigo, no si yo no queria jajaja y jamás mis familiares lo hicieron, será que siempre fui muy expresiva y mis padres desde muy pequeña me enseñaron lo que no debían hacerme los demás, además de cuidarme siempre… Jamás se me ha pasado por la cabeza meterme con hombres mayores (que asco me dan) y, mucho menos, engañar a mi novio (al que sea, al de turno)… Nunca me han obligado a hacer nada y he vivido en un clima de excelente respeto y amor… De verdad no sé en que mundo viven xD pero no vivimos en el mismo…
    Y si viviera algo parecido, jamás lo callaría, no me importa lo que opinen los demás, ni la vergüenza pública, las veces que me han agredido sexualmente, he contestado violentamente de vuelta… Y a los piropos vulgares, me doy vuelta y un “viejo verde asqueroso” sirve para desarmarlos…
    Si lo vivieron, lo callaron y aceptaron… Son complices

    1. Anna

      Afortunada tu si es así, pero entonces no juzgues con tanta ligereza lo que no has experimentado. Si quieres ser mejor persona, te vendría bien un poquito de empatía en la vida. Aquí hay personas haciendo un esfuerzo enorme para reconocer su propio dolor y alzar la voz. No es tarea fácil, un poco de respeto.

    2. !-5-!-5

      ¿Cómo que “en qué mundo viven”? en el mismo que tú.
      El hecho que no te halla ocurrido no quiere decir que no exista. Además, tú misma te das la respuesta: PORQUE TE EDUCARON DE DISTINTA MANERA. Sin embargo, eso no te da derecho de juzgar la vida de las demás personas. ¿Te estás dando cuenta que tus palabras culpabilizan a las víctimas? que lo hallan vivido no las hace cómplices, las hace víctimas y hay un contexto social de por medio y si no lo entiendes pues qué falta de empatía.

  42. hugo

    Q gran tristeza y rabia q está violencia fuera cotidiana. Y más aún q sea un reflejo de la violencia de más chicas. Mi reconociemnto por tus letras.

  43. Ernesto

    Muy buenos tus relatos, me hace ver y entender mas la sexualidad desde el punto de vista femenino, crei en un entorno feminista y de izquierda, estar fuera de casa, el colegio, la universidad, el trabajo, mis relaciones amorisas y sexuales, me hicieron perder la conciencia y la sensibilidad que tenia hacia el entorno sexual femenino, me encantatia tener una charla personal con michas mujeres valientes como tu, que me orienten en lo que es ser un mejor ser humano, mejor pareja, y un mejor “hombre”. Ya sabemos que la sexualidad es algo complejo, pero para lo que he podido ver y leer, complejo es una palabra que le queda corto cosa que en mis 19 años hasta me asusta, si alguna o alguno tiene algun comentario u consejo para mi me lo puede dejar en mi email intiman07@gmail.com o cualquier tema de discusion. Muchas gracias por tu valiente relato lucia.

  44. Sara

    Bueno creo por todo eso debemos poner mas hombro para que se desnaturalice la violencia sexual, hablar con las niñas, las adolescentes y las adultas con todas y no dejar de lado a los niños, a nuestros hijos, parejas , padres … porque necesitamos urgentemente un cambio en la viviencia de la sexualidad y en el encuetro entre dos seres , un encuentro de verdad …. que se comprenda que cuando no hay elecccion libre y conciente, es violencia sexual, el concentimiento no es decir NO, es decir si libre de presiones de poder y miedo, es posible ser libre y disfrutar entre dos seres iguales que han decidido juntos encontrarse sexualmente, recuerdo preguntar aun profesor de sexologia que es “normal” y que no y el respondía todo puede ser permitido entre dos guales que asi lo han decidido explicitamente eso quiere decir hablando antes. Lo que no es asi es violencia sexual, una niña no esta lista para esta expericnia n fisica , n i mental ni emocionlamente , todas dicen sentir miedo, asco dudas…. ahi hay un ejercicio de poder de uno sobre otro , como cuando una adolescente recibe un beso del profesor en medio de la clase , él se defiende diciendo que ella consintió y asi fué, porque era su amor platónico . pero hay que considerar el poder, el lo tiene y lo abusa , porque sabe que ella es mas joven , que ella puede ser chanteajada que ella esta mas vulnerable de alguna manera; tambien en todos los casos que cuentan que se durmieron o estaban borrachas , el tenia mas poder y lo abusa, hay tanta enfermedad porque nos han visto como un objeto, no como un sujeto. Asi nos sigue pintando la pornografia y la publicidad, nuestros cuerpos son para usar no dicen implicitamente, ademas de que la iglesia fue apoyando en la negacion de la mujer , en la nulacion de la mujer en la objetivizacion de la mujer , porque existe en la religion catolica siempre como pendice de un hombre como costilla , como madre de . hija de… pero no como un ser indepnediente y autonomo , con voz, completa total .
    Por otro lado en situaciones de guerra y post guerra se naturaliza la violacion. la posesion de un territorio que es cuerpo de la mujer , un linaje, mas de lo mismo de vernos como objetos, como todos estos hombre chilenos post dictadura deben entender la sexualidad despues de ver tantas violaciones a las mujeres, como tambien las muejres indigenas fueron violadas en la conquista , como los hombres lo vivieron y vieron , aun no se pude hablar siquiera de eso es muy tabu…..Nos han impedido hablar de la sexualidad por siglos todo esto ha generado que el agua se pudra cuando esta estancada , y muchos hombres enfermos inmaduros y necios atacan a mujeres , ultrajan porque han creido que son animales llenos de instintos pervertidos , cuando son seres que pueden pensar , decidir y tomar en control de su sexualidad, esos nuevos hombres capaces de amar a una mujer compkleta a un ser , no aun objeto… mujeres sanando por hablar por contar por decir , por prevenir , hablemos con nuestros hijos e hijas, sanemonos de verdad profundamente …. tenemos que desarmar estas viejas estructuras , ya lo estamos heciendo con valientes como cada una de ustedes y esta mujer fuerte y sensible , hermosa y libre por contar su verdad … gracias …

  45. Josué

    Estoy sorprendido y aterrado, ¡los hombres hemos sido unas bestias! Perdón a todas aquellas chicas a las que les falté. Sí hay que cambiar, y cambiar la visisión del hombre: la mujer no es juguete ni objeto, se le debe respetar desde su infancia hasta su vejez. Me indigna saber que todas son verdad, ¡qué vergüenza para los hombres!
    Qué valientes son al contar su vida. ¡No callar, porque callados no se resuelve nada y el silencio no protegue!

  46. Angélica Venzor Mac Naught

    Al cabo de los años uno descubre que tu historia te trastoca, te determina y te marca, por lo que alcance a leer la mayoría fue victima de personas extrañas y ajenas, pero que hay de los casos en donde su núcleo familiar, se baso en un vinculo de erotizacion constante y naturalizada, el abuso la violación no solo a nivel sexual sino desde el derecho de entender una independencia y autonomía. Yo soy la media hermana mayor de dos varones mi madrastra quien es su madre toda la vida se relaciono con ellos agrediéndolos eroticamente en verdad hasta desconozco si ella abuso de ellos,mi padre como autista sin importarle esta situación ni la de violencia que yo experimentaba cada día con ella y su madre, parte de esa violencia fue el descuido hacia mi persona lo que dio como desenlace que me violara un desconocido en la calle a la edad de 10 años de tal forma que quede tan petrificada que nunca le solté la mano a mi medio hermano mayor quien observo todo y en uno de los arranques de enojo de nuestro padre por este evento a mi me culpa de la homosexualiudad de este medio hermano que según el y su madre le contagio lo homosexual al menor, en fin…Al final del día la vida te enseña que no existe otro camino mas que el perdón…..y esto ha conformado mi vida tengo claro que si no hubiera experimentado todo esto no habría terminado en lo que trabajo, acompañar al otro en procesos que aminoren el sufrimiento…. En cuanto a mi vida sexual lo que me quedo de todo esto es que disfruto en demasía tener relaciones pero tengo claro que yo soy quien decide con quien y no estoy dispuesta a tolerar ni siquiera un intento de abuso, esto indudablemente al parecer se transmite en mi imagen corporal la cual me comentan proyecta desde seguridad y que al andar impongo mi presencia por donde ando que créanme por mi trabajo son en lugares de alto riesgo……..

  47. Juan Zarza

    ¿Y dices que no sabes qué hacer con tu rabia? Pues creo que ya estás haciendo y mucho. Lo que hay que hacer con la rabia es organizarla y tus párrafos consiguen combinar bien estructura y sentimiento. Has conseguido que se me revuelva el estómago como ya me ocurrió cuando ví la escenita de Mónica Bellucci en “Irreversible”. No cenar esta noche es el precio que pago gustosamente por leer un texto que me ha ayudado a acercarme más al género femenino. Muchas gracias por tu sinceridad.

  48. Fabi

    Conmovedor el relato. He podido asociar mis recuerdos y vivencias personales a la mayoría del relato compartido. El silencio ha sido mayormente mi actitud para poder salir “airosa” de las situaciónes sexuales violentas y creo además que ha hecho una mella considerable en mi forma de víncularme socialmente. La pregunta soterrada es: ” no seré yo la que provoca …” ???!!! Gracias a un esforzado trabajo en análisis he podido ir rompiendo el maldito hechizo. Gracias por compartir tu experiencia.

  49. Fran

    Te felicito por tus habilidades como escritora y por tu gran valor al permitirnos leer tu relato. Gracias

  50. Kate

    Gracias por abrirnos los ojos a tantas y por llamarnos a gritar y a entender que si no lo deseamos es porque NO ESTÁ BIEN! Es fuerte para uno leer y darse cuenta que al hablar de violación, aunque no lo pensáramos en un principio, no estamos excluidas. Para tantas (incluyendome) la violación era un acto sexual (por decirlo físico) en contra de nuestra voluntad, pero tu artículo me ha hecho abrir los ojos de tantas maneras, que espero, el día de mañana tener la fortaleza y la valentía que tu has mostrado y golpear al bastardo que me toque el culo en la calle; gritarle unas palabrotas al desgraciado que me grite asquerosidades en la calle, y por sobre todo, denunciar al asqueroso que llegue a hacer cualquier cosa que me parezca impropia, sea conmigo o con cualquier mujer y/o niña que se encuentre cerca. No temo tener hijas el día de mañana, sólo temo el no enseñarles todo esto como para que puedan gritarlo a todo pulmón y a los cuatro vientos si algún día, la nefasta oportunidad se presenta. Gracias totales a ti, a tu artículo, a las mujeres que han entendido y a los hombres que se disculpan por ello, porque todos ustedes me hacen creer y tener fe en la humanidad nuevamente. Tu relato remueve las tripas al punto de hacernos escribir y descargar la rabia, y por eso, también te agradezco.
    Fuerza a todas. Que ser mujer no nos intimide NI UN DÍA MÁS !

  51. julio

    El fondo del asunto se entiende y se comparte. Sobre todo desnaturalizar esta dominación masculina que la mujer interioriza desde la más temprana edad. Sin embargo, cagarse al pololo y hacerle pagar por una infidelidad es igual de humillante que un acoso de un hombre, ¿no?

  52. nahi

    ¡No estamos solas!, más allá de los agresores estamos nosotras, para apoyarnos, para educar-nos
    No podemos dejar que éstas vivencias nos atormenten, porque como tod@s, es obvio que alguien ha vivenciado algo por el estilo, el cambio parte por nosotr@s y aunque siempre existiran agresores sexuales/verbales, estamos juntas en ésto, no sé si lamentablemente, pero ésto nos une, y hay que estar mas cerca que nunca para ayudarnos.
    Un saludo y un abrazo enorme
    -No estamos solas!

  53. Edgar S.Stambuk

    Me pregunto si esta historia es algo común o solo pasa, como en todo el mundo, algunas veces.
    También me pregunto si estas cosas solo se dan en algunos estratos sociales o en todos.
    Nunca antes en toda mi vida, había escuchado a alguien contar cosas asi ni propias ni ajenas y mis hijas jamas vivieron este tipo de agresiones y ya son mayores de edad. Prefiero no tener respuestas, y pensar que el Chile que me rodea es como yo lo he vivido, mas seguro, mejor protegido y con policias no corruptos y confiables
    .

    1. Martina

      “Prefiero no tener respuestas, y pensar que el Chile que me rodea es como yo lo he vivido, mas seguro, mejor protegido y con policias no corruptos y confiables”
      Qué triste, por dios. Tu indiferencia hacia los problemas sociales me da asco y vergüenza ajena. Si es tal cual como decís, vivís ciego en una burbuja que cuando se explote te va a dejar mudo. Asegurate de que tus hijas nunca hayan sufrido violencia porque es practicamente imposible. Sí, que te digan cosas en la calle también es violencia, es reducir a la persona a un objeto de deseo para el hombre.

  54. Diego

    Exceptuando el episodio del aborto, viviste algo similar a mí… te entiendo perfectamente y es maravilloso el momento en que te das cuenta no sólo de lo rancio que pudiste ser, sino también de lo cerda que puede llegar a ser la gente.
    Saludos!

  55. Nico

    Me sentí identificada con la gran parte que leí, desde muy chica me sentí tremenda mente abusada por mi prima, ella era nueve meses mayor, debe haber tenido 5 o 6 años, yo un poco menor, cuando empezaron los toqueteos indiscriminados, su mano metiéndose por mi vagina, tocándome el poto, jugando al papa y la mamá, luego empezamos a crecer y esto de alguna manera se detuvo, no logro recordar por que nunca dije nada, no logro recordar si sentí o no placer, o quizás dolor, pero si logro recordar y aún sentir la sensación de asco en la garganta y el estomago. Crecimos, teníamos 10 años y las conversaciones sobre sexo eran habituales, ella me describía de una manera gráfica posiciones sexuales, parejas sexuales décadas de más grandes que nosotras, muchas veces los toqueteos volvían, pero siempre con prudencia, me imagino que era por que yo estaba más grande y ella pensaba que yo podía hablar, pero sus conversaciones de alguna manera me violentaban, empecé a crecer de una manera muy sexual, tenía 12 y me masturbaba con juguetes, con la cama, con lo que encontrará simplemente por que ya lo había descubierto y ya estaba inmersa en ese mundo de mierda, al fin y al cabo, te trae consecuencias en algún punto de la vida, a los 14 años tuve sexo anal, a los 15 perdí la “virginidad” que ya la había perdido hace rato con un pololo que me obligo a tener sexo con él, no es que me haya puesto una pistola en la cabeza, al final uno de tonta acepta cosas que no debiese aceptar, él me obligaba todo el tiempo, hasta que un día me hizo una herida en la vagina, en lo profundo de ella, me dolía todo el tiempo y callé hasta que dejo de doler, le conté a una amiga y ella me explico que eso no estaba bien, pero para qué estamos con weas, yo sabía que no estaba bien, después de eso, mi relación se termino, fui creciendo, pensando en el sexo, acostándome a veces con amigos, pero jamás disfrutando, no lograba sentir el orgasmo ni llegar al climax, me calentaba, me daban ganas y después, desaparecía. Mi próximo pololo, del que me enamore perdidamente tampoco me hacía sentir el sexo, simplemente mi orgasmo no existía, no daba con él, estaba tan sobre cargada ya con mi experiencia sexual que no podía, recién ahí ya me daba cuenta de todo lo que había pasado, guardaba mi silencio de los abusos de mi prima, guardaba el silencio de mi vida sexual inanimada y mental, y además cargaba con la crucificción familiar, ese cartuchismo que me habían metido en la cabeza sobre que el sexo no era bueno, era para los grandes y mi abuela de alguna u otra forma me tenía tan manipulada que definitivamente, yo no disfrutaba. Hoy tengo 21 años, recién o hace muy poco soy capaz de darme cuenta de mi experiencia de vida a nivel sexual, hoy aprendí a disfrutar de la masturbación y aprendí a conocer los orgasmos, pero aún lo hago con culpa. Y con respecto a mi Prima abusadora, hoy la veo casi todas las semanas, o muy seguido, y no lo tolero, de alguna forma el asco y el no comprender muchas cosas, me hizo alejarme, finalmente el abuso, sea cual sea y lo haga quién lo haga, es igual de fuerte. Comparto tú visión de los imbéciles de la calle, hace poco tiempo un tipo me agarro una pechuga muy violentamente, me puse a llorar ahí mismo, pero antes le grite unos garabatos y le hice unos hoyuos que se merecía, pero la pena, la rabia y el mal rato, lo cargue en la espalda por varias semanas.

  56. Anto

    Es muy fuerte todo lo que se lee aquí. Me hace pensar que yo también he vivido cosas desagradables, no tanto como una violación gracias a Dios, sino situaciones que parecen normales que en fondo no lo son. A mis 16 años perdí mi virginidad con el tipo que andaba ese entonces y dejé que lo hiciera sin condón. No pasó nada respecto a embarazo pero debo reconocer que con esa misma sumisión dejé que otros hicieran lo mismo posteriormente. Cuesta, cuesta decir que no y ser fuerte. No tuve la decisión a esa edad de decirle que no al tipo que me lo hizo aunque yo no quisiera. No me había percatado que yo también fui víctima de violencia sexual. A los 20 años dormí con un amigo y él intentó por todos lados tocarme, yo tenía sueño y acabé por golpearlo para que me dejara tranquila. Desde ahí no me volvió a molestar. Pero es terrible la patudez y, no sé cóno definirlo, la inmoralidad, la falta de gobierno de sí mismos y el poco respeto que se tiene de la mujer. Espero que con estas experiencias podamos hablar más del tema para no dejarnos herir nunca más. Gracias por este espacio y bendiciones a todas.

  57. an

    acabo de tener un flash. una vez desperté a los 8 años mas o menos con un familiar chupándome el coño y me hice la dormida…. luego yo jugaba con una amiga a que nos secuestraban y nos quedábamos dormidas y despertábamos por el dolor o por el movimiento y nos obligaban a decir que nos gustaba. acabo de entender porque tenia esas ideas, a esa edad uno piensa que es normal. porque en realidad depende del modo en que vivas lo que sera normal o no para ti y a esa edad estamos abiertos a cualquier cosa. pero algo que si es normal es jugar cosas sexuales yo creo.. también e sido abusada.

  58. Ventura

    La verdad es que tardas mucho tiempo en darte cuenta de que por ser mujer llevas años sufriendo abusos sexuales. Los asumes como parte inherente de tu sexo, del crecimiento, del proceso madurativo. Algo no te cuadra, algo te incomoda cuando ese amigo te toca, te mira…, cuando esa persona desconocida te dice algo y no atinas a sentirte guapa por ello sino incómoda, cuando ese familiar se acerca de modo demasiado cercano, pero es un familiar y no sabes cómo reaccionar.. Y todo eso, lo das por normal porque parece que ES ASí, que ser mujer es aguantar cosas como esas. Después de todo, no son “agresiones violentas”. Pero sí que lo son. Violentan sin que te des cuenta. Y lo peor, las normalizas. Esa es la peor violencia con una misma. Ni una más.

  59. Maxi

    Osea que engañaste a tu novio durante un buen tiempo con un profesor que te terminó violando y embarazando y todavía le hiciste pagar la mitad del aborto a tu pobre novio en vez de confesarle que tenías un amante???? Lo tuyo es demencial !!! No podés ser más caradura, porque no te da el tiempo !!! Te haces la víctima, cuando la verdadera víctima fue tu novio por engañarlo en varios ámbitos, espero por el bien de ese tipo que lo hayas dejado o él a vos. Todas las feminas llorando por tu violación, pero nadie se indigna del pobre tipo que te tuvo que bancar siendo engañado y humillado… Date cuenta que si hubieras sido una mujer de verdad NUNCA hubieras sido infiel y por lo tanto ese profesor NUNCA te hubiera violado y NUNCA hubieras tenido que hacerte un aborto clandestino, piensa mejor las cosas seorita “víctima”.

    1. Camila

      Me da mucha rabia tu comentario. No creo que alguien encuentre que lo que ella hizo está bien, pero tampoco está bien lo que le hicieron, y tú estás diciendo que se lo buscó, que es exactamente lo que el artículo quiere decir. Piensa bien antes de expresarte, reflexiona y crece como persona. Suerte en la vida.

      1. Maxi

        A mí me da rabia que esten todas llorando por ella y nadie le interese lo que pasó el pobre novio, hasta hubo una chica que dijo que era su “ídolo” por hacerle pagar medio aborto y no contarle la verdad, me enferma la gente que hace las cosas mal a proposito y luego se queja de sus consecuencias. Si, es horrible ser violado y más por alguien de confianza, pero eso no quita que lo que dije sea cierto, hay que mantener los valores y el respeto hacia tu pareja y si ya no estás enamorada de él dícelo y termina con la relación, pero no lo engañes ni hagas sufrir a alguien por gusto, más todavía si te viola tu amante y quedas embarazada, es un horror lo que hizo ésta mujer, pero claro, debés ser de esas mujeres que piensa que si un hombre engaña a su pareja merece que le corten el pene, pero si la que engaña es una mujer siempre busca una excusa para defenderla y alega “libertad sexual”. Perdón si te ofendí con mi anterior comentario, pero ese detalle de engañar a su pareja no me pareció para nada bien y menos nunca contarle nada y hacerle pagar un aborto al pobre tipo, como dije antes ninguna persona merece ser violada, pero tampoco ninguna persona merece ser engañada por su pareja, ahí también se sufre y mucho y no me digas que no, hay gente que se ha suicidado cuando sus parejas los han engañado o dejado.

        1. Magenta

          No te enteras de nada, Maxi, lo siento. Tú, como tantos hombres, sigues agarrado a tus privilegios y pones cualquier excusa para no soltarlos. Hablas con mucha ligereza de que sí, es horrible ser violado y más por alguien de tu confianza, y entonces pasas a hablar del pobre chico que ha sufrido una infidelidad. Te parece peor una infidelidad que una violación y yo entiendo por qué seguimos como seguimos, por qué el “ella se lo estaba buscando” sigue tan vivo todavía.

          No te enteras de nada y se nota, y sólo te desearía que fueras mujer durante un mes para que recibieras comentarios como el tuyo.

          Salud y ojalá un día te des cuenta de las barbaridades que dices.

          1. Maxi

            Primero que nada no se de que “privelegios” que no quiero soltar me estás hablando, no mezcles las cosas…segundo, yo no dije que se los buscó, ni que se lo merecía, solo dije algo que es innegable, tus acciones crean una reacción y por lo general si haces las cosas mal te va mal y e slo que le pasó a esta chica, ahora me van a decir que ser infiel, mentir y hacerle pagar un aborto a alguien está bien?? por favor, no me jodan!!! Es solo usar la lógica y sentido común, si ella no hubiera engañado a su novio, no hubiera sido violada por su amante, osea no todos los violadores andan escondidos en la noche buscando una víctima, algunos solo abusan de tu confianza y te violan. Se han perdido los valores y el respeto por las parejas y eso a mí me duele, así pasan las cosas, así pasan los embarazos no deseados, las infidelidades, las ETS, la violencia doméstica, la depresión, los suicidios, etc. si tan solo entendieran lo grave que es que esta chica engañe a su novio y no le cuenta nunca que fue lo que le pasó, quizas dejarían de criticarme. No digo que una infidelidad sea peor que una violación, pero la violación es un extremo y en este caso se podía haber prevenido si ella hubiera hecho las cosas bien. Se nota que nunca han sido engañadas para hablar así, o tal vez a ustedes les parezca bien engañar a alguien, pero a mí no y por eso repito, si haces las cosas mal te irá mal. Las infidelidades son algo grave y más si eso acarrea un problema donde se involucra tu pareja sin merecerlo, entiendan eso de una vez!!! hay gente que se ha suicidado por ser engañados por su pareja, no lo tomen a la ligera por Dios!!! y Magenta no se como sabes que tono de voz tengo para adivinar que dije la frase “es horrible ser violado y más por alguien de tu confianza” de modo despectivo, porque no fue así. Y ya dejen de decirme “suerte en la vida”, “Salud y ojalá un día te des cuenta de las barbaridades que dices” como si fuera un monstruo, ustedes no me conocen así que dejen de ahcer especulaciones satanicas sobre mí, tengo una reputación intachable, casi todos los que me conocen hablan bien de mí y me quieren y sobre todo soy buena persona y tengo valores, cosas de las que ustedes parecen carecer…

  60. Mili

    Que brigido es lo primero que se me viene a la cabeza cuando leo estos comentarios y cuando leí el artículo… yo siempre normalicé mucho la violencia sexual porque en mi entorno siempre fue asi, vengo de una familia ultra conservadora y machista, donde las mujeres hemos tomado ese rol de sumisión que es como inherente a ser mujer, y por tanto siempre se me inculcó que ”lo que el hombre quiera está bien”, así de heavy. Cuando era más niña, como a los 7 años me gustaba ir donde una tía, y a veces dormía con ella y su esposo. Yo dormía al medio. Y de repente me despertaba con la mano de este asqueroso individuo situada en la vagina, masturbándome sin que yo quisiera o tuviera idea, y cuando yo decía que parara y mi tía se despertaba, él alegaba ”haberse equivocado”. Mi tía siempre tenía esa cara de saber que no era así, pero nunca le dijo nada y nunca se habló del tema, a pesar de que esto se repitió unas seis veces.
    Cuando tenía 12 con un amigo (el cual tenía 13) pasábamos horas viendo películas, y una vez solos en mi casa me trajo una porno. Me dijo que eran películas para gente adulta o algo así y la vimos, y nunca me saco de la cabeza esa imagen de un hombre tapandole la boca a una mujer, violándosela de una manera brutal, le dije a mi amigo que no me gustaba pero a el se había excitado e imitó al hombre del video, se lanzó sobre mi, me tapó la boca y me dijo que era normal y que era rico. Se bajó los pantalones y en calzoncillos comenzó a frotarse contra mi. Yo no sentí placer, no era rico y por sobre todo no era normal. Yo ahora tengo 24, y hace unos meses supe que este ”amigo” estaba siendo acusado de violación contra una chica de su población y que no era la primera vez que violentaba sexualmente. Creo que de la normalización de la violencia sexual no somos victimas solo las mujeres, si no que los hombres también, esta sociedad nos enseña que es normal que un hombre nos agarre el culo por la calle, así como quizás el grupo de compipas de aquel hombre también le dice que es normal, y entonces siempre es un círculo vicioso. Es hora de dejar de callarse…

  61. daniela

    no se ustedes, leí todo y juro que nunca me ha pasado lo que supuestamente le pasa a una por ser mujer. No digo que no suceda,solo q es muy extremista. Gracias al cielo no he vivido eso y menos abortar que es algo horrible y ojala siga penado por la ley en Chile!

    1. María

      Me da pena tu mentalidad tan cerrada, por eso siguen pasando cosas así, el problema es de todos, no solo de las personas que están dando a conocer aquí sus vivencias. Se debe educar, crear conciencia, no hacer como que no sucede porque no te ha pasado a ti, aca en México el aborto no está penado, se han salvado muchas vidas de esta manera, y uno de los estandartes es “estás en contra, hasta que lo necesitas” ojalá nunca lo necesites. Pero razona, y en algunos casos es necesario.

      1. Valentina

        Completamente de acuerdo con María, además Daniela, no porque legislen el aborto tú abortarías o me equivoco? Queda a elección de cada una, Debería de estar más que permitido para que miles de jóvenes no mueran en condiciones de insalubridad en un sucucho por un aborto mal practicado!

  62. José Luis Tello

    Muy buen texto, un acierto en cuanto a visibilizar una violencia tan normalizada que pasa inadvertida. Yo mismo estoy reflexionando estas cuestiones recientemente. Agregaría ademas dos antecedentes. En primer lugar, la exigencias de la sociedad en torno al canon de belleza femenino, siempre delgada y esbelta. En segundo lugar, el dato de abusos sexuales de mujeres hacia hombres, jamas denunciados por vergüenza o, peor aun, porque no se perciben como abuso, sino como orgullo.

  63. Francisca

    Lucía, muchas gracias por tu texto, no había leído algo tan sincero frente al tema y me impresiona. Yo he tenido varias experiencias desagradables también, que ni siquiera podría comentar, lo importante es esa sensación de vulnerabilidad que la mayoría de las mujeres tenemos frente a la sociedad. Ni siquiera es que te paguen menos que a un hombre o que prefieran contratar a un hombre en vez de a una mujer o que la isapre (al menos en Chile, no sé si en otros lados es así) sea más cara por ser mujer… la violencia más asquerosa que recibimos a diario es la de algunos hombres que todavía piensan que el cuerpo de una mujer es un patrimonio público y que ella no tiene voluntad. Me avergüenzo de vivir cerca de esas personas, me dan asco y creo que la única forma de enfrentar esta basura, al menos por ahora, es enseñarles a nuestros niños – hombres y mujeres- que el cuerpo es algo íntimo y que nadie puede tocarlo sin el propio consentimiento, así lo hicieron mis papás y estoy muy orgullosa de eso. Claramente el problema no somos nosotras, ni nuestras faldas cortas ni nuestra decisión de acostarnos con Pedro, Juan y Diego si nos da la gana, el problema es de los imbéciles que creen que pueden pasar por sobre nuestra voluntad. Y sobre el pago del aborto, que ha sido tan criticado en los comentarios, estoy de acuerdo: el muchacho no tenía la culpa de nada y se merecía que le dijeran la verdad. De todas formas, una mentira no es nada al lado de una violación sexual, ella es mucho más víctima que él, mucho más. Saludos Lucía y un abrazo enorme para todas las que han recibido los abusos de nuestra cultura machista. Fuerza!!!!!

  64. claudia

    gracias lucia, un millón de gracias, creo que con eso entiendes, despertó el dolor y la rabia, las preguntas de por qué pasó, qué hice yo, la culpa, la autoculpa estúpida y machista, Estémos donde estemos el asunto es el mismo, somos ciudadanas de 2da clase, somos objetos con dueño y los portadores de penes nacen con el derecho de probar la mercancia antes de comprarla, probarla toda, sin importar si van a comprarla. Yo he gritado y los he mandado a la misma mierda inventando insultos que en sus vidas habian escuchado, desafiando su tan orgullosa hombría y asi se va un poco la rabia, pero bien solo queda cumplir con nuestra mision de madres, tias o hermanas mayores, hablarles a los y las pequeñ@s y enseñarles a respetar y ser respetad@s a no dejar por ningún motivo que otros u otras les hagan cosas que ellos no quieren y de las que no tienen conocimiento, a que no nos tengan miedo y que sepan en el fondo de sus almas y sus conciencias que sus padres estamos para defenderlos siempre y que en todo momento, lugar y situación pueden contar con nosotros. GRACIAS voy a compartir esto para que much@s lean. –

  65. katrina

    Al leer esto me he dado cuenta que tbn he sido violada… no como la tipica imagen que uno tiene de una violación, la niña indefenza que es follada a la fuerza por un hombre. Mis experiencias no son traumáticas, incluso las he visto como anecdotas que no le cuento a nadie por la insignificancia que les he encontrado, pero leyendo este texto me di cuenta que no dejan de ser un abuso contra mi sexo, contra el sexo femenino en general. En dos ocaciones durmiendo amigos intentaron correrme mano, menos mal dandome cuenta me limito a tirar unos codazos o correrme, pero en el momento es tan extraña la situación que una no reacciona como quisiera reaccionar y al dia sgte recuerdas con verguenza el hecho. Estas pequeñas experiencias más todas las veces que me han agarrado el poto en un carrete o en la calle, gritos y gestos de hombres cuando una va por la calle me hace darme cuenta que todas somos violadas, nuestro sexo es violado casi por toda nuestra vida… maldita cultura, nos objetualizan, nos culpa por provocar y una llega a veces a pensar, por andar vestida así me pasa y no, ya basta de eso… Hasta ahora nunca me senti tan vulnerada, leyendo esto me doy cuenta que soy una de ustedes, con menos intencidad que otras, pero la agresión está, el poco respeto. Hasta hoy ese par de amigos no les guardo bronca y creo que ya no la tuve… pero analizo mejor la situación y me duele saber que eso me podría pasar mil veces más debido a la cultura machista en la que estamos en vuelta y donde hombre que tengas cerca ve que una anda “provocando” es la culpable de que tengan que corrernos manos…

  66. Claudia

    Lucia,
    Eres una mujer valiente y nada de lo que te haya ocurrido fue un aprendizaje sino que una vulneración de tus derechos humanos desde muy pequeña…yo tengo una hija de tan solo 9 años y la cuido demasiado para evitar que le sucedan abusos sexuales o abusos de cualquier índole. Se que la puedo tratar de cuidar de la mejor forma posible pero no siempre estará a mi lado..existirán momentos en que ella tendrá que saber como defenderse…le hablo con honestidad acerca de estos temas para prepararla de alguna manera dejarle claro de lo que es ser abusada y a través de su vida le hablaré con honestidad dándole la información necesaria para de algún modo evitar que le pase algo. Ser mujer no es sinónimo de aceptar que nos abusen, pero a la temprana edad de los 4 años hasta los 9 años no sabemos muy bien como ejercer el auto cuidado. Te envío harta fuerza cada vez que haces este recuento. Un abrazo.

  67. Dani

    Escribir sobre este tema como hace Lucía es un paso importante. El siguiente paso debería ser, creo yo, hablar de ello en nuestra vida cotidiana. Existen en el día a día abusos sexuales de todo tipo, pero en cambio no existen en las conversaciones, no se habla de ello. ¡El silencio es el enemigo! De igual manera que lo que no sale en la tele no existe -desde un punto de vista social-, aquello de lo que no se habla tampoco es tenido en cuenta. De este modo cada víctima vivirá con su trauma pero no trascenderá a la conciencia social ni a la memoria colectiva. Lo mismo sucede, por ejemplo, con las víctimas del franquismo: un manto de silencio durante demasiado tiempo ha acabado por sacar la cuestión de la agenda pública. Como ‘no existe’ el problema, no lo abordamos. Es la pescadilla que se muerde la cola.
    ¿Se puede romper esa espiral? Yo creo que sí. Lo que pasa es que en el caso de los abusos sexuales, los agresores se lo montan de perlas, porque saben perfectamente la vergüenza que el sexo genera aún hoy en día. Y mucho más aún la vergüenza de reconocer y hacer público un abuso sexual. La vergüenza disuade a las víctimas de hablar sobre lo que sucedió. Los agresores saben que casi con toda seguridad su crimen quedará impune. Esto los convierte en más viles y repulsivos si cabe, porque el agresor sabe que su víctima se encuentra -suele encontrarse- en una situación de absoluta indefensión y desamparo.
    A mediados de los años noventa, no recuerdo cómo ni por qué, unas compañeras de Universidad me contaron sus desgraciadas experiencias de abusos sexuales. Estábamos colaborando para un trabajo en grupo y después de las clases me quedé un ratito con ellas para ir pergeñando lo que íbamos a hacer. Empezó a hablar una y a continuación fue como una cadena de narraciones. Una de niña había sido abordada y manoseada por tres tíos en una ascensor, otra había tenido que aguantar a un individuo tocando la zambomba en el apeadero del tren, e historias parecidas. No todas habían pasado por este tipo de cosas, pero unas cuantas, sí.
    Yo tenía apenas veinte años, y la verdad es que no me sorprendió escuchar lo que contaban. Era de esperar que si en las noticias salen engendros capaces de violar mujeres, otros muchos lo harán en diferentes grados sin tener mayor trascendencia social mas allá de la memoria herida de la víctima. Incluso puede que algunos de los que se propasaron con aquellas chicas fuesen niñatos que apuntaban maneras y en el futuro acabarían siendo agresores. Todo ello era de esperar. Pero lo que sí me sorprendió fue la extensión de la violencia sobre la mujer. Eran muchos relatos a la vez, todos en un momento, en una suerte de encuesta no planificada e improvisada sobre agresiones sexuales en la persona de mis compañeras.
    La única nota positiva de la converación fue el hecho de que ellas lo hablaran en público, así como la entereza con la que se expresaban. No fueron agresiones graves, pero de todos modos se las veía un tanto afectadas al contarlas.
    Creo que este es el camino, que es absolutamente prioritario que toda esta mierda se visibilice, que hay que sacarles las vergüenzas a los machirulos. La palabrería, la mitología, la retórica del discurso machista debe ser puesta en su sitio haciendo salir al exterior toda la mierda que esconde bajo la alfombra.
    Hubo un tiempo en que la grandeza, la gloria y el esplendor que se autoatribuían algunos sectores de la sociedad estadounidense al observar su dominio sobre el mundo era contestada desde la izquierda precisamente sacando a la luz pública sus miserias. ¿Qué me dicen de Vietnam? ¿Qué me dicen de Salvador Allende? ¿Y de todo el Cono Sur con dictaduras promocionadas desde el Pentágono y la C.I.A.? ¿No dicen nada de sus propias cárceles repletas de negros? ¿De su propia clase trabajadora vapuleada por Ronald Reagan? Creo que eso mismo deberíamos hacer frente al discurso de la dominación machista. Y cuanto antes empecemos, mejor.

  68. rafo

    gracias por hablar de un tema tan dificil, dificil tambien porque es MUY dificil evaluar LO NORMAL y LO LEGAL, efectivamente la falta legal de tocarle el culo a un hombre o a una mujer es menor, peor es pasarse la luz roja, porque pasarse la luz roja es un asunto de vida o muerte. Por otro lado nuestra especia NO SABE que es LO NORMAL, en los mamiferos y antepasados cavernicolas (a los que les debemos TODO) normal es el sexo oral para acallar el llanto de los bebes, pero NOSOTROS lo hemos hecho Tabu, y no me quejo de ello, pero ciertamente es NUESTRO TABU, no es LO NORMAL. Entonces, si pues, no es tabu tocar culos, no es tabu silbar en la calle, no es tabu insultar, no es tabu, claramente, por otra parte , manosear SI es tabu, y no sigo mas porque no quiero marcar territorio con mis palabras, si no conversar
    , no?

  69. katarina

    me siento totalmente identificada con tu artículo, viví mi infancía, y ahora mi adolescencia (tengo 21), con esa rabia, que no me deja hablar, no me deja gritar, no me deja ser! es una mierda, dejar que la mente te lleve a pensar que tu, eres el peligro, que tu eres el error, no hay que permitirlo más!

  70. Nicole

    realmente es muy fuerte y triste por lo que has pasado , pero el echo de tener un amante , el echo de que después decidiste abortar algo que para ti no tenia un nombre y eso era tu hijo igual sé que todas estas situaciones te llevaron a tomar ese tipo de decisiones una mujer cuando decide cosas así es porque se encuentra sola y vulnerada , ahora dices que fue una buena decisión , pero el aborto se convierte en un secreto patógeno , un secreto que después no quieres que ni tu pareja sepa y eso sigue llevando a la soledad , en el cual con el tiempo cuesta encontrar nuevamente felicidad , está claro que pasaste por muchas cosas y al parecer desde niña te encontraste sola , y eso es una agravante , por las agresiones que sufriste desde niña es bueno que te acerques con alguien para poder tratarlo ya que no todos los hombres son así y no todos son una basura , hay hombres que realmente saben cuidarte y amarte, y esto lamentable es algo que se arrastra de la sociedad ya que a los hombres no se les enseña siempre como tratar a una mujer ,la sociedad le dice que es más hombre al tener muchas mujeres al haber explorado más sexualmente, etc.. y esto lleva a que muchas veces no respeten ni pregunte que es lo quiere una mujer, que crean que tienen libertad y derecho de hacer lo que quieran , pero todas estas situaciones hacen que finalmente aprendamos de ellas y una de esas lecciones es criar a sus hijos hombres de una manera distinta . si algún día sientes necesidad de hablar con alguien frente al aborto si quizás más adelante surgen problemas en tu vida por esta causa , te digo que no estas sola hay una fundación que se llama proyecto esperanza y ayuda a mujeres que han abortado. es indispensable salir de esa soledad y tener personas en quien confiar y lo más importante volver a amar y también ayudar a otros ya que es muy importante que no nos quedemos calladas frente a este tipo de situaciones y tender la mano cuando veamos que alguien lo necesita..

  71. vane

    que buen automedicamento contarlo todo…creo que muchos deberian leer nuevamente el articulo y no quedarse en lo superficial de una historia de violacion…

  72. veroni ka

    LOS ÚTEROS DE LAS MUJERES SON UN EPICENTRO DEL MOVIMIENTO DE LA ENERGÍA DEL UNIVERSO La madre tierra es una ser y como todo ser necesita que nos relacionemos con ella… Ella nos sostiene, ella nos da la vida, ella nos da alimento, ella nos da el agua, y sin embargo tenemos poco tiempo para dedicarnos a ella. Ella está llamando, ella está gritando “¿Dónde están mis hijas?”. Ella sabe y quiere despertar la memoria que guardan las mujeres en su útero. En la sangre de las mujeres está la memoria de toda la humanidad, y es gracias a esta sangre que existe la continuidad de la vida humana en el planeta. Vivimos en una cultura en donde este elemento tan sagrado es despreciado, es ensuciado, es maltratado… Queremos cambiar nuestro enfoque, cambiar el enfoque usando y tomando para nosotros las enseñanzas de nuestros abuelos de la sabiduría indígena… y que esta sociedad no consiguió ofendernos, que estas relaciones humanas que existan en esta sociedad no consiguen cambiar el destino sagrado que tiene la sangre de las mujeres, que hay que volver a este conocimiento, que hay que volver a hacer una relación con la madre. Que somos principalmente agua y que el agua tiene esta memoria. Que necesitamos volver a tomar el poder de nuestro tiempo en nuestras manos, y hacer una relación con quien nos da la vida… para eso tenemos que tomarnos el tiempo, porque en la sociedad en que vivimos este tiempo no existe. Necesitamos las mujeres volver a tomar la fuerza del conocernos, y de volver a tener las visiones que son buenas para la vida de la mujer, para la vida de su familia, para la vida de la comunidad. La tarea de la mujer en este tiempo es una tarea de volver a darle sentido a la energía que pasa por ella durante todos los meses. LOS ÚTEROS DE LAS MUJERES SON UN EPICENTRO DEL MOVIMIENTO DE LA ENERGÍA DEL UNIVERSO, y esto lo han sabido todos los pueblos antiguos, por eso las visionarias siempre fueron las mujeres, por eso las mujeres en la antigüedad se tomaban los tiempos para ir a un retiro a una reunión, a un espacio exclusivamente para las mujeres en tiempos de menstruación. Si nosotras las mujeres de esta sociedad volvemos a tomarnos el sentido sagrado del movimiento de nuestro cuerpo, de nuestro ser, tenemos la posibilidad de organizar la vida, construir nuestros sueños, construir así la Intención, el Intento, pero para eso tenemos que conocernos. Y por eso estamos proponiendo llevar un diario de los cambios constantes que hay en el estado de ánimo, en el estado físico, en los sueños, en las manifestacionesdel espíritu de las mujeres, porque es en el registro donde tenemos la posibilidad de mirar las coincidencias a través de los tiempos. LAS MUJERES DEBEMOS VOLVER A RECUPERAR NUESTRO PENSAMIENTO INTUITIVO. Ese pensamiento que se da en sentimiento, en imagen, en sonido, en aroma, ese pensamiento que se da en símbolo, y para eso tenemos que creérnosla. Porque es un pensamiento global que lo cubre todo y que no tiene palabras…. TENEMOS UN CONOCIMIENTO SILENCIOSO ESPERANDO SER RECUPERADO, un conocimiento que tiene mucha herencia, que tiene la posibilidad de caminar entre las distintas dimensiones de la realidad, que mucha gente llama sueños, que mucha gente llama visiones, pero que es parte de la realidad. La realidad en verdad es como una capita de cebolla que va como los meses de las lunas de las mujeres que son concéntricos. VOLVER A TOMAR ESTO EN NUESTRAS MANOS Y DARLE TIEMPO ES VOLVER A TENER UNA RELACIÓN CON LA MADRE TIERRA… Señalar como urgente que ES IMPORTANTE QUE LAS MUJERES NO SIGAMOS BOTANDO NUESTRA SANGRE JUNTO CON LA BASURA, que no seamos fuente de contaminación, porque tenemos la posibilidad de consagrarla a través del agua para que vaya a nuestras plantas, tenemos la posibilidad de tomarnos nuestros tiempos y hacer nuestros descansos, nuestros retiros, para poder estar tranquilas de recibir esta energía, así tener la visión, tener el entendimiento, y también tener la posibilidad de la purificación de la energía propia, de la energía de la pareja, de la energía del hogar, y tenemos la posibilidad de hablar con nuestra madre tierra y rezarle para construir la armonía, para construir la paz.Esta es la tarea que tienen las mujeres, este es el tiempo en el que estas tareas empiezan a emerger… Andrea Herrera Atekokolli

  73. Haydée

    Gracias Lucía por compartir esta historia, que es nuestra historia, la de las mujeres que sufren por este maldito patriarcado…. y por ende, de una violencia endémica de las que somos víctimas…

  74. Olga

    Yo también, como todas, sufrí abusos hasta casi ayer. Porque me dejaba. Es curioso, tengo 39 años, soy de Madrid, tengo estudios universitarios, creo que soy culta, reflexiva, inteligente. Sin embargo, desde niña, a causa del machismo y odioso silencio en el que me crié, pensé, supongo que siempre pensé, que no era digna de ser amada y el sexo era lo único que podía dar para que me quisieran. Ahora, desde casi ayer, soy consciente de todo eso y siento un poco de lástima por la joven muchacha que fui, y rabia hacia mis padres que no quisieron protegerme, que no pensaron en mí ni en mi hermana porque tenían miedo de las palabras y del sexo, tenían miedo del miedo. Pero al mismo tiempo pienso : He sobrevivido, aquí estoy, sé de dónde vengo, sé a dónde voy. Lo único que me preocupa es ver la gran cantidad de mujeres que silencian todo esto, me preocupa mucho la falta de consciencia de lo que nos ocurre, me asusta pensar que me costará confiar cien por cien en un hombre, porque la verdad es que no conozco a ninguno que no sea un machista evidente o subconsciente, y no puedo amar a nadie que no sea consciente de la vida que sufrimos las mujeres. Un abrazo a todos.

  75. cata

    Yo fui abusada por mi jefe en un trabajo que tuve, (que de no haber reaccionado a tiempo, podría haber pasado a violación), y en vez de apoyarme, muchos me han criticado por ser tan tonta y estúpida, por no darme cuenta de las intenciones del tipo, por no “saber” que el tipo era degenerdado. Me da una rabia e impotencia tremendas. La gente no te apoya, sino que te culpa, pues uno es la tonta que fue abusada. Una mierda.

  76. eduth

    creo que las mujeres tenemos que tomar las riendas en cuanto a estas cosas y en stgo un tipo tambien me pego un agarron cuando estaba suviendo al bus …me vaje y le di una clase de combo que creo que aun se recuerda

  77. Mapapo

    Hace unos días, en la casa de un amigo, compartíamos el desagrado que nos causaba a las mujeres ser abordadas varias veces al día sobre como nos vestimos, sobre si usamos un escote o no. Un chico se apuró en decir que éramos unas exageradas, que acaso él no tenía derecho a silbar, a decir que te ves linda y le dijimos que no. Se ofuscó, dijo, insistió que éramos unas exageradas.

    El tema es recurrente: hace poco Pepa Valenzuela también habló del tema acá en Chile. Te agradezco la honestidad del texto, porque es algo que sigue pasando, en sociedades se supone un poquito más avanzadas que otras y las pelotas, sigue siendo la misma mierda, a nivel cotidiano.

    Mis saludos y mis respetos

  78. Cony

    Leer este artículo me hace recordar mil cosas, como cuando tenía 6 años y los hijos de una amiga de mi mamá que tenían 10 y 11 años querían jugar conmigo al papá y la mamá, me encerraron en una habitación e hicieron que me bajara los calzones para que el papá tocara a la mamá…
    Los agarrones de culo en la calle, por debajo del agua en playas o piscinas desde como los 9 hasta los 14 años (Creo que después de los 14 fue cuando se me empezó a pasar ese sentimiento de culpa, asco hacia mi misma y lo transforme en rabia, la suficiente como para pegarles un combo y gritarles un par de chuchadas). Los infaltables agarrones y punteadas en el metro, el tipo masturbándose en el asiento que está detrás tuyo en la micro… El que cuando la micro iba llena sobajeaba sus genitales en tu hombro con cada movimiento o frenazo brusco mientras tu ibas sentada…
    Recordé que cuando tenía 12 años y jugaba con una amiga en la plaza un hombre nos miraba y se tocaba con cara de deseo mientras nos mostraba todos sus genitales creyendo que a nosotras también nos causaba placer verlo a él… Además de otro par de tipos que camino al colegio me enseñaron las bolas sin razón de ser… Sumémosle a esto los incontables”piropos” humillantes que recibes en la calle donde más que hacerte sentir rica te hacen sentir asquerosa, culpable de vestirte como te vistes ( sin necesariamente andar vestida de manera provocativa) y con deseos de sacarle la mierda al weón que te lo gritó.
    Tipos que se aprovechan de tu ebriedad para llevarte a la cama, donde despiertas medio adolorida y en pelota sin recordar si es que estuvo rico, y si él tuvo por lo menos la prudencia de ponerse un condón…
    Hasta un par de pololos a los que quise mucho y que se aprovecharon al follarme mientras yo estabas raja de curá y media dormida, donde desperté por que me dolía y sentía que me lo están metiendo sin preguntarme si tenías ganas o no, a los que nunca les reclamé nada por que supuse que era algo normal.
    En fin varias historias que suelen ocurrir, al parecer no sólo a mi… Algunas las veo como anécdotas o algo casi gracioso, otras que había borrado de mi mente y recordé al leer este artículo. Supongo que es mi forma de reaccionar ante este tipo de situaciones, reírme un poco de algunas, otras verlas como algo “normal o común”, y bloquear de mi mente las que son más fuertes… Pero cuando las recuerdas y miras hacia el fondo de tu mente y tu corazón duelen por que sabes que no son situaciones “NORMALES”…

  79. Anya

    Fuí violada por mi padrastro, entre los 8 y 10 años, no recuerdo cuando empezó todo, y aró a los 14, cuando lo conté… pero ahí no terminó la historia, mis amigas de ese entonces me dejaron sola, era la rara, incluso mentirosa, mejor me habría quedado callada, destruí a la familia,a sí me lo hicieron sentir y saber, en el juicio, el padre de una de mis dos mejores amigas, quien es abogado, fue el abogado defensor en el juicio de mi padrastro, mi “tío”, con el que había pasado veranos enteros juntos, me quedaba a dormir con su hija en su casa casi todas las semanas, estaba sentado a su lado, defendiéndolo. Mi mundo se dio vuelta. Nunca nadie entenderá lo que se siente ser la esclava sexual silenciosa de alguien, sentirse traicionando a tu mamá y en el fondo pensar que no dirás nada porue le destruirás en matrimonio a tu mamá que lo amaba profundamente. Me sentía sólo como una sucia amante. El miedo me embarg incluso hoy. Mi relación con mi mamá nunca será normal, ni con mis hermanas, hijas de él y mi mamá. Muchas veces pensé que si yo no hubiera nacido ellos serían una familia feliz, soy como la tercera rueda, no sirvo de nada. fue a los 12 años, cuando tomé conciencia de que lo que me pasaba no eran asquerosas pesadillas sino, la cruda reaidad que pensé en tirarme por el balcón de mi casa, pero por cobardía no lo hize, a mis casi 24 años, aún pienso en que debería haberme lanzado ese día y hber evitado ya más de 10 años más de pura mierda.

  80. oray

    pense que era la unica que le pasaba esto , ahora entiendo que es una hueá enferma parte de esta cultura.

  81. Linda

    Estoy emocionada, leí todos los comentarios, solidarizo completamente con otras mujeres que han pasado por esta situación tan horrible, en que se nos encontró vulnerables y fuimos abusadas. La culpa, el miedo a la respuesta si contabamos lo sucedido, la verguenza que nos hacia sentir haber sido “tontas” o simplemente creer que era algo sucio. Me sucedió entre los 11 y los 12 años, actualmente tengo 27 y recien hace un mes pude contarlo, estuve con psicoterapias que me ayudaron un montón, ya que pude revelarle a mi madre y a mi pareja, muchas veces se me criticó que el dinero que yo portaba en ese entonces se lo robaba a mi hermano, pero la verdad es que el violador me daba dinero para engatuzarme.
    Al leer este artículo me he sentido completamente identificada, hemos sido violentadas en infinitas oportunidades, pero ya no callamos, no permito ni un insulto más!, nunca más… las mujeres debemos solidarizar entre nosotras y contar nuestras historias para que no se vuelvan a repetir y a esos malparidos hay que funarlos y no dejarles vivir impunes.

  82. Ana

    Reconocer que no solo somos muchas (demasiadas) sino también que es una practica cuasi común en esta sociedad, quise compartir un fragmento de un libro que leí hace muchos años llamado Donde cruzan los brujos de Taisha Abelar (escritora y antropóloga Norteamericana) y quien fue aleccionada por llamados “brujos” mexicanos en la época de los 90; relata en estas líneas un suceso personal (el libro trata de su iniciación en este tipo de conocimiento) donde es acosada, y desde la primera vez que lo leí me impacto el sentimiento que me provoco y la certeza que generó posteriormente acerca de que permitir (muchas veces inconscientemente) o detener el acoso ES una cuestión personal, y que al enfrentarlo no solo libera energía y poder personal también sensibiliza acerca de otras cuestiones culturales a las que las mujeres estamos sujetas, a veces repito, inconscientemente como para “permitir” el acoso… Comparto en espera de enriquecer de algún modo este tema…

    Después de manejar continuamente por más de tres horas, nos detuvimos a comer en la ciudad de Guaymas. Mientras esperaba que llegara la comida, eché un vistazo a la estrecha calle que bordeaba la bahía. Un grupo de muchachos sin camisas pateaba una pelota; más allá, unos obreros colocaban ladrillos en una obra; otros más tomaban su descanso de mediodía bebiendo refrescos de botella, apoyados en unos montones de sacos de cemento sin abrir. No pude menos que pensar que en México todo parecía más ruidoso y polvoriento.
    -En este restaurante sirven un caldo de tortuga exquisito -dijo Clara, recuperando mi atención.
    Justo en ese momento una sonriente mesera, dueña de un diente incisivo de color plateado, colocó dos tazones del caldo en la mesa. Clara intercambió unas palabras cordiales con ella en español, antes de que la mesera se apurara a atender a otros clientes.
    -No he probado nunca el caldo de tortuga -comenté al tomar una cuchara y examinarla para ver si estaba limpia.
    -Te espera un verdadero agasajo -replicó Clara, observando cómo limpiaba la cuchara con una servilleta de papel.
    Con renuencia probé una cucharada de caldo. Los trocitos de carne blanca que flotaban en una cremosa base de jitomate en efecto eran deliciosos. Tomé varias cucharadas de caldo antes de preguntar: -¿De dónde sacan las tortugas? Clara señaló por la ventana.
    -De esta bahía. Un apuesto hombre de edad madura que estaba sentado a la mesa al lado de la nuestra volvió hacia mí y me guiñó el ojo. Su gesto me pareció más un intento por hacerse el gracioso que una insinuación sexual. Se inclinó hacia mí, como si le hubiéramos dirigido la palabra.
    -La tortuga que está comiendo ahora era muy grande -dijo en inglés, con un marcado acento. Clara me miró y alzó las cejas, como si no pudiera creer tanta audacia por parte de un desconocido.
    -Esta tortuga era tan grande que alimentaría a una docena de personas hambrientas -prosiguió el hombre-. Las atrapan en el mar. Se requiere varios hombres para agarrar a una sola.
    -Supongo que las arponean como a las ballenas -comenté. El hombre hábilmente acercó su silla a nuestra mesa.
    -No, creo que usan grandes redes -afirmó-. Luego las aporrean hasta dejarlas inconscientes, antes de abrirles los vientres. Así la carne no se pone demasiado dura.
    Mi apetito se esfumó. Lo último que deseaba era que un agresivo e insensible desconocido se pasara a nuestra mesa, pero no sabía cómo manejar la situación.
    -A propósito de comida, Guaymas tiene fama por sus camarones gigantes -continuó el hombre con una sonrisa cautivadora-. Permítanme pedirles unos.
    -Ya lo hice -replicó Clara bruscamente.
    En ese momento regresó nuestra mesera, cargando un plato rebosante de los camarones más grandes que había visto en mi vida. Hubieran bastado para un banquete y definitivamente era mucho más de lo que Clara y yo podríamos comer, por mucha hambre que tuviésemos.
    Nuestro indeseable compañero me miró, a la espera de una invitación para compartir nuestra comida. De haber estado sola, hubiera logrado pegarse aun contra mi voluntad. Sin embargo, Clara tenía otros planes y reaccionó de manera decisiva. Se puso de pie con agilidad felina, enfrentó al hombre adoptando una actitud amenazadora y lo miró directamente a los ojos.
    -¡Vete a la chingada, pendejo! -vociferó en español-. ¡Cómo te atreves a sentarte en nuestra mesa!
    ¡Mi sobrina no es ninguna pinche puta!
    Su actitud emanaba tal fuerza y el tono de su voz era tan ofensivo que se paralizó toda actividad en el lugar. Todos los ojos se clavaron en nuestra mesa. El hombre se encogió de manera tan lastimosa que sentí pena por él. Se escurrió de la silla y salió del restaurante casi reptando.
    -Sé que has sido entrenada para dejar que los hombres te saquen ventaja por el simple hecho de ser hombres -comentó Clara una vez que se había vuelto a sentar-. Siempre has tratado con amabilidad a los hombres y te han chupado todo lo que tienes. ¡¿No sabías que los hombres se alimentan de la energía de las mujeres?! Sentía demasiada vergüenza para discutir con ella. Percibía todas las miradas en el lugar fijas sobre mí.
    -Dejas que te mangoneen porque les tienes lástima -prosiguió Clara-. En lo más recóndito de tu corazón ansías cuidar a un hombre, a cualquier hombre. Si ese idiota hubiera sido mujer, tú misma no hubieras permitido nunca que se sentara a nuestra mesa.
    Había perdido el apetito por completo. Me enfurruñé, pensativa.
    -Veo que toqué una llaga -indicó Clara, con una sonrisa vana.
    -Armaste un escándalo; fuiste grosera -declaré con tono de reproche.
    -Es cierto -replicó, riéndose-. Pero casi lo maté del susto.
    Su expresión era tan franca y parecía tan feliz que por fin pude reír, al recordar el sobresalto del hombre.
    -Soy igual que mi madre -rezongué-. Consiguió hacer de mí un ratón en lo que se refiere a los hombres.
    En el instante en que di expresión a este pensamiento, desapareció mi depresión y volví a sentir hambre. Me acabé casi todo el plato de camarones.

  83. Ana

    por cierto, una vez que comprendí, asumí y olvide los malos ratos, los terribles momentos…. y ahora, soy energía que fluye, los suficientemente fuerte para compartir con las niñas que vienen detrás…. es obligación y compromiso.

  84. Tue-Tue

    Uno, como hombre, crece en este mundo machista. Están natural en la básica escuchar, entre los compañeros, mencionar el logro de “le corrí la mano a tal mina”, o en la media decirle tantas cosas a las mujer que pasan por el liceo y gritarle tantas cosas, como “suelta el mono” entre las menores. Hasta la tele muestras a las mujeres como objetos, como algo que debemos tener y “disfrutar”, y como tales hay de “buena” y “mala” calidad. Decimos que vivimos en una sociedad de respeto, pero es de pura boca. Sin embargo, algo de este texto, que me gusto mucho y me entrego una visión nueva, me llama la atención y creo que de igual forma me hace reflexionar un poco al respecto: “El deseo propio está muy mediado por la capacidad o no de adaptarse a lo que se debe hacer. En un punto creo que es difícil distinguir la diferencia entre deseo y deber. Hay que vestirse, lavarse los dientes, comer. Limpia por fuera sucia por dentro, se puede sobrellevar”. En fin, eso tengo que decir…

  85. Paula

    Uf! me di el tiempo de leer casi todos los comentarios…es como escarbar todos tus recuerdos de abuso (sea cual sea) ordenarlos y darse cuenta los tipos de conducta que uno forma, como hemos sido manipuladas por tantas situaciones.
    Creo que a los 4 años jugando en el patio con mi hermano me pidió que lo acompañara al galpón, se sentó y me pidió que hiciera lo que hacia el papá con la mamá, yo no entendí y me dijo que me bajara los pantalones, yo no quería, mientras el se los bajaba me decía “ven, ponte aquí, eso tiene que chocar conmigo”, recuerdo que le decía que no, que no quería y estaba malo, y salí corriendo.
    Nunca olvidé eso, pero lo fui dejando pasar y escondiéndolo (es más, nadie lo sabe, excepto uds).
    A los 7 años con unos amigos, nos encerramos en una pieza, y uno de ellos me manoseó.
    A los 12 años comencé a masturbarme llena de imágenes algo perversas por así decirlo. Pero a pesar de mi intención por sentir placer, no llegaba a nada, y hasta hoy en día no consigo encontrar ese placer. Lo hago como para buscar a algo, que no termina en nada..es curioso
    Y aun así sigo siendo virgen, he tenido un par de pololos con los cuales hemos tenido instancias, pero en mi mente se reflejan los momentos desagradables que pasé por mi infancia, siendo que en el momento siento cierta excitación..se desvanece todo cuando llega el momento.
    Es tan complejo, pero con todos estos comentarios me explico bien de mis conductas y mis trancas.
    Gracias a todas por contar sus historias …muy conmovedoras. Y también a los chicos que han sido capaces de reconocer la culpa de muchos otros hombres y pedir perdón.

  86. Pikara Magazine Artículo de la Autora

    Por si alguien se lo está preguntando, estamos eliminando todos aquellos comentarios que descalifican explícitamente a la autora, ya sea mediante insultos o diciéndole que se merece haber sido agredida. Se pueden expresar discrepancias con el texto, pero sin faltar al respeto, tal y como establece claramente nuestra política de moderación de comentarios.

  87. Daniela

    Ahhh, Chilito.
    Excelente artículo. Gran aporte.
    Gracias, Lucía.

  88. bli

    Increible como la sociedad valida actitudes como “normales” siendo realmente solo comunes….me doy cuenta de lo importante de validarnos no significa ser o no feminista, se trata de validar nuetro genero, nuestro sexo, darnos valor a nuestra realidad, a nuestra manera de ser, me doy cuenta de lo importante que sera para mi cuando forme una familia hablar estos temas en pareja para que en conjunto no validemos las agreciones de cualquier tipo. Me asombra mirar la television y ver como gratiutamente dejamos que nos agredan, nos vamos acostumbrando a ellas y nos crean una realidad la cual al creerla la volvemos real!!! el valor de hablar, reconocer y compartir hara que nos unamos para cada una en su lugar valore el ser mujer y sea capaz de defender cuando a alguien se le esta violando de cualquier manera, y no ser participes de comentarios como “pero si ella es super zorra o puta por eso le pasan esas cosas”, ya que estos comentario hacia nuestro genero validan la agresión!!!!

    Gracias por abrir la conversación!!!

  89. Maria

    Muy chocante y movilizante el relato…hoy en dia en esta sociedad se sigue viendo al cuerpo de la mujer como un objeto de placer,.. si muy superficial, cuando la mujer es un ser lleno de amor para dar, intuitiva, dadora de vida, y es asi desde muy pequeños hay que enseñarles a los hombres el valor de la mujer, que hay cuidarla, respetarla,pero lo mas importante es ,amarlas, la mujer es complemento del hombre y el hombre lo es para la mujer… Trato de no ser feminista, ni machista,…en cuanto al sexo siempre se ve que el hombre es el ser sexual, cuando la mujer tambien lo es,..la mujer tiene que asumir su sexualidad, cuando mas la esconde mas situaciones no muy gratas vienen a ella,…pero mas importante que asumir su sexualidad, es amarse a una misma y valorarse.

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