Trampa antielección Derecho a decidir

Me enseñaron la ecografía con latidos y me bombardearon con argumentos que habría tardado poco en rebatir en caso de estar emocionalmente estable.

Siempre pensé que a mí no me podía pasar. Que el aborto era cosa de ignorantes, incultas, marginadas… Era lo que me habían enseñado, lo que había visto, leído. La memoria colectiva, el afán de control junto con la imagen que se quiere transmitir en el cine y la literatura: el aborto es cosa de putas.

¿Os viene a la mente alguna película/libro donde sale un aborto legal, gratuito e indoloro? ¿La imagen dramática de sufrimiento, dolor y peligro es un reflejo de la realidad? ¿Debe seguir siéndolo? ¿Denuncia esta realidad o es otra forma de amonestar y controlar, de enseñarnos qué nos va a pasar si somos insumisas?

Mi embarazo ha sido lo más absurdo que me ha podido pasar. Comienzo nada inusual: el preservativo falla. Pero yo no me di cuenta. Si él lo ha notado o no y si le ha dado igual o no, junto con mi odio asesino hacia hombres que creen que embarazar a su novia sin su consentimiento para reforzar la relación es algo humano… es tema de otro texto.

Seguía teniendo la regla. También tenía mareos, náuseas, olfato de loba y mucho miedo porque me sentía enferma y no entendía lo que me pasaba. Lo que no tenía era el mí(s)tico instinto maternal.

Para mi médica de cabecera estaba estresada porque estudiaba y trabajaba a tiempo completo. Me recomendó relajarme y si no lo conseguía, tomarme un Diazepam. Para el ginecólogo al que fui porque tenía la regla a intervalos anormales, ¨ esto se llama vivir en Madrid ¨. Al describirle los otros síntomas se rió: ¨ Estás embarazada, ya lo verás ¨.

Me imagino el shock al ver el resultado de un test de embarazo. Aunque lo que se ve son rayas, ¿no? ¿O colores? Yo vi una imagen. En blanco y negro, sí. Pero con todos los detalles. El ginecólogo, contentísimo de su diagnóstico acertado, dándole la vuelta a la pantalla del ecógrafo para enseñármela. Sin importarle lo poco preparada que estuviera para ello: ¨ Qué bueno soy, lo sabía ¨.

Y menos mal que a pesar de todos los tabúes nos atrevemos a hablar entre nosotras. Nos arriesgamos a que nos juzguen, a que se escandalicen, a que sean un poco menos nuestras amigas del alma. Pero también podemos ser su salvación algún día. A la primera persona que llamé fue a la amiga que sabía que me podía aconsejar porque ya había pasado por esto. Una llamada, el número de teléfono de la clínica, ¨ te acompañaré ¨, nada de reproches.

Y mientras esperaba que llegara la fecha de la cita en la clínica, aparecieron las otras amigas. Las que tienen claro que ellas no quieren tener hijos, pero al decirles que yo tampoco ¨ Ayy, y es que esto no me gusta ¨. Pero (decían que) querían ayudar. ¨¿Por qué pagar a una clínica privada cuando hay una asociación que te puede asesorar? No pierdes nada, habla con ellas … ¨.

Trampa.

No fue asesoramiento, fue chantaje emocional. No aceptaron ninguno de mis argumentos a favor de mi decisión. Me tenían lástima y me querían salvar de mí misma. Al ver que estaba segura de lo que quería y que no me podían convencer me ofrecieron una ecografía para ver por qué tenía la regla estando embarazada, ya que no era normal. Me pareció razonable y necesario.

Trampa.

Ecografía con sonido. Latidos.

¿Hacía falta?

Sí, para hacerme vulnerable. Y bombardearme con argumentos que habría tardado poco en rebatir en caso de estar emocionalmente estable. Lo típico: ¨ Y si tuvieras suficiente dinero no lo harías, ¿no? ¨ Trabajo y tengo ingresos suficientes. ¨ Ninguna mujer quiere ver el feto abortado ¨. Normal, ver operaciones es cosa de cirujanos. ¨ Es un trauma psicológico que arrastrarías toda la vida ¨.
No.

Lo que sentí al día siguiente después de despertarme de la anestesia fue alivio. Pero antes de que todo terminara tuve miedo, vergüenza, rabia. ¿Por qué estoy embarazada? ¿Por qué tengo que pedir una tarjeta de crédito para pagar por el aborto? ¿Por qué tengo que elegir entre anestesia local o total en función del precio? ¿Cuánto cuesta quedarse inconsciente sobre una mesa de quirófano?

Tenía 26 años, fue en 2010 y era ilegal. Vuelve a serlo ahora.

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Trampa antielección
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