¿Hay que contar que la víctima es prostituta y africana? En red, Especiales, Opinión, Violencia machista

Un maestro de artes marciales ha dejado en coma a una trabajadora del sexo inmigrante en Bilbao. June Fernández expone la necesidad de que el periodismo señale cómo las relaciones de poder intervienen en las agresiones sexistas.

arribalasqueluchan

arribalasqueluchan! (Flickr)

Un hombre ha dado una paliza a una mujer en Bilbao, dejándola en coma. Además, la policía ha encontrado restos del cadáver de otra mujer en el gimnasio que el agresor regenta. La prensa cuenta también que el hombre ha confesado haber asesinado a otra mujer la semana pasada. En el tratamiento dado por dos periódicos muy diferentes, El Correo y Naiz, llama la atención que ambos han contado que el agresor es un maestro de artes marciales. En cambio, mientras que El Correo ha detallado que la mujer que está en coma es una prostituta de origen africano, Naiz ha optado por obviar ambos datos. Intuyo que no porque no los conociera, sino porque probablemente quien escribió la nota consideró que el único dato relevante, que explica la agresión, es el hecho de que la víctima fuera mujer.

Decir sólo que era “una mujer” invisibiliza las situaciones específicas que viven ‘las otras’, las que quedan excluidas del sujeto singular ‘mujer: las negras, las inmigrantes, las trabajadoras del sexo…

Ayer un amigo me planteó que le preocupaba que destacar que la mujer es africana y prostituta desviase la atención sobre que se trata de una agresión machista, y que propiciase el amarillismo. Yo le contesté que me parecía bueno dar esos datos como forma de enmarcarlo en unas relaciones de poder determinadas. También le dije que, frente a la tendencia de reducir la violencia de género a los asesinatos de mujeres en el contexto de la pareja, me parecía positivo hablar de violencia machista en otros contextos.

Para aclarar ideas, hoy he abierto el debate en mi muro de Facebook. A continuación publico, con su consentimiento, algunas opiniones que resumen en gran medida lo que quiero exponer en este artículo:

María Almansa Sánchez: Yo creo que no da igual, porque le pegaron por mujer, por negra y por prostituta, son tres cosas a visibilizar.

Ander Izagirre: Si el hecho de ser inmigrante y prostituta supone una posibilidad mayor de ser agredida, de ser más vulnerable, eso hay que explicarlo. Hay que llamar la atención sobre ese hecho.

Carmen Romero Bachiller: Creo que la cuestión es aclarar lo invisibilizado. ¿Por qué se nombra el hecho de que sea prostituta y negra y no se dice que el maestro de artes marciales tiene nacionalidad española y es blanco? ¿El hecho de que se identifique a la víctima como prostituta y negra la deshumaniza de alguna forma y matiza su estatus de víctima? ¿Cómo se construye la “humanidad” del profesor de artes marciales en contraposición? Quizá se podría incidir en la categorización, pero responsabilizándonos de ella, quiero decir, la forma en que el hecho de que sea negra y prostituta intersecta con el hecho de ser mujer y cómo eso la construye como menos relevante en una sociedad racista y sexista.

Juncal Martínez de las Heras: Creo en la necesidad de visibilizar la prostitución, porque me parece terrible que se busquen víctimas invisibilizadas: no es lo mismo ponerte a matar a clientes del gimnasio que a prostitutas invisibles.

Joana García Grenzner: En este caso tanto el origen como la profesión son relevantes, porque explican su mayor vulnerabilidad a la violencia machista: por las barreras de la ley de extranjería, por un lado, y por la estigmatización y la indefensión que viven muchas prostitutas (paradójicamente, desde la visión salvacionista). Y estos factores deberían abordarse de alguna manera en el texto. Otra cosa sería destacar, en caso de que el agresor fuera migrante, su origen en el titular, porque implícitamente se relacionaría el hecho de ser de otro país con la predisposición al machismo, como suele pasar. O decir que las migrantes son más vulnerables a la violencia porque vienen de culturas machistas….

Como dice Ander, el papel del periodismo consiste en explicar a la ciudadanía qué está pasando y por qué. Por tanto, no se trata sólo de informar sobre crímenes machistas, sino de aportar datos y reflexiones que permitan a las personas entender por qué la violencia contra las mujeres es un problema social estructural. Un elemento fundamental para explicar la violencia son las relaciones de poder. A menudo se retrata a los agresores como seres con impulsos incontrolables, que mataron o violaron en un arrebato. Pero, como dice Juncal, si la violencia no tuviera que ver con esas relaciones de poder, el maestro shaolín podría haberla tomado con algún cliente que no pagase su cuota mensual. ¿Es casual que, por lo que sabemos, haya elegido como víctimas a mujeres, que además son inmigrantes y se dedican a una profesión estigmatizada? Como dice Carmen, lo cierto es que las vidas de estas mujeres, en una sociedad sexista, clasista y racista, son menos relevantes, valen menos.

De la misma forma que importa que las víctimas fueran mujeres, inmigrantes, negras y prostitutas, importa que el agresor sea hombre, autóctono, blanco y empresario. De la misma forma que todas las mujeres estamos expuestas a ser víctimas de violencia machista, pero elementos como la procedencia o el color de la piel implica mayor vulnerabilidad e indefensión, hay que recordar que no existe un perfil de agresor (contra el prejuicio de que se trata básicamente de inmigrantes, toxicómanos o locos), pero que cierta posición social puede acentuar el desprecio hacia las personas que considera inferiores, y le situará en posición de ventaja en un proceso judicial.

¿Qué ocurre? Que medios como El Correo no explican esas cosas, sino que el enfoque, como ocurrió como Diego Yllanes, asesino de Nagore Laffage, o en el del atleta Pistorius, se reduce a “cómo es posible que un hombre de bien resulte ser un asesino”. Cuando nos hacemos esa pregunta obviando el machismo (reforzado por el racismo o el clasismo), las respuestas suelen llevar a reforzar prejuicios e incluso justificar al agresor. En el caso de Yllanes, escuchamos que Nagore amenazó con destrozar su carrera y el pobre psiquiatra se asustó y reaccionó quitándosela de encima. En las tertulias televisivas se habló de que Pistorius tal vez estuviera acomplejado por su discapacidad. Cuando los medios no encuentran una explicación peregrina de este tipo, queda el comodín: la enfermedad mental o la psicopatía, como ocurrió con Jose Bretón, “el monstruo de las Quemadillas”.

El despiece de El Correo sobre el agresor empieza con esta frase: “Nada parecía indicar que Juan Carlos Aguilar podía ser algo más que un respetado maestro shaolín”. Y termina así: “Ahora hay que averiguar el motivo que llevó a este monje guerrero, que en la época de la entrevista decía practicar la castidad, a maniatar a una prostituta en un gimnasio en el que, al parecer, guardaba restos humanos. Lo que está claro es que, en algún momento, se desvió del iluminado camino del monje guerrero”. En el debate en mi Facebook, Ander comenta: “Justo lo dijo el otro día Lucía Martínez Odriozola: cuando lee un texto que empieza así, piensa que las apariencias no indican nada y que esos comentarios son una mierda”.

Y si el miedo de decir que la víctima era prostituta y africana es que despierte menor indignación y movilización social, el reto será hacer un periodismo que denuncie la existencia de ciudadanas de primera y de segunda

Es imprescindible que las y los periodistas revisen sus propios prejuicios. Hace unos minutos he hablado en calidad de integrante de SOS Racismo con una redactora, que me ha preguntado, al hilo de este caso, sobre la situación de las mujeres inmigrantes que se dedican a la prostitución. Estaba muy interesada en hablar de mafias. A mí me parece que hoy toca hablar de los machistas autóctonos. No ha sido una mafia nigeriana la que ha dejado a esta mujer al borde de la muerte. No son las mafias las únicas responsables de que una mujer negra, inmigrante y prostituta sea un blanco fácil de agresiones.

Desde el asesinato de Ana Orantes, caso que siempre se cita como punto de inflexión, la violencia machista se considera noticia. Esto es un avance importante. Pero la única forma de que la ciudadanía entienda por qué un asesinato de una mujer a manos de un hombre es un fenómeno diferente que el de un hombre asesinado por una mujer, es relacionar los crímenes machistas con el resto de formas de desigualdad de género, discriminación y violencia sexista. Mostrar que son esas pequeñas agresiones machistas cotidianas que pasan desapercibidas, cuando no normalizadas y promovidas, las que explican que vivimos en una sociedad en la que asistimos a un goteo incesante de mujeres asesinadas por hombres. No me extraña que se hable de “la lacra” de la violencia de género, como si se tratase de una epidemia que hemos tenido la desgracia de padecer, pero que no sabemos ni por qué ha aparecido, ni cómo se extiende, ni mucho menos cómo erradicarla.

Y en ese trabajo de explicar la violencia machista, es importante tener una perspectiva interseccional. La consigna de que lo único importante es que los agresores son hombres y las víctimas mujeres, no contribuye a entender las relaciones de poder que intervienen. Y decir sólo que era “una mujer” invisibiliza las situaciones específicas que viven ‘las otras’, las que quedan excluidas del sujeto singular ‘mujer’: las negras, las inmigrantes, las trabajadoras del sexo, las trabajadoras del hogar, las diversas funcionales, las ancianas, las transexuales.

Y si el miedo de decir que la víctima ejercía la prostitución y era africana es que entonces sea percibida como una de “las otras” y por tanto provoque menor empatía, indignación y movilización social, pues ahí nos encontramos con otro reto, hacer un periodismo que denuncie la existencia de ciudadanas de primera y de segunda categoría (y de personas a las que incluso se les niega la condición de ciudadanas). Que hable de la realidad de las mujeres en situación de exclusión social, pero no reduciéndolas a pobres víctimas, sino mostrándolas como sujetas de derechos. Un periodismo que, en vez de dedicarse a humanizar a los agresores, ponga cara y dé voz a las víctimas.

El Correo acaba de publicar que la mujer que está en coma se llama Ada y tiene 29 años. Sigue muy grave. Cuando las víctimas de violencia machista importen como han importado otro tipo de víctimas en nuestro país, cuando periódicos de referencia como El Correo se tomen en serio su papel en la construcción de una sociedad libre de sexismo, de la misma forma que se implicaron contra el terrorismo, tal vez el fin de de la violencia machista esté más cerca.

Dos recomendaciones:

– Itziar Abad analizó en su día la noticia de la muerte de una mujer que se cayó por un barranco cuando huía de un agresor. La autora critica que se dijera que no era violencia machista porque el agresor no era su pareja, y que no se diera importancia al hecho de que se trataba de una relación de prostituta y cliente.

– Para acercarse al concepto de ‘interseccionalidad’, más complejo y menos victimizador que el de la discriminación múltiple, recomiendo el libro ‘Intersecciones, cuerpos y sexualidades en la encrucijada’, editado por Raquel (Lucas) Platero, que incluye además un artículo en el que se analiza cómo se ha abordado en Estados Unidos la violencia hacia las mujeres negras.

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Periodista. Madre orgullosa de Pikara. Colaboro con eldiario.es, Diagonal y Argia. Me gusta contar historias de personas libres y rebeldes. También me gusta romper tabúes y provocar cortocircuitos contra los sectarismos (el mío incluido).

Comentarios recientes

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  3. Maria González Gorosarri

    Deconstruyendo la noticia: una persona denuncia ante la Ertzaintza que un calvo empujó a una mujer negra adentro de un local. Esa persona sólo describe de manera física al agresor y a la mujer. Es la oficina de prensa de la Ertzaintza le califica de “prostituta”, teniendo en cuenta de que ella está inconsciente, seguramente por su ropa o por oficio de policía. Por cierto, ¿alguien ha puesto alguna vez una denuncia por violencia de género en la Ertzaintza o cualquier otro representante de la Administración de Justicia? Sería mucho hablar de empatía para con la víctima, como para hablar de concienciación… Por lo tanto, la cuestión es filtrar los datos que ofrece una entidad sin perspectiva de género. Además, ¿hay alguien que crea que El Correo trabaja por un periodismo que visibilice la violencia sexista?

  4. Violeta

    Lo que me ha dejado pasmada es que en esta nota se les llame “trabajadoras del sexo” a las mujeres prostituidas.

      1. El feminismo no debe rescatar ideologías tan pasadas de rosca.

        Pues a mi tambíen, sobre todo porque entre ellas no se suelen llamar así.

  5. Greta

    He seguido el debate en facebook y he leído tu artículo con el que coincido totalmente. ¡Muchas gracias por expresarlo tan bien!
    Lo difundo entre gente conocida.
    Saludos. Greta

  6. César

    La verdad hay que contarla íntegra, independientemente de la conclusión a la que pueda llegar el propio lector al recibirla. Cualquier omisión premeditada de información es manipulación.

  7. Dani

    A mi me revienta cuando oigo “los ladrones de origen rumano (o colombiano, o marroquí…)” porque acaba estigmatizando a un sector de población inmigrante que nada tiene que ver con el hecho. Los argumentos que apoyan decir que la víctima de la noticia era nigeriana son los mismos: son más datos para centrar mejor la noticia. El problema es cómo calan esos datos en el lector.
    Si es relevante a la hora de ser agredida, supongo que también será relevante a la hora de agredir. A mi no me parece tan relevante ni en un caso ni en el otro. Y creo que el efecto puede ser dañino, generando xenofobia.

  8. pilotes

    Y cuando la negra prostituta sea la agresora… también nos parecerá bien que se publique? O entonces es mejor no visibilizar?

    Creo que o siempre o nunca. Lo importante es que sea mujer, no prostituta o africana.

    1. Ana

      Ojalá lo fuera, y ojalá lo publicaran, así veríamos que también nosotras, putas, negras o simplemente mujeres, podemos ser violentas, pero, desgraciadamente, nos han asignado el papel de víctimas.

  9. Warp

    En el telediario de mediodía de TVE1 hace menos de una semana:

    “Un policía local mata a su mujer….”

    Dos minutos después, otra noticia.

    “Un hombre mata a su mujer…”

    ¿Por qué es necesario decir que el primer agresor es policía local? ¿Le hace más culpable por ser policía? ¿Tal vez le exime de culpabilidad por ser policía? ¿La mujer está más viva sea o no policía?

    ¿Qué tiene el segundo hombre para que no se diga su profesión? ¿Estaba en paro? No, hubieran dicho “un parado mata a su mujer…” ¿Tal vez era camarero, funcionario, electricista, ingeniero…? ¿El oficio (o el desempleo) hace que la mujer esté menos muerta?

    En ambos casos, la mujer siempre es mujer, da igual si era juez, electricista, profetisa o policía local.

    La marca “rumano, policía local, africana, prostituta, juez” indica siempre algo despectivo, aunque no lo sea. Se etiqueta para remarcar la diferencia: “no son como nosotros, que sí somos normales y nunca nos van a pasar estas cosas”. Oyendo las noticias te das cuenta de hasta qué punto se ha prostituido el periodismo y más aún el lenguaje.

    En el caso de “africana”, usan el eufemismo para no decir “negra” porque no tienen lo que hay que tener para decir “negra” en un telediario o periódico. Conozco muchos africanos blancos, bereber, altos, negros, bajos… Algunos son nigerianos, sudafricanos, egipcios o marroquís. Puedes mezclar las dos listas porque conozco sudafricanos blancos, egipcios negros… Es como decir “americano”: América va desde la Antártida hasta el Ártico ¿por qué tengo que asumir que es “estadounidense” en vez de mexicano o chileno?

    O como cuando dicen “de etnia gitana” en vez de “gitano”. “De etnia rumana, gitana, mallorquina.” Es diferente a nosotros, que no somos como los demás muertos, asesinos o asesinadas, estamos por encima del bien y del mal.

    En fin, que ya desbarro. ¡Besos!

  10. Luisa

    Este articulo es misándrico y sexista y así lo denuncio. Creo que todos debemos denunciar siempre este tipo de artículos en el que un psicópta, y que parece ser un asesino en serie, se reduce a un hombre violento y machista, para denigración del sexo masculino por parte de enfervorizados fanáticos.

      1. di

        Te quedas corta. La chica dice que el articulo es misandrico y sexista, yo opino que ella es misógina y le falta mucha información. Soy de México, un país con altísimo índice en feminicidio, y quienes los cometen no son psicópatas, son hijos ken educados del heteropatriarcado racista y del neoliberalismo.

  11. blanka

    En mi opinión si bien es necesario resaltar y subrayar que la victima sufrió violencia de género, es de gran relevancia visibilizar los otros dos puntos, en este caso el ser prostituta y africana, ya que nos demuestra otro tipo de violencias tanto de poder, como de “estatus social” y nos permite recalcar que en ninguna situación es permisible la violencia de género, en este caso hacia la mujer.

  12. Leire

    Totalmente de acuerdo con el artículo, y además, pienso que es muy significantivo que ha ocurrido un dos de junio, día internacional de las trabajadoras del sexo. Es necesaria una lectura feminista, un análisis que contemple todos los aspectos relacionados, la fecha es importante. Es muy doloroso no encontrar la reflexión en ningún medio, muy doloroso.

  13. Ana

    June, muchas gracias por reaccionar tan rápido y difundir tan bien tu punto de vista. Ojalá más personas tuvieran esa capacidad de reflexión y de actuación. Como mujer blanca y extranjera viviendo en España te puedo decir con todas las letras que ser autóctona y ser extranjera no es lo mismo en ninguna parte, a pesar de que todas seamos mujeres y de que al ser blanca sea tratada casi como autóctona (así como no es lo mismo ser negra, indígena, blanca, pobre, rica, hetera, lesbiana…) Hay si que levantar ese debate. Las relaciones de poder funcionan de una manera completamente distinta dependiendo no solo de que seas mujer, pero también de donde vienes, que poder adquisitivo tienes y que rol económico ejerces socialmente. Y hay que hablar de ello. Y lo haces de una manera muy fácil de entender.

  14. Plath

    A mi tambien! Trabajadoras del sexo? Explotadas por la prepotencia de los hombres, humilladas, tratadas como mercancía y, si se tercia,estafadas, maltratadas y asesinadas. Ya esta bien de querer profesionalizar lo que es una esclavitud.
    Y estoy de acuerdo con el articulo: importan losvdatos, porque el periodismo es aportar informacion. Pero en este caso, mas aun: violencia por ser prostituta, inmigrante de color y mujer.

  15. Javier Vizcaíno

    El sintagma “hay que” es muy rotundo. No creo que exista una opción cien por ciento correcta. En todo caso, lo que resulte más razonable lo será por consenso o convención social.
    Dicho eso, puedo decir lo que yo haría, que es, efectivamente, mencionar la condición de prostituta y de inmigrante de la víctima. Opini que es un dato lo suficientemente significativo como para aportarlo. A partir de ahí, serán los y las lectores/oyentes/espectadores quienes decidan la relevancia y la interpretación que estimen. Nos guste o no, es cosa suya. Y no tendrán por qué acertar. Habrá quien piense que el origen y la profesión de la mujer tiene relación con la agresión que ha sufrido y habrá quien lo vea de modo opuesto.
    Dos preguntas que dejo, plagiando el título de June:
    1. Si la víctima hubiera sido política madrileña, ejecutiva bancaria suiza, o estudiante francesa del programa Erasmus, ¿habría que contarlo?
    2. ¿Hay que contar que el presunto agresor es maestro shaolín?

  16. Luisa

    Qué empeño los medios en destacar el amarillismo. Cuando a una mujer la asesinan, a mí tambien tambien se llevan una parte de mi vida, sea de la clase, etnia, color, edad, condición que sea, esto me duele hasta en lo más intimo.
    Sobre el varon que decidio sobre su vida y casi sobre su muerte es un ser tan perfecto, que nadie se explica cómo pudo ocurrir. Que si maestro, que si propietario, que incluso aconsejaba sobre cómo controlar el cuerpo y las emociones. Este perfil de varón nunca lo había yo tenido en cuenta en mi imaginario. Ese es el error, que buscamos un perfil de asesino de mujeres, que nos encaje en nuestro imaginario como lo que són. El rastreo y trabajo sería más fácil. Compañeras y compañeros el denominador común de todos ellos es uno, son machistas y misógenos. Solo desde aquí se entiende la violencia machista. No nos matan por otra razón más que por ser mujeres.

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  18. Noelia

    Yo creo que la función de un periodista es informar. Contar la verdad, objetivamente, siempre, no unas veces sí y otras no. Y si resulta que la profesión de la víctima es relevante en la historia, se le debe dar importancia. Seguramente el hecho de que fuera prostituta la hacía mucho más vulnerable. En cambio, la profesión de él no resulta igual de importante. ¿El origen de la víctima? ¿Que fuera inmigrante la hacía más vulnerable también? Seguramente también.¿Por qué? Esas son las preguntas que tiene que generar un buen periodista y se debe de encargar de darles respuesta cuando surgen. Si es cierto que ser ecuatoriana o ser africana o negra no es lo mismo que ser “una mujer” española, se debe tener contar. Tenemos que ser conscientes de que ese problema existe para poder solucionarlo. El primer paso es reconocer publica y abiertamente que existe una vulnerabilidad de estas personas, que la sociedad es clasista y no sólo sexista y que en este tipo de agresiones entran en juego también el poder, el miedo y la vulnerabilidad. Y como bien dice, si no se dan estos datos porque no son relevantes, de acuerdo. Pero si no se dan por miedo a que entonces la movilización y la indiganción social sea menor, entonces tenemos un problema. Y son los encargados de denunciarlo, amigos periodistas.

  19. Yolanda

    Tremenda noticia y tremendo monstruo que se ha descubierto. Me parece que el texto dedica demasiada atención al hecho de que sea prostituta y negra. Yo creo que todo es mas simple ques eso. Las prostitutas y vagabundos desde siempre, han sido un colectivo muy vulnerable. Muchos asesinos en serie han escogido éste tipo de víctimas porque son fáciles de llevar a tu terreno y nadie suele preguntar si desaparecen (es así de triste). Yo creo que las eligió por ésto, si hubieran sido blancas o españolas pero prostitutas al fin y al cabo, tb las podria haber escogida. Las prostitutas se suelen agrupar por nacionalidades en las calles y la casualidad hizo que justo donde estaba el gym hubiera prositutas africanas. Creo que hacer un debate de violencia de género y de xenofobia en este caso esta demás. Un saludo.

    1. asturiano

      Estoy bastante de acuerdo con estas consideraciones de corte criminológico que hace Yolanda, con la salvedad de creo que no podemos obviar que la víctima fuera una mujer y al mismo tiempo ‘prostituta’.

      Repito: son varias las variables a considerar las que explicarían este acto de violencia y muerte.

      1. Risón

        Pero hay que reconocer que estos dos colectivos: vagabundos y prostitutas callejeras son más proclives a sufrir este tipo de cosas por estar en la calle, desprotegidos, marginados, donde se les puede acercar cualquiera,etc.

  20. Rebelde

    Yo creo que la función de todo periodista claro que es informar pero sin caer en el amarillismo, que me temo que va a camino de eso.

    Considero oportuno visibilizar a un colectivo, el de las prostitutas, y su tremenda situación, y más en lo que concierne a los inmigrantes.
    Estoy de acuerdo con la autora.

    Y como mucha gente piensa, me pregunto qué hubiera pasado si la victima hubiera sido auctóctona, de aqui ?
    Mucha gente se ha escandalizado por la noticia,sí, pero por desgracia la gente ha ido “apartando” un poco la vista partiendo de la idea de que era prostituta y además de eso inmigrante.
    Como bien dice el articulo: personas de primera, segunda y tercera clase……

    La repercusión no hubiera sido la misma si la victima hubiera sido de aqui. La gente, pienso, que hubiera actuado de otra forma o manera. La actitud hubiera sido diferente. Habria generado una alarma social entre otras cosas. Imaginaros el titular: “Mujer vasca hallada en coma, y son hayados restos humanos de más mujeres desaparecidas (vascas).
    O si el asesino hubiera sido de otra nacionalidad.
    Creeis que la actitud hubiera sido la misma? hubiera tenido la misma repercusión , actitud por parte de todo el mundo: gente de la calle, medios de comunicacion, etc ?
    Hubiera habido, entre otras cosas, un acoso y derribo hacia el inmigrante asesino y a su procencia…

    Creo que ha calado un poco más en este caso porque el asesino ha sido de aqui y la gente NUNCA piensa que los de aqui pueden hacer nada malo o cosas semejantes y tremendas como las de este individuo. Se crean estereotipos y eso deberia asustarnos.

    Claro que sabemos que si desaparece una persona de aqui , su desaparición seria mediática, y yo me pregunto: ¿no se denunció la desaparicion de las mujeres? (la que él ha declarado haber matado la semana pasada, y me temo de las que saldran más adelante), se denunció y acaso no se hizo caso ? como actua la policia ante estas desapariciones ?, actuan ? no hacen caso?, no las toman con la importancia o seriedad con las que las deberian tomar?, acaso no importaba la vida de un ser humano, de una mujer, porque ademas de prostituta, era nigeriana? por eso? o del Pais que fuera (me es indifente, ha sido mujer y punto).
    Es que hay que tener claro que ha matado de manera psicópata a mujeres, indistintamente de su profesion, trabajo, nacionalidad, procedencia, etc, han sido personas, MUJERES.

    Este individuo se ha valido con total impunidad de eso.
    Habria que analizar muchisimas cosas en todo este caso.
    Por qué no trasciende en los medios de comunicación, en la sociedad, la desaparición de una prostituta ? por qué no trasciende la desaparición de una prostituta inmigrante?.
    Es algo que tendriamos que pensar entre todas porque por algo él ha actuado con total impunidad eligiendo a un colectivo de gente “denigrada”, con “rechazo social”, y creo que se ha valido de eso.
    Tendriamos que analizar qué culpa tambien tenemos la sociedad, Por supuestisimo primero él, pero después la sociedad,
    ¿qué clase de sociedad estamos creando?
    Por qué no se hace nada?, no basta con ruborizarse. La sociedad actua de manera hipócrita, y por desgracia en unos dias esto habra pasado a un segundo plano.

    Este individuo se ha aprovechado impuneme de la drámatica situación, no solo de una prostituta, sino que además de prostituta, inmigrante.

    Es digno de analizar. No miremos para otro lado.
    Que valga al menos esta trágendia para analizar muchisimas cosas

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  22. Hilaría

    Yo no he leído en ninguna noticia que la víctima fuera negra, sólo leí africana.

  23. Ana

    Muchas gracias por este artículo. Me parece totalmente oportuno y muy acertado. En mi caso, la noticia me ha golpeado por partida triple: por los hechos en sí, por haberse producido precisamente el día de las trabajadoras sexuales, y por el tratamiento que le han dado los medios y algunas personas de mi entorno. Desde la repugnancia por el tratamiento del Correo, hasta la decepción en la última línea del análisis de Maite Asensio en el Berria. Iba tan bien.., pero remata su artículo metiendo en el mismo saco a los que contratan prostitutas, con los que las golpean o violan (http://paperekoa.berria.info/harian/2013-06-04/003/001/babes_gutxien_duenari_eraso.htm)
    Coincido completamente con tu análisis y te agradezco la prontitud con que lo has escrito. Necesitaba algo así un día como hoy.

    1. Rebelde

      Ana, decirte que las que escribimos aqui nos “valemos” del anónimato para dar nuestras opiniones, y “jugamos” de alguna manera con ventaja.
      Tu no pones, al igual que no lo pongo yo, nombre y apellido completo, en cambio has puesto el nombre de una periodista, con su nombre y apellido.
      No me parece muy justo que ataques de esa manera a una periodista valiendote de ese anónimato (reitero que asi es muy facil). Te emplazo a que pongas nombre y apellido (real claro)y luego en paridad de condiciones realices tu crítica.

      Yo soy periodista, aunque no tengo el placer de conocer a la persona que nombras, pero no me parece justo que te valgas de ese anónimato para arremeter contra ella.
      Además , y mira que mi lengua materna es el euskera, yo no he interpretado en su texto lo que tu dices….
      No ha dicho lo que tu has interpretado.

      Me parece curioso un dato: al diario el correo también criticas pero curiosamente no das nombre alguno de ninguno de ellos, ¿acaso ahí no hay periodistas con nombre y apellidos?.
      Es muy curioso.

      Desde aqui mi apoyo a Maite Asensio que a mi me parece una muy buena periodista y me encantan sus articulos en Berria y en otras publicaciones que he tenido ocasión de leerla.
      (aclaro que tampoco tengo que ver con Berria)
      ánimo maite, aurrera, eta segi horrela .

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  25. Arco

    La información se ha de contextualizar en el entorno en que ocurren los hechos (social, cultural, histórico). Si con la noticia de la violencia contra la mujer se adjunta un historial de sucesos semejantes, o estadísticas de factores correlacionados, se sigue dando una información veraz, pero además se ayuda a comprender mejor la magnitud y gravedad de la violencia machista. La reiteración de casos similares y las estadísticas no muestran nunca relaciones de causa-efecto, pero sí correlaciones muy significativas: patriarcado, clase social y racismo son realidades inexorablemente engarzadas que se corroboran una vez más en el asesinato de esta mujer, prostituta y negra.

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  28. Joseba

    Que el CORREO ESPSÑOL ,mencione que la víctima era prostituta, es que, ese periódico es de ideología amarillista, siempre lo ha sido y lo seguirá siendo, es un periódico franquista, su primer nombre en el año de su fundación fue, EL CORREO ESPAÑOL DIARIO DE LA FALANJE Y DE LAS JONS ,¿no lo dice todo?, fue el vocero del Gobierno Fascista de Franco, para una sociedad democrática ,no se debería de mencionar si una víctima tiene una vida u otra, sino resaltar, que es, un vil asesinato de un SER UMANO.

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  31. Ana

    Por alusiones,
    yo también soy periodista y publico con nombres y apellidos muchas veces. Y recibo críticas, y comentarios, creo que es lo normal y lo agradezco, siempre que sea desde el respeto. Si he mencionado a Maite desde luego no ha sido un ataque, he apuntado simplemente algo que me ha decepcionado dentro de un trabajo que me parecía bien orientado. La frase creo que es bastante clara, seas euskaldun desde temprana edad o no. La he vuelto a leer, y sigo viendo lo mismo. Si yo fuera Maite no me molestaría, te lo digo sinceramente. A mí me corrigen cuestiones de sensibilidad social o política muchas veces otras compañeras y no me lo tomo a mal. Creo que así aprendemos.
    La verdad es que me ha sorprendido mucho tu comentario, el tono, el emplazamiento… lo del anonimato, y arremeter… Quiero pensar que no me has entendido bien. Debemos estar en ondas distintas.
    Y si Maite lee esto, pues que yo también le animo a seguir, claro. Faltaría más.

    1. Rebelde

      Yo me reitero en lo que he dicho. (soy además de euskaldun, terca de nacimiento).
      Yo su texto no le he interpretado asi.

      Hablas de mi tono…¿cómo vas a escuchar mi tono si aquí no se puede escuchar entonación alguna?. Las palabras varian según la entonación (vocal) con las que se dicen.
      Por ejemplo : Se puede escribir “tonta” e interpretarse como ofensa, puesto que no hay entonación vocal alguna, y en persona alguien puede decirte oralmente “tonta” y escuchando su entonación interpretar una cosa bien distinta.
      En ningun momento he pretendido nada ofensivo o algo semejante .
      Aclarado queda.

      A mi me sorprendió que no nombraras absolutamente a ningun otra periodista de los diarios que criticabas, lease el correo, etc.

      Claro que es compañera tuya. Eso me quedó claro. E incluso pense que era algo entre vosotras, porque ha quedado obvio que la conoces, (llamalo intución femenina o como quieras).
      De hecho nadie de la revista salió en su defenda por lo que quedó patente que os conoceis todas.

      En cuanto a lo de las ondas….chica si estuvieramos todas de acuerdo en todo y seriamos todas iguales, el mundo seria muy muy aburrido,no te parece?, de ahí la importancia de las discrepancias y de que cada cual, sin dejarse llevar absolutamente por nadie, con personalidad propia, dé libremente su opinión, y sea una misma, no lo que las demas quieren que seas.
      Como bien se dice, no es literal, pero es algo asi como: No sé cual es la clave del exito pero si la del fracaso: querer quedar bien con todo el mundo “…….

      Por cierto yo también he utilizado mi nombre en mi trabajo y soy la PRIMERA que ACEPTA TODO tipo de críticas, desde el respeto por supuesto.
      Las/os periodistas estamos siempre expuestas, y por ello es lógico que nos “caigan” críticas, buenas y malas, pero espero que siempre constructivas, aunque también es cierto que hay de todo, reitero que forma parte de nuestro trabajo y de lo expuestas que estamos.
      No se puede gustar a todo el mundo, es practicamente imposible!.

      Aquí yo noto ciertos miedos, y ciertos bailes a ciertas personas, y yo no bailo el agua, JAMAS, a nadie.Lo he reiterado muchisimas veces.
      Esto es una mera puntualiación generalizada.Seguro que más de una y de dos me entienden….
      A pesar de mis “criticas” y opiniones, siempre las he hecho desde el respeto y sin ánimo de ofender a nadie.
      El respeto es básico y fundamental.

      Y claro que Maite leerá esto, y yo también, como dije , le animo a que siga.
      Creo que no se la puede criticar nada puesto que es una de las mejores defensoras del feminismo

      (aclaración: mi “entonación” es de buen rollo. No puedo incorporar al texto voz alguna)

      Amen.

      A tener buen dia

      1. Rebelde

        Y también decir que me ha gustado, por primera vez, la calidad de la revista en este pasado mes de mayo, y en este mes, con la calidad de muchos de sus articulos.
        Articulos muy interesantes.

        Y sobretodo el sobreesfuerzo que debe suponer lograr los mismos teniendo en cuenta la precariedad económica.
        Eso, sin duda alguna, es todo un meritazo.

        Asi que hay que dar la ¡enhorabuena! a todas las personas que hacen posible la revista. Desde la primera a la última, sin dejarse absolutamente a nadie.

        Enhorabuena !

        1. Ana

          Yo también soy terca…
          Nada, sólo aclarar que no soy compañera de Maite, no la conozco personalmente. Y que también hay tono en lo que se escribe, por ejemplo el tono de esta réplica que me has hecho pues me ha “sonado” mejor, la verdad.
          Lo del Correo, lo mencioné por lo que leí en el artículo de June, yo no suelo leerlo, ni siquiera sé de qué periodistas se trataba. Me pareció muy chungo y lo puse como ejemplo de un extremo y en el otro extremo puse al Berria, señalando un detalle, que a mí me tocó.
          Totalmente de acuerdo con que no se puede gustar a todo el mundo.
          Pues nada más, buen día

          1. Ana

            Bueno, ahora que lo pienso, quizá no he explicado demasiado bien el detalle que me tocó, que para mí tiene su importancia. La frase concreta es la siguiente:
            “Arte martzialak egiten dituztenen ospeaz bainoago, prostitutak kontratatzen, bortxatzen, jipoitzen dituztenen ospea auzitan jartzeko.”
            Lo que me decepcionó fue encontrar en la misma frase a los que contratan prostitutas con los que las golpean y violan. Quizá no pretendía ponerlos al mismo nivel pero desde luego, cuestiona a los tres grupos de personas, y a mí cuestionar el recurso a la prostitución me parece un prejuicio a combatir. El/la que quiera pagar por sexo que lo haga, no tiene nada que ver con violencia, abuso, etc.
            Mezclar una cosa con la otra, no tener cuidado en deslindar estos conceptos hace flaco favor a las propias profesionales del sexo. Y en general a todxs nosotrxs como personas sexuadas y libres de pactar nuestras relaciones como mejor nos parezca.

          2. Rebelde

            Ana,te habra “sonado” mejor porque estoy en antena currando y te he puesto micro….(es coña!)

            En cuanto a la terquedad….Pues vaya dos tercas que nos hemos juntado….

            Sigo pensado que si hubieras querido hubieras podido saber los nombres de los periodistas del correo y lo hubieras puesto(diario que no soporto por cierto, pero respeto a todos los profesionales.)y por eso me sorprendió: que unicamente pusieras su nombre.

            Pero podriamos estar discutiendo tu y yo eternamente , estamos a fin de semana y no creo que quieras perderlo en la discusión semantica que tenemos tu y yo, aunque sea un placer intercambiar opiniones contigo.
            (será que me gustan las personas tercas, rebeldes como yo, que no se conforman, no ya en lo profesional, sino en lo personal, con lo primero que leen, escuchan o les dicen).

            En cuanto al texto que discutimos, y mira que soy terca, insisto en mi postura.(a la periodista que mencionamos le deben estan pitando los oidos a la pobre con nosotras dos !!),
            Yo esa frase no la interpreto asi. Y mira que reitero que mi lengua materna es el euskera, además de la suerte que he tenido en esta vida de empaparme de lenguas como el holandes (por mi pareja) u otras que por suerte me han enseñado.

            Parkatu baina ni erre eta erre. Ella con el encabezado lo pone bien claro: BABES GUTXIEN DUENARI ERASO, es decir violencia hacia las personas mas desprotegidas, más debiles. Ahí basa , por supuesto, su articulo.
            En cuanto a la frase que mencionas, te has comido algo importante: “eta andrea beldur zen arte martzialak egiten dituztenen ospea zikinduko ote duten erasoek Eztabaida arte martzialen egokitasunera muga ez dadin, garrantzitsua da biktima prostituta dela esatea, erasoa indarkeria matxista izan dela nabarmentzeko” y tras esto viene tu frase: “Arte martzialak egiten dituztenen ospeaz bainoago, prostitutak kontratatzen, bortxatzen, jipoitzen dituztenen ospea auzitan jartzeko”
            Es decir que plasma el sentir de una mujer , vecina del lugar del suceso, preguntada por el caso. Relata el miedo que tiene la mujer. LA SOCIEDAD, a que se relacione una cosa con otra, y que parece que el debate este ahí, cuando el DEBATE ES OTRO!!, y la preocupación debe ser otra !!.
            En ningun momento mezcla la periodista nada.
            Ella ha transmitido el sentir, objetivamente no subjetivamente, del sentir de la gente, pero la intención de ella no veo por ningun lado que sea la de equiparar una cosa con la otra, sino todo lo contrario, EXPONER LA SOCIEDAD TAN HIPÓCRITA en la que vivimos, en la que , trás eso tras semejante atrocidad, lo UNICO que les preocupa NO es la victima sino otras cosas!, y a mi eso me parece TREMENDO.

            Y en algo te doy totalmente la razon: hay que romper con MIL prejuicios.
            A mi me pareció el comunicado del ayuntamiento de Bilbao hipócrita y ademas creo que llegó tarde (modesta opinión).
            Estamos en el siglo XXI y ya va siendo hora de romper con MUCHISIMAS cosas, prejuicios, intolerancias, hipocresías (un ayuntamiento que declara protegerlas y despues les “clava” de impuestos, no tiene lógica ninguna) y un largo etc.
            Asi que te doy la razón con respecto a eso.

            Muxu bat

  32. asturiano

    Hola. Me gustaría dar mi opinión. No soy experto en nada, pero me gustaría dar mi opinión ante este caso concreto de violencia de un hombre hacia una mujer.

    Me gustaría presentar algún matiz ante esta asunción que alguna hace:

    “Pero, como dice Juncal, si la violencia no tuviera que ver con esas relaciones de poder, el maestro shaolín podría haberla tomado con algún cliente que no pagase su cuota mensual. ¿Es casual que, por lo que sabemos, haya elegido como víctimas a mujeres, que además son inmigrantes y se dedican a una profesión estigmatizada? Como dice Carmen, lo cierto es que las vidas de estas mujeres, en una sociedad sexista, clasista y racista, son menos relevantes, valen menos.”

    Considero que en el caso de el asesinato de esta mujer por ese individuo, la condición de inmigrante de ella no tiene porqué ser un factor o una variable explicativa del comportamiento violento de él. Esta es una presunción que se está haciendo que NO se basaría en nada sólido. El racismo yo no lo aprecio en este caso; sinceramente.

    Si creo en cambio que, tanto su condición de ‘prostituta’ (debido al ‘estigma de puta’), como su condición de ‘mujer’ sí podrían ser dos de las variables o factores a considerar, entre otros varios para poder explicar satisfacoriamente este homicidio o asesinato.

    Esas ‘otras variables’, que creo que deberían tenerse en cuenta de una manera hipotética, serían relativas al sujeto que ejerció esa violencia con resultado de muerte, Miguel Ángel Aguilar, un maestro shaolín. El sentido común no hemos de perderlo si queremos entender este caso.
    Deberíamos pensar en el tipo de creencias que tenía este individuo en lo que se refiere a su escala de valores y a su manera de entender la ética, por ejemplo. Por ejemplo podríamos preguntarnos si tales creencias él las tenía asimiladas o asumidas como unos principios indiscutibles respecto a lo bueno y a lo malo; respecto a lo que es virtuoso y a lo que es vicioso o defectuoso. Deberíamos quizás preguntarnos si tales creencias él las había ido adquiriendo como un dogma y si tales ideas desde hace un tiempo para este sujeto habían empezado a resultar problemáticas y contradictorias debido a que la realidad social y cultural española y bilbaína que él había conocido era ahora muy distinta con el resultado de que ahora a él le resultaba algo bastante incomprensible. Me refiero por tanto aquí ahora a una situación de ‘anomía social’ en su sentido sociológico clásico (Emile Durkheim; Robert. K. Merton).

    No se si habéis visto la película ‘Taxi Driver’, y si recordáis como su protagonista masculino, Travis Brickle, un ex-combatiente de la Guerra de Vietnam, a su regreso a una gran ciudad de los EE.UU.(Nueva York) en un época que correspondería a la década de 1970, es incapaz de adaptarse a las nuevas realidades sociales y culturales que se le van presentando. Es decir: Travis sufre de anomía social. Y Travis, (al menos al principio de la historia) tiene unos fortísimos prejuicios -debidos al ‘estigma de puta’ hacia las ‘prostitutas’, pero también a lo que podría ser su escala de valores (morales), una escala de valores que nos remite a cierta moral estoica, de calle que ve en sus trayectos como conductor de taxis.
    A priori, yo encuentro en este caso cierto posible paralelismo entre la mentalidad de aquel Travis de la película ‘Taxi Driver’ y este maestro de artes marciales oriental.

    – En consecuencia, la perspectiva de género la hemos de usar para tratar de explicar este caso de violencia de un hombre contra una mujer, pero a aparte de esa perspetiva, en mi opinión nos es necesario utilizar un enfoque multidisciplinar para poder alcanzar una mejor comprensión del mismo. Creo que tanto la Sociología del Delito, como la antropología social y cultural, y la psicología social podrían aportarnos bastantes elementos y explicaciones para dilucidar el signifcado de este nuevo caso de violencia ejercida contra una mujer.

    Saludos.

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  35. Itziar Ancín

    June, mi enhorabuena por tu artículo, una excelente muestra de comunicación para el desarrollo en temas de género: lo que nuestra sociedad necesita. Esta reflexión es muy necesaria.

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