Violencia que no es de género Cuerpos, Especiales, Violencia entre lesbianas

¿Tenemos que ser las activistas lesbianas las que visibilicemos la violencia que se pueda dar –esporádicamente- en las parejas formadas por mujeres? Yo creo que no y, por eso, que no cuenten conmigo para dar pábulo a estas cuestiones.

Cada cierto tiempo el asunto de la violencia en las parejas de lesbianas se discute o bien en los medios generalistas o bien también –y especialmente- en el ámbito del propio activismo lesbiano. Tengo que reconocer que a veces ese tipo de estudios o de discusiones me sacan de quicio hasta el punto de que yo misma tengo que preguntarme por qué me gusta tan poco que se discuta de eso o se dé visibilidad a la violencia que existe en algunas parejas de lesbianas. Creo que hay dos razones de que el tema me guste tan poco. La primera y más importante tiene que ver con el uso que el neomachismo pretende hacer de cualquier tipo de violencia intrafamiliar para deslegitimar y desdibujar la lucha contra la violencia de género como un tipo de violencia sistémica particular y anclada en el patriarcado. Si todo es violencia y, sobre todo, si todo es el mismo tipo de violencia, entonces no hay razones para establecer medidas concretas de lucha contra la violencia machista. Naturalmente que esa es la manera tradicional de negar e invisibilizar que la violencia machista es diferente a cualquier otra porque se produce en un contexto de desigualdad de poder estructural (desigualdad real y simbólica) en el que los hombres creen tener derechos de propiedad sobre “sus” mujeres.

La única manera de combatir esta violencia específica es combatir sus causas y de ahí la importancia de distinguirla de cualquier otra forma de violencia de las muchas posibles. En el caso español, además, cuando se intenta desde el neomachismo hacer esta equiparación de todas las violencias, se hace con la intención concreta de acabar con la Ley contra la Violencia de Género aprobada por el gobierno socialista en 2004 y que desde su aprobación se convirtió en la bestia negra de todo neomachista que se precie.  Finalmente, al combatir la violencia machista entendiéndola como un tipo particular de violencia lo que se combate es el machismo, de ahí el odio que estos neomachistas (o machistas de toda la vida) sienten contra cualquier medida que reconozca la especificidad de este comportamiento, sus causas, sus consecuencias. Más allá de todos los fallos de la ley (y yo creo que son muchos) lo mejor de la misma es eso: que reconoce la violencia machista como un tipo específico de violencia, distinta a cualquier otra, basada en la desigualdad de poder entre hombres y mujeres.

El neomachismo pretende hacer de cualquier tipo de violencia intrafamiliar para deslegitimar y desdibujar la lucha contra la violencia de género

La segunda razón por la que creo que no me gusta cuando se discute sobre la violencia en las parejas de lesbianas es más personal. Reconozco que soy una feminista muy poco partidaria de cualquier cosa que suene a feminismo de la diferencia. No veo la diferencia por ningún lado;  ni la veo, ni la quiero, ni creo en ella. Estoy convencida de que hombres y mujeres no nos distinguimos unos de otras por el sexo, sino por ese artefacto obligatorio que es el género. De no existir las diferencias de género, seríamos iguales en promedio o, más bien, las características humanas, buenas, malas o indiferentes, se repartirían de manera más o menos similar entre todas las personas, independiente de cual fuera su sexo. Nuestras similitudes o diferencias no estarían relacionadas con nuestros atributos sexuales; ni siquiera las diferencias de género tendrían que ver con el sexo. Como feminista no aspiro a un mundo sin diferencias, naturalmente, sino a un mundo en el que las diferencias no estén determinadas por el sexo. Muchas feministas, incluso feministas igualitaristas, asumen que no queremos la identificación con los hombres aunque sí la desaparición de la desigualdad o de sus consecuencias. Personalmente yo sí aspiro a que pueda producirse una identificación mujeres-hombres y hombres-mujeres en todo, en lo bueno y en lo malo. Por dos razones: una es que eso que muchas feministas llaman “malo” y lo asimilan a masculino, no es malo para todo el mundo, es una opción. A mí no me gusta “lo femenino” en bloque, asumo que prefiero mucho de lo que llamamos “lo masculino”. Dos: porque creo que “lo malo” es también humano y, aunque no es deseable, no me parece factible un mundo en el que haya desaparecido del todo eso que pensamos que es la maldad. Hay que luchar permanentemente contra ella y en esa lucha saldrá lo mejor del ser humano. Lo que sí es factible –y deseable- es que eso “malo” se distribuya sin distinción de sexo. Yo reivindico eso que Amelia Valcarcel llama “el derecho al mal”.  No se trata de desear que las mujeres sean malas, es que somos iguales, también en lo malo, es lo que tiene la igualdad. Desde mi punto de vista la permanente exigencia a las mujeres de que sean siempre mejores, excelentes, aparte de ilusoria e irreal, es también un freno en la igualdad. Simplemente he creído que la igualdad tiene un precio que tenemos que estar dispuestas a pagar. Podemos ser, por supuesto,  violentas, machistas, dominantes etc. Si no lo somos en la misma medida es porque estamos en situación de despoder, de tener poder ejerceríamos ese poder de la misma manera (en promedio) que los hombres. No creo que las mujeres seamos diferentes a los hombres absolutamente en nada, ni en lo bueno, ni en lo malo, por el hecho de ser mujeres.

Todo esto vale también para las personas LGTB, que somos exactamente como todo el mundo para lo bueno y para lo malo. No me gustan nada los intentos de algunas personas lgtb de hacer creer que nuestras familias son mejores, que nuestras relaciones son mejores, que somos mejores padres o madres o mejores amantes, o mejores compañeras o mejores nada.  Así que resumiendo: los intentos de visibilizar especialmente la violencia en las parejas de lesbianas me molestan por esas dos cuestiones: por la deslegitimación/invisibilización de la especificidad de la violencia machista y por lo que tiene, a veces, de esencialismo de género. ¿Quiere eso decir que estoy en contra de que se combata la violencia en las parejas de lesbianas, o de que se estudie? No, pero siempre contextualizada. Hay violencia entre las lesbianas porque hay violencia en todas partes y porque la violencia puede darse en cualquier relación. Contextualizar esta violencia es enmarcarla dentro del contexto familiar y así, de paso, visibilizamos que la familia es también una institución violenta en la que se esconden enormes desigualdades y en la que a menudo se dirimen relaciones de poder.

Hay violencia entre las lesbianas porque hay violencia en todas partes y porque la violencia puede darse en cualquier relación

Creo que hay que visibilizar, nombrar y combatir la violencia que ejercen los hombres, por el hecho de serlo, contra las mujeres por el hecho de serlo. Eso es violencia machista o de género (prefiero el primer término). Al mismo tiempo creo que hay que visibilizar, nombrar y combatir la violencia que se da en el seno de la familia porque la violencia siempre hay que combatirla, pero también porque es necesario romper la imagen heteropatriarcal, edulcorada e irreal de la familia. Personalmente no soy muy partidaria de tratar de mantener a las lesbianas (ni a las mujeres) al margen de las maldades humanas porque me parece que el esencialismo acrítico tiene más inconvenientes que ventajas en el terreno de la igualdad. Una vez señalada la especificidad de la dominación patriarcal creo que hay que luchar contra todas las dominaciones y no señalar especialmente la que pueda darse dentro de un grupo oprimido porque eso puede contribuir a aumentar, en este caso,  la lesbofobia. La dominación puede darse siempre que se da una diferencia de poder y estas se dan también entre lesbianas. En cualquier pareja se pueden dar (y se dan) diferencias de poder que pueden dar lugar a situaciones de dominación: diferencias de clase, por ejemplo; de edad, de (dis)capacidad, de origen, de estudios etc. También hay violencia de mujeres contra hombres y no nos parecería normal que fuese el feminismo el encargado de visibilizar esa violencia que sin duda existe. ¿Qué nos lleva a pensar que las lesbianas somos mejores personas que los hombres o las mujeres heterosexuales?  ¿Tenemos que ser las activistas lesbianas las que visibilicemos la violencia que se pueda dar –esporádicamente- en las parejas formadas por mujeres?  Yo creo que no y por eso para dar pábulo a estas cuestiones conmigo que no cuenten.

Violencia que no es de género
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Beatriz Gimeno

Activista lesbiana y feminista, escritora (de novela, ensayo y poesía) y bloguera

    Comentarios recientes

    1. la Ziga

      Conmigo tampoco. Cada dos por tres escucho que visibilizar la violencia que se dé entre parejas de lesbianas es una asignatura pendiente nuestra y nunca he estado de acuerdo ni dispuesta. Para dotarnos de recursos que nos hagan huir de relaciones enfermizas hay que desrromantizar el amor aprendido y eso creo que las feministas ya lo estamos haciendo hace décadas.
      Me ha gustado mucho leer en tus palabras esto que ya pensaba.

    2. Anarres

      Es decir… pretendemos que las mujeres puedan asumir características consideradas “de hombres”… pero asumimos que si ejercen violencia contra otras mujeres es algo completamente distinto de la violencia de los que son hombres “de verdad de la buena”. Y eso es feminismo de la igualdad…. ¿Soy la única a quien le parece increíblemente contradictorio?

      Yo soy partidaria de mirar menos lo que hay entre las piernas y más lo que hay dentro de la cabeza. Si se reproducen los patrones machistas, es violencia machista, aunque no la ejerza un hombre.

      Y lo de “es que no quiero dar armas a los neomachistas” me parece vergonzoso y asqueante. ¿Es que hay víctimas de las que debemos preocuparnos y víctimas de las que no? Y las que no ¿qué son? ¿”Daños colaterales”? Qué miedo me dan este tipo de argumentos…

      1. Beatriz

        No es contradictorio. La violencia machista sólo la ejercen los hombres contra las mujeres porque los hombres son los únicos que en esta sociedad se pueden encontrar en la posición masculina. Esa es la realidad, las mujeres no pueden hoy ocupar el lugar de un hombre; y me refiero al lugar completo, simbólica, históricamente hablando también y no sólo materialmente hablando. Sólo un hombre puede sentir que tiene la legitimidad simbñolica, cultural, histórica que le da el patriarcado para matar a su mujer. Además de la legitimidad que le da el hecho de que hasta hace apenas 50 años eso ni siquiera era delito (al revés, sí, claro)En muchos países aun no es delito.
        Por poner un ejemplo muy simple: si un homófobo mata a un gay cegado por la homofobia es un asesinato con agravante de odio en muchas legislaciones. Si un gay mata a un homófobo es un asesinato también claro, la violencia es la misma, hay un muerto igual pero no hay aquí ningún agravante que penalice nada porque no existe el delito de “odio al homófobo”. Cuando un hombre mata a una mujer por machismo, es un asesinato por odio a las mujeres, que es lo que es el machismo simplificando mucho. Al revés es un asesinato pero no existe el “odio a los hombres” como tipo penal aunque ahora los neomachistas quieran crear este tipo o borrar el que reconoce el odio misógino. No lo van a conseguir, ninguna legislación en el mundo reconoce tal cosa y, al contrario, muchas ya reconocen el odio misógino como un tipo específico de violencia. La violencia de género es una violencia agravada por el delito de odio misógino. Es una explicación muy simple pero muy fácil de entender si no se tienen prejuicios.

      2. DeVera

        Tal vez deberíamos matizar el término por “violencia de dominación” para encajar toda violencia en que una persona reasigne a otra a un papel de sumisión que concuerde con la jerarquía social. Me explico: si un-a madre/padre maltrata a sus hijxs, o una persona blanca agrede a una que no lo es, un hombre a una mujer, el abuelo le da una patada al gato… se estaría dando esta “puesta en su lugar” según los términos de la jerarquía social dominante. Aquí se incluiría la violencia machista, pero también la racista o el maltrato a menores. Es decir, cualquier caso en que se utilice la violencia del tipo que sea para “mantener el orden establecido”. Si esta violencia se da en una relación de pareja, aun lésbica, podría llamarse machista por asociación. Pero bastantes líos terminológicos tenemos ya, que cada cual la llame como pueda, creo que esto aún no está maduro.
        De la misma manera, podríamos decir que existe una “violencia de la autonomía” cuya función en cualquier caso sería desmontar este orden establecido, y el problema sería cómo calificarla. Pero en ambos modelos de violencia habría víctimas y agresoraes de lxs que hacerse cargo. No se trata de quién pegó a quién, sino de porqué lo hizo.
        Porque lo principal del patriarcado no es el papel del hombre (tenemos a Merkel y teníamos a Tatcher, que nos demuestran que con coño también se puede ser un patriarca)sino de la dominación (se trata de control social, no de quién se la mete a quién). El “tienes que hacer esto y si no te mato/pego/anulo” tradicionalmente ha sido visibilizado en masculino, pero lo hace toda persona con poder. La confusión viene de que ya no son sólo los hombres los que pueden ejercer poder públicamente.
        ¿Que resulta que en muchos casos la lesbiana agresora es la más “masculina”? El mundo es binario, y nos movemos de un lado a otro de la realidad según dónde y con quien estemos. Identificar estas agresiones con lo masculino tiene sus pros y sus contras.

        Joder, no estoy sacando nada en claro, me parece que esto se irá fraguando con el tiempo. Habría que sacar un artículo para exponer las conclusiones que salgan de aquí.

        1. Anarres

          El tema está en si en una relación entre mujeres, la violencia es solo una cuestión de poder, o es algo más. Si ese poder tiene apellido. Entre un hombre y una mujer se suele dar por supuesto, el hombre tiene el poder que le da el patriarcado. ¿Podemos decir con toda seguridad de que entre dos mujeres esto no es así?

          B. Gimeno sostiene que no, puesto que una mujer no es un hombre, y por lo tanto no tiene el poder que le otorga la sociedad (patriarcal) a un hombre. Sin embargo, a mí lo que me inquieta son las estructuras mentales que se reproducen en la violencia entre mujeres. Si esas estructuras mentales que llevan a la violencia coinciden totalmente con las estructuras mentales que llevan a un hombre a ejercer la violencia contra su pareja mujer, ¿eso no es violencia machista?

          A veces leo (y uso) expesiones como “persona leída como mujer”, para incluir tanto a bio-mujeres, como a persona que dentro de la sociedad pueda ser percibida en la categoría moral de “mujer”, y que por lo tanto tiene la misma vulnerabilidad (por lo menos) que una mujer. Que una persona leída como mujer puede ser víctima de la violencia machista, creo que es obvio (por lo menos para mí), puesto que simbólicamente ocupa el puesto de “mujer”.

          Ahora bien, ¿una “persona leída como hombre” puede ejercer violencia machista? Ese es el punto. Porque una persona leída como hombre puede ser una mujer (si se identifica como tal). Incluso, la lectura sobre una misma persona puede cambiar según el momento, el contexto o quien “esté mirando”. Y puesto que tengo pleno convencimiento de que esto es así, porque los géneros no son unidades aisladas, sino que hay una continuidad entre ellos, también estoy convencida de que una mujer puede ocupar el lugar simbólico de un hombre, ya sea de forma permanente, ya sea de forma temporal. En ambos casos sería suficiente para que pudieran ejercer violencia machista.

          Esto considero que es importante porque no creo que lo único que podamos hacer desde el feminismo para combatir la violencia entre mujeres sea la lucha contra el ideal de amor romántico. Creo que debemos luchar contra determinados comportamientos que aprendemos por imitación de algunos hombres (aunque sea de forma inconsciente). Y este trabajo es directamente cosa del feminismo puesto que el enemigo a combatir es el machismo, tanto social como interiorizado.

          Por último decir que no creo que la violencia dentro de una pareja de mujeres se deba única y exclusivamente al machismo, y tampoco creo que la violencia de hombre a mujer siempre sea única y exclusivamente el machismo; sí creo que si anularamos el machismo, los casos de violencia dentro de una pareja (hombre-mujer especialmente, pero también mujer-mujer y hombre-hombre) se reducirían muy significativamente. Además, otra de las causas de violencia entre personas del mismo sexo o género es la homofobia, y considero que la homofobia es consecuencia directa del machismo.

          1. Rita Alcalde

            Todo esto es complejo, sin duda, para mi lo es, pero quiero aportar mi granito de arena, hay una cosa que veo muy clara: desterrar el machismo debe ser nuestro objetivo porque esa es la fuente de violencia que da origen a todas las violencias,aún la que puedan ejercer mujeres, padres-madres personas blancas, personas ricas. En todas está el sentirse superior (y por ende la persona que la sufre admite esa superioridad- patriarcado, machismo- y no se revela, aunque en el caso de niñas/os y las guerras esa revelión no es posible), Como decis lo vivimos en nuestra primer año de vida y ese aprendizaje es para toda la vida. Por eso el esfuerzo y nuestra energia no debería dispersarse pues les estamos (eso me parece a mi por la facilidad con la que nos ponemos a criticarnos entre nosotras) haciendo el juego a los machistas-yo no los veo neomachistas- y lo que me parece más alarmante no estamos denunciando, actuando para llegar a las causa profunda que, como señala Beatriz,es el odio hacia las mujeres (odio que también pueden o podemos compartir las propias mujeres. Sino es desde ese odio, desprecio, desvalorización o como pueda catalogarse, cómo podrian repartirse unos hombres-padres- a sus hijas niñas para follarselas (parece que con el consentimiento de las madres). casos extremos, me direis, ¡ojala lo fueran!. pero si no hubiera una cierta tolerancia en las propias mujeres ¿podrían estar los medios de comunicación hablando 3-4 días de las declaraciones de un “hombre”? al tiempo que han asesinado a 4 mujeres, y otra pregunta ¿No os parece que aunque solo fuera atendiendo al numero (porque igual de violentos han sido los asesinatos de ellas) habría que dedicarles el mismo espacio que al asesinato del soldado?.
            Me alargo demasiado.. Creo que nos dispersamos y con ello nos estamos haciendo daño a nosotras las mujeres, nos sintamos con la inclinación sexual que sea.

    3. Pingback: Violencia que no es de género | Beatriz Gimeno

    4. Rocío

      De acuerdo con Anarres. La sobrevaloración de lo masculino y desvalorización de lo femenino, así como la asunción de unos roles de género determinados, va en función de lo que una aprende en una sociedad machista que vale más o que vale menos,más allá de los genitales que tengamos. Algunas mujeres desarrollan estos patrones de conducta machistas como ejercicio de poder y autoridad, en todos los ámbitos, en el laboral por ejemplo y en el íntimo también; y ésto en el seno de algunas parejas de lesbianas se da.Y es violencia machista basada en la creencia de la inferioridad de lo femenino, esa creencia que como la lesbofobia interiorizada sirve para tirarse una piedras sobre su propio tejado, pero también sobre el de las demás.

      1. Beatriz

        El patrón de conducta no es masculino. No tiene por qué haber desvalorización de lo femenino o sobrevaloración de lo masculino porque ser dominadora, por ejemplo, no es ser masculina. La dominación se puede dar en cualquier persona y de hecho se da, no es ni masculina ni femenina, pero sólo cuando se da en los hombres se convierte en dominación masculina, la que importa, porque la otra es personal y puede ser mala o no. ¿Por qué una mujer que maltrata a otra va a creer que lo femenino es inferior? Esos rasgos no son masculinos, ni femeninos, son universales, lo que pasa es que cuando se dan en los hombres están apoyados en un formidable aparato ideológico y material de dominación que es lo que hace que se maten mujeres amparados en una supuesta legitimación. Ninguna mujer se puede sentir legitimada para matar a otra porque dicha legitimación no existe ni ha existido nunca. Es la legitimación cultural que ha existido durante miles de años lo que las leyes contra la violencia combaten.

        1. Libre y Salvaje

          Sí, la dominación y violencia forman parte de la cultura masculina, de como les han educado.

      2. noé

        completamente de acuerdo. la mayor parte de las formas de violencia entre los seres humanos se pueden identificar con patrones de violencia machista.

    5. Paula

      Si vamos a relflexionar sobre estos temas en función de las posibles malinterpretaciones nunca llegaremos a la raíz del problema. Es precisamente en las parejas homosexuales en las que se pone de manifiesto de manera más clara que el poder es una cuestión de “género” y no de “sexo”. Por experiencia propia sé que en la pareja, que es una institución heterosexual, reproducimos estos roles de género y sus juegos de poder. Y si no somos las feministas lesbianas quienes hablamos de ello… quién va a hacerlo por nosotras? No creo que debamos sentirnos amenazadas por nadie a la hora de hablar de los temas que nos afectan. Siguiendo esa lógica, estaríamos dando a las ideologías machistas todavía más poder del que ya tienen.

    6. Rocío FC

      ” La violencia machista sólo la ejercen los hombres contra las mujeres porque los hombres son los únicos que en esta sociedad se pueden encontrar en la posición masculina.” Una mentira grande como una casa, más de una lo ha comprobado en carne propia, la violencia machista la ejercen muchas mujeres en contra de otras mujeres. coincido con quienes encuentran muy contradictorio el artículo y me siento articularmente molesta porque he vivido muchas situaciones de violencia machista a manos de una pareja mujer, y en el momento que pude visibilizarlo fuí ayudada por otras mujeres a las que les pasó lo mismo y todas teníamos en común ser maltratadas por ser la “más femenina”. Me sorprende sobremanera la intención de ocultar esta problemática. Y me asquea, por cierto.

    7. Esperanza

      Si bien estoy de acuerdo con lo que planteas sobre la violencia de género diferenciada de la violencia que sucede en parejas del mismo sexo, no coincido en el final de tu artículo.
      Ya existe violencia en parejas del mismo sexo. Ya hay personas que están en esa situación y no pueden acceder a los dispositivos, casas de acogida, ayudaas, programas, porque su pareja no es un hombre.
      Creo que deberíamos de trabajar sobre una legislación diferente, porque efectivamente no es violencia de género. Pero claro que es un tema en el que debemos trabajar.
      No visibilizar esas situaciones y no trabajar por esas situaciones al final lleva a ocultarlas y por tanto no atender a las víctimas de esas situaciones. No se trata de visibilizarlas más o menos, sino de atender a una realidad que ya existe y que tal y como está formulada la legislación en este momento las deja totalmente desatendidas.

      1. Beatriz Gimeno

        Es cierto eso que dices y no tendría nada en contra, naturalmente, de que se legislara contra la violencia intrafamiliar y que se implementaran recursos etc. Lo que pasa es que, en realidad, la legislación deja desatendidas en general a todas las víctimas de la violencia en una sociedad violenta excepto en casos particualres por diferentes razones: violencia de género, violencia contra niños (por razones evidentes), violencia terrorista (por razones evidentes también). Luego hay múltiples violencias: de hijos a padres y madres, de vecinos, de tráfico, de trabajo etc. En cada caso hay que luchar para que se vayan tomando medidas, por ejemplo, el bulling en el trabajo. En el caso de la violencia intragénero, aunque es verdad que existe, yo misma conozco casos, lo cierto es que por el tipo de violencia (no suele ser de larga duración, como la violencia machista), ni de una gravedad excepcional (no suele ser física ni acabar en asesinato), no creo que requiera de especiales recursos, sino que creo basta con el código penal y con mayor sensibilidad por parte de la policía, además de luchar contra la homofobia que estas personas pueden encontrarse. Esa violencia es generada por el mito del amor romántico y los mitos acerca de la pareja. La única manera de combatirla es cambiando esos discursos hegemónicos, lo que no parece fácil.

        1. DeVera

          Cierto, y siendo (en lo que nos concierne ahora, que son las relaciones de lesbianas) ellas mismas las que perpetúan este modelo de amor romántico, se hace más difícil todavía, porque pueden verse atacadas en su intento de ser “normales”. En plan: tú eres lesbiana, así que es tal cosa la que tienes que hacer para no reproducir el modelo patriarcal. Y m/paternalismos los justos, desde luego.

    8. okerreko

      Me ha gustado mucho el texto y me he sentido identificado con lo que se decía en muchas cosas, en algunas otras igual tengo más dudas. De cualquier forma, es una cosa que hemos hablado en muchas ocasiones con amigas lesbianas, y que a mí me llama la atención también: ¿no parece que a menudo hay un interés como muy grande en estudiar este tipo de violencia entre parejas lesbianas que a menudo no sabemos a qué responde? A veces me parece que puede haber una política de la transparencia, lo cual me parece bien, “las personas LGT no tenemos por qué ocultar lo malo que se dé en nuestras relaciones”. Sólo que muy a menudo eso acaba cayendo en el saco de lo que se explicaba en el artículo: “violencia hay en todas partes”.

      A veces, además, tendemos a reproducir binomios un tanto peligrosos. Una vez, un supuesto experto en violencia de género (le pagaban por ello) me dijo que en las parejas de hombres gays los que hacían el papel “más femenino” eran los que sufrían malos tratos. Oh my gay god. A veces a la gente se le olvida que muchas parejas de maricas, bollos y trans vivimos nuestras relaciones de maneras mucho más complejas que activ*/pasiv*, fem/masc… No que no exista reproducción de roles, sino que es más complicado. Pero eso se debe mirar desde varias perspectivas: el poder, lo simbólico, la legitimación… Y ahí tengo mis dudas sobre mujeres que ejercen violencia machista, como las tengo sobre “Negr*s que ejercen racismo” o “empresari+s explotad*s”…

      Y no estoy defendiendo una visión cerrada del poder (se tiene/no se tiene) sólo digo que a menudo los intentos de complejizar el análisis de las relaciones de poder acaban siendo muy útiles para quienes quieren negar que haya relaciones de poder estructurales. Intentamos visibilizar varios ejes o intersecciones de relaciones de poder y de repente el ayuntamiento nos dice que fuera la mesa de las mujeres, que ahora se llama la mesa de las opresiones múltiples… No sé si me explico.

      Eso no quita que tengamos que estudiar y hacer frente a numerosas cuestiones dentro de las “comunidades” LGT. Pero a veces me llama la atención que sea la violencia intra-familiar lo que cope nuestra mirada y en mucha menor medida, las desigualdades monetarias, de reparto de trabajo, el racismo, el adultismo… que como cualquier otro sector de población, reproducimos…

      Jo, sólo quería felicitar por el artículo y al final me he liado…. Pues eso, gracias por escribir el artículo, que parece que da pie a debates interesantes… Un saludo

      1. Beatriz Gimeno

        Gracias por tu felicitación. Yo tampoco creo que sea (al menos no siempre) simple reproducción de roles. Además, el rol puro no se puede reproducir tal cual porque el poder no se toma, te lo otorga quien puede y quien lo tiene. El poder masculino está formado por muchas características que no están al alcance de las mujeres por mucho que adopten actitudes “masculinas”. la legitimación simbólica, por ejemplo, no la van a tener…ni muchas otras cosas. Y el poder es, fundamentalmente, legitimación simbólica.

        1. DeVera

          Me quedo con la frase: “el poder es sobre todo legitimación simbólica”. Eso es lo que yo llamo puntería semántica, joder, qué buena.

      2. Bepuntokom

        Después de leer la mayoría de los artículos sobre ‘Violencia entre lesbianas a debate’, quisiera opinar sintetizando las diferentes lecturas.

        Antes de todo, aprovecho para responder a Okerreko que decía “Y ahí tengo mis dudas sobre mujeres que ejercen violencia machista, como las tengo sobre “Negr*s que ejercen racismo” o “empresari+s explotad*s”” No sé si hay “empresari+s explotad*s”, pero te puedo asegurar que sí existe “Negr*s que ejercen racismo”, lo he vivido en primera persona. Años atrás, después de paseo por la ciudad y a llegar en casa, comenté a un colega afro-americanx que me había atraído una persona cruzada por las calles. Hasta ahí todo bien, me hacía las típicas bromas de cuando alguien se queda colado, pero en cuando salió a la luz que el objeto de mi deseo era afro-americanx, inició entonces una discusión muy racista con insultos y demás. Por que yo no podía liarme con alguien de su comunidad, tenía que salir con personas blancas. ¿Será una forma de auto-afirmación frente a la figura del antiguo ‘opresor’? ¿Una forma de control de sus proprios poderes de decisión y de autonomía? No lo sé, pero esta historia no es un caso marginal.

        Contado esta historia, quería decir que estoy de acuerdo con Beatriz Gimeno cuando critica el esencialismo de los sexos que sean biológicos o sociales. Pero no entiendo este rechazo a visibilizar la violencia en pareja lesbiana. No te entiendo!!

        Todas las violencias, que sean evidentes o no, deben ser visibilizadas. La violencia no es unicamente agresiones físicas, pueden ser psicológica, verbales o emocionales con grados distintos. La violencia es la imposición de poderes, reales o no, a tercero. Violencia es también cuando la sociedad espera de mi que trabaje de forma asalariada 40 horas semanales por un sueldo de mierda, para amargarme, y que paralelamente me priva de mi tiempo y energía para construir alternativas. Volviendo al asunto, y como ya se mencionó en los comentarios, la violencia puede ser las agresiones de hijxs a sus padres, de violencia entre compañerxs de trabajo, hasta podemos presenciar relaciones de poderes entre amigxs donde unx llega prejudicadx y agredidx. Y existen!! ¿Marginales? Puede ser que no tanto, ya que no se estudian!! Más bien, no se visibilizan por el simple hecho que lxs maltratadxs en estas circunstancias no encajan con el rol de maltratadx!!

        Tendemos a hacer del privado un asunto político, unicamente con la violencia que cabe bajo las etiquetas ‘de genero’, ‘machista’, o ‘domestica’ que se entiende como la expresión de la violencia interpersonal dentro de una pareja heterosexual donde el agresor es el hombre y la agredida la mujer. Sin embargo, sabemos de casos donde en pareja heterosexual es la mujer quien maltrata, hasta pegar, y por lo cual estamos debatiendo, el maltrato en parejas lesbianas, trans y gays ocurre de la misma forma. ¿Y por todxs estxs maltratadxs no vamos a visibilizarles porque da pie a argumentos para neomachistas? Vamos un pelín equivocadxs creo!! ¿Realmente queremos horizontalidad? Vuelvo a decir que el privado es político!! Y como ya se comentó, si no lo hacemos nosotras quien lo hará?

        La idea, no es de identificar ala maltradorx como masculino y ela maltratatdx como femenino. Tampoco creo que es necesario desarrollar relaciones abiertas con su pareja como modelo de relación sexo-afectiva. Sin embargo, es esencial tener conocimientos sobre los mecanismos de AR, para minimizar las situaciones de desequilibrios entre los amantes. Y más allá, es seguir desconstruyando el patriarcado y cualquier modelo que conduce a fractura sociale ; capitalismo, neoliberalismo….

        Por ultimo, comentarles que en esta entrada encontraran buenos materiales sobre critica del Amor Romántico y relaciones de monogamia.
        http://sehablarloperoamiestilo.wordpress.com/2013/04/23/arra/

        Saludos y Feliz día de la visibilidad lesbiana!!

    9. Irene

      Me ha parecido un artículo brillante que pone palabras a muchas ideas.

      La violencia entre lesbianas aparece enmarcada en la violencia de la monogamia, del amor romántico, y de como nuestra sociedad interpreta las relaciones; pero la (gran) diferencia es que la sociedad, la cultura y el sistema no legitiman esa violencia como pasa en el caso de la violencia machista. También estoy de acuerdo en dejar de darle herramientas al discurso neomachista; ya luchamos nosotras contra esa violencia, pero desde otro punto de vista: en contra de la monogamia como única opción y desmontando el amor romántico, no desde una perspectiva de género.

      Muchas gracias por el artículo, un saludo!

      1. Beatriz Gimeno

        Gracias, sí, el mito del amor romántico y de la monogamia es la espoleta de toda la violencia que conozco entre parejas lesbianas; una violencia en absoluto legitimada, como dices. Así que sí, son esos mitos los que hay que combatir para combatir esta violencia específica.

    10. Alfonso

      Las feministas tiene derecho a tener su propia opinión, pero no a sus propios hechos. Clinical Psychology Review revisó 19 estudios sobre violencia doméstica homosexual: “el 28por ciento de las parejas homosexuales de ambos sexos registraron violencia física. Concretamente, hubo violencia en el 48por ciento de las parejas lesbianas y en el 38por ciento de las parejas de homosexuales. En un estudio sólo de parejas lesbianas, se registraban maltratos psicológicos entre un 73 y un 90 por ciento de estos casos. Más de un 30 por ciento de las lesbianas habían estado en una relación donde al menos había sucedido una agresión física.Otro informe importante es el de los National Institutes of Health del año 2000: “los convivientes del mismo sexo registraron una violencia con la pareja íntima significativamente mayor que los convivientes de sexos opuestos”. El 39,2 por ciento de las lesbianas declaró haber sido agredida físicamente, acosada o incluso violada por su pareja del mismo sexo.”
      http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=7897

      1. Irene

        Alfonso hijo, acabas de ilustrar brillantemente este artículo con tus comentarios y le acabas de dar toda la razón a Beatriz Gimeno… Gracias!

      1. Beatriz

        ¡Dónde va a parar! vamos que están a punto de crear un juzgado especial para lesbianas agresivas, (al parecer todas)

    11. okerreko

      Aupa!

      Solo quería re-puntualizar un poco mi comentario sobre el racismo y todo eso. Claro que una persona afro-americana por ejemplo puede tener actitudes hostiles hacia personas que no sean de su “comunidad”. Pero esto no le da capacidad para ejercer racismo, precisamente porque carece de la legitimación social y simbólica (y material) para hacerlo. El racismo no es un sistema bidireccional, se basa en una relación desigual, y por lo tanto no es lo mismo en todas las direcciones. Creo que con las relaciones de género pasa algo similar, por mucho que nos empeñemos, a la hora de analizarlas no son reversibles.

      1. Bepuntokom

        Mierda, no pusé bien mi comment!
        No creo que tendras el aviso! Abajo esta!!

        Y más especialmente :
        PD. He estado buscando un mail de contacto para escribirte un privado y no encontré nada en tu blog. Me podrías escribir a bepuntokom@gmail.com?

    12. Bepuntokom

      Hola!

      Gracias por re-puntualizar!
      Entiendo que para que se hablese realmente de racismo, como de sexismo…, solo puede refletar un sistema unidireccional.
      Pero sigo discrepando, en el caso que expliqué ; lo defines como hostilidad, lo definiría más bien como ‘discriminación racial’, lo cual implica que estamos delante a una forma de odio. El odio porta al rechazo que porta a una forma de violencia interpersonal o intercolectiva.

      Aprovo la creación de espacios no-mixtos, cafetas femisnistas por ejemplo, que permiten fomentar el empoderamiento de una comunidad especifica, pero no debe ser la cuna de un discurso de odio invertido. Por lo cual, y de forma general, el odio al opresor (macho, hombre, blanco, empresarix…) me resulta siempre problematico!
      http://en.wikipedia.org/wiki/Hate_speech

      Saludos y gracias por debatir!!

      PD. He estado buscando un mail de contacto para escribirte un privado y no encontré nada en tu blog. Me podrías escribir a bepuntokom@gmail.com?

    13. Valentina

      Beatriz, me gusta mucho leer tus planteamientos, con frecuencia diferentes, muchas veces polémicos y por lo mismo capaces de romper paradigmas y llevarnos a explorar nuevos lugares, sin embargo en este caso estoy muy en desacuerdo con la idea central de tu artículo.

      Claro que una bio-mujer no puede entrar en el papel de un hombre en todos los espacios, el sistema no lo permite, pero en ciertos espacios sí que puede tomar el papel dominante, posesivo y misógino de cualquier macho, reproducir las mismas estrategias de aislar, disminuir, crear dependencia antes de dar el primer empujón.

      el género se trata de jerarquías y poder más que de genitales y cuando una relación de dominación con roles de género definidos en una pareja y se da violencia (mayormente unidirecional) en esa pareja, sí es violencia de género y las víctimas deben ser protegidas y lxs maltratadorxs deben ser procesados de manera especial, decir lo contrario es decir que sí hay diferencias, que lxs bio-hombres son violentos y las bio-mujeres somos víctimas por determinismo biológico.

      El sencillo hecho de que la violencia se dé en una relación de pareja no basta para sentenciar que hes violencia de género, así mismo, el sencillo hecho de que se dé entre dos personas del mismo sexo biológico (o incluso de una mujer a un hombre) tampoco basta para aseverar que no es violencia de género, hay unas características conductuales, emocionales y de dínamica de relación.

      Saludos.

    14. Beatriz

      Hola Valentina, es que no es esa que dices la tesis central de mi artículo. Claro que una bio mujer puede “tomar el papel dominante, posesivo y misógino de cualquier macho, reproducir las mismas estrategias de aislar, disminuir, crear dependencia antes de dar el primer empujón”, y claro que no se trata de una cuestión de genitales.Se trata de la legitimidad social que se le otorga o no a esa violencia y a esa dominación. Es decir, socialmente los hombres maltratan porque se creen legitimados socialmente para ello (en realidad hasta hace muy poco, y aun hoy en la mayor parte del mundo, lo están) No lo hacen siguiera porque sean agresivos sino porque es lo que se puede hacer con “su” mujer. Anoche hablaba con unas amigas feministas sobre esto y una que trabaja en violencia machista me contaba que le sorprendió hace poco en un hombre maltratador que fue detenido, la absoluta perplejidad que mostraba al estar ante el juez. Era un hombre perfectamente adaptado en todos los aspectos de su vida y nada agresivo, era de otro país en el que posiblemente la violencia contra las mujeres esté más legitimada aun. Y el hombre no daba crédito a estar ante un juez por algo que él entendía como privado y, aunque no lo dijera, un derecho suyo. Por cierto que su mujer también lo veía así. Una mujer, por muy dominadora que sea, sabe de sobra que si mata o agrede a otra mujer no está legitimada de ninguna manera, sabe que es un delito o, al menos, algo reprobable. Es la legitimación social, que bebe de milenios, lo que las leyes contra esta violencia pretenden romper. Y la única manera de romperla es, precisamente, otorgarle su especificidad.

    15. Klo

      Creo que hay que estudiar (y visibilizar) la realidad en cuanto a lo que ocurre, no en cuanto a lo que queramos defender. Si lo que ocurre no nos gusta porque no sirve para defender nuestras tesis, no podemos invisibilizarlo sin más. ¿A quién tratamos de ayudar?

      Sólo obtendremos buenas respuestas si nos planteamos buenas preguntas. No me parece correcto construir la realidad de acuerdo a nuestra tesis, sino nuestra tesis de acuerdo a la realidad. Porque, ¿por qué voy a creer más en la tesis de alguien que en la realidad misma?

    16. Olga Baselga

      Como siempre, estoy completamente de acuerdo contigo, Bea. Comparto al 100% tu mensaje de NO VISIBILIZAR entre nosotras algo tan residual (porque lo es, estadísticamente hablando) como es el reflejo de la violencia resultante del abuso de poder, tan “horizontalmente” humano.

      Sin embargo:

      1.- En una era como la nuestra, donde la información se difunde tan libre y rápidamente urbi et orbe a través de Internet, debemos contar con que incluso los aspectos residuales del colectivo se sepan y comenten. Podemos “ignorarlo” (nótense las comillas) y seguir luchando, sí, pero también podemos hacernos alguna que otra pregunta sin llegar a dar pábulo a acusaciones torticeras.
      2.- Contestas que NO a la pregunta:


      Y estoy de acuerdo, te lo digo de verdad. Pero también creo que se pueden pasar algo así como -por ejemplo- “circulares internas” (llámalo “aviso a navegantes” si quieres) a cualquier militante (hombre o mujer) que pone en peligro el avance de la igualdad. ¡Ojo! No me refiero a los actos de violencia/abuso en sí mismos (repito: residuales), sino a algo mucho más general. De la misma manera que no sería de recibo, pongamos, en una ONG ecologista, que uno de los activistas tuviese actividades anti-medioambientales, a una feminista se le podría pedir amablemente que no tuviera actitudes machistas, como por ejemplo educar -o permitir que otr@s eduquen- a sus hijos de forma sexista (fomentar comportamientos diferenciados en hijos e hijas), porque ESO retrasa -incluso cuestiona, sí- el progreso de la idea de igualdad. En política al uso, lo llaman “desmarcarse”, otros torticeros lo llamarían “hacer limpieza”. Yo simplemente lo considero hacernos preguntas sobre lo que hacemos y queremos, y no es echar tierra sobre nuestro propio tejado.
      3.- Si tu artículo viene motivado por lo que dice Alicia Murillo en su artículo “Acoso entre lesbianas. ¿Hacia dónde caminamos?”, comprendo que le respondas poniendo un poco de perspectiva: le será útil a ella y a todas nosotras. Sin embargo, me parece que tanto Alicia como tú sólo tocáis la punta del iceberg. Ella se queja de la invisibilidad deliberada de determinados comportamientos en el seno del colectivo, y tú lo explicas sin rehuir la cuestión. Hasta ahí, vale, pero hay MÁS y PEOR entre lesbianas y feministas en particular, pero sobre todo entre mujeres en general.
      4.- Cierto que si nos ponemos a ello y no lo analizamos con criterio, acabaríamos etiquetando como machistas comportamientos o reacciones que son sencillamente humanas, además de sólo puntuales, así que vamos a lo importante: el espíritu crítico en los colectivos feminista y lesbiano en particular y en el de las mujeres en general. Es importante porque las cosas no están para que se nos derrumbe el sótano. Vuelvo a auto-citarme: en mi post “Si educamos solAs, ¿quién es responsable?”, me hago una serie de preguntas a las que sigo sin encontrar respuestas convincentes. ¿Da miedo aceptar la realidad tal y como se presenta? ¿Tan difícil es enfrentarse a las mujeres que nos rodean y que día a día nos ponen las cosas más difíciles? ¿Se ignora mi razonamiento porque no soy madre? (o sea, ¿otra vez el maldito misticismo de útero cósmico y la santa teta salvadora?) ¿¿¿Transfobia??? (Nooo, que vaaaa, eso no existe en el colectivoooo) Vamos, que no sé a qué estamos jugando, mirando más a los árboles que al bosque…
      5.- Cambiemos el objetivo de la cámara: con el gran angular se ven más cosas que con el teleobjetivo. Y no me refiero sólo a cosas malas, en contra de lo que podría parecer, sino también a las buenas: hay aportaciones positivas que se están ignorando, mientras se pasan por alto situaciones que nos hacen daño a todas, y no me refiero a la nimiedad de la violencia entre lesbianas en sí, sino a la escasa toma de conciencia de las mujeres en general sobre lo que hacen, dicen, presencian y piensan a diario.

      En todo caso, Bea, gracias por estar ahí y enhorabuena.

    17. Olga Baselga

      Perdón, la pregunta citada y que no sale en mi comentario es:

      “¿Tenemos que ser las activistas lesbianas las que visibilicemos la violencia que se pueda dar –esporádicamente- en las parejas formadas por mujeres?”

      Malditos tags html… Nunca me los aprenderé.

    18. Libre y salvaje.

      -biomujer?
      -biohombre?

      el feminismo ahora esta lejos muy lejos de la gente….. que caga y mea.

      1. DeVera

        No es tan difícil colega: -Biohombre: sujeto humano de sexo masculino, independientemente de su orientación sexual.
        - Biomujer: sujeto humano de sexo femenino, independientemente de su orientación sexual.

        La distinción es necesaria porque hay sujetos humanos que no se identifican con el género asignado a sus cuerpos, sujetos humanos que no se identifican con ningún género en absoluto, cuyo género cambia… y no por eso dejan de menstruar o de levantarse empalmados, según el caso.
        Si te interesa, también hay reflexiones (dentro de los propios feminismos) sobre el ser humano que caga y mea, sólo tienes que leer.

        1. Libre y salvaje.

          Pues no es necesaria colega, para eso ya esta hombre o mujer o hembra y macho, ¿no crees? ¿o es que mola invetarse palabras rollo gafapasta? a mi es que ese feminismo pseudo-academico me da urticaria y risa…y esta bastante lejitos de las personas que cagamos y meamos, sí. Además no es sólo esa la palabra que se inventan hay muchas más igual de rídiculas, vaís a un insituto a dar una charla y se mean de risa, y con razón, no llegaís…soís cibercuatrofrikis…por suerte
          Y los que no se identifican ya tienen un nombre, no? trangsénero, transexual, andrógino..

          Vamó,esta claro que cuando hablamos de sexo hablamos de lo biologico simplemente, no se hace falta añadirle el bio, sabé tú?¿

          1. DeVera

            Cuando se hace referencia al nivel biológico en individuos de orientación o identidad sexual no determinadas a priori se emplean estos términos para dar a entender que los procesos biológicos de que se habla no tienen que ver con el binomio sexo/género, o bien que nos estamos refiriendo o pretendiendo acercar al sujeto a un nivel biológico.

            En mi opinión, si alguien pretende llegar a la gente de un instituto, puede dirigirse a ellxs en un registro coloquial (ciertamente sería estúpido no hacerlo, y no sólo por el nivel de cultura general de los institutos), de la misma forma que hablando estos mismos temas con gente conocida, cara a cara y en otro ambiente, se podría decir lo mismo en registro vulgar. Pero en sitios como éste, donde pretende debatirse y no hay espacio ni necesidad de estar afinando opiniones con comentarios extensos, todo el mundo ofendidísimo, porque alguien ha puesto algo fácil de malinterpretar, cuando es tan fácil escribir con los términos apropiados.
            Nadie dice que sea la única manera de expresar ideas. Sencillamente, la gente a la que no le interese, no tiene porqué leerlo. Pero la jerga pseudoacadémica es necesaria para definir con precisión. Aparte de que los términos que estamos discutiendo se definen a sí mismos, cualquiera los puede entender.
            Por cierto, los nombres para lxs que “no se identifican” tampoco han brotado de la tierra, algúnx friki se los inventó, los escribió, fueron leídos y terminaron pasando a formar parte del vocabulario de todo el mundo. Aparte de que hay muchas categorías de identidades sexuales que no se pueden meter en “andróginx” porque precisamente es el binarismo lo que denuncian.
            Que las etiquetas sobran, sí. pero está muy bien tenerlas ahí para no necesitarlas, porque sin las palabras precisas para definir una parcela de realidad concreta, se cae en la invisibilización (te sonará, supongo, esto sí) y eso no mola. De las etiquetas por lo general se pasa cuando ya las aceptas como parte de tu identidad, pero son necesarias para superarlas. Como la mierda es necesaria para ser expulsada (el ser expulsada es el alma de la mierda, si lo prefieres en filosófico) o la comida (en cuanto comida, no en cuanto vegetal, hongo o animal) para ser deglutida.

            Es decir: aunque tú no lo sepas hay razones por las cuales la gente hace lo que hace y como lo hace. Y el derecho a ser pseudoacadémica por las razones que sean es el mismo que tú tienes para que te parezca una mierda. Se llama diversidad y la hay en todos los niveles de la vida, hay que irse acostumbrando.

          2. Anarres

            En una web donde a menudo se habla de “machos” refiriéndose a “hombres machistas”, el uso que propones de “macho o hembra” son ganas de complicar las cosas. También, las “personas que no se identifican” (como hombres o como mujeres, entiendo), se identifican de muchas maneras distintas: trangénero, queer, travesti, genderqueer y un sinfin de palabras más. Transexual no, una persona transexual es un hombre o es una mujer.

            Yo he hablado de biomujeres, precisamente porque me parece un concepto más sencillo que “mujer cisgénero”, que realmente considero más apropiado. Creo que en general el lenguaje usado en esta conversación es bastante fácil de seguir, y creo que aunque no fuera así, estamos en un contexto en el que tiene sentido usar palabras más técnicas. (Si estuviera en un foro sobre energías renovables, a nadie le chocaría que usara conceptos como “rendimiento”, “potencia”, etc.)

            Donde estaría de acuerdo en tratar de evitar su uso es en la redacción de los artículos, ya que creo que estos sí están pensados para que cualquiera pueda entenderlos (si le pone un mínimo de voluntad, cosa que también bastaría para entender qué es una “biomujer”).

            Y por cierto, sí, yo soy muy friky, y muy orgullosa y feliz de serlo, aunque no precisamente por hablar de biohombres y biomujeres.

    19. Libre y salvaje

      Vamos a vé Anarres y deVera, teniendo en cuanta que de lo que hablaís a nadie le interesa sino a cuatro frikis como vien sabeís que soís,el problema es que os estaís inventando palabras nuevas cuando ya existen mil palabras diferentes para decir y diferenciar lo que nombraís, así lo que lo que yo veo es ganar de algunas friki semi-acádemicas de vender libros con teorías raritas, y de intentar parecer que dicen algo nuevo cuando no es así. Y es todo el mundo sabe que sexo se refiere a la biología simplemente, no hace falta añadirle el prefijo bio, que sí lo quereís hacer pues es vuestro derecho como yo tengo el mio de considerarlo una estupidez excéntrica que además no le interesa a nadie más que a las cuatro de siempre que son las mismas en todas partes. Y para quien no se sienta identificado con su sexo biologico ya hay palabras (transgénero, etc, etc) que es lo que trato de decir, no hace falta añadirle bio a nada, ni marear sobre lo mismo ni invetarse cosas. Lo siento pero estoy en mi derecho de leer y criticar esta ciber-reunión de gafapastas si me place.

      De verdad si X persona prefiere denominarse genderqueer pues podrá hacerlo, como yo puedo decidir que me defino como marciano porque me apetece pero no deja de ser una cosa absurda ni dejará de cerlo desde fuera.

      1. DeVera

        Pues defínete como marciano en sitios donde a la gente le importe. Quizá en sitios donde la gente se piense que las palabras crecen en los árboles y no es necesario que la gente se las invente para designar una nueva realidad. O donde piensen que las únicas palabras válidas sean las que están escritas en tablas de piedra. Donde sea, que no sea aquí. Porque aquí molestas. Y lo sabes. Y lo sigues haciendo por alguna razón (no pretendo saber cuál).
        Si tan frikis somos, déjanos en paz con lo nuestro, tampoco es que nos vayamos a echar a llorar.

        Y si una persona quiere denominarse genderqueer, marciano o paloma torcaz, seguro que no va a definirse a sitios donde no le importa a nadie.

    20. Libre y salvaje

      Una forma de evadir los temas centrales de la época y filosofar sobre cualquier cosa. Una oda a mirarce el ombligo. Fíjate el tiempo que se ha perdido en este lugar y eso que es un lugar feminista… ¿no es esto absurdo? Sí, no hay nada más reaccionario que el intelectualismo de café. Y eso es lo qeer, una estupidez para intelectualoides de café que se la quieren dar de cultos y complicados. Con este cuento vayan a levantarse a los y las nenas de papá y mamá de los pasillos de la facultad que las encandilan con cualquier cosa.

      1. Anarres

        Lo que es absurdo es llamarte feminista y faltar el respeto a otras minorías como lo haces. Para mí es totalmente inaceptable. Y ciertamente, no voy a seguir perdiendo el tiempo discutiendo contigo.

      2. DeVera

        Sí, cariño, se nota que el tema de la cultura no te va. No pasa nada, cosa de cada persona. A mí no me importa que te la sude saber o no estructurar un texto o recitarme la tabla del dos. Considero que independientemente de la escolarización de cada persona, sus ideas pueden ser igual de valiosas que las de una persona con la llamada “formación superior”. De la misma forma creo que cuanto más sabe una persona, sus opiniones pueden ser más complejas y fundamentadas. No siempre, porque para recibir educación superior muchas veces sólo es necesario ser hijx de alguien y hay quien pasa por la vida con la cabeza pegada al culo (en cualquier nivel socioeconómico y educativo).

        Vamos, que si no te interesa, pues no te metas aquí y ya está. Si hay gente que necesita buscar formas de designar una realidad es porque no le sirve con las que hay. ¿Quién eres tú para decir nada? De la misma manera que no voy a pensar que una idea es menos valiosa que otra por estar escrita con faltas de ortografía. Antes la leo. Y si no me gusta y tiene que ver con algo que me importe, doy mi opinión. Si no tiene nada que ver con algo que me importe (como parece ser tu caso con este artículo, porque no te he respondido sino a las chorradas sobre terminología)paso del tema.
        Si es nuestro ombligo el que estamos mirando, no sé qué tienes tú que decir al respecto.

        Nadie te censura por elegir las palabras que mejor te parezcan, aunque no sean precisas. Ni se te ha censurado por las faltas de ortografía, porque no son importantes.
        Tal vez si te lo explico con frases cortas y claritas puedes pensarlo: eres tú quien está faltando al respeto aquí. Si utilizamos palabras que te parecen prescindibles y eso te ofende tanto como dices, no entres, no comentes, no leas. No molestes, sencillamente.
        ¿Lo puedes comprender así?

    21. libre y salvaje

      Qué quién soy yo? Lo mismo que tú una persona que opina de lo que le da la gana, aquí y el donde me plasca. Y lo que no entiendo es de que va ese rollo terminologíco para decir lo mismo que ya existe con otras palabras para vender o parecer que dicen algo nuevo, no es un ataque a ninguna mínoria sino a una ideología que inunda los foros de internet y que esta plagada de chorradas e ideas delirantes por doquier, no sé porque me recuerda est al caso sokal.
      De resto para mi un atentado cultural es ir a una perfomance de dianapornoterrorista, aunque algún nucleo friki me diga que es súper feminista y sólo veo una payaza del circo de las bio mmujeres queer gender lo que sea.

    22. Eneko Aritza

      Jojojo ¡Me parto y me mondo viendo como discutis las feministas! Sois como los grupúsculos de izquierda siempre enfrentados por eso no se comen un colín. Lo teneis claro para empoderaros jajajaja

      1. Anerol

        Es que el empoderamiento empieza de forma individual. Yo solta me valgo para empoderarme, no me hace falta ir de la manita para recuperar mi espacio ¿o vosotros sí?

    23. krs

      El texto es contradictorio, manipulais la realidad para dar credibilidad a vuestra disparatada ideologia.
      La ideologia de genero es una falsedad sin base cientifica, ni antropologica, ni de nada. O sea, que por ser hombre pertenezco a las hordas patriarcales y estoy predispuesto a dominar a las mujeres, sin embargo las mujeres no ejercen violencia, ni dominacion, son todas buenas. Cualquier dia negais la gravedad. El caso es que nadie a votado al feminismo y a esta ideologia sin pies ni cabeza. Al final la razon triunfara.

      1. Libre y Salvaje

        Es al revés me temo, la existencia del patriarcado esta demostrada, mucho de antropología no has leído tú.

    24. krs

      el patriarcado puede definirse como un sistema de relaciones sociales sexo–politicas basadas en diferentes instituciones públicas y privadas y en la solidaridad interclases e intragénero instaurado por los varones, quienes como grupo social y en forma individual y colectiva, oprimen a las mujeres también en forma individual y colectiva y se apropian de su fuerza productiva y reproductiva, de sus cuerpos y sus productos, ya sea con medios pacíficos o mediante el uso de la violencia.
      Los hombres por voluntad propia se han unido para esclavizar a la mujer. O sea todos los hombres somos malos por naturaleza y nuestros instintos son dominar a la mujer. Ya veo la base cientifica que tiene el patriarcalismo.
      Lo unico que habeis hecho es cambiar la lucha de clases por la lucha contra los hombres. Es mas, las feministas no os poneis de acuerdo con vuestra ideologia, que credibilidad vais a tener.

      1. Beatriz Gimeno

        Pues si no le ves base científica a eso es que no ves. Porque si no es científico que los hombres ganan más que las mujeres (las de su misma clase social) en todo el mundo; si no ves que los hombres no son violados sexualmente, ni abusados; si no ves lo que dicen las estadísticas mundiales acerca de la salud mundial de hombres y mujeres, si no ves que existe un genocidio de mujeres en gran parte del mundo, si no ves que las mujeres son víctimas de malos tratos, de asesinatos, de mala alimentación, de la obligatoriedad de trabajar sin sueldo etc. entonces es que no ves. Échate un ojo a las estadísticas de género de la ONU o de cualquier organismo internacional. Ah…no que existe una conspiración feminista mundial para tomar la ONU, la OIT, la OMS, los parlamentos etc.
        (y eso no quiere decir nada acerca de que los hombres sean malos y las mujeres buenas, la gente inteligente no piensa así. Lo que existe es un sistema que pone a hombres y mujeres en diferente situación de poder, real y simbólica y de acceso a la riqueza y los recursos, como bien demuestran todas las estadísitcas…Ah no… que están sesgadas por una conspiración internacional de las mujeres y los organismos políticos para acabar con los hombres. Eso sí que tiene una buena base científica.

        1. Moonraker

          El debate sobre el origen del patriarcado a mi me apasiona. Hay diferentes visiones antropológicas e incluso hay una antropología feminista que creo que aporta tambien buenos y aceptables puntos de vista. Pero no se puede pensar en el origend el patriarcado como una “ideologia” a traves de la cual los hombres, desde el pricnipio de los tiempos y en el 99 por ciento de las sociedades ha querido, voluntariamente, dominar a las mujeres. Las cosas no son asi. El patriarcado es una forma de ORGANIZACIÓN SOCIAL, basada en la división de tareas en función del sexo, y, como es lógico en las sociedades primitivas (de las cuales todavía heredamos muchas cosas) con el objetivo de optimizar los recursos existentes en el entorno, la capacidad de extracción de dichos recursos y la población existente en un momento concreto de ese colectivo humano. Marvin harris explica esto bastante bien. El patriarcado no son un grupo de hombres que en sus atalayas se rien (ha ha ha, como seres malvados) de la opresión a la que estan sometidas las mujeres.

          Otra cosa son las consecuencias ACTUALES de la aplicación de dicha organización social, la cual, ciertametne, produce más daños en las mujeres que en los hombres (y siendo visto desde la perspectiva humanista del siglo XX, recordemos esto).

      2. DeVera

        El género es una categoría de análisis, no una filosofía ni una ideología, como demuestra el hecho de que existen planteamientos feministas en todas las sociedades globalizadas, en la mayoría de las religiones y en la mayoría de culturas. Por no halar de que en todas las épocas ha habido planteamientos de género hechos tanto por hombres como por mujeres. De hecho, casi todas las mujeres (no tengo conocimientos para decir que todas, pero no me sorprendería) que han podido escribir antes de los años setenta del siglo pasado han reflexionado sobre el hecho de que ser mujer les impidiese socialmente lo que era evidente que la naturaleza no le impedía.

        Como comprenderás, después de cinco mil años, las mujeres tienen cosas que decir de todos los puntos de todas las estructuras sociales, económicas, culturales, biológicas, académicas e incluso místicas que se fueron formando sin nuestra presencia directa.

        Y el patriarcado no trata de hombres y de mujeres únicamente, sino de todos los criterios de dominio y de control social que son inherentes a las estructuras sociales que se han dado desde que hay documentos escritos (respecto a antes sólo se pueden hacer conjeturas), así como el control de reproducción y producción que es el que más afecta al criterio sexo/género por las diferencias biológicas a nivel reproductivo (sexo) y los comportamientos o actitudes sociales asociados a éste (género) y su reconocimiento social.

        De manera que una mujer de clase social superior dispone de privilegios que un hombre de clase social superior no. Pero él tiene privilegios frente a una mujer de su misma clase social y ella pierde privilegios frente a un hombre de si misma clase social (así, explicado rápido). Una forma que tendría este hombre de “equilibrar la balanza” es reasignando a la mujer de clase social superior (entiéndase clase como ejemplo, se trata de una mujer situada en un lugar privilegiado por las razones que sea) mediante la asignación sexual, puesto que ella encarnaría la clase social superior. De la misma manera, ella puede equilibrar su pérdida de derechos frente a los hombres de su posición social (encarnados en un hombre cualquiera, por ejemplo, uno de clase social inferior, frente al que tiene privilegios) mediante la opresión a las clases bajas a la que contribuye haciendo uso de sus privilegios.
        Sin matices, mal y rápido, no sé si lo entenderás.
        Por cierto, desde los años 30, la mayoría de lxs antropólogxs han hablado de ello, por ser un criterio que divide a la humanidad en dos categorías más o menos iguales en número.

        Otra cosa es que tú no hayas sabido identificar esto con lo que lees, tal vez porque te suena demasiado a un esfuerzo cognitivo por tu parte.

    25. krs

      Resulta curioso como cualquier injusticia que recaiga sobre una mujer es tomada como bandera por todas, mientras que las desgracias que sufren los varones jamás sirven como bandera colectiva. Podría decir yo:
      - Por ser varones nos mandan a la guerra
      - Por ser varones nos dicen que debemos barrer en casa, pero las cloacas de la ciudad no las limpian precisamente mujeres.
      - Por ser varones debemos hacer los trabajos más sucios, insalubres y peor remunerados.
      - Por ser varones perdemos casa (aunque sea nuestra) e hijos, que normalmente la mujer usa como botín de guerra, en caso de separación.
      - Por ser varones enfrentamos denuncias falsas de maltrato o violación que arruinan nuestra vida (eso es violencia también, pero jamás sale en los periódicos)
      - Por ser varones se nos reprime emocionalmente, se nos exige lo imposible, se nos valora por el dinero que tenemos y se nos desprecia si fracasamos.
      Pero los varones sentimos vergüenza de decir nada de esto, aunque sea cierto.
      Carecemos de conciencia de género. Y esos “hijos” que llamais “nuestros” parece que no tienen padre. Hablaísde “nosotras” cuando se comete una injusticia contra una mujer en Somalia, sino que encima tiene que arrogarse lo que sufre por la pérdida de sus “hijos”, como si ese no fuera un problema de los varones, como si a nosotros eso no nos importara.
      Los varones estamos hartos de ser invariablemente los hijos de puta de toda historia, mientras las mujeres son las eternas pobres víctimas. Déjense ya de j…r con ese cuento, que cada vez se lo cree menos gente.
      Ha sido un placer.

      1. Anerol

        Krs, no creo que nadie en su sano juicio menosprecie a los hombres o no les reconozca los derechos que les corresponden. De hecho el feminismo no va contra el hombre, sino con él en igualdad de condiciones.
        Claro que hay mujeres que confunden feminismo con hembrismo, y hombres que lo confunden, como es tu caso.
        Resulta que yo soy feminista y jamás dejaré a mi pareja sin sus hijos, jamás haré falsas denuncias sobre él, jamás ignoraré ni le quitaré importancia al gran peso social que tiene encima por el hecho de ser hombre. Se espera de vosotros que os comportéis como tales y a nosotras como mujeres, pero siempre se nos exige desde unos roles totalmebte inventados y ficticios.
        Porque nosotras también podemos limpiar cloacas y vosotros fregar platos. El problema es que no nos lo queremos creer y es más cómodo seguir con lo establecido socialmente y culpar a todos los del género opuesto (yo prefiero llamarlo complementario).
        Feminazismo, hembrismo… nada que ver con el feminismo.

    26. lbmx

      La realidad es bien distinta.
      Ley de violencia de género, distintas penas según el sexo, la ley juzga a un colectivo (hombres) y no al individuo.
      Basta una llamada para meter a un hombre en el calabozo y tener un juicio tipo inquisición saltándose la presunción de inocencia. Ley del divorcio, si eres hombre te quedas sin casa, sin hijos y sin dignidad. En trabajos, cursos y en subvenciones para emprendedores se favorece a las mujeres. Se silencian los suicidios, los accidentes laborales, la indigencia y el fracaso escolar que es mayoritariamente masculino. No hay campañas sobre el cáncer de próstata. Millones de euros gastados en asociaciones, institutos, observatorios feministas y en estudios sobre la mujer.
      Discriminaciones positivas y cuotas para las mujeres en lo que interesa. ¿Donde está la igualdad?
      Lo que pasa este país, es que hay un hembrismo disfrazado de feminismo.
      La paradoja de la igualdad, un documental interesante.
      http://www.youtube.com/watch?v=2sblNk2aPzE parte 1
      http://www.youtube.com/watch?v=Me3okdm0C1M parte 2

    27. Veridis Quo

      La mal llamada teoría, perspectiva, enfoque, etc. de género, es en realidad, una ideología. Y como toda ideología, no busca la verdad ni el bien de los demás, sino simplemente imponer un determinado modelo de sociedad, conseguir el poder,
      manipulando voluntades, para utilizarlas con fines claramente políticos y económicos…. Esa es la razón de que la ideología de género sea necesariamente ambigua. Utiliza el engaño como un medio para alcanzar sus metas. La razón es obvia: quien pretende utilizar a los demás en su propio provecho, no puede decirlo abiertamente. El ideólogo utiliza el engaño como una herramienta diaria
      de trabajo. La ideología de género niega abiertamente por principio, la naturaleza de las cosas y de las personas; porque reconocer la naturaleza lleva necesariamente a referirse a sus leyes. La necesidad argumental de negar la naturaleza, lleva a los ideólogos del género, a caer en flagrantes contradicciones y además, a negar aspectos evidentes de la realidad.
      Discrepo de los enunciados de la ideología de género y sus posibles caminos de solución a los problemas sociales, básicamente, por estos motivos:
      Por su concepción reductiva del hombre y diferente de la real, lo que la convierte en una construcción ideológica.
      A partir de su errado concepto de hombre, su visión del desarrollo no abarca a toda la persona. Por lo tanto, aunque solucione alguna parte del problema, sigue sin ser una propuesta definitiva.
      El análisis que hacen de las causas de los problemas de la mujer y de los problemas sociales está muy sesgado por una línea ideológica basada en el conflicto, que le resta objetividad para ser una alternativa viable.

    28. JM

      Coincido con B. Gimeno en que tras el interés de igualar todas las violencias se encuentra el interés por deslegitimar la existencia de la violencia machista.

      También en que la violencia machista debe tratarse específicamente y que eso es lo bueno dela ley de violencia de género del gobierno zapatero (que efectivamente tiene sus fallos, que habrá que analizar y corregir).

      Ahora bien, ¿las mujeres no ejercen violencia machista? ¿No hay mujeres que ejercen violencia contra otras mujeres solo porque son mujeres? ¿La madame que participa dela prostitución y trata no ejerce violencia machista?

      Por supuesto que sí, y lo hace porque participa de los “principios” del patriarcado. Así de sencillo.

      Por tanto, la lucha debe ser contra el patriarcado, no contra “lo masculino”.

      1. Libre y Salvaje

        Cierto sobre lo que dices de la madame, pero hay que llamarlas lo que son: proxenetas. Madame suena muy ligth y hasta bien.

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    30. Beatriz Gimeno

      La violencia entre lesbianas existe y puede ser terrible, ¿cómo no va a serlo? La violencia/maltrato de padres a hijos existe y es terrible; La violencia de hijos e hijas contra padres/madres existe y es terrible; la violencia entre parejas gays existe. Ninguna de ellas es comparable a la violencia de género en gravedad y especificad. Sostener que sí es lo que es terrible. ¿Es una epidemia como ha dicho la ONU del feminicidio? Una de cada tres mujeres ha sido víctima de violencia de género a lo largo de la vida. Las lesbianas ¿son violadas en la misma medida, torturadas, asesinadas…en la misma medida (aun proporcional) Son vítimas de violencia sexual, física extrema, etc en la misma medida? ¿se les echa ácido por la cara, se las obliga a casarse, se las vende? ¿se las prostituye? Es que eso es violencia de género.
      Sí, ya que se que hay estudios. Hay estudios de todo, yo niego que sean veraces los que dicen que la violencia intragénero sea comparable siquiera a la violencia de género en prevalencia. Es un nuevo campo profesional y donde hay profesionales hay estudios que les dan la razón. En todo caso, no digo que no exista y que no deba ser combatida pero la violencia que se da entre lesbianas tiene mucho que ver con la construcción del amor romántico. “Al mismo tiempo creo que hay que visibilizar, nombrar y combatir la violencia que se da en el seno de la familia porque la violencia siempre hay que combatirla, pero también porque es necesario romper la imagen heteropatriarcal, edulcorada e irreal de la familia”: Siempre que hay violencia o dominación hay sufrimiento y todo sufrimiento es comparable. No me leas sólo a mí, lee los comentarios que algunos centran el tema mejor que yo que no pude desarrollarlo entero. Esta es una sociedad violenta y el amor romántico es un amor de posesión, hay que combatir ambas cosas pero no confundirlas con la violencia de género. Habrá violencia en las parejas y en las relaciones familiares mientras mantengamos esta familia. Ah…y el amor sí es conflicto, al menos tal y como está construido en occidente. El amor es entrega de sí, encuentro con el otro ¿cómo no va a ser conflictivo? Lo es en su misma naturaleza y no sólo el amor romántico, cualquier tipo de amor que suponga cierta entrega personal lo es: el maternal, el filial… otra cosa es que no tiene que ser violencia.

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