Sexismo en los catálogos de juguetes Opinión, Voces

Jasone Zarate Emilio analiza los roles que reproduce una casa supuestamente moderna y educativa como Imaginarium

Cartel Max Center

Anuncio sexista del centro comercial Max Center

Jasone Zarate Emilio

Un año más se acercan las navidades a pasos agigantados y nuestros buzones rebosan de catálogos, propagandas y “panfletos” varios.

Tal vez por mi formación como educadora (pedagoga en concreto), por mi papel como madre, por mi ser mujer o por todo ello a un mismo tiempo; no puedo pasar por alto el mensaje oculto y no tan oculto en muchos casos, y claramente sexista en todos los catálogos de juguetes infantiles.

Llevo años dándole vueltas al tema, y aunque la historia se repite año tras año, no puedo, ni creo además que deba, dejarla pasar por alto; no puedo acostumbrarme y, es más, ME NIEGO a acostumbrarme a que esta historia sea así. No vaya a ser que acabe como mucha gente asumiéndolo como algo “normal” y “natural” sin más, cuando no lo es para nada, cuando no va unido al XX o XY de cada cual ni a nada genético similar.

Ya en el año 2005 escribí una carta a la casa Chicco, y en el año 2009, creo recordar, otra a Imaginarium comentando, reflexionando y criticando el asunto. Como era de esperar, estas cartas cayeron en saco roto; tal vez se pueda apreciar alguna mínima diferencia en algún aspecto concreto, pero con un mensaje de fondo en la misma línea y, lo que es más grave aún, prácticamente el mismo que hace unos 30 o incluso 40 años (por citar alguna cifra).

Luego en casa constatamos tristemente cómo las criaturas pasan esa hojas que supuestamente no son “para ellas” o “ellos”, sin saber ni siquiera si les gustan o pudieran gustarles, cerrándoles así nuevas puertas para poder descubrir y experimentar

Cambiamos la forma muchas veces, pero no el fondo; el continente, pero no el contenido. Y luego se nos llena la boca enorgulleciéndonos de la “falsa igualdad” que hemos conseguido, nos hacemos cruces al ver y leer sobre las nada igualitarias relaciones de nuestra gente joven, y clamamos contra la llamada “violencia de género”, tal vez porque sea lo políticamente correcto.

El problema está en la educación, decimos. Y yo pregunto: ¿Quién educa? ¿Quién es responsable de esa educación? ¿Quién transmite los valores, actitudes, roles y estereotipos? ¿Es la escuela únicamente la culpable?

Con todo, queramos o no, consciente o inconscientemente: EDUCAMOS.
“Se educa con lo que se hace y no con lo que se dice” nos dice una frase popular; “El mundo cambia con tu ejemplo, no con tu opinión” otra; y ya en nuestra propia lengua bien claro es le mensaje de: “Zer ikusi, hura ikasi” [Eso que ves, eso que aprendes].

Analizando diferentes catálogos, en mayor o menor grado, encontramos las páginas rosas o de colores pastel con los juguetes supuestos “para niñas”, y las páginas azules o en tonos más fuertes en las de “niños”. Mientras que los juguetes “mixtos” o de primera infancia suelen ir en otros colores menos “sexuados-generizados”. Ante esto, reafirmo: elijamos los colores, no dejemos que sean ellos quienes nos elijan y determinen.

En la mayoría de los catálogos, la presencia de los niños en las fotografías es bastante mayor que la de las niñas; invisibilizándolas así desde las más tempranas edades, dejándolas sin referencias de sus iguales.

Y luego además en nuestras propias casas constatamos tristemente cómo pasan esa hojas que supuestamente no son “para ellas” o “ellos”, sin saber ni siquiera si les gustan o pudieran gustarles, cerrándoles así nuevas puertas para poder descubrir y experimentar. Por no hablar de los bien diferenciados papeles que asocian a cada cual según el sexo que se les asignó al nacer.

Me he centrado en el análisis del catálogo de Navidad de Imaginarium, y no porque esté obsesionada con dicha casa ni porque les tenga manía (como diría el alumnado de mi instituto), si no más bien por todo lo contrario: porque me gusta especialmente su diseño y sus juguetes, porque era mi referencia en este campo como algo más alternativo y educativo…(y de hecho con ese fondo de marketing es con el que nos lo venden, ¿no? Con mensajes pedagógicos, expertos en infancia y desarrollo evolutivo, juguetólogas/as, etc.)

En el catálogo de Imaginarium aparecen aparecen 2 niñas en la cocina con delantal frente a 1 niño como chef, la camarera es niña mientras los clientes son niños, el niño es el médico y la niña la enfermera…

Centrándome en las cosas que he visto, podría señalar:

– El masculino es usado como genérico a lo largo y ancho del catálogo sin excepción.

– Ante juegos de cantar y bailar, la imagen que aparece es la de 2 niñas y además señalan lo siguiente: “enriquecerá vocabulario y desarrollará su expresión corporal” Y yo me pregunto: ¿los niños no deben ni necesitan hacerlo?

– En contraposición, en juegos de construcción aparecen 2 niños con la siguiente reseña: “ayudan a desarrollar su psicomotricidad, el conocimiento geométrico, a potenciar la fantasía y el pensamiento creativo y a ser más hábiles para resolver problemas” Y me vuelvo a preguntar: ¿a las niñas tampoco les corresponde esto?

Pensemos por un momento qué habilidades estamos designando a cada cual y qué capacidades queremos desarrollar en “función de”. ¿Esto es igualdad real? ¿Podemos hablar después de causas innatas? ¿Es esto el desarrollo de las competencias básicas para llegar a ser personas autónomas con un desarrollo integral de su ser?

– En los juegos de movimiento hay 11 imágenes de niños frente a 0 imágenes de niñas. Y yo me vuelvo a preguntar: ¿dónde están las niñas? ¿Será acaso que ellas no se mueven?

– En la sección “Leyendas sobre ruedas” el autoclasic bólido rosa se denomina “Penélope”, y el azul “Tornado”. Y yo me pregunto: ¿mi hijo o mi hija elegirían el tono que más les guste libremente?

– En la sección de oficios tal vez sea donde más “canta” el temita en cuestión. Cito literalmente: “Jugando a las profesiones los niños se divierten enormemente, además de ser un juego imprescindible tanto para su maduración intelectual como emocional ya que es necesario para adquirir las habilidades sociales que les harán desenvolverse en su vida adulta”.

Pues bien: aparecen 2 niñas en la cocina con delantal frente a 1 niño como chef (dejando claro que hay clases y clases a la hora de cocinar también, y que al masculinizar una profesión, esto sube la categoría de la misma). En las tiendas aparecen 2 niñas como tenderas frente a 1 niño, la camarera es niña mientras los clientes servidos son niños, el niño es el médico y la niña la enfermera…

En algún caso, en el mundo de la veterinaria por ejemplo, no distinguen sexo y aparece una imagen con una niña plancha mientras en otra imagen un niño pasa la aspiradora. Está bien el tratamiento, sí; pero visto lo anterior no sé si no interpretarlo como la excepción que confirma la regla.

– En juegos de joyas, maquillajes, costura, diseño…aparecen 3 niñas y 0 niños. Y yo me digo: pues conoceré a los raros porque a todos los niños que conozco al igual que a las niñas (cuando aún no están influenciados por la sociedad y no han hecho su construcción de identidad según el género) les gusta de igual manera pintarse, hacer pulseras (y cuanto más brillantes y “horteras” sean más aún)…

– En la sección de muñecas aparecen 4 niñas frente a 0 niños y además en el tema de bebés 2 niñas reproducen los cuidados (paseando y dando de comer), Y yo me vuelvo a preguntar: ¿Y el tema ese de moda de la conciliación? ¿Y la famosa corresponsabilidad?

Dicen que el papel de padres y madres es fundamental, pero aparecen más padres (en juegos de mesa, coches, escalextric, pintura, etc. y a veces únicamente con presencia de niños) y las pocas madres salen con niñas leyendo o en la manta de juegos de primeras edades.

– En la estación de bomberos juegan 2 niños y 0 niñas.

– Los disfraces también lo dejan muy clarito de nuevo: los niños son reyes, caballeros o piratas, y las niñas son hadas, bailarinas o princesas. Y digo yo: ¿habrá algo más libre y fantasioso que el disfrazarse?

– En la tejedora juega 1 niña. En los juegos de ciencia la presencia es de 5 niños frente a 2 niñas. Y me supongo: que claro, la ciencia tal y como nos la han contado desde una historia escrita por el género masculino tampoco es para las mujeres, si acaso alguna excepción como Madamme Curie.

– En psicomotricidad aparecen 6 niños frente a 0 niñas. Y me planteo: tal vez no sean adecuadas en las escuelas infantiles mixtas las aulas de psicomotricidad y tengan que suprimirlas.

– Los coches tipo escalextric son claramente para que jueguen 3 niños frente a 0 niñas reforzados además por la presencia de 1 padre.

– Y ya la sección de habitaciones es el súmun de los súmunes. Bien diferenciadas en rosa y azul con mensajes bien explícitos, y cito de nuevo textualmente: “Sumérgete en la selva” “Más aventureros”, “Estimular la imaginación y vivir cada día una nueva aventura” Remarcando ese papel de sujeto activo. Frente a: “Sueños llenos de magia”, “El mundo mágico de las hadas”, “Suceden cosas”, “Pueden sacar su creatividad e imaginación”. Remarcando ese sujeto pasivo metido en sueños y fantasía mientras espera que suceda algo ajeno que varíe su existencia.

El papel de padres y madres que tanto remarcan, (acertadamente además opino), como fundamental en ese compartir con los hijos e hijas, en ese importante ayudar a desarrollar… es mayor en el caso de los padres aunque bien marcado en: juegos de mesa, coches, escalextric, pintura, energía, tecnologías tipo tablet-mandos y a veces únicamente con presencia de niños. Y en el caso de las madres, más bien escasas, (ya que no tenemos tiempo para jugar me supongo), únicamente salen con niñas leyendo o en la manta de juegos de primeras edades.

Como zona más coeducativa con presencia de niños y niñas por igual o parecido, y menos influenciada por el sexismo, tendríamos que destacar los juegos de mesa, las bicis y patines (aunque claro que cada una en su color bien marcado), el teatro, la música, el arte y los muñecos de la línea KikoNiko.

Los juegos cierto es que ofrecen experiencias ficticias; pero los sentimientos y vivencias que generan son reales.

Nuestras niñas y niños, la juventud del mañana y las personas adultas del futuro aprenden jugando; y jugando según con qué juguetes y según a qué juegos hacemos que se dé una perpetuación de valores y actitudes sexistas anteriores.

No se trata de que las niñas jueguen a coches y los niños a muñecas; de lo que se trata es de superar la dualidad tradicional y de permitir el uso de todo por ambos sexos indistintamente sin que acabemos en el típico: “esto es de chicos” y “esto es de chicas” y finalmente en el: “es que los niños son así y las niñas asá” , “ es normal” y el “siempre ha sido así”.

No me extiendo más en reflexiones para que cada cual pueda sacar las suyas propias, pero por un momento démosle una vuelta de tuerca a nuestra cabecita o cabezota, y pensemos si vamos por el camino correcto de esta guisa, si lo que está pasando a nuestro alrededor no tiene nada que ver con nosotr@s mism@s y si no estamos educando en el sexismo y la desigualdad. Y ahora preguntémonos seriamente: ¿ES ESTO LO QUE QUEREMOS PARA EL MAÑANA? Y el mañana empieza, hoy, ya, en este preciso momento.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Print this page
Sexismo en los catálogos de juguetes
0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

¿Quieres debatir en un espacio tranquilo, seguro y libre de (machi)trols? Vente al foro de debate de Pikara Magazine

Revista que ofrece periodismo y opinión con un enfoque crítico, feminista, transgresor y disfrutón.

Comentarios recientes

  1. planetafeminista

    Gracias, Jasone,excelente análisis; muy oportuno y necesario.

  2. the133

    Estimada Sra/Srta.
    Su artículo es bueno, sesudo y parece que documentado. Posiblemente objetivo; pero, sinceramente, ¿no cree que es rizar el rizo? ¿Debiéramos usar las braga-calzoncillos por si las moscas?
    Saludos.

  3. Esther

    Un análisis estupendo. Y por desgracia se podrían sacar resultados parecidos de practicamente cualquier cosa que se pudiera analizar. Y lo peor es que casi siempre la cosa es tan sutil que no se aprecia, que no nos choca, simplemente es algo que se va infiltrando poco a poco y al final, acabas pensando que lo “normal” es eso, que los chicos son medicos y las niñas enfermeras, ellos ‘principales’ y nosotras ‘floreros’…

  4. Pingback: Gabonetako jostailu-katalogoetan, sexismoa nagusi | HEZKIDETZA LAU HAIZETARA

  5. auskalo

    Consejos vendo que para mi no tengo…y en cuanto una mujer se sale de sus roles preestablecidos bien que la criticamos en los bares ¿Eh Jasone?
    Nos ponemos escotes y pantalones bien ajustados marcando caderas y culo y la caza del hombre…
    Un hombre puede tener un amigo pero no una amiga y si tiene una amiga es un a puta.. ¿te suena?

  6. auskalo

    Consejos vendo que para mi no tengo…y en cuanto una mujer se sale de sus roles preestablecidos bien que la criticamos en los bares de Erandio ¿Eh Jasone?
    Nos ponemos escotes y pantalones bien ajustados marcando caderas y culo y ….a la caza del hombre…
    Un hombre puede tener un amigo pero no una amiga y si tiene una amiga es una puta y el un machote.. ¿te suena jasone? predicamos o no con el ejemplo??

  7. Pingback: Sexismo en los juguetes | La web de Maco048. Noticias criminología

  8. Alb

    Estudios con monos, han concluido que los machos y hembras juegan de manera diferente y su predileccion por los juguetes tambien es diferente.

    No creo que sea razonable ni que tenga sentido intentar imponer a los humanos una igualdad que no existe.

    No tiene sentido poner en los catalogos un niño jugando con muñecas, y a una niña jugando con coches… cuando la mayoritariamente la elección es la contraria.

    A mi me parece correcto que los catálogos se reflejen la realidad y tengan en cuenta la preferencias de los niños y niñas.

    Creo que es un error intentar imponerles unos juguetes de acuerdo a nuestros criterios y preferencias sin tener en cuenta los suyos.

    Si mi niña quiere una muñeca y disfrazarse de princesa, no le voy a regalar un juego de construcción y un disfraz de pirata, simplemente porque eso se adapte mejor a mis convicciones feministas.

    Si el 95% de los disfraces de princesas que venden, los utilizan niñas. No me parece razonable que en el catalogo tenga que aparecer un niño usando ese disfraz en pro de una igualdad que no existe.

  9. mojito

    estudios con “monos”… ya eso lo dice todo sobre tus conocimientos de antropología y etología… en fin. no es que a tu niño le tengas que regalar una muñeca, no. se trata de que el chaval vea el catálogo de juguetes ENTERO, sin que un código de colores o unas fotografías le digan qué es para él y qué no. obviamente, tu hijo no va a querer disfrazarse de princesa. pero a lo mejor le hace ilusión ir de enfermero, o a una niña ir de bombera. me vi negra en su día para que me regalasen unos playmobil, porque eso era para mi hermano. su barco pirata contra mi muñeca pepona, qué bien. me enfadé con un rey mago a los cinco años por la bromita del carricoche y el bebé, que según tu estúpida teoría habrían sido mi elección natural. niños y niñas juegan de manera distinta, se comunican de manera distinta y empatizan de manera distinta. pero habrá que dejarles que elijan con qué, con quién y cómo quieren jugar ¿no? es evidente que en la primera infancia todos juegan con todo y con todos, luego algo raro habrá pasado en su educación para que esa realidad cambie a activo/pasivo y aventurero/graciosa. de gente cerrada está el mundo lleno, pero lo que me molesta es que os metáis en berenjenales que intelectualmente os superan en vez de poneros a leer 50 Sombras de Grey, que es lo vuestro. compresión lectora lo llaman. tú sigue regalándole barbies a tu hija, que en 20 años estará haciendo felaciones para ascender laboral y socialmente en busca de un marido que la proteja. claro que sí, bravo

    p.d: impresionante la bibliografía que aportas para respaldar eso de los “estudios con monos”. se llama ciencia, y es cosa de hombres según tú

  10. Pingback: juguetitos de mierda | Memes Feministas

  11. Ri

    alb creo que se refiere al estudio de Drs. Melissa Hines y Gerianne Alexander en la Universidad de California en Los Angeles (2002) con simios; micos Vervet y micos Macacus.
    “La importancia de este estudio es que si la preferencia por los juguetes no es presión social ni cognitiva, sino que debe haber características en los objetos que son percibidas por el cerebro de los primates de manera exclusiva para cada sexo”.
    En 2002, los spicólogos Gerianne Alexander y Melissa Hines, siguieron a 337 niñas desde su gestación hasta los tres años y medio. Determinaron que aquellas cuyas madres tuvieron alzas en los niveles de testosterona durante el embarazo -la hormona masculina-, tienden a preferir los juguetes y actividades de varones durante su infancia.
    La biología es la respuesta parece ser más concluyente. Más estudios Ehrhard y Money 1967, Ehrhard y Meyer-Bhalburg 1981,..
    “Las diferencias sexuales en los dibujos de niños y niñas, particularmente en motivo y color, composición y vivacidad de movimiento indican diferencias entre niños y niñas a la hora percibir sentimientos y objetos” Megumi Lijima, Osamu Arisaka, Fumile Minamoto y Yasumasa Arai Escuela de Medicina Universidad de Juntendo.
    “Los niños muestran diferencias en los juguetes que prefieren según su sexo. Los varones prefieren juguetes que puedan usarse de forma activa, que se mueven y las niñas prefieren aquellos que proporcionan la oportunidad de prestar cuidados”
    “los niños prefieren participar en actividades que crean tensión (deportes, peleas y juegos), lo que les permite liberar la energía contenida.y juegan a juegos que requieren más espacio.
    “La edad en la que los niños empiezan a mostrar una preferencia por el color es alrededor de las 12 semanas.Los niños prefieren los colores rojo y azul, y los colores fríos son preferidos y ellas, sin embargo los cálidos. ”
    Psicología Fisiológica‎. Uned.
    Los publicistas quieren vender y saben lo que se hacen, por lo menos en este caso con niños (el masculino plural en castellano sirve igual para hombres y mujeres), porque saben que los niños no son gilipollas.

  12. jonko

    Para las feministas es una putada, pero la realidad es que las jodidas hormonas que determinan el desarrollo de los aparatos genitales en el feto y más tarde las obvias diferencias físicas (externas e internas) entre hombres y mujeres tienen una influencia decisiva en…sorpresa, sorpresa.. el CEREBRO. Solo mediante un ejercicio activo de ignorancia frente a lo que la ciencia nos descubre, en sus teorías evolutivas y genética, se puede afirmar que el cerebro humano, el órgano de lejos más valioso de nuestro cuerpo, queda libre de toda influencia cromosómica y hormonal, haciendo que hombres y mujeres, en su similitud, sientan, perciban, piensen, vivan su sexualidad y se relacionen con el universo de formas distintas.
    Por eso, con excepciones y graduaciones también explicadas científicamente, existen tendencias naturales propias de los chicos y otras propias de las chicas. Es una putada, ya digo. Pero es la realidad científica innegable.
    Por eso, en países tan desarrollados y con políticas activas de igualdad tan avanzadas como Noruega y Suecia, las chicas siguen eligiendo carreras de letras y dan absolutamente la espalda a las ingenierías, las matemáticas, la física, la química… La paradoja es que mientras más libres y más oportunidades ofrece una sociedad, más libremente eligen sus ciudadanos en base a sus propias preferencias.
    Es una putada, pero hombres y mujeres somos diferentes y gracias a dios, mucho menos permeables a las supuestas influencias del marketing y los mensajes sociales de lo que el feminismo sostiene.

  13. Brenda

    Estoy haciendo un ensayo sobre el sexismo y esta opinión tuya me ha sido de mucha ayuda. No cabe duda que se les enseña desde chicos a pesanr de cual o tal forma. Es terrible, es privarlos de conocerse a si mismos y al mundo en su integridad. Gracias por compartir. Si un día llego a ser madre, te aseguro que procurare concientizar a mis peques de estas cosa sy por supuesto les daré la libertad de elegir lo que quieran.

  14. Pingback: Diez consejos para que tus regalos navideños sean más ecológicos | La ecocosmopolita

  15. Pingback: La falsa innocència de les joguines | Cercle Gerrymandering

Los comentarios están cerrados

Uso de cookies

Nosotras también hemos sucumbido a las cookies y eso que no son de chocolate. Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies