“Yo quería sexo, pero no así” Cuerpos, Premio Colombine, Secciones

Lo que iba a ser un encuentro deseado, se convierte en una agresión sexual. Esa situación es más frecuente que el estereotipo de violación por parte de un desconocido en la calle, pero para las mujeres es más difícil de identificar como un delito contra su libertad sexual. La culpa, la vergüenza de exponer su sexualidad y el miedo a que no las crean hace que pocas denuncien e incluso lo cuenten

Este reportaje ha sido ganador del II Premio de Periodismo Colombine, que concede la Asociación de Prensa de Almería a profesionales que visibilicen en los medios el papel de las mujeres en la sociedad

Haber salido a ligar o haber bebido alimentan el sentimiento de culpa de las víctimas./ thisisnotaninvitationtorapeme.co.uk

La ‘primera vez’ de Blanca fue una violación, pero le costó años reconocerla como tal. Tenía 17 años y ligó con un compañero de clase en una fiesta de fin de curso. El chico le gustaba, y se sentía preparada para tener sexo con él. Pero en un momento dado su actitud le desagradó, y le pidió que parara. Él, lejos de atender sus ‘no’, la empotró contra la pared, le tapó la boca y la forzó. Ella respiró hondo e intentó relajarse para no sufrir lesiones. Se lo contó a sus amigas sin darle mayor importancia: que había tomado dos cervezas y se dejó hacer. Después de nueve años y dos relaciones de pareja marcadas por las humillaciones y los abusos, fortalecida por la terapia y el contacto con el feminismo, Blanca se reconoció como una mujer violada y lloró por primera vez.

Menos del 15% de las denuncias que recoge la asociación Adavas responden a agresiones por parte de desconocidos: el agresor se vale de la cercanía con la víctima y el miedo de ésta a que no la crean

Cuando escuchamos la palabra ‘violación’, nos imaginamos una escena muy distinta: una joven camina sola de noche, un desconocido la asalta y la fuerza brutalmente. “Las agresiones sexuales que no se asimilan a ese imaginario de violaciones de película se normalizan, se las considera ‘otra cosa’, o se culpa a la víctima (que le provocó, que no dijo que no con la suficiente insistencia…)”, alerta la psicóloga especialista en violencia de género, Norma Vázquez. El ‘ligoteo’ es uno de los contextos en los que más agresiones sexuales se dan, apunta, pero a las mujeres les cuesta identificarlas como tales, puesto que ellas querían en un primer momento trabar relación o mantener un intercambio sexual.

Agresores conocidos

Vázquez dirige la consultaría Sortzen, responsable del estudio ‘Agresiones sexuales. Cómo se viven, cómo se entienden y cómo se atienden’, publicado por la Dirección de Atención a Víctimas de Violencia de Género del Gobierno vasco, que revela que la mayoría de agresiones sexuales reportadas en 2009 ocurrieron de noche, pero la mitad tuvieron lugar en un domicilio (no se precisa si en el del agresor o de la víctima). La edad de la mayoría de las víctimas y de los agresores era de 26 a 35 años. El 60% de los agresores emplearon la violencia física, pero sólo el 9% amenazaron con un arma blanca.

En Bizkaia, en el 86% de los casos había relación previa entre la víctima y el desconocido; cifra que se queda en el 53% en Gipuzkoa, mientras que en Álava todos los agresores eran desconocidos. “Los datos nos muestran las características de las agresiones sexuales que se denuncian, no de las que ocurren”, se matiza en el informe.

En Castilla y León, la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género, Adavas, confirma que, según sus datos, tan sólo son 12-15% de todos los delitos sexuales son asaltos de desconocidos. En la mayoría de casos, “el agresor sexual se prevale de la cercanía con la víctima para perpetrar sus ataques: la propia pareja o expareja, o los familiares, cuidadores en el caso de menores, en los que la víctima no denuncia porque piensa que no le van a creer”, explica Manuela Torres , abogada de Adavas.

El límite del consentimiento

Lo que le ocurrió a Blanca es, según el informe del Gobierno vasco, uno de los casos más habituales: una mujer conoce a un hombre con el que le apetece tener un encuentro, en un momento se siente a disgusto o no le gusta el rumbo que toma la situación, y él la presiona o fuerza a seguir.

El límite para que sea una agresión es la coacción, pero con conocidos la línea puede parecer difusa, como cuando la mujer termina accediendo pero bajo presión o chantaje

Para la realización del estudio se contó con los testimonios de alrededor de 70 mujeres a través de grupos de discusión. Muchas reconocieron no tener claro qué se puede considerar como agresión sexual. Por ejemplo, la mayoría no identificaban como tal que el hombre se niegue a usar preservativo. En el informe se alerta de que la actitud masculina tan extendida y normalizada de insistir y presionar para tener sexo, hace que las mujeres acepten esa conducta “como algo consustancial a salir de fiesta”.

Norma Vázquez responde que el límite es “la coacción: si hay presiones, si el hombre no ha respetado el ‘no’ de la mujer”. Pero reconoce que, a menudo, cuando el agresor es conocido, la línea que separa una relación consentida de una forzada es difusa. “Hay mujeres que empiezan diciendo que no, pero que ceden por la presión, el chantaje, o por evitar males menores, como el miedo a la violencia física. Esas mismas mujeres a menudo no lo consideran violencia, porque se quedan con que finalmente aceptaron o con que ellas lo buscaron”.

La psicóloga lamenta que la sociedad no entienda por qué una mujer no se opone con firmeza a una relación sexual no deseada, y que la pregunta sea esa en vez de cuestionar por qué muchos hombres siguen sin aceptar la primera negativa. “Decir que no, mantenerlo y defenderlo cuesta”, recuerda.

Vergüenza y culpa

“ Sentí culpa y vergüenza”, relata Blanca. “Porque yo había decidido que quería tener relaciones, yo había decidido que quería irme con ese chico. Hasta le había dejado que me bajase las bragas. Sentía que yo me lo había buscado y que no tenía derecho a echarme atrás en el último momento. Me sentía tonta”, reconoce.

“Hasta con las bragas bajadas puedo decir ‘no'”, recuerda la campaña Yo ligo yo decido

Haber bebido, haber salido de casa con ganas de un revolcón o no haber sabido dar un ‘no’ contundente son algunos de los elementos por los que las víctimas se sienten responsables de lo que les ocurrió, destaca la psicóloga. Si la sociedad transmite a las mujeres que son ellas las que tienen que protegerse y limitarse para no ser agredidas, cuando esto ocurre, su primera reflexión no apela al agresor (¿por qué ha agredido?) sino a la víctima (¿por qué se metió en esa situación?).

Incluso las participantes del estudio que afirmaron no vivir la agresión con culpa, admitieron que sentían que habían dado pie a ello. Por ello, uno de los ejes principales en la atención que brinda Adavas en Castilla y León a las víctimas de agresiones sexuales es transmitirles “que no han tenido la culpa de lo que les ha sucedido y que una agresión comienza cuando se transgrede la barrera del no y se daña así la libertad sexual de una persona”, señala la abogada de la asociación.

Pero una vez superado el sentimiento de culpa, persiste el miedo a ser juzgadas. Las participantes en el estudio del Gobierno vasco opinaron que la sociedad y la justicia tienden a señalar a las mujeres más que a los agresores. Un caso claro que se citó en los grupos de discusión fue el asesinato (homicidio, según la condena) de Nagore Laffage en las fiestas de San Fermín a manos de un psiquiatra del hospital en el que trabajaba, José Diego Yllanes. Pese a que el caso conmocionó a la ciudadanía vasca y navarra, dos preguntas flotaron en el aire en todo momento. ¿Si no quería sexo, para qué subió a casa de Yllanes? ¿Y qué hizo ella para que un tipo tan respetable se volviera loco y la asesinase?

Cuesta denunciar

De las más de 70 mujeres entrevistadas para el estudio, Norma Vázquez destaca que ninguna había denunciado las agresiones sexuales sufridas: “Nos decían cosas como: ‘Yo no me veo explicando al fiscal, al juez, a la médica… que sólo quería un magreo, o que él se puso violento y me dio miedo, o que no supe decir que no a tiempo’. Denunciar lo que está en el limbo de ‘yo sí quería pero no tanto’ es dificilísimo. Es la pescadilla que se muerde la cola: se denuncian las agresiones que más cumplen con el estereotipo de asalto con violencia”.

“Yo no me veo explicando al fiscal, al juez, a la médica… que sólo quería un magreo, o que él se puso violento y me dio miedo, o que no supe decir que no a tiempo”, argumentan las mujeres, que critiquen que la sociedad señale más a la víctima que al agresor

Blanca admite que si hubiera sufrido esa agresión ahora, tampoco hubiera denunciado. “¿Qué pruebas presentaría? Traté de relajarme en vez de oponer resistencia, por lo que no me desgarró la vagina, no me golpeó ni me rompió la ropa. ¿Por qué me iban a creer?”.

Conseguir pruebas es mucho más complicado cuando no se trata de un asalto con violencia por parte de un desconocido, reconoce Torres, pero señala que existe múltiple jurisprudencia de que en esos casos el testimonio único de la víctima puede ser tenido en cuenta como prueba suficiente, “ya que de lo contrario la mayoría caería en la más absoluta impunidad”. Pero para ello hay que cumplir ciertos requisitos: que no exista interés espurio para denunciar o una enemistad previa, que el testimonio de la víctima sea verosímil y coherente.

Pero según Vázquez, uno de los principales motivos por los que se descarta interponer una denuncia es porque “sienten que tienen que exponer su sexualidad, admitir ante diferentes personas que iban a acostarse con un desconocido y que cuando les dio mal rollo no pudieron parar la situación”. Y esto no ocurre sólo con las jóvenes, sino que las mujeres mayores “también salen de marcha, también se quieren enrollar con gente”, y eso es difícil de contar en un juzgado. Por ello, la psicóloga defiende la importancia de denunciar para romper con la impunidad, pero entiende que “el desgaste y la exposición que supone el proceso” las frene, y por ello reclama centrar las respuestas institucionales y sociales en brindar acompañamiento a las víctimas.

La importancia del acompañamiento

La abogada de Adavas confirma que “si la víctima cuenta con apoyo profesional especializada desde el inicio, la respuesta penal suele ser adecuada al daño ocasionado”. Como prueba, señala que el 73% del total de agresiones sexuales denunciadas por la asociación entre 2010 y 2011 terminaron en una sentencia condenatoria; menos del 10% de los agresores fueron absueltos, y en el resto de los casos no se llegó a juicio, generalmente por falta de pruebas. Eso sí, en 2010-2011 una media del 40% no quiso interponer denuncia, sobre todo por miedo a que no les crean. La abogada considera que, incluso cuando han pasado años desde la agresión (pone como ejemplo los abusos sexuales en la infancia), conviene denunciar si la persona lo desea, “porque ayuda a superar el episodio, porque el abusador debe tomar conciencia de lo que hizo, y puede servir de protección tanto a la víctima como a otras posibles víctimas”.

La asociación brinda asistencia gratuita las 24 horas del día a través de un servicio de emergencias, en coordinación con las demás instituciones. Se trata de una atención integral con perspectiva de género por parte de un equipo formado por psicóloga, abogada, trabajadora social, musicoterapeuta para menores y voluntariado, cuya prioridad es que la víctima supere el trauma, que no sienta culpa y que se sienta apoyada y comprendida en la toma de decisiones. Además, la organización realiza actividades de sensibilización y denuncia, bajo la premisa de que debe haber “una respuesta social adecuada y proporcionada ante los ataques contra la libertad sexual, sin llegar a la alarma social”.

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Periodista. Madre orgullosa de Pikara. Colaboro con eldiario.es, Diagonal y Argia. Me gusta contar historias de personas libres y rebeldes. También me gusta romper tabúes y provocar cortocircuitos contra los sectarismos (el mío incluido).

Comentarios recientes

  1. Esther

    Qué obsesión le ha entrado al feminismo institucional con que la mejor respuesta a una agresión es una denuncia. ¿Se puede saber por qué sería lo mejor que podemos hacer? ¿Acaso habrán denunciado ellas muchas agresiones? ¿Fue su vida mejor a partir de entonces? ¿Lograron algo que compensara el paso por comisarias, juzgados y demás? ¿Acaso ahora tenemos que ponernos todas a ensalzar las virtudes del aparato represor del estado, la más mejor manera que tenemos las personas, especialmente las mujeres agredidas por hombres, de afrontar agresiones y de evitar otras futuras? ¿?

    ¿Hablarán desde sus propias experiencias cuando nos dicen como debemos interpretar y afrontar las nuestras o se limitan a teorizar desde el sillón? Y si lo hacen, ¿por qué no se quitan el tonillo de expertas sabelotodos y nos cuentan sus experiencias, con lo que les pasó, sintieron, hicieron, sus refñexiones a posteriori, etcétera?

    Yo cuando escucho la palabra “violación” es verdad que lo que se me viene a la cabeza no es lo mismo que he vivido yo. Pero no porque lo que yo he vivido me parezca lo normal o le reste importancia sino porque he aprendido que una violacion te traumatiza de por vida, que es de las peores cosas que te pueden pasar, que te denigran y humillan terriblemente, que cuesta mucho superarlas. Y luego vives situaciones en las que un chico sigue adelante aunque le dices que no y es otra experiencia, jodida pero que no te afecta de esa manera tan como si fuera lo peor que puede pasarte en la vida. Si eso fuera lo peor y mas traumatico…

    Pero desde el feminismo institucional es como si no quisieran aceptar ni gradaciones ni matices ni comlejidad alguna. Las agresiones o las hay (y son siempre al maximo nivel, el mas lesivo, traumatico y terrible) o no las hay. Ya esta. Sin más. Y luego todavia pretenden que depues de semejantes analisis hagamos lo que dicen: denunciar y denunciar.

    Leí en algún sitio que en vez de concebir las violaciones a la manera patriarcal (lo mas denigrante y humillante que puede sucederle a una mujer) podriamos verlas como “sólo” sexo no consentido. Está mal y habria que condenar, señalar, escupir con desprecio a cada uno de los que forzó a una mujer pero no nos creamos que todos ellos fueron capaces de humillar y traumatizar de por vida. ¿El chico que te forzó a ti disfrutó de veras de semejante poder o su poder no fue más que fuerza física para obligarte a hacer algo que no querías hacer? ¿Quizas ni siquiera fue solo su fuerza fisica sino el hecho de que finalmente claudicaste?
    Porque hay casos y hay casos y si muchas creemos que lo que hemos vivido fue “otra cosa” quizás sea porque lo que hemos vivido no puso de manifiesto los poderes denigratorios y traumatizantes excepcionales que el feminismo institucional parece a veces presuponer a todo hombre, no porque no nos demos cuenta de que no tenían derecho y son unos completos gilipollas. y no porque no nos demos cuenta de que se nos han contado cuentos y enseñado comportamientos supuestamente correctos que resultaron no ser mas que las trampas en las que ese chico nos encontro. eso no le confiere a el el poder de destrozarnos la vida, ni aunque asi quisieran pensarlo ellos ( nada peor puede pasarle a una mujer que el que uno, cualquiera- hasta esos que tu misma desprecias, o sobre los que tu ejerces poder, o los que estan por debajo de ti en las jerarquias sociales, cualquiera- decida violarla, tal es el poder del que hasta el mas insignificante de los hombres disfruta..¿?

    Tambien leí que estaría bien dejar de cuentos a las niñas: vestida de princesa eres preciosa y querible, los escotes y los tacones te hacen hermosa, poderosa, exitosa, ten cuidado con los desconocidos pero sé amable con los conocidos…

    ¿por qué no contarles que cuando se ponen tacones, faldas, escotes, maquillaje se sienten hermosas, confiadas, valiosas, dignas de reconocimiento social, exitosas, poderosas porque les han enseñado a sentirse así cuando ( que casualidad!) se muestran de la manera que los hombres encuentran sexualmente apetecible?¿ Y que lo que ellos ven es una mujer vestida de un modo que la muestra vulnerable (¿que persona se pondría taconazos y falditas para caminar resueltamente, consciente de la posibilidad de toparse con peligros, dispuesta a defenderse?) y que eso les pone, les pone su fragilidad, su vulnerabilidad, y les hace confirmar su propia potencia y fuerza? ¿Y que les pone tanto a desconocidos como a conocidos y que en esta vida hay gente que cuando quiere algo de otra va a tratar de conseguirlo incluso sin su consentimiento, mas si encima es que se calienta con esa constatación de su poderío, más si encima es que está percibiendo a la otra persona como frágil y por tanto no teme enfrentarla, más si encima al verla así vestida la deshumaniza “sólo es una puta”?

    Las mujeres y las niñas podemos vestirnos como queramos pero estaría bien que en vez de repetirnos que tenemos derecho a ir con tacones y escote sin que nadie nos agreda ( por supuesto que lo tenemos) contaramos a las niñas la historia al completo, para que cuando salgan así vestidas no lo hagan con una venda de ingenuidad en los ojos. Que sepan cuál es el juego y que si lo juegan tal cual ellas están haciendo de presas.

    Espero que no suene a que justifico el sexo no consentido o que nos culpabilizo a nosotras por las agresiones que hayamos podido vivir.

    Esther

    1. June Fernández

      Hola, Esther:

      Al contrario de la persona de abajo, que creo que ha malinterpretado completamente lo que querías decir, a mí me ha parecido un comentario muy interesante.

      – Muy de acuerdo sobre lo de la fijación con centrar los mensajes en la necesidad de denunciar. Eso sí, no creo que se trate justo del caso de las expertas que cito, ya que ellas hablan sobre todo de acompañar en la toma de decisiones desde el respeto, entender el desgaste que supone denunciar, etc. Te paso un reportaje que escribí sobre ese tema: http://www.eldiario.es/sociedad/maltrata-denuncia_0_52145219.html

      – Tal vez te refieras a ‘Teoría king Kong’, de Virginie Despentes, cuando hablas del trauma. Efectivamente, la gran jugada es que nos dicen que por ser mujeres estamos en riesgo de ser violadas, pero no nos dan herramientas para defendernos, y además nos dicen que si nos ocurre eso nos tiene que traumatizar de por vida, porque si no, igual es porque un poquito sí que lo queríamos. Despentes habla de que las feministas asumamos la posibilidad de ser violadas como un coste de ser mujeres libres en esta sociedad patriarcal. Yo trato de sentirlo así, currármelo todo lo que pueda para que cuando me ocurra no me destroce ni afecte más de lo justo a mi sexualidad.

      – Con lo de los tacones y los escotes, no estoy tan de acuerdo. A ver, en parte sí; claro que la autodefensa también implica trabajar sobre el rol de feminidad que reproducimos, hablar de que cierta indumentaria nos resta libertad de movimiento y favorece la fragilidad, etc. Pero por ejemplo no creo que eso se tenga que traducir en no enseñar carne. En mi opinión, cabe construirse como mujer que le gusta llevar escotazo y las piernas al aire; pero no como objeto construido para placer de la mirada masculina hetero, sino como sujeto empoderado. Si no te convence mi argumento (que es largo de explicar), te recomiendo “Devenir perra”, de Itziar Ziga, que desarrolla esto de las feminidades subversivas.

      June

      1. Francisco

        hasta casi la mitad de la nota, por más políticamente correcto que intentaba ser, algo muy en mi interior no dejaba de decir que muchas de estas chicas habían puesto sus manos en la boca del lobo, pero este párrafo: “Haber bebido, haber salido de casa con ganas de un revolcón o no haber sabido dar un ‘no’ contundente son algunos de los elementos por los que las víctimas se sienten responsables de lo que les ocurrió, destaca la psicóloga. Si la sociedad transmite a las mujeres que son ellas las que tienen que protegerse y limitarse para no ser agredidas, cuando esto ocurre, su primera reflexión no apela al agresor (¿por qué ha agredido?) sino a la víctima (¿por qué se metió en esa situación?)” lo condensa todo. Sí, tienes toda la razón, hombres y mujeres estamos más enfocados en advertirle a las mujeres cómo deben comportarse que en advertirle a los hombres cómo debemos comportarnos. Me gustó mucho el artículo, lo voy a compartir con otras personas, y qué bueno que por fin se debatan abiertamente estos temas, abrazos.

      2. Francisco

        hasta casi la mitad de la nota, por más políticamente correcto que intentaba ser, algo muy en mi interior no dejaba de decir que muchas de estas chicas habían puesto sus manos en la boca del lobo, pero este párrafo: “Haber bebido, haber salido de casa con ganas de un revolcón o no haber sabido dar un ‘no’ contundente son algunos de los elementos por los que las víctimas se sienten responsables de lo que les ocurrió, destaca la psicóloga. Si la sociedad transmite a las mujeres que son ellas las que tienen que protegerse y limitarse para no ser agredidas, cuando esto ocurre, su primera reflexión no apela al agresor (¿por qué ha agredido?) sino a la víctima (¿por qué se metió en esa situación?)” lo condensa todo. Sí, tienes toda la razón, hombres y mujeres estamos más enfocados en advertirle a las mujeres cómo deben comportarse que en advertir a los hombres cómo debemos comportarnos. Me gustó mucho el artículo, lo voy a compartir con otras personas, y qué bueno que por fin se debatan abiertamente estos temas, abrazos.

    2. Ana

      Hola.
      Me ha gustado mucho tu comentario, Esther. Es algo que pienso desde hace tiempo y creo que tienes razón en que es necesario deshacerse de la idea de trauma que creo que, en cierta manera, es una especie de derivación del concepto de “honor”. Hace poco leía una noticia en ELPAÍS sobre las violaciones políticas a mujeres en Guatemala y cómo se había decidido no hacer público el nombre de las mujeres agredidas por “respeto a la dignidad de las víctimas”. Me impresionó mucho ya que ¿se pierde la dignidad de una persona por ser agredida sexualmente?.
      Creo que forma parte de un proceso de resignificación que necesita tiempo y librarse de muchos estigmas patriarcales. Ejemplos que me parece que pueden servir para verlo más claro son el del aborto. Hasta hace poco -si no todavía- abortar era aceptable pero se asumía que debías pagar un gran trauma como precio. Otro ejemplo, aunque parezca más tonto pero que me parece interesante porque va ligado al sistema patriarcal, es el del adulterio. Hasta hace muy poco, en el imaginario colectivo creado por la ficción, todas las mujeres que cometían adulterio, pagaban como consecuencia la muerte, la locura, el dolor… a pesar de que gozara de la simpatía del lector (Ana Karenina es un gran ejemplo). La felicidad no es aceptada para una mujer violada lo cual es totalmente estúpido.
      Respecto a lo de la denuncia, es lo que menos he entendido. ¿Por qué no habría que denunciar una agresión? No creo que sea algo necesariamente bueno para ti como individua pero sí potencialmente bueno para la comunidad… pero puedo equivocarme, necesitaría que me lo explicaras más.
      Un abrazo y gracias por las reflexiones (también por el artículo, June)

      1. Yo también se crearme varios nicks

        Perdón pero insinuas que lo único malo de la violación, y lo único que puede hacer sentirse mal a la mujer es ese concepto de honor? y que la violación es una cosa leve de no ser por eso? esos discursos no llevan a una mejora para la violada, sino para el agresor, si al final no es tan malo lo que hizo….como siempre se ha dicho..”una violación no es para tanto”.

        Al final hasta nos quieren quitar el derecho a tener nuestro periodo malo después de un agresión, nuestro derecho a estar tristes, enfadadas, a sentirnos mal…las súper mujeres que pueden con todo, joder…que miedo me da todo esto. La sociedad nunca ha victimizado a las mujeres violadas, las culpabiliza y las trata como si tuvieran la peste, esto hace que no puedan superarlo pero no es lo único también el hecho en si, como todo hecho violento, existe y es negativo. Y aunque no hay que quedarse enserrada en eso, lamiendose las heridas ..tampoco se puede negar que es algo grabe.

    3. MBMB

      De acuerdo con Esther en un punto en el que apenas se hace incidencia al hablar de violencia machista.
      Y es en el de la educación. Desde pequeñas nos bombardean con princesas, con príncipes azules y con casas de ensueño. Este tipo de violaciones hay que pararlas antes de que se produzcan y no sólo vale con denunciar después. Hay que educar bien a las mujeres para que aprendan a decir NO en cualquier momento y no se dejen coaccionar por nada y tb a los hombres a que paren cuando sientan que ellas no quieren más.

      Ellos no se sienten violadores, se sienten con derecho a forzar a quienes les han dado pie al sexo desde el principio. Y para ello necesitamos una educación igualitaria, no unos dibujos animados que incitan a la desigualdad, donde los niños tienen a sus ídolos en futbolistas o corredores de carreras de coches y las niñas en princesas de cuento.

      No vale con denunciar después, no quiero que dejen de violarnos por el miedo a la denuncia, quiero que entiendan que tb eso es una violación. E insisto que se hace desde el principio con educación igualitaria. Y no es está haciendo nada al respecto..

      El otro día vi en la tele Peter Pan con una niña de 4 años. Ella me la pidio y la vimos juntas. Se la sabía de memoria y yo la recordaba como un bonito cuento de niños. No había visto una cosa tan machista en muchísimo tiempo, y me di cuenta de que los niños se fijan en cosas como lo de que vuelan o que viene el cocodrilo, el resto de machismos (en este casi no micro machismos sino macromachismos), se quedan en el subconsciente.

    4. Kelva

      A pesar de que este comentario tiene muchas cosas que concuerdo. creo que en la vida todo no es de un solo color y que todo tiene sus matices. Las denuncias de la violación en muchos casos nos humillan mas, y nos estigmatizan:
      como andaba vestidas?
      Estabas en un Bar? bebiste con algún desconocido?

      La mejor cura es el tiempo, y las amigas y amigos… los que nos ayudan. A veces les pagamos a un psicólogo que no tienen herramientas reales para ayudarnos….

      No me gustan las etiquetas, pero las feministas hemos comprado la falsa creencia de que el sistema funciona en estos casos a nuestro favor y es falso, funciona para algunas. Porque ser mujer es muy heterogéneo, somos, campesinas, obreras, profesionales exitosas, mujeres de hombres influyentes, ricas, pobres, clase media y una gama de cosas mas, frente a las cuales las leyes responderán de acuerdo a ese lugar que ocupemos,
      bueno el tema no es fácil y no se define solo, con una etiqueta…

      1. Kelva

        Ademas me gusta el articulo y lo creo importante y es una forma diferente de escribir las cosas…

  2. Aurora

    Gracias.
    Me ha gustado mucho el artículo y me parece digno de compartir, para quienes puedan necesitarlo.

  3. Empatia

    Perdóname Esther pero si te tuviera delante quizás te hubiera dado un tortazo, me pareces un desastre de ser humano, y no mezcles tu machismo con un feminismo critico con el institucional, porque no cuela, maja. Como mujer violada y golpeada a los 15 años, siento solidaridad POR TODAS LAS FORMAS FE VIOLACION Y ABUSO QUE EXISTEN, y no me creo ni mas ni menos victimas que ellas, siento que todas somos victimas de una forma de entender el consentimiento sexual, y , por supuesto, del patriarcado. Mucho menos me pongo a medir el dolor de nadie, todo lo contrario, esto me ha hecho ser mas solidaria con TODAS las formas de agresión sexual, y desenmascarar discursos como el tuyo o como el de la mayoría de la sociedad, que considera que si no hay paliza de por medio o que si tu “al principio querías”, ya te mereces una VIOLACION (porque lo es te guste o no).

    1) Violación es cuando tu NO quieres y alguien te olvida, ya sea por la fuerza, aprovechando que estas indispuesta o con cualquier tipo de coacción. Si yo en un momento quiero parar y la otra persona sigue, aunque yo al principio halla accedido me esta VIOLANDO, si se aprovecha de que estoy semi o inconsciente por alcohol y no tengo fuerzas para decir NO, también me esta VIOLANDO. Eso, y los ejemplos que pone el texto son violaciones, las victimas sufren traumas y TU ERES NADIE PARA MEDIR SU DOLOR O COMPARARLO CON EL TUYO. Es mas, una amiga que fue abusada en una de las circunstancias que cita el articulo, se corto las venas, si quieres la agregas y vez sus cortes en el brazo, YA QUE TANTO TE GUSTA MEDIR EL DOLOR DEL OTRO.

    2) Tienes una actitud totalmente patriarcal, al pensar que si no hay grandes palizas y chillidos por medio no hay violación, por tanto, no eres FEMINISTA, y me nos cuando dices frases como esta “. ¿El chico que te forzó a ti disfrutó de veras de semejante poder o su poder no fue más que fuerza física para obligarte a hacer algo que no querías hacer?”

    3) El feminismo institucional, permite que las penas por violación sean ridículas, que la edad de consentimiento este en 13 años, y que este tema sea TABU, asi que tu criticas deberias orientarla ahí. Y denunciar es degradante por estas leyes, y el trato judicial, que es lo que hay que cambiar para que el denunciar no sea un trauma.

    ” Espero que no suene a que justifico el sexo no consentido o que nos culpabilizo a nosotras por las agresiones que hayamos podido vivir.”

    Si, eso es lo que haces.

    1. Pikara Magazine

      Decir a una persona “si te tuviera delante quizás te hubiera dado un tortazo, me pareces un desastre de ser humano” es inaceptable en este foro.

        1. Smerdiakov

          Ah vale, que lo tuyo es sin querer, bueno pues aun sin intencionalidad, trolleas mucho más que yo, y la prueba la tienes con la respuesta del admin, cosa que a mi no me ha ocurrido porque no he faltado el respeto a nadie, pero bueno como tienes carácter se te perdona querida.

  4. Empatia

    “Yo cuando escucho la palabra “violación” es verdad que lo que se me viene a la cabeza no es lo mismo que he vivido yo. Pero no porque lo que yo he vivido me parezca lo normal o le reste importancia sino porque he aprendido que una violacion te traumatiza de por vida, que es de las peores cosas que te pueden pasar, que te denigran y humillan terriblemente, que cuesta mucho superarlas. Y luego vives situaciones en las que un chico sigue adelante aunque le dices que no y es otra experiencia, jodida pero que no te afecta de esa manera tan como si fuera lo peor que puede pasarte en la vida. Si eso fuera lo peor y mas traumatico…”

    Entre psudo- palabroide rebelde, curiosamente parecida a los fascistas que se infiltra normalmente en sindicatos anarquistas, Esther, nos viene a decir que si yo he iniciado la relación y luego me niego, no es tan violación porque yo “al principio quería” (y lo que vienen de fondo,no soy una niña virgen y pura… entonces no es violación y no estan grabe). Pues ya saben chicas, si un día quieren probar con un chico pero luego no quieren continuar, no son violadas, porque, porque… si al princpio quieres, calientas al macho, y este no puede controlarse, el pobre. Violación es solo cuando recibes una tremenda paliza, hay mucha sangre y gritos.

    “denigratorios y traumatizantes excepcionales que el feminismo institucional parece a veces presuponer a todo hombre”

    Se habla de violadores, y todos los hombres no lo son, ahora ¿usas la táctica de la reacción al insinuar que las feministas consideran a los hombres seres malvados y despreciables? porque eso, no lo hace ni el institucional, por mucho que no nos guste.

    Sobre el resto que comentas, no se trata de darle ningún poder al hombre sino recordarle a la sociedad (la que si no eres una niña, piensa que una violación no es para tanto o a veces que te la mereces por buscona) que una agresión sexual es traumática y que la culpa nunca es de la victima. Además de recordarle a esta que es conveniente requerir de ayuda psicológica o alguna terapia después de sufrirla para superarla y emporerarse.
    Personas como tu, son las que hacen que chicas como las de el articulo sientan miedo y temor a reconocer lo que les paso, incluso así mismas, que se guarden el dolor para ellas, empeorando su salud y se sientan culpables de por vida.

  5. N

    Estáis entrando en terreno muy difícilmente justificable..

    Quiero decir que por malo que sea que una mujer en mitad de la tensión sexual generada voluntariamente con un chico decida volver atrás y él insista hasta que ella acepta, por feo que sea, no es comparable en ningún caso con una chica agredida y forzada sexualmente.

    Además es muy complicado de demostrar y ante un tribunal cualquier mujer podría afirmar haber sido forzada, o afirmar haber dicho “no” en mitad del acto sexual sin ser cierto.

    Dicho esto por supuesto que una mujer debe tener el derecho de poder negarse en cualquier momento, igual que un hombre, por no se puede criminalizar del mismo modo que una violación.

    1. Empatia

      O sea, una vez iniciado el acto imposible negarse, no tenemos ese derecho, y no es violación porque el “no” deja de valer.

      “Él, lejos de atender sus ‘no’, la empotró contra la pared, le tapó la boca y la forzó”

      Ah, pero no es violación porque ella al principio quería. Y por supuesto no corrió la sangre, ni chillo, ni la golpeo. Lo que ella sienta no importa, es una exagerada.

  6. ene

    Pues si, yo también coincido con Esther en relación a la falta de complejidad y matices que muchas veces envuelven el discurso del feminismo “institucional”y “esencialista”. Denunciar violencia es necesario, el “darse cuenta” por supuesto y aprender a darse cuenta,violencia física, violencia simbólica..en ello trabajamos, pero de vez en cuando encuentro discursos simplistas y del todo alejados de la reflexión que en nombre del feminismo ven en los hombres un “potencial agresor” y en la mujer “una potencial víctima”y esto lo que hace es perpetuar un continuo clima de malestar que le da juego al patriarcado. Comulgar con el fenómeno de la denuncia omnipresente es un parche y no es solución (una opción muy yanki por cierto).
    Simplificar es negar la complejidad y el conflicto que existe inherente a cualquier sociedad. Pero el diálogo deviene complejo, como no! Quién es quién para decir eres feminista o no eres feminista? Yo quiero sexo, tú quieres sexo, nosotras queremos sexo.

    1. Q

      Cuanta manipulación, ¿habéis leído el articulo? Habla de VIOLACIONES y violadores, no de todos los hombres. Habla de cuando una mujer ha iniciado una relación sexual y luego no le aptece continuar y se le obliga por la fuerza sigue siendo violación, pues estas estan criminalizadas por ser “calienta pollas” y entonces pasa a no ser “tan grave”. Y no se, si esos son vuestros matices, sois los machistas de toda la vida.

      Otra cosa, al feminismo institucional se le puede acusar de muchas cosas menos de escencialista, ¿Qué es esencialista para ti? Ese concepto tan vago puede significar muchas cosas.

      1. kim

        tamb se podria hablar de la manipulacion del sexo en el matrimonio. ddel mandato cultural de q hay q atenderlo al marido para q nos e vaya con otra. porq es nestro deber. entonces el no la seduce , ni hay magia .e s un deber , un derecho de el cuando ella no tiene ganas.

  7. keiko

    en otras cosas no estoy de acuerdo, pero sí es verdad que muchas veces no vale la pena denunciar.
    la policía te convence para denunciar pero luego NADIE te protege, y encima le interrogan y le sueltan. Y ala apáñatelas tú por si viene a buscarte

  8. un asturiano entre aproximadamente un millón

    Q escribe:

    “Otra cosa, al feminismo institucional se le puede acusar de muchas cosas menos de escencialista, ¿Qué es esencialista para ti? Ese concepto tan vago puede significar muchas cosas.”

    Los conocidos como ‘feminismos de la diferencia’ (el ‘feminismo cultural’ estadounidense; el feminismo francés de la diferencia y el feminismo italiano de la diferencia) son corrientes y escuelas dentro del feminismo que han esencializado las diferencias entre hombres y mujeres al analizar la opresión padecida por estas y plantearse una vía de emancipación para las mujeres.

    Por otro lado, creo que en el libro editado por Silvia Tubert titulado: Del Sexo al Género: los Equívocos de un Concepto, se explora la cuestión del esencialismo vinculando este de manera muy específica al concepto de ‘género’.

    1. Q

      Yo se lo que es el feminismo de la diferencia, profesor, lo que no se es que tiene que ver este con el feminismo institucional, el feminismo institucional ( violencia de genero, equidad de genero) siempre ha sido el feminismo de la igualdad, o mas bien determinados sectores de este. Vamos, llamar al feminismo institucional “de la diferencia”, es no tener ni idea de feminismo.

      De ahí me pregunta, de a que se refiere con esencialista, ya que la palabra apenas tiene que ver con el feminismo al que se refiere ni con el articulo, que simplemente expone que la que inicia el sexo y luego no quiere seguir es TAN VIOLADA, como la que violan desprevenida por la calle.

      1. yeah

        Asturiano no esta diciendoq ue el feminismo institucional sea “de la Diferencia”, no está diciendo eso. Ciertamente el feminismo institucional es el feminismo de la igualdad, tradicionalmente llamado así. Aunque en el caso español hay mucho de adaptación del feminismo cultural americano 80´s. Y es una opinión mia, me interesa poco saber si la compartes o no Q.

        1. Q

          Si no te interesa mi opinión, no me respondas, a mi tampoco me interesa agradarle a ningún señor/ra de tu estilo, me encanta no gustarles, eso es siempre buena señal.

          No, es que el feminismo de la igualdad español no tiene nada que ver con el cultural americano de los 80, y no es una opinión, es que lo puedes descubrir estudiando ambos . Las cosas que pueden tener en común, son las que suelen tener en común todos los feminismos, pues las distintas corrientes siempre tienen cosas en común.

          Al igual que no es lo mismo el termino esencialista que usaban las feministas de la igualdad de antaño, que el que usan las queer/postmodernas, para las que todo es “esencialismo” o “dogmatismo”, perdiendo la palabra el sentido original. O tampoco es igual lo que entienden por feminismo la igualdad las feministas, y lo que entienden los grupos misóginos que se hacen llamar “por la igualdad”.

  9. JM

    Sobre denuncias en el ámbito de la llamada violencia de género (yo prefiero denominarla violencia machista o violencia contra la mujer), estoy viendo los datos del primer trimestre de 2012 (fuente CGPJ) que creo que son las más actualizadas. Traslado esos datos porque creo que merecen una reflexión, tanto del número de denuncias (a mí me parece bastante alto), como de porcentaje de sentencias condenatorias y absolutorias.

    Total de nuencias primer trimestre 2012: 30.895 (lo que da una proyección de más de 120.000 al año -cifra muy parecida a las de 2011-

    Denuncias que llegaron ante un juez/a

    Juzgados de lo Penal.
    Total de sentencias dictadas 8.575 – Condenatorias: 4.272 (49,88%) – Absolutorias: 4.303 (50,18%)

    El total de sentencias (delitos y faltas) dictadas en el primer trimestre de 2012
    JVM + Juzgados de lo Penal + Audiencias Provinciales

    13.138 – Condenatorias: 7.588 (57,76%) – Absolutorias: 5.550 (42,24%)

  10. Klo

    Me ha gustado mucho el artículo en cuanto que muestra unas situaciones a las que se enfrentan muchas mujeres en su vida sexual (y a las que, presiento que, los hombres se enfrentan muchísimo menos…)

    Desde luego que las mujeres sufren una violencia tan sutil que a veces no son reconocidas o aceptadas por la sociedad (ni por ellas mismas).

    Sin entrar a valorar el dolor de cada persona, sí que pienso que hay diferentes “grados” en cuanto a lo que una agresión sexual se refiere. Y eso no significa que algunas situaciones no sean una agresión, pero sí que deben ser tratadas de forma distinta, de acuerdo al caso concreto.

    Creo que se debería fomentar la auto-defensa en las mujeres, no sólo física sino también psicológicamente, para tratar de abordar mejor esta clase de situaciones, poder identificarlas y evitarlas o afrontarlas cuando se producen.

    Y creo que las mujeres deberían abandonar (a nivel de su propio pensamiento, cuando éste se da) el papel de víctimas que se les presupone; como los negros, su papel de esclavos; o todos los vencidos, el de perdedores; para poder alcanzar algún día la igualdad. Pienso que no sólo debemos perseguir que los hombres crean en nosotras, sino también debemos creer nosotras en nosotras mismas.

    1. Amore

      En todo caso el grado no lo determina si ella al principio quizo o no, sino si es grupal, perpetuada por un familiar, etc. Nunca la predispocion de la victima porque “iba provocando” o “en mitad del acto decidio que no queria continuar”.

      Y desde luego mejor no entrar en medir sufriemientos y decir que es mas o menos grabe, porque es una falta de respeto absoluta a todas las mujeres violadas, y por supues, toda violacion debe ser tratada con contudencia por la ley, porque es un delito gravisimo y deja secuelas.

  11. Beca

    Que triste que este articulo me haya servido para darme cuente de que mi primera vez pudo tener mucho que ver con la del articulo, pero al final logre pararlo porque pasaba gente. Es cierto que cuando eres joven e inocente no te das tanta cuenta de como te estan forzando, sobre todo cuando se trata de un chico que en principio te gustaba. Creo que mas informacion sobre este asunto deberia darse en los colegios para proteger los derechos de todos. A ellos para aclararles que seguir insistiendo despues de un no se acerca a un delito y a ellas para que tambien aprendan a distinguirlo.

  12. duendudando

    Felicidades por el premio. El artículo es estupendo para desmontar ideas preconcebidas y reforzarnos como sujetos con derechos, deseos, etc. Pero más interesante es aún el debate al que ha dado lugar en los comentarios, ejemplificando controversias importantes en esa comunidad de mujeres tan comúnmente uniformizada. Eso sí, creo que si me llamara empatía intentaría practicarla algo más, aunque fuera desde el desacuerdo. Felicidades de nuevo

    1. Empatia

      Aquí se os cuelan los neomachistas, dismulan un poco y no os daís cuanta, además de ser la misma persona con varias cuentas que se hace pasar por mujer. De verdad, las mismas cosas que los neomachistas.. pero un poco disimuladas y no sabeís leer entre líneas. Que peligro, así nos va…

  13. Julio

    He leído tres párrafos y ya he visto varias erratas. Manda narices la facilidad con la que se conceden premios en este país.

  14. LOURDES

    Incluso manteniendo relaciones con el que fue mi marido, durante 30 años, cuando la cosa ya iba cuesta abajo, cuantas veces tuve la misma sensación que Blanca!!!

    Enhorabuena June, magnífico reportaje, y como mujer, madre de dos hijas y abuela de una nieta, MUCHAS GRACIAS.

  15. Mikaela

    He leído el artículo y algunos comentarios. Voy a contar una cosa que me pasó a mí hace casi siete años. Por aquel entonces yo había dejado al que había sido mi novio durante unos tres años (de los 17 años a los 19) en una relación muy tormentosa en la que forcejeábamos en nuestros juegos sexuales y al final él siempre lograba vencer mi resistencia. Muchas veces yo le decía seriamente que no quería, pero aún así él me decía “en realidad quieres” y me forzaba contra mi oposición. Normalmente disfrutaba, incluso cada vez disfrutaba más de la humillación y del dolor; algunas veces me enfadaba, pero lo veía como un juego. El contexto de la relación se fue volviendo muy coactivo para mí: él leía mi correo, ponía programas espías en mi pc para espiar lo que yo escribía e incluso me coaccionó con secretos de mi familia y con fotos mías desnuda cuando varias veces intenté dejarle. También me amenazó con matarme y suicidarse.

    Aunque yo seguía muy enamorada de él rompí la relación porque había ido demasiado lejos, la relación era enfermiza y mi atracción hacia él y mi sentimiento de amor tenía cada vez más tintes masoquistas. Él también se estaba volviendo un sádico (decía que yo le estaba enloqueciendo) y yo comenzaba a temer seriamente por mí.

    Yo comencé una nueva relación y, cuando llegó la navidad, mi ex me dijo que fuese a casa de sus padres porque mi ex suegra tenía un regalo para mí. Yo fui, porque quería mucho a mi ex suegra y no quería ofenderles. Serían las once de la noche. No recuerdo si había un regalo para mí. Los padres se fueron a dormir y mi ex y yo estábamos en la salita. Yo dije que me quería ir. Estábamos sentados en un sofá, con una mesita de café frente al sofá. Me levanté y pasé entre mi ex y el hueco que separaba la mesita y el sofá, en dirección hacia la puerta. Pero mi ex me inmovilizó desde el sofá y me subió la falda (una falda larga hippie)y me bajó las bragas. Yo estaba de pie, y con la mesa muy pegada delante, como he dicho. Le pedí, en un tono de voz algo elevado que me dejase irme, que yo no quería hacer nada con él.

    Me contestó que si acaso quería despertar a sus padres y montar un escándalo. Que como explicaría eso. Me la metió de un golpe. Yo me quedé paralizada y luego empecé a moverme mecánicamente. Empecé a llorar (él no podía verme llorar porque estaba de espaldas a él).

    Él me decía “cacho zorra, ¿con cuántos tíos te has acostado allí en la universidad?, eres una puta”; yo tenía arcadas y solo quería que terminase pronto. Me avisó que se corría y le dije “no lo hagas dentro porque no estoy tomando pastilla, me puedo quedar preñada”.
    Él se corrió mientras me decía: “a ver si te quedas preñada y así no podrás abandonarme”.

    Me fui a mi casa sin decir una palabra más. No me quedé embarazada. Unos días después vino a mi casa a hablar conmigo, para pedirme volver. Yo no queria abrirle, pero estaba sola con mi hermana pequeña y me dijo que haría daño a mi hermana si yo no salía ese día a hablar con él. Al final salí. Le dije muy seria que no quería volver a verle, que lo que había hecho fue horrible. Él me dijo que lo sabía y que lo sentía mucho. Sorprendentemente se quedó callado y se fue.

    Unos meses después se presentó en el piso de estudiantes de la ciudad universitaria donde vivía (y vivo). Y, no sé como, pasó dentro del portal y comenzó a golpear violentamente la puerta de mi casa. Supuestamente quería que le abriese para devolverle unas cosas. Yo me quedé paralizada de terror, sin parar de llorar en la cama. Mi compañera de piso, que era asistente social, llamó a la policía. Mi ex aporreaba la puerta con la violencia de romperla. Las luces del edificio se apagaron en ese instante, el bloque se quedó sin luz. Los golpes continuaban. A los tres cuartos de hora sonaron sirenas. La policía se había perdido, y si había llamado al porterillo no habrían podido recibir respuesta pues no había luz. Mi ex huyó con el ruido de las sirenas. Mi compañera de piso abandonó el piso unos días después y yo me quedé sola, ella tenía miedo.

    Mi compañera de piso me obligó a contar todo a mis padres (me dijo que si no, se lo contaría ella) y, unos días después fui a denunciar el incidente del piso. La policía me dijo que era una simple pataleta de novios, el parte de la denuncia fue absurdo en la descripción minimizadora de los hechos, la policía dudaba de lo que yo decía y me hacían sentir juzgada. Me dijeron que la violencia de género solo sucedía entre maridos y mujeres, cuando el marido pegaba palizas (yo me indigné, sabía perfectamente que esos policías eran unos ineptos).

    No me presenté al juicio, la denuncia era tan absurda y la acusación tan ridícula (una falta de acoso, creo) en comparación con otras muchas cosas que él me había hecho en varios años, que no merecía la pena. Además, sabía que allí estaría mi suegra, muy dolida, y no quería enfrentarme a su mirada.

    Esta historia continuó muchos años, en los que quise suicidarme infinidad de veces, en los que volví con él en ocasiones intentando recuperar el pasado en el que le amé más que a nadie, en los que me encontré también con la reacción enjuiciadora de presuntas mujeres feministas (como la psicóloga del centro de la mujer, que no comprendía nada como me sentía y me llamó estúpida), otra gente me trató como víctima tonta y vulnerable; otra gente dudó de mí, viendome manipuladora, como que la denuncia fue falsa; otros me acusaron de mentir, de loca, de desequilibrada. Mucha gente me dio la espalda.

    No conté nada a nadie de la violación para no hacer daño a mis padres y para que no volvieran a juzgarme a mí, para no volver a ser víctima ante todos. Ahora soy una profesional exitosa, con muchos amigos. Una pareja a la que amo. Lo que sufrí fue una violación. La poca gente a la que se lo he contado me dice que lo olvide, que no lo cuente, que contarlo me hace parecer vulnerable. Todavía tengo terribles pesadillas.

    1. Maria Luisa Latorre

      Siento mucho lo que te ha pasado, Mikaela, y me alegro de que tu vida sea mejor ahora. Si, lo que sufriste fue una violacion.

    2. Elena A.

      Gracias Mikaela por compartir tu experiencia, desde luego que te violó ese malnacido, de hecho fue un maltratador desde bien pronto por lo que cuentas… Lo ideal sería que desde la educación se educara a todos los hombres desde bien pequeños para no ser unos machistas maltratadores violadores, pero parece que queda mucho para eso… Lo que podemos hacer nosotras mientras tanto (porque la cosa va a tardar) es formarnos en estos temas, aprender defensa personal, y esas cosas, al menos para saber ver a estos tipos desde bien pronto y no enamorarnos de ellos, como dices seguías enamorada incluso después de los malos tratos, y contra eso hay que hacer algo también desde nuestra parte, aunque es difícil, lo sé, nos educan para caer en ese tipo de relaciones…

  16. !!!!dios mio!!!

    creo que es peligroso eso de poder en carcelar a alguien sin pruebas y solo con el testimonio de una violada presuntamente.¿ no creeis ?
    os daré unos datos desde que existe la nueva ley de genero que solo por ser varón pueden encarcelarte y dejarte unos antecedentes orribles como son violencia de genero , en vez de ayudar a las mujeres realmente maltratadas se a aumentado en un 70 % el asesinato de mujeres y a aumentado ahora la mayoria de la población carcelaria es de hombres acusados de violencia de genero ya que solo son que te caiga mal yo o solo con que tu digas que te maltrate sicologicamente solo con la palabra ya iria preso y tu cobrarias una subención
    sinceramente esto al varón le asusta y muchos optaran por bolberse homosexuales . como es en mi caso yo solo estpy con una mujer en quien confiar x que si no puedes confiar en tu mujer no tengas ijos con ellla y no vale la pena estar solo x estar si no llegas a nada
    da miedo y el mal no solo es de varones las mujeres tamb son malas y solo les falta tener esa arma de encarcelar solo con hablar con la boca !la venganza es mala y desproporcionada con ese metodo ! no lo agais o volveréis a nacer en un mundo así

    1. H

      UHH y hoy día cualquiera puede ir preso porque otro diga que le robó. te preocupa eso también? qué hay que hacer entonces, eliminar las leyes por miedo a que vayan presos inocentes? qué propones, contanos. Lo que se necesita es una buena justicia y cambiar la cultura de la violación. cuando dejen de violar mujeres, te aseguro nadie irá preso, así que en lo personal propongo eso como mejor campaña. Así que si te preocupa el tema instruíte en lo que es la sociedad patriarcal, los estereotipos de gènero que te ayudarán a entender por qué este tema es tan preocupante y es tan necesario se haga algo. Te aseguro que el día que un tío viole a tu hija te va a preocupar que haya una justicia eficiente. qué opinas?

  17. miren n. m.

    Zorionak! Erreportaje puska! Kontu asko hausnartzeko eta elkarbanatzeko…

  18. Luisa Jara

    Me parece muy bien que se visibilice cual es la realidad de las agresiones, pero hay algo en lo que no coincido. Decir que una mujer no tienen ninguna responsabilidad con lo ocurrido, puede ser un arma de doble filo: da a entender que esta indefensa, débil, que haga lo que haga y diga lo que diga el que tiene que no-violar es él. Pero esto es subrealista, por que no cuenta con la realidad: los hombres violan y este hecho necesitará de mucho esfuerzo y tiempo para que cambie. Entonces las mujeres se limitarán a pensar “ojalá nunca me tope con uno de estos”, está dejando caer el final de la historia en manos ajenas. “haber si mi violador es buena gente y se lo piensa mejor” . NO NO Y NO!! no podemos esperar a que ellos cambien. Podemos luchar por concienciar, pero sin olvidar que nosotras tenemos una responsabilidad con nosotras mismas. Tenemos que tener nosotras nuestras PROPIAS HERRAMIENTAS para defendernos, en vez de esperarla del exterior. Dar clases de defensa personal, cargar con armas-defensa , concienciarnos de que tenemos derecho a decir que NO,y defendernos hasta las ultimas consecuencias (hasta la muerte del agresor si es necesario). No digo que la culpa de una violación sea de la víctima, si no que ella PUEDE y DEBE defenderse!! en un juicio el que debe ser juzgado es el agresor, pero durante el acto de violación, la mujer debe de saber que si hace falta darle con un ladrillo en la nuca, se le da el ladrillazo!! Basta ya de mujeres indefensas!!

    1. Maria Luisa Latorre

      Ni hablar. Me intentare defender, pero si el defenderme hace que me puedan matar, o que yo sospeche que mi vida esta en peligro, prefiero “dejarme” que me violen. Sigue siendo una violacion. Lo que tu dices, Luisa, es que si la mujer no se “defiende” lo suficiente “hasta la ultimas consecuencias” entonces NO es una violacion? Venga ya. Estoy harta de leer como se nos dice a las mujeres que nos defendamos y aqui nadie les dice a los tios que no violen. Aqui donde vivo, EEUU, mucha gente tiene armas, asi que las clases de defensa personal no servirian de mucho.
      Prefiero que me violen y seguir viva, y llevar al violador al tribunal, que “luchar hasta las ultimas consecuencias” y que me asesinen.

      1. JAr

        Es clasico argumento de las postmodernas, y de algunas locas que no sé bien lo que son como Beatriz Espejo y Camille Plagia, una cosa es que sea bueno dar autodefensa y otra diferente es CULPA O RESPONSABILIZAR a las mujeres por no poder defenderse por la razón que sea, cuando hay múltiples factores. Como siempre esta basurrilla pseudo-feminista molestando en todas partes…

        Fijáte tú como me esoty defendiendo ahora de un argumento misogino vestido de feminista.

  19. Luisa Jara

    Nada te asegura que cuando termine no te vaya a matar de todas formas.

    ¡Basta ya de princesitas indefensas y débiles!

    Si todas las mujeres del mundo aprendieran a defenderse violentamente, el miedo a ser violadas se transformaría en el miedo del violador a ser asesinado. A la mujer se la respeta, por las buenas, o por las malas.

    Me niego a que el miedo a ser violada me coaccione,me impida divertirme y vestir como me gusta, y me niego a necesitar la protección de un macho para sentirme segura por la noche.

    -“Hasta mañana,y ten cuidado!”
    -“No, que tengan cuidaito con migo..”

    1. JAr

      Tú vives en los mundos de yupis, pseudo feminista, ¿qué sabes lo que es el miedo? ¿sabes las diversas razones por las que una mujer violada opta por no defenderse o simplemente no puedo? ¿QUIERES RESPONSABILIZARLO POR ELLA SO-LOCA? con el discruso de las princesitas confundes a otras, a mi no.

      1. Luisa Jara

        Perdona pero según las normas no se está permitido insultar, y tu me has llamado “loca”, “basurrilla pseudo-feminista” y “misogina”, solo por expresar mi opinión.

        Me entristece mucho que propongáis sumisión como respuesta a un intento de violación. Sinceramente…. la primera persona que dijo esto debió ser un hombre ¿a quien si no les conviene que nos estemos calladitas y quietecitas? Pensad un poco…

        Si el violador tiene el 95% de responsabilidad, yo te pido que te aferres a ese 5% que está en tus manos. Ese “hacer caso de tus instintos” que te advierten a gritos que algo no va bien. Ese pinchazo en el estómago que dice “Sal de aquí YA!!”.

        A una amiga mía la violaron entre 4 y ella no tuvo ni el 1% de oportunidad de defenderse.

        Yo, en un cita con un tío, me empezó a dar pinchazos el estómago, tenía algo que no me gustaba. Me fui pitando de allí, a saber como hubiera acabado. Yo usé mi 5%, aún resonándome en la cabeza la vocecilla del “no seas exagerada mujer, quédate”.

        1. agua

          Nadie pide la sumición sino que entiendas a las mujeres que por la razón que sea no sepueden defender, y no las culpabilices por ello, eso es misoginia pero no feminismo. Las situaciones son diferentes y sólo la violada sabe lo que le c conviene y porque decide defenderse o no y tu eresnadie para jzgarla y culpabilizarla tome la decision que tome, menos cuando no tienes ni idea de sicología. No eres quien para sarmonear a nadie por como debe actuar en una situación así, lo comprendes o te hago un croquis?

          1. Luisa Jara

            Otra vez…que yo no culpabilizo/juzgo/sermoneo….
            Lo que ellas hayan hecho o no hecho me da igual.(Estáis un poco obsesionadas eh?)

            Lo que me importa es que se este lanzando el mensaje a las mujeres de que no hagan NADA. Toda mujer tiene derecho a decir que no, no nos merecemos que nos violen.

          2. Luisa Jara

            ah! y no necesito tu aprobación ni la de nadie para sentirme feminista :)

  20. Leire Saitua Iribar

    Me quedo con la frase de la abogada Manuela Torres: “Una agresión comienza cuando se transgrede la barrera del no, y se daña así la libertad sexual de una persona.”

    Y eso incluye que si estoy en conflicto interno, y hay una parte de mí que dice que no, pues es que no, y me retiro a tiempo.

    También quiero añadir un elemento al debate, la alteración del estado de conciencia que se da en un encuentro sexual, por la alteración hormonal. Que por otra parte, es de lo que se trata.

    A ver si lo explico… Si bebo, no conduzco. Porque cuando bebo quiero estar relajada y no en el estado de alerta que supone conducir.

    De la misma manera, no quiero volarme sexualmente con alguien con quien tengo que estar en alerta (sea conocido o desconocido).

    Si tengo la más mínima sospecha (de que no śe qué punto le va a dar si en un momento dado quiero/necesito parar y digo que no), no me merece la pena, no me arriesgo. A mi me gusta volar alto, y no me la juego.

    Nos han puesto de moda ser kamikazes. Y hemos entrado al trapo.
    De la misma forma que nos pusieron de moda la heroína y entramos en su momento, y muchos (y algunas) murieron en el intento. O el alcohol, y también.

    Detrás hay un plan de mercantilización del sexo (entretenimiento, pornografía, prostitución). Que todo pase por el capital. Y de crear adiccion, dependencia. Lo último que quiere el sistema de dominación son personas dueñas de sí mismas (burujabe).

    Y de paso una pregunta: Si tengo claro que “si bebo no conduzco”, ¿por qué mezclo sexo con alcohol, y me pongo al volante de un trepidante vehículo sexual (físico, emocional y mental) estando tocada?

    La energía sexual es muy poderosa, y se está convirtiendo en un problema porque no estamos sabiendo cómo manejarla. La energía sexual bien canalizada nos empodera y nos hace libres, ¡felices!

    Pero esto que nos venden como libertad sexual no es más que un plan para acabar, por saturación, con el deseo sexual.

    Estamos viviendo un proceso inducido de despolarización, y el enfrentar a hombres y mujeres entre sí (y a seres humanos en general) es parte de ello.

    Ser conscientes es el primer paso para recuperar la cultura del deseo fresco y del amor (por el prójimo, por la vida, por un@ mism@, por l@s amig@s, por las criaturas de la naturaleza, por los chicos, por las chicas, por-lo-que-sea), que saca lo mejor de nosotr@s, y que en su estado natural es capaz de mover montañas… y por supuesto, ¡los fluídos y las hormonas!

  21. Pingback: “Yo quería sexo, pero no así”

  22. Empatia

    Es que aquí NADIE le esta lanzando el mensaje de que NO HAGA NADA, ni se esta en contra de autodefensa y de que nos podamos defender (de hecho es lo ideal) no tienes que venir a aclararnos nada, colega. Tú sí has culpabilizado, has entrado con una frase que insuna que “tampoco hay que quitarle toda la responsabilidad”, insuando que si una mujer no se defiende (que tiene todo el derecho del mundo a defenderse) es culpable de una violación, y ese argumento es más viejo que´…pff. De que una mujer NUNCA tenga la culpa ni la responsabilidad de que la violen, ¿?tú interpretas que le estamos diciendo que no se defienda y que lo acepte??¿¿ o has aprovechado la frase para soltarte el royo aprendido? porque a mi me da que es eso último, porque si interpretas así las cosas algún problema de compresión lectora tienes. Hay más como tú, la “lumbreras” de Beatriz Espejo dice que las mujeres maltratadas tienen también algo de culpa por no defenderse, la pobre no sabe que hay algo que se llama alineación, miedo (que hay que eliminar, pero existe), etc. Soís una flipás y ya está.

  23. Mikaela

    Yo también estoy cansada del rollo que sueltan algunas “feministas de postal” que adoptan el rol de mujeres “más fuertes y conscientes” que las demás, a las que, según ellas, jamás podrían agredir, esas que dicen brabuconamente “yo le pegaría una ostia al tío y le acojonaría”. Esas mujeres nos miran con suficiencia a las que hemos sufrido agresiones de género y nos tratan como si fuésemos gilipollas, o debiluchas, o víctimas de la alienación del patriarcado mientras ellas son inmunes. Al fin y al cabo, para ellas, a las que violan es a nosotras, las no concienciadas, las que no saben decir “no”, y no a las protomujeres. Las protomujeres en su fuero interno, piensan que las mujeres que permanecen en una relación violenta son responsables parcialmente de ello (porque son débiles, o no están empoderadas, o son ignorantes). La única explicación por la que son capaces de disculpar a una mujer es la violencia física de alta intensidad. En realidad no conciben que cualquier mujer puede verse envuelta en una relación de violencia. Sin darse cuenta reproducen los roles más machistas: para las protomujeres las “víctimas” son ignorantes, frágiles; no son cultas ni empoderadas. Ellas son las que hacen que las víctimas de la violencia de género nos sintamos culpables e imbéciles, y que no queramos acudir a ellas cuando necesitamos ayuda ¿cómo van a “ayudar” en un asunto que ni entienden ni se esfuerzan por entender? (para eso que se queden calladitas y no jodan más). Su rollo “libérate mujer, no seas tonta, aprende autodefensa” es tan súmamente simplista, ignorante y poco empático que nos hace salir corriendo. Una de esas “protomujeres” fue la psicóloga que me atendió en el centro de la mujer, tenía muy interiorizado el rollo de manual sobre la violencia que tenía que soltar, un cúmulo de simplificaciones y obviedades propio de una revista rosa. Me llamó “tonta” en mi cara cuando acepté volver con mi ex(yo estaba muy enganchada a él y experimentaba todo tipo de malestares físicos, de estrés postraumático y de pensamientos suicidas; volver con él me permitía hacer como si nada hubiera pasado, porque era incapaz de asimilar nada, estaba en un shock, ataque de pánico permanente y en una profunda depresión; además de que tenía lapsus de memoria de los recuerdos más violentos que solo salían en forma de pesadillas), yo le conté que volvería y ella era incapaz de comprender nada, solo me miraba con suficiencia y me enseñaba unos esquemitas en los que aparecían los ciclos de la violencia y una distinción entre “el amor bueno” y “el amor malo” que parecía salido de la super pop ¡anda ya y que se vayan las protomujeres a paseo!

    1. Luisa Jara

      Pues para que lo sepáis “Feministas de Verdad” , esta “feminista de mentira” también fue victima de violencia machista. ¿Y sabéis como salí de ahí? Tomando conciencia de mi propia responsabilidad. La responsabilidad da poder. Si crees que no tienes, tampoco tienes poder de decisión. Yo entendí que mientras siguiera con él mi vida seguiría siendo una mierda, y me dí cuenta ” esto seguirá así por que yo lo permito”, y dejé de permitirlo. No es fácil, lo sé, pero aprendí que si quieres tener una vida tranquila lejos de la violencia y el miedo, tienes que ser valiente, coger las riendas de tu vida y darle una patada en el culo . Por supuesto no lo hubiera conseguido si no fuera por la ayuda de profesionales que me trataban con CARIÑO, RESPETO y JAMÁS te JUZGABAN. Algo que por lo que veo,no encuentro aquí.

      Creo que me voy a replantear todo esto, por que veo que las feministas en vez de morder para afuera, muerden para dentro. No soporto a los/las machistas del exterior, pero acabo de comprobar que aquí dentro tampoco te tratan con respeto, si opinas algo distinto, te comen. Mientras unas remen para un lado y otras para otro, la barca seguirá dando vueltas sobre si misma, y no iremos a ningún sitio. En fin, me despido, me siento un poco decepcionada.

  24. Mikaela

    Luisa, lo siento si he dicho algo que te haya molestado. No es lo mismo ser autocrítica desde dentro (como es tu caso), que criticar desde fuera (que era lo que yo pensaba que estabas haciendo). Yo también he sido muy crítica con mis propias decisiones. Tal vez se pueda salir de todo eso desde una concienciación racional y desde la ayuda psicológica consistente en explicarte qué es lo bueno y qué es lo malo, cuando se te ha desdibujado (yo dentro de mi relación llegué a sentir placer con el dolor y adicción a esas montañas rusas, me volví muy siniestra, así que no me funcionaban ese tipo de discursos). Tal vez ese que dices tú sea el camino por el que salen la mayor parte de mujeres, una especie de empoderamiento racional y de dualismos claros, eso de “lo que tú sientes no es amor, es dependencia”. Tal vez yo estaba tan inmersa en mi movida que perdí toda conexión con esos discursos de los psicólogos y solo me sacaban de ese mundo las manifestaciones emocionales de afecto (que no recibí por parte de los profesionales) y las sensaciones físicas: arte, droga, comida, sexo. En realidad yo, a diferencia de tí, no puedo aconsejar ni proponer nada a las que están ya metidas en la movida; porque ni yo misma sé como salí (completamente sola), creo que fue el tiempo, yo cambié y esa fase de mi vida pasó. Los enfrentamientos radicales con mi pasado y los dualismos bueno/malo, aunque los intenté, no lograron convencerme. Me fui alejando de “mi yo oscura” conforme fui incorporando personas nuevas y aficiones nuevas a mi vida, hábitos nuevos, nuevas formas de amor y amistad, nuevos ambientes. Jamás rompí ni escupí hacia atrás, no siento que haya aprendido al fin “la fórmula buena del amor”, ni siento que ahora esté más empoderada o que sea más fuerte o más sabia. Soy feminista, pero incluso cuando era “víctima” me sentía feminista. Ni todas las relaciones de violencia son iguales, ni todas las personas somos iguales, y aunque haya aspectos comunes, las fórmulas teóricas no sirven en todos los casos. Yo siempre fui muy consciente de lo que estaba viviendo desde el discurso institucional, pero esa conciencia no cambiaba nada. A día de hoy no volvería ni loca atrás (ya he agotado todo mi cupo de sadomasoquismo vital), pero tampoco me arrepiento de haber vivido como viví ni me siento culpable de nada de lo que hice, sentí o pensé.

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  26. jajaja

    Pues Luisa yo creo que como te has sentido atacada has bajado el tono en el último comentario, y creo que deberías leere el hilo. Nadie juzga como deben actuar las mujeres violadas, sólo lo has hecho tú (te lo recuerdo) insinuando que si no nos defendemos tenemos “algo de responsabilidad” (para mi eso es intolerable, lo siento) y diciendos como deberíamos actuar en una situación tan díficil. Además recurriendo a argumentos que nadie ha dicho. En una págia con tanto trolls haciendose pasar pot tía deberías ser más clara, a mi tú discurso me sono al típico de los justicia patriarcal cuando afirman que “sino te defiendes hasta el último momento no es violación, o eres culpable o responsable”.
    No se puede juzgar a nadie porque no supo/pudo defenderse ante una situación complicada, mucho menos responsabilizarla por ello, o decir tajantemente como se debe actuar cuando casi nadie sabe al 100% como actuaría cuando se de la situación. Una cosa es lo ideal, la teoría y otra la realidad, donde nos podemos sentir bloqueadas y otras tantas cosas.

    Es muy diferente lo que has dicho al discurso psicologico de darte cuenta que estas viviendo un horror, que una vale y debe ponerle fin. porque nos merecemos lo mejor. Lo tuyo sonó culpabilizado, bastante.

    Hay más como tú, por ejemplo, con respecto a la violencia de género, no tienen en cuanta los factores psicologicos o materiales (depedencia economica, hijos) y culpan a la mujer de no separarse o denunciar en caso de maltraro, en lugar de trabajar esas barreras.

  27. Empatia

    Y yo viví una violación, no he contado como fué y no voy abrieme por aquí, sólo decir que me parece fatal como se trata psicologicamente en estos casos.

    1) Me sentí humillada que me trataron como una niña pequeña haciendome dibujar cositas, que presionaran para denunciar u otras muchas cosas.

    2) También me repatea el discurso de la psicología positiva (que en muchas circunstancias es una forma de control social), no me gusta, yo viví una situación violenta, fuí victima en ese momento (lo que no significa que lo deba seguir siendo toda la vida) ….y no quiero que me enagañen con lo contrario, o que me digan que “de todo se aprende algo”, o que me hagan sentirme mal por no recuperarme en lo previsto diciendome textualmente “no es para tanto, no te han matado a un hijo”. No, no me gusta ese truño. Yo tengo el problema de que me rechina que me cuenten que “todo está en la metne y en la actitud positiva del paciente”. Pero reservarlo “todo” a la mente, me parece una forma un poco mala de caer en la culpabilización y responsabilización del paciente. Vamos, que sufres una violación es porque eres muy negativo. O en otros ambitos, “la enfermedad fue mi oportunidad”, o una serie de cosas de la psicología positiva que tb está bastante más cerca de lo que es la mentaldiad capitalista y burguesa que cualqueir otra cosa. Sobretodo porque es hasta psicologicamente sano y normal el permitirse un desarrollo ma´s que habitua en estos casos: enfadarse con el mundo, lo primero, que ya es putada que te pase eso tan gordo a tí. Ya más adelante se irá superando, pero vamos, es que a veces me parece como que se le “exige” al paciente que tenga “actitud positiva”, …y cuando te acaban de decir, con por ejemplo 18 años, que esa puta mierda que te lleva de consulta en consulta durante año y medio y te tiene muerto d emiedo y asqueado, es una movida crónica, degenerativa y autoinmune. Osea, e vez de estar haciendo acampadas, yendo de fiestecilla, viajando de tren en tren, tengo que ir de médico en médico y es una jodienda enorme lo qe me encuentran. Y encima resulta que tengo que estar “positivo”, contento y feliz?? qué clase de broma es esta??
    A todo eso me suena el discruso de las súper-empoderadas, de las mujeres upuestamente tan fuertes que nadie agrede para las cueles las demás somos unas pobres idiotas victimistas.

    1. marta

      Me has recordado al libro de una famosa periodista USA titulado “Sonríe o muere”

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  29. Anerol

    He leído todos y cada uno de los comentarios y hay una cosa que me ha quedado.clara: cada mujer reacciona a la agresión física y/o psicológica como buenamente puede o sabe en ese momento. El miedo a unos les paraliza y a otros les despierta el instinto de la defensa en diferentes grados.
    No podemos juzgar a nadie por cómo a actuado ante una agresión, pero sí podemos contar nuestros casos y dar consejos (que no imponer modos de actuación).
    El tema de la defensa personal puede ser útil para cuando el agresor te sorprende sola por la calle, pero como bien expone June en su artículo, esos casos son los menos.
    Claro que tenemos la oportunidad de decir que NO en cualquier momento, pero no siempre nos lo van a permitir. Y hayamos iniciado nosotras el acercamiento o no, si nos obligan tras nuestro NO, es una violación.
    Tampoco creo que sea adecuado ni justo hablar de quién es más feminista o menos ¿acaso eso importa? Si estamos comentando aquí es porque nos importa que se respete a la mujer, al hombre, a los niños… No olvidemos que no somos las únicas víctimas aunque sí las más susceptibles de serlo.
    Yo no soy ni más ni menos feminista pir defenderme o no, o por pensar una cosa u otra. Soy una mujer que lucha por que podamos ser respetadas por ser seres humanos, independientemente de si tenemos vagina o no.
    Así que, por favor, en vez de ver vuestras diferrncias de opinión y alejaros, fijáos en que lucháis por el mismo fin. Luchemos todas juntas, porque es la única manera.

  30. CLAUDIA

    Me pasó lo mismo a los 19 años. Hoy tengo 25 y por primera vez puedo reconocer que no fue mi culpa.Y puedo llorar en paz.

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  33. Laura

    Solo decir que la violencia sexual es antes que todo eso, violencia, y al igual que cuando te atracan o te dan una paliza, duele; a unas más a otras menos, unas no le dan importancia y a otras les cambia la vida y nunca pueden volver a pasar por esa calle o nunca vuelven a salir de casa o nunca pueden follar, yo que sé.
    Generalizar y decir que una violación te tiene que traumar es improductivo, eso sólo garantiza la victimización de la mujer que es algo que deberíamos evitar a toda costa.
    Solo eso.

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