“A ti lo que te gusta es que te den caña” Afinando el órgano, Cuerpos, Secciones

Este mes Mónica Quesada Juan nos habla de la tendencia a elegir parejas conflictivas que no nos tratan bien.

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Si quieres hacer una pregunta a nuestra sexóloga, escríbenos: revistapikara(a)gmail.com

“¡Hola! No sé cómo, pero al final siempre acabo teniendo relaciones con personas que no me convienen. Y estoy harta de escuchar la frasecita de “A ti lo que te gusta es que te den caña”, porque sé que no es verdad, pero cuando conozco a alguien, suele ser así. ¡Y no me vale con las explicaciones biológicas aquellas de que las mujeres estamos determinadas para buscar hombres fuertes que nos protejan, porque entre mis amigos tengo un par de chicos que les pasa lo mismo que a mí! ¡Y no creo que ellos busquen protección ni estén determinados biológicamente para ello!” Lourdes

¡Hola, Lourdes! Efectivamente, cuando, la mayor parte de las veces, establecemos vínculos con personas que no nos aportan, lo ideal es pararse a pensar cómo puedo cambiarlo para no caer siempre en relaciones que no nos son beneficiosas. En uno de los anteriores artículos hablamos de cómo cambiar nuestro modelo de pareja aprendiendo a relacionarnos de otras maneras. Si partimos de la base de que establecemos vínculos para sentirnos mejor, relacionarnos con personas que no lo valoran parece no tener ningún sentido. El origen de esto suele ser explicado bien desde teorías biológicas, bien desde aprendizaje de género (abajo encontrarás enlaces muy interesantes sobre esta última), pero lo que está claro es que la clave está en ver para qué nos sirven este tipo de relaciones. Tómate unos minutos y respóndete sinceramente a la pregunta: ¿Para qué me sirve?

No nos han educado para identificar nuestras necesidades, de ahí que mucha gente elija parejas problemáticas, para cumplir con la función aprendida de ayuda al otro

Las respuestas a esta pregunta pueden ser muchas, pero si nos vamos al terreno de la educación en nuestra infancia, veremos que pocas veces se nos ha educado en la responsabilidad y la identificación de nuestras propias necesidades. De ahí la facilidad de mucha gente para, en las relaciones de pareja, amistades, etc., se pierdan en las necesidades de los demás…y se tienda a elegir a aquellos más problemáticos a la hora de establecer vínculos porque así nos es más fácil cumplir con la función aprendida de ayuda al otro… Pero desde el punto de partida equivocado, porque si tú no sabes qué necesitas para ti, mucho menos vas a saber qué necesitan los demás.

Imagina por un momento que todo el mundo fuese con una linterna y, allí donde cayese la luz, está depositada su atención. Desde la infancia hemos visto que lo “correcto” socialmente es que esa luz apunte hacia los demás, nunca hacia nosotras y nosotros. En el momento en el que se establece un vínculo con alguien que lo pone difícil (léase chico malo/chica mala), la luz de nuestra linterna lo enfoca de tal manera que lo hace el actor o la actriz principal de nuestra película. Toda la luz está concentrada en cuál va a ser su próximo movimiento, olvidándonos de la persona que está sujetando la linterna.

Ahora bien, cuando el vínculo se establece con alguien que lo pone fácil, la linterna, al no tener movimiento en el escenario, puede tender a volverse hacia quien la sujeta, pasando toda la atención a ti. Y, de repente, ¡sorpresa! Te das cuenta de que tú también tienes necesidades pero no has aprendido aún a gestionarlas. Cuando la atención se dirige a “qué necesito yo en este momento” en vez de “qué puedo aportar yo al otro para que esté bien” es cuando mucha gente pierde, en algunos casos, el interés.

Si te encuentras en esta situación y quieres cambiarla realmente, más que centrarte en por qué te atraen siempre este tipo de personas, prueba a dirigir tu atención hacia qué necesitas tú para estar bien en pareja y prioriza tus necesidades y valores. Lo que está claro es que el mundo no es cómo lo vemos sino cómo lo pensamos y, si nos quedamos en por qué siempre encontramos al mismo tipo de persona, sólo veremos aquellos que coincidan con el modelo que tenemos en la cabeza. Ahora bien, si empezamos a diseñar aquello que queremos, empezamos a abrir un nuevo camino de posibilidades. Atrévete a diseñar tus nuevos vínculos con ojos de aprendiz.

Enlaces para entender cómo el aprendizaje puede condicionar nuestras elecciones:
Coral Herrera Gómez: http://haikita.blogspot.com/
Ianire Estébanez: http://minoviomecontrola.blogspot.com/

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“A ti lo que te gusta es que te den caña”
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Estudié Pedagogía para contribuir a un cambio hacia la vivencia del placer sin culpabilidad. Me especialicé en Sexualidad, base de la formación y castración de nuestra personalidad. Parto de analizar la construcción actual del género como limitante de nuestra expansión.

    Comentarios recientes

    1. Marco

      Me ha encantado el artículo, me ha hecho reflexionar bastante sobre mi comportamiento.

      Tengo una duda de semántica “Desde pequeñas hemos visto que lo “correcto” socialmente es que esa luz apunte hacia los demás, nunca hacia nosotras”.

      Como indicaba “Lourdes”, a algunos chicos también les pasa y parece subyacente en esa frase, en la explicación, un problema de aprendizaje de roles de género. Cuando creo que no es el caso porque también creo entender en el artículo que es un problema de aprendizaje sobre uno mism@ y sus necesidades afectivas..

      Imagino que se nos ha excluído a los chicos en esa frase por un desliz al escribir … verdad??

      1. Smerdiakov

        Aqui no se suele hablar de hombres excepto para cosas malas, de ahi que percibas exclusión. Y no digo que no tengan razón en muchas criticas, simplemente reflejo la realidad, del único hombre que he visto hablar bien aqui es de Eduardo Galeano.

    2. Itziritzi

      Me gusta el texto! La metáfora de la linterna me parece muy buena, pero me gusta aún más este consejo: “Prueba a dirigir tu atención hacia qué necesitas tú para estar bien en pareja y prioriza tus necesidades y valores”. Es es otro truco más, de esos tan solicitos, para desmontar el amor romántico y combatir las relaciones conflictivas.

    3. Pikara Magazine

      Hola, Marco:

      Queremos aclarar que la frase que indicas en un principio decía “pequeñas/os y nosotras/os”, y que quien ha editado el texto optó por usar el femenino genérico porque evitamos las barras y por esto de que sí que existe una socialización de género, independientemente de haya hombres que también tiendan a sentirse atraídos por las chicas malas. En todo caso, dado que la intención de Mónica era incluir a todo el mundo en esa afirmación, lo hemos corregido.

      1. Dador de canias

        Estaría bien que comentarais cual es la diferencia entre las chicas que se acuestan con los ‘malotes’ (todas) y los que se -juntan- (que no acostarse ya que eso poco y mal) con las ‘malotas’.

        Básicamente porque en un caso el mal enorme que se hace al universo es que estas pauperrimas chicas solo pueden disfrutar de un numero incontable de orgasmos una sola noche hasta que encuentran al siguiente macho alfa en unas cuantas semanas o meses (siempre que tengan menos de 30 y pocos o se cuiden mucho). Mientras que en el caso del pobrecito que se junta con una malota lo peor que puede pasar es que el necio acabe pagandole la hipoteca tras tener un hijo con ella, que seguramente sera de un macho alfa. Eso tras gastarse unos cuantos miles de euros en regalos. Lo cual parece un poco mas grave, para aquellos que sienten pena por ambos sexos, claro.

        Por hablar en claro, en vez de meterles linternas a todos por la parte de atrás.

    4. Mónica Quesada Juan

      Hola! Efectivamente Marco, en esa frase también está incluído el género masculino. Ni a mujeres ni a hombres se nos ha mostrado cómo gestionar nuestras necesidades, pero la forma de mostrarlo es diferente. Entre las mujeres es más habitual la ayuda al otro, mientras que en los hombres se tiende más al papel de salvador; haciéndose así patente el aprendizaje de género, puesto que se ayuda a quien se considera un igual, mientras que se salva a quien se considera que está en desventaja, cuando ni una ni otro tienen muy claro con qué recursos pueden ayudar o salvar porque no saben ni de qué herramientas disponen.

      Lo que está claro es que las relaciones de pareja se construyen entre 2 iguales, y en el momento en el que una de ellas está en desventaja, ya no es una pareja. Y para poder llegar a una construcción de pareja sana, cada cual tiene que aprender de sí y saber qué necesita y qué le es prescindible para, a partir de ahí, saber qué le conviene en ese momento y que no.

      Los roles de género, de una manera y otra, siempre están ahí. Sólo nos falta ser conscientes de qué parte nos ha tocado, asumirla y cambiarla si vemos que no nos funciona.

      Y efectivamente Itziritzi, una de las claves está en marcarnos la meta para evitar el riesgo de quedarnos dando vueltas siempre en el mismo tramo del camino.

      Muchas gracias por vuestros comentarios.

    5. javi

      menuda tonteria!,ahora resulta q las mujeres buscan parejas cañeras por q sienten la necesidad de ayudar al otro.Es la mayor tonteria q he leido en mucho tiempo.
      Y los q van de buenecitos q no se comen una rosca?? esos no necesitan ayuda???

      1. DeVera

        Bueno, señor venerable de las cumbres: Ilústrenos con su sabiduría y aclárenos la verdadera razón por la cual tantas mujeres se sienten atraídas por hombres que les causan perjuicio (con las ya manidas y sabidas consecuencias). Si ésta es la mayor tontería que has leído en mucho tiempo, es evidente que no estás muy informado, porque últimamente se han escrito tonterías muchos más gordas a nivel internacional. Supongo que dispones de explicaciones mucho más razonables para todas nuestras preguntas.

        Y los chicos que “van” de buenecitos no se comen una rosca porque “van de buenecitos” en lugar de serlo. Si un tipo te trata bien porque cree que así te va a follar, que se joda. Si te trata bien porque trata bien a la gente en general, ese tío si folla, si quiere. Yo no voy a tirarme a un tipo porque haya acumulado créditos en cañas. Si me invita es porque quiere. Si cree que voy a follar con él por eso y no lo hago, que no hubiera invitado. Los tíos que son pagafantas lo son porque les da la gana. Y por mi experiencia, la única ayuda que necesitan es para entender que muy poca gente se prostituye a cambio de unas cañas.

        Esto no quiere decir que la gente no pueda hacerse regalos o invitarse mutuamente a cosas. Pero esperar a cambio algo que no sea una invitación similar más adelante es pensar en personas como en objetos para nuestro beneficio. Y eso es tan común como la mugre.

    6. Marta

      Es cierto que las mujeres venimos educadas en un rol de cuidadora del que cuesta mucho desprenderse, este rol hace que nos sintamos útiles cuidando a los demás, es aquel que nos hace volvernos locas encontrando un regalo, llamar mil veces a nuestras parejas para ver que tal van del resfriado…el rol hace que todo eso no nos cueste esfuerzo, nos salga natural, pero también hace que no nos preocupemos de nosotras mismas.

      Tenemos también esa idea de amor romántico que hemos visto en las películas de Disney, esas en las que el principe es un rebelde incorregible (Aladino), un agresivo (La Bella y la Bestia), un seductor, etc. Y la princesa consigue, con su enorme amor y belleza, llevarle por el buen camino.

      Y así estamos, pensando que los rebeldes agresivos cambiarán con el verdadero amor, que por supuesto le revelaremos nosotras, princesas de cuento.

      No es culpa del hombre, ni mucho menos, es culpa de todas aquellas cosas que pensamos que son naturales y que, una vez que las pensamos detenidamente, nos damos cuenta de que rozan el ridículo y de que es hora de pensar en el tipo de pareja que nosotras necesitamos (no el tipo de pareja que nos necesita) para ser felices.

      Muy buen artículo Mónica.

    7. NODIANO

      Mónica, ¿qué dice Erin Pizzey al respecto en su estudio “propensas a la violencia”?…

      Echo mucho de menos la explicación biologicista… ¿sólo ampliais la de género? tal vez existen razones muy poderosas o “innatas” de apuntar la linterna a un determinado lugar.

      ¿podría ser que cuando uno hace una introspección de sus necesidades se de cuenta que su felicidad o que esas necesidades se cubren mediante la entrega al otro?

    8. Mónica Quesada Juan

      Hola Nodiano! Hasta donde yo sé, Erin Pizzey achaca el mantenimiento de la violencia en las que ella llama “personas propensas a la violencia” a una cuestión educacional, no biologicista. De hecho, las personas que están dentro de este grupo de “personas propensas a la violencia” son aquellas en las que no funciona su método, por tanto no sé hasta que punto pueden ser personas propensas a la violencia o personas en las que el método de Pizzey no funciona.

      A día de hoy casi todo es modificable educacionalmente. Desde mi punto de vista, las teorías biologicistas tan sólo crean limitaciones y sensación de impotencia, cuando en realidad todo, si se quiere, se puede cambiar.

      Y con respecto a tu última pregunta, es posible que, tras una introspección, haya gente que crea que sus necesidades se cubren mediante la entrega…la diferencia está en que en este caso se elige, mientras que en el caso que plantea Lourdes le supone una dificultad.

      1. NODIANO

        Lourdes no deja otra vía posible, su visión es unilateralista y condicionada.

        Erin pizzey no lo achaca todo a lo educacional sino que admite un componente biológico (no quiere decir exclusivo), por ejemplo el instinto de dejarse proteger por la persona que parezca más fuerte, el macho alfa (algo ya demostrado hasta la saciedad)

        las teorías biologicistas no limitan… tal vez simplemente describen una realidad incómoda de aceptar. Si yo estoy en una silla de ruedas y quiero andar per sé por mucha educación emocional y en materia psicomotriz nunca lo haré. Eso, evidentemente no me hace inferior en base a según que rasero.

      2. David

        Si lo innato y lo circunstancial no jugara un papel fundamental, como explicas que dos hermanos que tienen la misma educación y viven en le mismo medio pueden ser totalmente opuestos, incluso en ideologías.

    9. Mónica Quesada Juan

      “El instinto de dejarse proteger por la persona que parezca más fuerte, el macho alfa”.. Normalmente esta fortaleza va más en la línea de fortaleza física y, hoy día, no creo que se demuestre hasta la saciedad, al menos en lo que veo habitualmente tanto fuera como dentro de las terapias. Y una cosa es dejarse proteger y otra querer hacerlo porque viene determinado educacionalmente.

      Con respecto a la silla de ruedas…las teorías biologicistas se quedarían en la explicación de porqué no puedes andar y hasta donde puedes llegar (es decir, no llegar nunca a andar porque tu cuerpo no va a poder responder). Son meramente descriptivas y no aportarían demasiado a que la persona se motive a mejorar su calidad de vida. Si esto lo trasladamos al caso que nos ocupa y, haciendo un paralelismo con lo dicho anteriormente de dejarse proteger; segun las teorías biologicistas, la mujer tiene impreso en sus genes que tiene que dejarse proteger mientras que el hombre (que no siempre es el alfa, es conveniente recordarlo) es el protector: si creemos que esto es cierto 100% porque lo apoyan estas teorías, nos quedaríamos ahí, sin explorar todas las posibilidades que nos brinda nuestra mente racional porque, si lo dice la biología, es que no se puede cambiar. Y por suepuesto, aquí es donde prima la educación, que es la base del cambio.

      1. NODIANO

        Lo que está claro es que para la supervivencia se adoptan infinidad de recursos. Antes el “alfismo” se demostraba por ser el que golpeaba más fuerte y ahora se puede demostrar con la capacidad de disponer de recursos, capacidad empática hacia la pareja…

        Lo que planteo con el biologicismo es que el femimismo lo excluye de manera taxativa, no lo contempla como variable en los procesos de interacción social, y eso es negar la propia naturaleza molecular situando a la especie humana como entes no materiales únicamente desarrollables y entendibles mediante un análisis cultural. Y sí, la educación influye mucho pero no se debe discriminar el sustrato biológico.

        1. Dador de canias

          NOrmal que lo niegue, si basan todo el tinglado en que podemos ser iguales cuando es completamente falso.

          Que tufo a ingenieria social echa esta Monica cuando habla de la educación, como se nota que jamas le explicaron la diferencia entre educar y enseniar. Asi nos va, que los colegios parecen centros de adoctrinamiento llenos de profesoras que dan estrellitas a los que mejor se comportan en vez de a los que mas saben y los que mas cuestionan.

          Que a gusto se siente uno cuando comprende que la naturaleza tiene mucha mayor capacidad de decisión en hacernos sobrevivir por la fuerza que lo que cientos de seres de luz iluminados por la razón crean tener. Por cierto, paradójico que esta tal Mónica defienda la razón y la educación unas veces y los sentimientos y emociones otras, según convenga. Ya se sabe que el doble pensar es la marca de la casa de aquellos que tienen cimientos muy finos en sus teorías.

    10. Marta

      En mi opinión, en términos biológicos se podría llegar a defender que una mujer busque un hombre más grande, más fuerte…para que le proteja o que pueda cuidar de la prole. O que un hombre se sintiese atraido por una mujer de anchas caderas y grandes pechos que denotase fertilidad.

      Pero Mónica no habla de ese tipo de carácteristicas personales sino más bien del tipo de relación que puedas llevar con esas personas. Según creo, estamos hablando de relaciones complicadas, de la cantidad de personas que aguantan relaciones con discusiones eternas, desplantes, distintos valores, personas egoístas…yo a eso no le veo ninguna raíz biológica.

    11. NAcgio

      Todo, absolutamente todo lo humano, comportamientos, cultura, historia, relaciones entre los sexos, etc tiene los tres compomentes básicos: El biológico, el psicológico, y el cultural. El problema viene a la hora de determinar cuanto de cada influye en un comportamiento. Pero siempre, siempre SIEMPRE, van los tres factores juntos, la diferencia son las proporciones, en función de lo que se esté tratando. (por ejemplo, la diferencia de sueldo entre sexos o las preferencias sexuales de los varones y mujeres, por ejemplo, donde esos tantos por ciento podrían variar muy mucho)

    12. David

      Yo creo que aunque en todo debe mediar negociación, alguien debe tener más autoridad, al menos sobre ciertas temáticas; como dice el dicho, donde manda capitán no gobierna marinero. La realidad es que en ocasiones se llegan a desacuerdos irreconciliables y en estos casos el reconocimiento de la autoridad puede salvar el problema con naturalidad, sin rencores y sin mayores conflictos. De ahí la ventaja de lo patriarcal, es darle el poder a quien es obvio y natural que lo tenga para el beneficio dela estabilidad de la relación. Eso no quiere decir que sean buenos los abusos, sólo que es la manera más sencilla de resolver la mayoría de los conflictos, y en la mayoría de los casos no se presentarán los abusos, ya que la prioridad del hombre en este contexto es el bienestar y felicidad de su familia.

      Es curioso que se tienda aveces a ver con ojos de asombro el que el hombre puede ser la cabeza de familia y la autoridad; cuando la sociedad nunca a funcionado, ni funcionara de otra forma; nosotros tenemos jefes en el trabajo, tenemos que quedar bien gente que no nos gusta por necesidad, tenemos que acatar las leyes que marca el estado estemos de acuerdo o no con todas ellas y como si fuera poco tenemos que darles de nuestro dinero para mantenerlos.

      1. DeVera

        ¿Es que soy la única que ha leído esto?

        Caballero, aunque ha sido educado hasta el nivel de la sacarina (pura preferencia estilística, nada más), su comentario deja entrever que justifica usted todas las injusticias del mundo, que justifica y apoya el sufrimiento innecesario de todas las personas que viven en este planeta en las más diversas circunstancias y que se pasa por el forro tres milenios de progreso de la filosofía, la biología, la historia, la sociología, la antropología y todas las ciencias sociales, lo que me hace pensar que carece usted de una buena parte del cerebro. También deja ver que no comprende la asimetría básica en el acceso a los recursos que legitima con su opinión.

        No puedo decirle nada, sería terrible por mi parte censurar con crueldad a la víctima más clara del mundo de una desgraciada combinación de adoctrinamiento patriarcal y lobotomía.

        Sólo un apunte: Todo eso de lo que habla usted, incluso lo que señala como los terribles sufrimientos que usted experimenta, es lo que queremos destruir.

      2. Nomedigas....

        Muy de acuerdo con el comentario de DeVera,lo que me asombra es cómo se puede escribir eso de: “De ahí la ventaja de lo patriarcal, es darle el poder a quien es obvio y natural que lo tenga para el beneficio de la estabilidad de la relación.” Oye, con la boca abierta me he quedado… aún no logro entender lo de “obvio y natural”, no hay razones que lo expliquen. Simplemente digo que también existe el matriarcado, que en profesiones en que el varón desaparece durante largas temporadas de la vivienda familiar la mujer es quien toma las decisiones, por lo que lo “obvio y natural” queda aparcado. Me resulta curioso que para mantener una situación injusta de preeminencia del varón solo pueda alegarse que es “obvio y natural”. Añado solo que la prioridad del hombre en este contexto es, en muchas ocasiones, no el bienestar y felicidad de su familia, sino su propio bienestar. (Lo de felicidad, lo aparco, no siempre acompaña). Ah! Se me olvidaba: por suerte, el “jefe” ya va siendo mujer en bastantes ocasiones.

    13. Andres

      Te sorprendería saber que todo tiene una razón de ser y una función. Si todos y especialmente las mujeres pensaran con egoísmo filosófico, como tu propones, el mundo terminaría en guerra aunque no lo creeas.

      Podrías criticar el miedo porque te impidió lograr algo que talvez podías, pero el miedo también en ocasiones puede ser lo que te inhiba en algo que te costaría la vida.

      Podrías criticar la valentía porque asumiste un riesgo demasiado grande y perdiste todo, pero la valentía también puede en un momento dado ser lo que necesitas para salvar tu vida.

      Podrías criticar el amor, porque te hizo sufrir y te sentiste víctima, pero es también por el amor que en ocasiones permite matener una relación y una actitud adecuada de la que dependa tu sobrevivencia y la de los tuyos.

      Podrías criticar el odio, porque te hizo destruir a alguien y al final el otro terminó destruyendote, pero es también gracias a la existencia del odio, que en ocasiones se puede generar un contexto en el que puedas estar a salvo.

      Puedes criticar la sumisión porque fuiste muy mal tratada, pero la sumisión es también lo que le permite sobrevivir a alguien sin sufrirlo, cuando las circunstancias de cualquier modo no permiten otra cosa.

      Puedes criticar el dominio porque se dieron injusticias, pero también el dominio es lo que en ocasiones puede hacer la diferencia entre vivir o morir, cuando la sobrevivencia no es posible sin la colaboración organizada de todos.

      Puedes criticar el bien porque te hace vulnerable, pero sino fuera por el bien terminariamos aniquilandonos los unos a los otros.

      Puedes criticar el mal porque fuiste engañada o abusada, pero sino fuera por el mal, podrías ser el primero en morir cuando la realidad se ponga dificil.

      Y podría seguir con muchos más ejemplos; ningún sentimiento o instinto, “positivo” o “negativo” es arbitrario o superfluo; se fue gestando a lo largo de la evolución de nuestra especie porque tenía una función y en algún momento fue indispensable para sobrevivir; aunque también se dan cosas parecidas en el resto de los seres vivos.

      Regresando al tema, no sólo es cuestión de educación aquello de lo que hablas, también tiene un factor instintivo. Piensa que en una isla hay sólo un hombre y una mujer, y es lógico que para que sobreviva la especie (el otro fin biológico además del instinto de supervivencia individual) se necesitan de ambos; ahora dime que relación puede ser más segura, estrecha, fuerte, intensa, emocionante y al final de cuentas más placentera, que en aquella en la que a pesar de que te den caña tú siempre vas a estar ahí, que eres incondicional y estas abandonado en el otro, y que sabes que el otro nunca te abandonará, ¿acaso no es algo romántico entregarte a tal grado a alguien como para desear sólo habitar con él una isla, a pesar de que por ser el otro más fuerte sabes que tu vida la estas dejando en sus manos? ¿acaso no hay elementos más grandes que esos para generar confianza en que esa relación nunca va a acabar? ya que al darse caña estan entrenando la relación para cuando la realidad los obligue a enfrentar tragos de agua amarga sin que tenga la menor fisura su relación.

      En fin, lo que trato de decir es que la cosa es más rica y compleja que lo que tu manejas. Por último quiero aclarar que sin gente (especialmete mujeres, que son a las que más les corresponde) cuya primera prioridad sea alumbrar a otros, el mundo no sólo sería más plano y aburrido, sino que la sociedad no funcionaría, los problemas que tenemos ahora serían juegos de niños comparados con los que se tendrían.

    14. Andres

      Te sorprendería saber que todo tiene una razón de ser y una función. Si todos y especialmente las mujeres pensaran con egoísmo filosófico, como tu propones, el mundo terminaría en guerra aunque no lo creeas.

      Podrías criticar el miedo porque te impidió lograr algo que talvez podías, pero el miedo también en ocasiones puede ser lo que te inhiba en algo que te costaría la vida.

      Podrías criticar la valentía porque asumiste un riesgo demasiado grande y perdiste todo, pero la valentía también puede en un momento dado ser lo que necesitas para salvar tu vida.

      Podrías criticar el amor, porque te hizo sufrir y te sentiste víctima, pero es también por el amor que en ocasiones permite matener una relación y una actitud adecuada de la que dependa tu sobrevivencia y la de los tuyos.

      Podrías criticar el odio, porque te hizo destruir a alguien y al final el otro terminó destruyendote, pero es también gracias a la existencia del odio, que en ocasiones se puede generar un contexto en el que puedas estar a salvo.

      Puedes criticar la sumisión porque fuiste muy mal tratada, pero la sumisión es también lo que le permite sobrevivir a alguien sin sufrirlo, cuando las circunstancias de cualquier modo no permiten otra cosa.

      Puedes criticar el dominio porque se dieron injusticias, pero también el dominio es lo que en ocasiones puede hacer la diferencia entre vivir o morir, cuando la sobrevivencia no es posible sin la colaboración organizada de todos.

      Puedes criticar el bien porque te hace vulnerable, pero sino fuera por el bien terminariamos aniquilandonos los unos a los otros.

      Puedes criticar el mal porque fuiste engañada o abusada, pero sino fuera por el mal, podrías ser el primero en morir cuando la realidad se ponga dificil.

      Y podría seguir con muchos más ejemplos; ningún sentimiento o instinto, “positivo” o “negativo” es arbitrario o superfluo; se fue gestando a lo largo de la evolución de nuestra especie porque tenía una función y en algún momento fue indispensable para sobrevivir; aunque también se dan cosas parecidas en el resto de los seres vivos.

      Regresando al tema, no sólo es cuestión de educación aquello de lo que hablas, también tiene un factor instintivo. Piensa que en una isla hay sólo un hombre y una mujer, y es lógico que para que sobreviva la especie (el otro fin biológico además del instinto de supervivencia individual) se necesitan de ambos; ahora dime que relación puede ser más segura, estrecha, fuerte, intensa, emocionante y al final de cuentas más placentera, que en aquella en la que a pesar de que te den caña tú siempre vas a estar ahí, que eres incondicional y estas abandonado en el otro, y que sabes que el otro nunca te abandonará, ¿acaso no es algo romántico entregarte a tal grado a alguien como para desear sólo habitar con él una isla, a pesar de que por ser el otro más fuerte sabes que tu vida la estas dejando en sus manos? ¿acaso hay elementos más grandes que esos para generar confianza en que esa relación nunca va a acabar? ya que al darse caña estan entrenando la relación para cuando la realidad los obligue a enfrentar tragos de agua amarga sin que tenga la menor fisura su relación.

      En fin, lo que trato de decir es que la cosa es más rica y compleja que lo que tu manejas. Por último quiero aclarar que sin gente (especialmete mujeres, que son a las que más les corresponde) cuya primera prioridad sea alumbrar a otros, el mundo no sólo sería más plano y aburrido, sino que la sociedad no funcionaría, los problemas que tenemos ahora serían juegos de niños comparados con los que se tendrían.

      1. Nomedigas....

        Nunca comprenderé que se iguale el dar caña a una mujer con el romanticismo ni un presunto entrenamiento para cuando las cosas vayan mal. Mezclas demasiadas cosas, y el que haya mujeres cuya prioridad sea alumbrar a otros no significa que estas mujeres den permiso a nadie para que les de caña. El respeto entre personas está por encima. Tu escrito es un buen ejemplo de mal aprendizaje… No me busques, por favor.

    15. Rafa

      Cremita el artículo y cremita los comentarios. Creo que me toca darle un telefonazo a mi ex-amiga-compi-loquesea/fuera y comentarlo.

      De verdad, Mónica, no sabes hasta qué punto son herramientas de primer orden estos artículos. Muy ‘currao’

      Deliberadamente he prescindido de los “protocolos” semántico-técnicos que suelen poblar estos artículos/comentarios (veo que no soy el único) para reconoceros vuestra capacidad para llegar a capas de la cebolla más allá de las militantes conocidos o las académicas por conocer.

      Besazos en masa!

    16. Moniki

      Me ha gustao mucho. La necesidad de hacernos responsables me parece extensible a muchos temas. Creo que, aunque lo trabajemos mucho, siempre habrá un algo inconsciente que se nos escape, pero es el camino…

      Porfa, pon la dire de tu blog directa, que no aparece en la página.
      Gracias!

    17. Lota

      Mónica, te amo!! jaja, es broma. Aprendo mucho leyéndote y haciendo mi camino integrandolo. Creo que la salud viene de que nos responsabilicemos de nosotr@s mism@s. Con tus artículos he reformado un poco mis mapas respecto al punto de partida social del sexo. Salud!

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