Nada por aquí, nada por allá Afinando el órgano, Cuerpos, Secciones

Cuando hablamos de nudismo suelen surgir muchos miedos, desde que es antihigiénico andar desnudo hasta que lo que se busca es provocar. Mónica Quesada Juan nos ayuda a desterrar esos mitos y nos habla de los beneficios del naturismo para mujeres y hombres

Si quieres hacer una pregunta a nuestra sexóloga, escríbenos: revistapikara(a)gmail.com

Imagínate sobre tu toalla, ninguna prenda apretando tu piel, en contacto total con todo lo que te rodea. Oyes a tu alrededor el murmullo del agua y pensar en su contacto con tu piel hace que un escalofrío de placer recorra tu cuerpo. Levantas la vista y observas con alegría como cualquier cuerpo, vivido en su plenitud, es bello.

Ahora vuelve a imaginarte la misma situación sólo que con un “pequeño” cambio: llevas bañador, lo que equivale a que a veces te aprieta, si está húmedo es muy incómodo y cuidando que no se vea nada “indebido” fuera de él. En resumen, un engorro.

Cuando hablamos de nudismo suelen surgir muchos miedos, desde que es antihigiénico andar desnudo hasta que lo que se busca es provocar. Pero parémonos a pensar un momento: hablando de higiene, ¿no será más antihigiénico (e incómodo) andar con una prenda mojada? Es más, por regla general, en zonas naturistas se suele usar toallas o telas para sentarse en sitios compartidos, tanto por salud propia como por ajena.

El nudismo provoca una liberación mental y corporal. Te ayuda a entrar en contacto contigo, a aceptarte tal y como eres. Es más, en zonas nudistas desaparecen las exigencias del canon de belleza, todos los cuerpos son bellos porque son libres.

Por otro lado, encontramos el argumento de que las personas que realizan nudismo lo hacen para exhibirse y provocar. Si alguien se quiere exhibir, lo puede hacer de muchas maneras; desnudarse es una de ellas, pero ni mucho menos la única. Y por supuesto que habrá mucha gente que lo haga por ese motivo; al igual que habrá muchísima gente que lo haga porque está más a gusto así, en contacto con su propio cuerpo sin telas de por medio.

Y así llegamos a la razón que más incondicionales suele tener: la gente que hace nudismo es porque quiere provocar. Eludir la responsabilidad es una costumbre que da lugar a muchos errores. Un cuerpo desnudo, por sí solo, no provoca. Tiene que haber, necesariamente, unos ojos que miren y que reaccionen a esa escena. Y cuando hablamos de provocar, algunas personas se creen con el derecho de opinar sobre ello. Si partimos de la base de la responsabilidad, de la que hablamos antes, esto último pierde sentido. Por ejemplo, imagínate que a mí me gustan los helados. Y con este calor, me gustan aún más. Y, andando por la calle, veo a alguien con un helado gigante de tres sabores. Si actúo como decíamos antes, tengo derecho a:

– Quitárselo o darle un lametón, porque es culpa SUYA que a mí me guste el helado.

– Pegarle cuatro gritos y decirle que se vaya inmediatamente de mi vista, que a mí me provoca su helado.

Curiosa escena, ¿verdad?

Y lo que más curioso me resulta es la idea de que practicar nudismo atenta directamente contra nuestra autoestima. Por un lado, algunos hombres temen entrar en comparación genital con otros y salir malparados; y las mujeres temen no tener el cuerpo correcto para mostrar. Pero el mayor problema que hay en estas ideas es que el foco de atención es totalmente externo. Si movemos dicho foco desde lo que pensarán los demás a cómo me siento yo, apostaría todo mi reino sin temor a perderlo a que todo el mundo sería nudista.

Pero si aún así quieres mantener el foco fuera, te darás cuenta que sus cristales están totalmente distorsionados por nuestra cultura: tanto hombres como mujeres, al entrar en terrenos libres de textiles, observan cómo aquello que pensaban que iba a desentonar es uno más de tantos; de hecho, lo que es menos habitual es la imagen corporal que vemos en los medios. Así pues, todas esas dudas se disipan y la autoestima es más probable que aumente. Ya lo dice Paul Fussell: “un corto tiempo en playas naturistas persuadirá a la mayoría de las mujeres de que su busto y su cadera no son ‘anormales’ como ellas piensan cuando están solas, espantadas por el espejo, sino totalmente naturales. Las anormales pasan a ser las criaturas inexistentes representadas en la pintura y la escultura. Lo mismo ocurre con el hombre: si piensa que la naturaleza ha sido injusta con usted en el reparto de anatomía sexual, pase algún tiempo entre naturistas. Aprenderá que todos los hombres se ven más o menos igual, y que los ‘atributos heroicos’ son deformidades”.

Y, por supuesto, uno de los mayores temores masculinos es que se produzca una erección. Es curioso como en una sociedad hipersexualizada se castiga cualquier manifestación corporal. La erección del pene es natural, así como la erección de los pezones. Si se produce, la opción es vivirla como lo que es, algo natural, no hay que hacer nada con ella, no hay que manejarla. Vívela sin más.

Lo que está claro es que el nudismo, ante todo, provoca una liberación mental y corporal. Te ayuda a entrar en contacto contigo, a aceptarte tal y como eres. Es más, en zonas nudistas desaparecen las exigencias del canon de belleza, todos los cuerpos son bellos porque son libres. Dan igual los tamaños, los pesos y las edades: todos los cuerpos encuentran la belleza que da la libertad. La ropa no hace más que deformar lo que es natural. La satisfacción de no tener que tapar lo que es tuyo es placer en estado puro.

Y ya lo decía RuPaul: Nacemos desnudos, el resto es travestismo.

El nudismo no sólo se puede practicar en playas, sino también en pueblos como El Fonoll, en campings, hoteles y albergues, en actividades al aire libre o en tu casa. Puedes informarte también en la web de la Federación Española de Naturismo.  Libérate de las telas y, si aún sigues teniendo dudas, lee estas 205 razones para practicar el nudismo. Me despido con algunas de ellas:

  • La represión de la desnudez saludable, especialmente para las mujeres, ha sido uno de los medios principales de control de pensamiento y decisión de la patriarquía. Rompiendo este modelo, se quebrantan las ataduras invisibles del rol sexual heredado.
  • Las limitaciones en la desnudez femenina, la aceptación de la pornografía y los exigentes requerimientos de la moda pueden separadamente verse como cuestiones menores, pero tomadas en conjunto forman un patrón de represión machista.

Marilyn Frye explica: “Considere la jaula de un pájaro. Si usted mira muy de cerca, tanto como para ver un solo alambre, no podrá ver lo demás. Si su concepción de lo que está delante suyo es determinada por este enfoque miope, usted podrá ver hacia arriba y hacia abajo del alambre y determinar su longitud. No podrá entender porqué el pájaro no vuela en torno a esta cuando quiera para ir donde quiera. No existe ninguna propiedad física del alambre, nada que un escrutinio minucioso pueda revelar porqué el pájaro no va donde quiere, no hay nada que lo inhiba o lo perjudique, a no ser de una manera muy accidental. Solamente cuando usted retrocede y se detiene a mirar los alambres uno por uno microscópicamente y toma una imagen microscópica de la jaula en su totalidad, podrá entender porqué el pájaro no va donde quiera. Lo verá rápidamente, no requerirá grandes sutilezas, ni engorrosos razonamientos. Es perfectamente obvio que el pájaro está rodeado por una red de barreras sistemáticamente relacionadas, ninguna de las cuales podría obstaculizar su vuelo, pero las que, debido a sus relaciones, son tan limitantes como las sólidas paredes de un calabozo.”

  • El vestirnos compulsivamente crea inseguridades sobre nuestro cuerpo. Estudios realizados muestran que el naturismo, por otro lado, promueve una positiva autoestima en lo corporal.

Estos efectos son especialmente significativos en las mujeres. Estudios realizados por Daniel De-Goede en 1984 confirman investigaciones hechas 16 años antes, las que establecieron que “de todos los grupos evaluados (nudistas masculinos, no nudistas masculinos, nudistas femeninas, y no nudistas femeninas), las nudistas femeninas obtuvieron la puntuación más alto en autoestima corporal, y las no nudistas femeninas el más bajo.”

  • El nudismo promueve el concepto del cuerpo como un todo, en vez de separar partes del cuerpo como indeseables y vergonzosas.
  • El nudista, literalmente, no tiene nada que ocultar. Por lo tanto tiene menos estrés. La investigación científica corrobora esta afirmación.

En las palabras de Paul Ableman: “Sacarse la ropa simboliza desprenderse de la civilización y su custodia. El nudista se despoja no solo de sus vestiduras, sino también de la formalidad y la apariencia, del ‘ceremonial’ y todas las limitaciones de la ‘etiqueta’… Por lo tanto el nudista se aparta simbólicamente de una gran carga de responsabilidad. Al sacarse la ropa, se desprende de los opresivos hechos del día. A partir de aquí, no lucha en favor de ‘causas’, no se opone a estas o a las ‘tendencias’, resumiendo: un ciudadano. El es, una vez más… un ser libre.”

  • La vestimenta oculta la natural diversidad de tamaños y formas del cuerpo humano.

Una persona que nunca observó desnudos, crece con malentendidos y expectativas fantasiosas a cerca del cuerpo, basadas en prejuicios y fuentes mal informadas. Por ejemplo, los medios de difusión.

Como resultado de esto, el aumento mamario ha sido por mucho tiempo en EEUU la cirugía estética más practicada. En los ’80 las mujeres americanas tuvieron más de 100.000 operaciones por año para alterar sus pechos. Helen Gurley Brown, editor del Cosmopolitan, dice, “Yo creo que el 80% de las mujeres de este país no tienen ni idea de cómo se ven los pechos de las demás mujeres. Ellas tienen una imagen idealizada de cómo son los senos de el resto de las personas… Por Dios, ¿No es ridículo ser una mujer emancipada y no conocer realmente como luce el cuerpo de una mujer, excepto el propio?”

  • Negándose a aceptar la necesidad de “protegerse” a sí misma de los hombres cubriendo su cuerpo, la mujer gana poder y desplaza la carga de responsabilidad de la conducta hacia el hombre, donde debería realmente estar.

Reena Glazer hace notar que “El poder de los hombres se perpetua al considerar a las mujeres como objetos en los que actúa y a los que reacciona, el vez de actores en sí mismas… Todo su mérito se deriva de la reacción que pueda inducir en el hombre. Para mantener el sistema patriarcal, el hombre debe determinar como y cuando está permitido que se produzca su excitación. Así, el mito de los senos femeninos, del hombre heterosexual, ha sido codificado en la ley. Debido a que las mujeres son objetos sexuales y propiedad de los hombres, se concluye que lo que excite al hombre puede exhibirse solamente donde y cuando el hombre desee ser excitado.”

Este énfasis en calificar a las mujeres de tentadoras “desplaza el peso de la responsabilidad del hombre hacia la mujer: Debido a que la mujer provoca impulsos incontrolables en los hombres, la sociedad excusa el comportamiento del hombre y culpa a la víctima de lo que haya sucedido… La sanción del concepto de que el hombre tiene impulsos incontrolables implica que la violencia sobre la mujer es inevitable.”

Más ilustraciones de Sonia R. Arjonilla en su blog Anécdotas o Varios

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Estudié Pedagogía para contribuir a un cambio hacia la vivencia del placer sin culpabilidad. Me especialicé en Sexualidad, base de la formación y castración de nuestra personalidad. Parto de analizar la construcción actual del género como limitante de nuestra expansión.

    Comentarios recientes

    1. Amalia

      Bueno, pues sí!Estoy muy de acuerdo con este articulo, pero qué difícil es desnudarse de los prejuicios que día a día nos han ido tapando la naturalidad de nuestro ser, prejuicios que nosotras no hemos creado para identificarnos como mujeres, sino que nos los han puesto ahí para que no seamos mujeres, hombres, niños-as,abuelas-os. En fin a mí me cuesta mucho desnudar mi cuerpo y mi mente pero trabajaré junto con Pikara para conseguir lo que pueda.

    2. Jorge

      Totalmente deacuerdo con el artículo.
      Yo práctico el nudismo desde hace mucho tiempo. En la playa y en casa y la verdad es que se lo recomiendo a todo el mundo.
      Una de las cosas más agradables del verano es darte un baño en el mar desnudo sin apreturas ;-). Eso sí cuidado en zonas de medusas que puede ser muy peligroso…

    3. Juan

      Está genial el artículo. Lamentablemente vivimos en in mundo que castiga la desnidez y la sexualidad y más duramente a las mujeres. Como lo dice el articulo, el cuerpo humano es perfeccion, lo demás es negocio. Si viviesemos la desnudez y la sexualidad con mayor naturalidad, seguro tendríamos menos guerras, menos conflictos, mas amor propio y respeto hacia los demás.

    4. Marta

      Muy de acuerdo.

      Me sorprende especialmente la gente que se siente ofendida frente a gente desnuda argumentando que “Hay niños y no deberían ver ESO”

      Eso es el cuerpo humano y me parece bastante más aberrante que muchos niños pasen de ser amamantados a no volver a ver un cuerpo desnudo hasta que tienen relaciones sexuales. El miedo a lo desconocido, a las reacciones del cuerpo, a nuestra propia anatomía…causas principales de disfunciones sexuales varias.

      Y pensar la de problemas que evitariamos tratando ciertas cosas de forma natural…

    5. José Antonio Peñas

      EL desnudo no va provocando. Cuando alguien va por la playa sin ropa no esta “enseñando” nada. Para enseñar algo hay que destacarlo, como pasaría si una persona completamente vestida cortara un agujero en su ropa para enseñar sus genitales, pero si el cuerpo está desnudo, no oculta nada y, en consecuencia, no enseña nada.

      En cuanto al problema de las erecciones, las pocas veces que he podido disfrutar del sol desnudo, ya sea en una playa mixta o en una nudista, no me sucedió, pero podría pasar. Bueno, pues si es así, qué se le va a hacer: mi cuerpo estaría reaccionando de forma natural a algo tan natural como el atractivo de otra persona, luego esa persona no tiene por que sentirse ofendida ni agredida, como sí se sentiría si yo la acosara, vestido o desnudo. El cuerpo no es el problema, sino nuestra actitud y nuestro comportamiento.

      Por cierto, no soy ningún adonis. Mi cuerpo es normalito, tirando a anodino, y no me avergüenzo por ello, del mismo modo que no cierro los ojos si pasa alguien que no me resulte atractivo, ni aplaudo por ver a alguien bello. El desnudo, por sí mismo, me gusta: las arrugas, el pecho más o menos caído, la forma del vientre, los pliegues, las caderas, no tienen nada de malo, cuentan cosas, cuentan vidas. Los cuerpos perfectos no me motivan más allá del primer vistazo: no dicen nada. Y puedo encontrar sexualmente mucho más atractiva a una mujer de cuarenta y tantos, con el culo grande, la piel con defectos, barriga prominente o pecho caído, si su actitud me dice que esa persona se gusta y está segura de sí misma. Porque lo que me gusta es el conjunto, no el cuerpo.

    6. elguirre

      Efectivamente, nacemos en bolas y lo demás es TRAVESTISMO. Me gusta mucho lo de las comparaciones de los genitales de los hombres…Es acojonante cuando ves a un tío grande, fuerte, guapo…sonriente, exhibiendo una “pilila” como la del David de Miguel Angel por esas playas…y charlando distraídamente con una tía también acojonante.
      Enhorabuena por el artículo y por reafirmarme en la idea de que el nudismo es una TERAPIA…de aceptación de nuestro cuerpo y nuestras limitaciones…

    7. Itziritzi

      Por higiene! Cuando voy a playas textiles, sobre todo en países en donde el nudismo “no se estila” o incluso está penalizado, me traigo un trajín con los bikinis secos y mojados para no agarrarme una infección o un catarro…!

      Otra cosa que me revienta bastante de este tema es el “No, si a mí no me molesta que la gente vaya desnuda” de quienes van de textil en playas nudistas. Perdona, bonito, faltaría más. ¿Quieres que te dé las gracias por tu tolerancia y tu permisividad?

      Oye; me llama poderosamente la atención las palabras de Helen Gurley Brown, editor (editora?) del Cosmopolitan: “Yo creo que el 80% de las mujeres de este país no tienen ni idea de cómo se ven los pechos de las demás mujeres. Ellas tienen una imagen idealizada de cómo son los senos de el resto de las personas… Por Dios, ¿No es ridículo ser una mujer emancipada y no conocer realmente como luce el cuerpo de una mujer, excepto el propio?”

      No es de una hipocresía de aquí a la China? No es como participar en manis anti TAV y luego poner tu firma para que el tren pase por tu pueblo, porque parece que va a dejar mucha pasta?

    8. Jaume Soto

      Estoy absolutamente de acuerdo con este articulo, practico el nudismo en familia, en playas y campings desde hace unos 30 años y lo seguiré practicando, se lo recomiendo a todo el mundo, es de lo mejorcito que he leido sobre este tema ultimamente.

      gracias por este pensamiento.

    9. Isabella

      El año pasado lo practiqué por primera vez y resultó una experiencia repetible. El contacto de todas las partes del cuerpo con la Naturaleza es indescriptible. Verdaderamente te conoces a ti más, olvidas los prejuicios, te reencuentras con lo sencillo, con lo no artificial. Al igual que recomiendo el nudismo, recomiendo seguir los artículos de Mónica Quesada Juán.

    10. Pingback: pikara magazine » Masajes eróticos Afinando el órgano

    11. RdA

      ¡Excelente artículo y dede luego muy motivativo!
      pero tengo una duda (se que va a sonar muy cateto, pero allá va): soy una chica totalmente antidepilación. Si voy a un pueblo nudista, tengo que depilarme las piernas?

    12. Pingback: Nada por aquí, nada por allá. | El eurociudadano nudista

    13. Pingback: Hemeroteca : Soy Nudista

    14. Ruben

      Está bueno el artículo, suscribo muchos de sus argumentos. Hago nudismo desde los 12 años, ahora tengo 75, es la mejor decisión que he tomado en mi vida, visitar la naturaleza sin ropas, fue una decisión espontánea, nadie lo hacía acá en mi tierra.

    15. Pingback: Hemeroteca

    16. Montsenr

      Estar desnudos es lo natural,y más cuando se vive en sitios donde el clima lo propicia, nacemos desnudos, ¡¡¡cuánto se agradece leer estos artículos!! a ver si va calando la naturalidad

    17. El 53

      He releído de nuevo el artículo sobre el nudismo…Enhorabuena! De nuevo…echo de menos esa libertad de pasear relajado en bolas y disfrutando de las caricias del sol y el agua del mar…

    18. joaquin

      yo no puedo estar mas de acuerdo,la verdad es que cuando estas desnudo es como si te cambiara el chip.ME ENCANTA ES EXCEPCIONAL YO LO LLEVO PRACTICANDO MAS DE 27 AÑOS y lo recomiendo a todos lo que hablo sobre este tema un saludo a todos los nudistas

    19. Miguel Ángel

      Extraordinario artículo. Yo acabo como puede decirse de empezar en esto y no puedo dejar de pensar en cuanto tiempo he estado haciendo el imbécil por no haber comenzado muchísimo antes. No es que necesite de ello, pero artículos como este te reafirman una barbaridad en tus convicciones.
      Gracias de veras.

    20. Pingback: Nada por aquí, nada por allí

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